1
4845 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Cada 30 días
tiempo de lectura
AA Compartir

Conóceme

Después de un agotador día llegué a mi casa y lo primero que hice fue despojarme del uniforme que a estas alturas era un verdadero infierno, sacarme los zapatos y abrir la nevera en busca de una cerveza fría, mi mirada se petrifico en aquel momento, solo atine a quedarme mirando dentro de la nevera sin poder creerlo, sentía que las horas pasaban y yo seguía mirando, ya no quedaban más cervezas, demonios, siempre recordaba dejar un par helando para cuando llegara y hoy no sé qué me pasó, me puse una ropa cómoda para ir a la tienda a comprar unos pack de cerveza y recostarme tranquilo a ver la televisión, ese era un muy buen plan para pasar el resto de tarde que me quedaba.
Ya estaba atardeciendo y el caminar por la calle se sentía muy cómodo con la temperatura y la baja cantidad de luz, llegando a la tienda, que decepción más grande al no encontrar nada de cerveza, así que me decido a ir a un bar, un poco de compañía de la barra no la tenía desde mi juventud, y así partí camino al bar con la poca luz que ya quedaba y las luminarias comenzaban a prender, al llegar al bar prendo un cigarrillo, sé que fumar es malo pero la verdad no puedo evitarlo y sin caer en cuenta de la adicción uno solo lo hace por costumbre, el mozo que ya me conoce llega con una cerveza fría y espumante, la tomo, bebo un sorbo, eso era lo que andaba buscando, converso entrecortadamente con el mozo mientras atiende a otras personas y de lo poco que recuerdo que hablamos me decía que hace poco al bar empezó a llegar gente nueva, algo así como el recambio generacional y eso en cierta forma lo alegraba, ya que significaba que el negocio iba a seguir prosperando pero por otro lado pensaba que las personas, que en algún momento llegaban aquí, quizá ya no existían más, o quizá estaban perdidas por ahí metidas en problemas, o simplemente cambiaron y dejaron de ir a los lugares que iban, dejaron de hacer las cosas que hacían, ya no eran las mismas personas, adaptadas a un sistema que busca oprimirte por todos lados, ¿cómo no cambiar cuando hay que comer y vestirse? La vida es dura y estamos obligados a adaptarnos para seguir viviendo. Un tipo me miraba mucho, ya estaba dudando de salir sin tener problemas en el bar hasta que se sentó a mi lado, era un hombre de piel blanca, anchos hombros, cabello rizado pero lo que más resaltaba en él fue su boca al hablar, nunca me catalogue como gay, pero debo admitir que ese hombre era guapo y lo mejor, es que venía a hablar conmigo.

9 de Mayo de 2018 a las 23:54 0 Reporte Insertar 1
Leer el siguiente capítulo Yo soy

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 5 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión