Cuento corto
0
4553 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Decepción.


─ Ya sabes Julie. Con nosotros tendrás la oportunidad de crecer. Tienes un talento formidable. Estoy segura de que bajo nuestra tutoría harás realidad tus sueños. No todos los escritores llegan a ver sus libros publicados por las grandes editoriales. ¡Te ayudaremos a conseguirlo!

─ ¿ Eso crees Amalia? Estoy feliz de haber encontrado este Taller Literario. He pasado el año buscando ayuda. Todas las puertas que toqué se negaron abrirme. Sin un agente editorial con experiencia, es imposible que te tomen en serio. ¡Sé que tengo talento! Pero en el mundo de las letras;¡ no basta!

─ Lo sé. Todo eso cambiará a partir de ahora. Juntas revisaremos tu novela. Puliremos cada capítulo. La dejaremos lista. Cualquier editorial por exigente que sea, no podrá decirnos que no.

─ ¡Gracias! Estoy tan feliz.¿ Cuándo podemos empezar?

─ De eso quería hablarte. Conmigo trabaja un equipo de profesionales. Yo querría hacer el trabajo sin cobrarte un centavo. ¡Tu novela me parece maravillosa! Pero ellos no trabajan gratis. He buscado la mejor opción para ti. ¡Te cobraremos cuatrocientos euros por la corrección de tu obra! Incluye un dossier con la valoración de la novela.¿ Qué te parece?

Julie era cubana. Su salario máximo era de diez euros al mes. La mención de aquella suma le apretó el corazón.

─ Lo siento Amalia. ¡En mi vida he visto esa cantidad de dinero reunida! No tengo recursos para publicar. Por eso no encuentro a nadie que me ayude.

─ ¡Te estoy brindando una oportunidad única muchacha! ¡Sin dinero no puedo hacer nada por ti! No depende solo de mi. ¡Piensa en las ventajas! ¡Seré tu agente literario! Ya no tendrás que preocuparte por las editoriales. Yo lo haré todo. Tengo en mi catálogo varios autores que han publicado gracias a este método.¡ Tu puedes ser la siguiente!

Durante la semana que siguió, Julie estuvo decaída. Vivía con su abuelita en una casa humilde; en las afueras de Santiago. Inés le insistía que le contara.

─ No es nada abuela. Encontré agente literario para mi novela. Pero me pide cuatrocientos euros. Ella ignora que aquí, ese dinero es una pequeña fortuna.

Inés no dijo nada. Al otro día fue al banco y extrajo los ahorros de veinte años de trabajo. Los puso en las manos de su nieta.

─ Anda, persigue tus sueños hija.

Dos días después de enviada la suma a España. Recibió el contrato de corrección y representación de su obra.

─ Bien Julie. Ahora necesitamos tiempo para corregir y hacer el dossier. Tomará tres meses. Tengo otros pedidos antes que el tuyo. Te contactaremos vía email.

Tres meses después.

─Estimada señora Núñez: Le adjunto el dossier con la corrección del manuscrito. No encontramos errores gramaticales; pero no podemos representar su obra. Creemos que le falta profundidad y un poco más de contenido.

Año después:

─ Ya casi lo tiene. Continúe trabajando. Manténgase contactándome.

Un mes después:

─ Error, el mensaje no pudo entregarse.

Cinco días más tarde:

Error...

18 de Mayo de 2018 a las 15:38 0 Reporte Insertar 1
Fin

Conoce al autor

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~