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Análisis: Consumismo - Slavoj Zizek

Por: JOSE ORLANDO MELO NARANJO Y ALEJANDRA ZAMBRANO 

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO - 2015


Características del público: El ensayo va dirigido a estudiantes de humanidades y aquellos que se interesan por cuestiones que realmente tiene un valor infinitamente más alto que las pretendidas ciencias de la producción y la riqueza que no piensan en la sociedad, mucho menos en su posible destrucción.  


INTRODUCCIÓN

Es importante aclarar que la sociedad capitalista ha convertido la existencia en un modelo de consumo excesivo, como consecuencia de diversos sistemas económicos, financieros y políticos que empujan la vida humana hacia un precipicio catastrófico al no tomarse en cuenta el valor de las ciencias humanas cuando se trata de obtener poder, generar riqueza, producción, competencia, mercadotecnia y consumismo masivo de necesidades artificiales que satisfagan la ambición de aquellos que destruyen el planeta tierra sin pensar en los efectos negativos que surgirán en el futuro más remoto.


La sociedad, sus enemigos y el liberalismo como liberación de las pasiones  

Las industrias y empresas en todo el mundo se constituyen y registran comercialmente con la pretendida finalidad de satisfacer las necesidades humanas de los diversos sectores de la población. Sin embargo, estas últimas caen en el círculo vicioso de la competencia a nivel local, nacional e internacional, a tal punto que deben posicionarse en los mercados por todos los medios posibles a fin de vencer a quienes ejerzan la misma actividad, por ello, al tratarse de una lucha por alcanzar el poder financiero, generar riqueza y mantenerse a través del tiempo, no existe ningún tipo de preocupación por fomentar el desarrollo y el conocimiento de las ciencias humanas, mucho menos garantizar y proteger el medio ambiente, la salud, la educación, el trabajo digno y el bienestar social en todas sus dimensiones. 


Tanto así como decir: las industrias y las empresas contribuyen a satisfacer diversas necesidades, pero a su vez se constituyen en grandes enemigos de la sociedad. Por ejemplo:


La recientemente popularizada teoría de la "sociedad del riesgo" tiene en su punto de mira estas paradojas de la lógica post-política del actual capitalismo." Los riesgos que esta teoría menciona son el calentamiento global, la capa de ozono, la enfermedad de las vacas locas, el peligro de la energía nuclear, las consecuencias imprevisibles de la genética aplicada a la agricultura, etc., riesgos llamados de "baja probabilidad pero de consecuencias desastrosas.         (Zizek, 2008, p.71)


Claro está, el sistema comercial y económico que fomenta el consumismo no es el único enemigo de la sociedad, tambien lo son sus miembros, pues son los seres humanos los que consumen de forma excesiva e irresponsable todo aquello que impone el capitalismo para ser alguien en la vida supuestamente, ser exitoso, admirado, etc. Entre otras tantas ilusiones que esconden el problema de fondo.  A saber:


Esta combinación de baja probabilidad y extrema gravedad de las consecuencias hace que la clásica estrategia aristotélica de evitar los extremos resulte impracticable: parece imposible sostener una posición racional moderada, a medio camino entre el alarmismo (los ecologistas anuncian una catástrofe universal inminente) y la disimulación de la verdad (la minusvaloración de los peligros). (Zizek, 2008, p.73)


En ese orden de ideas, Zizek afirma que los extremos son evidentes, la catástrofe natural y la forma en la cual los gobiernos o científicos niegan los estragos que la sociedad le ha causado al planeta tierra. Sin embargo, las afirmaciones de los ecologistas poseen en sí mismas mayores fundamentos, pues los recursos de la tierra son finitos y se están consumiendo excesivamente de manera proporcional al crecimiento de la población mundial. Por estas razones, es importante que no se sigan aumentando los riesgos que traen consigo los enemigos de la sociedad, para ello sería conveniente que los programas educativos en económica, finanzas y administración, ofrecieran una formación en ciencias humanas, de lo contrario la autodestrucción seria evidente. 


Por otra parte, podría afirmarse que al liberalismo no le interesa la ética, tampoco las ciencias humanas, y que por ende la educación en la esfera de la economía, las finanzas y la administración entre otras tantas, solamente se preocupan por satisfacer las pulsaciones egoístas de la humanidad. 


Ello permite concluir que existe un enunciado e incluso un axioma común al liberalismo (que se interesa por la economía mercantil) y al psicoanálisis (que se interesa por la economía psíquica) lo cual no resulta asombroso pues ambos se interesan en la economía libidinal. Dicho axioma reza así: la pulsión es egoísta, apunta a su propia satisfacción. Sabemos que Freud, cuando descubre esta ley, se apresura a agregar un segundo axioma: todo goce proveniente de la satisfacción de la pulsión debe ser limitado para preservar la cohesión del grupo social. (Dufour, 2013, p.15)


En ese orden de ideas se podría afirmar que el liberalismo económico y el psicoanálisis tambien se interesan por el libido que se traduce como el deseo, pasión, placer, energía física o mental relacionada con la pulsión sexual de los individuos, a favor de la satisfacción. Es decir, si en el liberalismo económico la venta y compra de todo tipo de mercancías o cosas, objetos, bienes e incluso la oferta de seres humanos como artículos de consumo llegan a generar satisfacción, el sistema capitalista utilizara esa energía sexual para aumentar el consumo sin importar las consecuencias, tal como expreso Zizek al afirmar coherentemente que la clásica estrategia aristotélica de evitar los extremos resulte impracticable. Entre tanto desde el psicoanálisis se puede justificar la liberación de la libido sexual alegando que el ser humano debe satisfacer sus instintos y deseos a través del consumismo para sentirse plenamente realizado.


El crédito, el dinero y el psicoanálisis


La sociedad de consumo se convierte en víctima de los créditos bancarios o comerciales cuando pretende gozar de manera inmediata de las cosas materiales, pues no se preocupa por los altos intereses que los esclavizan en su calidad de pobres cuando tienen que pagar sus deudas mediante tasas de intereses. Por ello, se puede afirmar que el modelo capitalista juega con el deseo y el ser psicológico para ganar siempre con ventaja.    


Por ejemplo:


Al nivel de la publicidad, el crédito es un argumento decisivo en la “estrategia del deseo”, y desempeña un papel como cualquier otra cualidad del objeto: va de la mano, en la motivación de compra, con la elección, con la “personalización” y la fabulación publicitaria, de la que es el complemento táctico. El contexto psicológico es el mismo: la anticipación del modelo en la serie se convierte aquí en la anticipación del disfrute de los objetos en el tiempo. (Baudrillard, 1969, p.177)


En otras palabras el crédito es un enemigo de la sociedad, porque los individuos lo adquieren por deseos personales y motivación psicológica de las empresas financieras, sin embargo, los bienes y objetos comprados mediante el crédito puede dañarse o fracasar, entonces las personas sufrirán psicológicamente y monetariamente la deuda al tener que pagar para evitar los embargos. 

 

Por otra parte, al dejarse de lado las ciencias humanas y su valor fundamental para el sano desarrollo de la sociedad, la economía aumenta el consumismo al personificar el crédito financiero con los deseos que se impone a la sociedad al mostrarse que teniendo bienes y pertenencias se es exitoso y próspero, por ello no importa si se esclaviza al hombre mediante el trabajo o si se destruyen los recursos del planeta tierra. 


Por estas razones, se afirma que el dinero constituye un símbolo ilimitado para generar el consumismo y el goce narcisista porque los individuos aman más que nada su propia imagen, anhelan que los demás los miren, admiren y exalten por comprar o tener. Es decir: “La carga narcisista del sujeto descansa sobre el objeto maravilloso que representa el dinero, algo mágico para todos los neuróticos del mundo”. (Navarro, 2012, p.55)


Por ello, Zizek indico que la sociedad es neurótica porque el capitalismo la sumió en el riesgo total y las probalidades de ganar aun cuando se vaya perdiendo la humanidad que caracterizaba a los seres racionales, Dufour señala que el consumismo es la pulsación egoísta más usada por la economía, Baudrillard analiza como el crédito satisface el placer publicitaria y social, entre tanto Navarro, ve el dinero como una especie de esquizofrenia narcisista que se justifica a través del consumismo. 


CONCLUSIONES


La sociedad de consumo en el contexto capitalista de tipo económico y financiero, se ha convertido en un problema social que cada día se hace más grande ante la mirada indiferente de los consumidores y el engaño de los mercados por encubrir el daño que se causa al planeta tierra para conservar o mantener el ritmo de producción a medida que crece de manera exagerada la población mundial. Además del modo exagerado en el que se afecta la salud pública como consecuencia de las sustancias químicas que se aplican a los alimentos para incrementar el nivel de competencia de las empresas que los importan o exportan. 


Por ello, la economía y algunas teorías del psicoanálisis buscan justificar el consumismo al afirmar que el ser humano debe satisfacer sus pulsaciones naturales, artificiales y egoístas, a tal punto que no interesa si los créditos y el dinero son uno de los elementos mágicos que adoran los neuróticos del mundo para lograr alcanzar sus propios intereses por encima de todo, por ende llegan a despreciar las humanidades porque no representan un modelo para incrementar la riqueza y si el pensamiento crítico que les puede generar resistencia.    


BIBLIOGRAFÍA

Slavoj Zizek. (2008). En defensa de la intolerancia. Ediciones Sequitur. Madrid – España.


Dany-Robert Dufour. (2013). Liberalismo, liberación de las pasiones, pulsiones, tráficos. Tr. Ángela Silva, en Mayer Foulkes, Benjamín y Francisco Roberto Pérez (eds.), Tráficos, 17, México, pp. 11-27 volumen 2. 


Jean Baudrillard. (1969). El sistema de los objetos. Siglo XXI, México.

Javier Navarro. (2012). El dinero y el Psicoanálisis. Universidad del Valle. Colombia.



Alejandra Zambrano Gomez 


José Orlando Melo Naranjo


Alejandra Zambrano Gomez 


José Orlando Melo Naranjo

25 de Mayo de 2018 a las 16:38 0 Reporte Insertar 0
Continuará…

Conoce al autor

JOSE ORLANDO MELO NARANJO José Orlando Melo Naranjo, inicio su carrera como escritor en el año 2008. En su última afirmación explico: He consagrado estos talentos al Eterno, a Dios, por ello, el Señor Jesucristo y su Santo Espíritu, me permiten tener en el 2018, casi 300 artículos entre tesis, novelas, poesías, artículos de sociología, filosofía, derecho, entre otros, y esto solo por su Gracia. Por ello, rindo al Eterno lo poco que soy.

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