Cuento corto
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El flaco

                Sonrisa de mentira, camperita de algodón, puño y letra desquiciada de las noches de sillón, sale tenue anestesiado a disgustar al pulmón, a la mañana bien temprano cuando casi sale el sol. Con la bruma de la niebla, y esa torpe cerrazón, una vuelta a la manzana y vuelta al frio paredón. Piernas chuecas enflaquecidas por la falta de acción, vive siempre en la ironía de la magia de cartón, componiendo una poesía imagina una canción, que él no escucharía, porque no domina la contradicción, de crear lo que no consumiría por su propia convicción. Flaco y alborotado, hijo de una tormenta, con los pelos se aviolenta, si una idea no funcionó, camina por la casa, ha gastado el mejorado, y tiene cuatro perros, dos de cada lado, que el mismo acostumbró. El reborde de la camisa, se le asoma por el cuello, y ya es poco el cabello, que le queda por romper, las canas le están haciendo llenar de gris la bañadera, aunque sean pocas las visitas a la regadera. Tiene aspecto de pulcro aunque no lo es, y lleva varios cuadernos en su haber, come muy pocas veces, casi siempre sobras de ayer. Así conduce su vida, por un remanso de inaptitudes, rendido a las latitudes que dividen su proceder, despierto así puede ser, que no duerma siquiera un poco, y que lo traten de loco, no lo puede sorprender. Lleva siempre una foto, de quien no lo dejo saber, que la vida era un manojo, de posibles por conocer, y lo retuvo en un mundo corto que no lo hizo crecer, pero aun la recuerda madre como ninguna pudiera ser. Nunca ha tenido novia, no ha conocido el alborote de una cama, pero del amor escribe con ganas, pues él es conocedor, del arte que el amor, dibuja en una mañana, cuando distante de quienes ama, se sienta en ese sillón, imaginando que aquella dama, quizás entiende su dolor, de no saber cómo es la mirada que sabe expresar amor, y no una mirada insana de quien se siente un perdedor. Y si acaso se le cruzara una vista compañera, de seguro que la espera de esa vista será vana, porque la esquiva su lente con premura, temiendo que la ternura opaque su buen juicio, y convierta su desquicio, en un arma cruel e impura. Se encierra en las penumbras a volcar sus momentos, y aunque no tenga documento de los reales conocimientos, tiene sentir e imaginación, y solo un rostro por la rendija de la ventana de su habitación, puede convertirse en una poesía llena de locura, amor y pasión. Nunca nadie, ha leído sus cuentos, nadie conoce sus prosas, son el legado que dejará a aquel que encuentre sus cosas, el día que no esté más y se pudra su cuerpo en la cama, y nadie lo vea salir por la mañana con su campera de algodón, y su cara tan pálida ,ojeras de nicotina y resignación, que son, por soñar toda la vida que sería un gran escritor, y porque nunca aprendió que algunos días, solo debía tener valor. Fue ese mismo sueño, lo que lo enloqueció. En silencio espera morir pronto, para que por lo menos no tener que ver, cuando encuentren sus obras, y se dispongan , a leer.

16 de Junio de 2018 a las 04:21 1 Reporte Insertar 0
Fin

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Nexcoyolt amautta Nexcoyolt amautta
genial amigo
28 de Junio de 2018 a las 16:13
~