La niña de las estrellas Seguir historia

eriicjl Eric Juan

Cuando la población renace de las cenizas de la historia de la humanidad. Los sueños vuelen a escribirse de nuevo y encontrar los recuerdos sobre los siglos olvidados.


Aventura Todo público.

#381 #adventure #332
2
5105 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todos los lunes
tiempo de lectura
AA Compartir

Prologo

"El mundo ha olvidado de dónde venimos".


El tiempo, se forma a grandes escalas comenzando desde la nada convirtiéndose poco a poco en todo, simplificado y estructurado como un puzzle.

Las historias son contadas de padres a hijos y los sueños son creados desde lo más profundo de la imaginación.

Un día, por desgracia ese grandioso puzzle se perdió, dejando las historias olvidadas, dejando sueños perdidos sin ningún dueño.

Pocos fueron los que comenzaron de nuevo la travesia, las piezas recopiladas ayudaron avanzar en el tiempo.

Pero el orden cambio los factores.

Poco despues los sueños empezaron a emprenderse pero algunas piezas no suelen encajar, de este modo, fueron cogiendo más valor.

- Se dice que todo aquello que se olvido tiene nombre, solo se dice, que están escritas en algún lugar - Dijo el anciano agarrándo la mano al niño.

Pero nuestra familia solo sabe de estrellas verdad hijo? - Le pregunto de nuevo mientras él escuchaba desde la cama.

- Ahora toca dormir y crear nuevos sueños para nuestro futuro, pequeño Shelpie. - Se despidió mientras besaba en la frente al joven de pelo rubio grisáceo.

La puerta se cerró levemente dejando la habitación en la oscuridad, acompañado de un suave silencio y un fuerte calor.

Shelpie cerró los ojos del cansancio, había sido un día duro. Poco a poco su respiración fue levemente minorizando, hasta quedarse dormido.

Es en ese momento donde se alza la magia, pierdes los sentidos y tú cuerpo danza con el reloj, sin saber ambos porque avanza tan rápido todo.

No sabría decirte en qué momento Shelpie dejo de danzar, pero se con exactitud sus rasgos.

Se incorporó de un salto, su respiración iba en aumento y sus ojos parecían preguntarse donde estaba. Giro la cabeza de un lado a otro, como si buscase a alguien.

Había despertado de un sueño, y su mente le había jugado una mala jugada.

- "Quien era?".- Se preguntó mientras se rascaba los ojos con las manos.

Alzó la vista hacia la ventana, las estrellas iluminaban el cielo y el pequeño niño seguía asustado. Se dejó caer de nuevo en la cama y cerró los ojos, pero su mente seguía abierta.

No recordaba todo con exactitud ni se había planteado qué hora podia ser a esas alturas de noche.

Intento recordar el sueño.

Se visualizo a él, corriendo por la arena intentando acercarse a una niña, la cual estaba sentada en la arena observando las estrellas.

Y entre intentos de recordar, la magia volvía a emerger en la habitación del perqueño Shelpie.

A la mañana siguiente su mundo volvió a la normalidad, su recuerdo de la noche anterior se había desvanecido y el pequeño niño seguía su monótona vida.

Por las noches su abuelo, volvía a su habitación para contarle historias, antes de dormir.

- Y asi fue como los dos grandes hombres fundaron las dos ciudades, en la cual vivimos en una de ella como sabrás. - Concluía el anciano la historia entre risas.

- Y alguna vez has visto la otra ciudad abuelo? - Pregunto Shelpie con entusiasmo. El anciano miro hacia el techo dudativo, dejando el suspense en el aire, mientras el niño se inquietaba en su cama.

-No, pero puedo asegurarte que conozco muchas historias. - El abuelo comenzó a hacerle cosquillas mientras esquivaba patadas y manotazos del pequeño. - Pero tendrás que esperar a mañana para saber más.- Shelpie se deslizó entre los ataque y acabo en la espalda del anciano.

Ambos comenzaron a reír y a jugar, sin saber que aquella iba a ser la última noche juntos.

18 de Mayo de 2018 a las 21:00 0 Reporte Insertar 0
Leer el siguiente capítulo La fiesta de la década.

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 2 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión