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El Engendro de la Cueva

Se dice que en la profundidad de los más oscuros y espantosos bosques de Chile, los brujos se juntan en lúgubres y húmedas cuevas a celebrar sus aquelarres, algunos guían el camino de sus hermanos prendiendo fuegos a base de aceite humano para luego discutir y dar cátedras sobre sus aberrantes misas negras. La gente con el mayor de los respetos siempre ha respetado la voluntad de los brujos, temerosos a ser víctimas de alguna maldición o un destino fatal, se vuelven sumisos a la posibilidad de perder algo muy preciado para ellos.

Las horribles conclusiones que llegaban los brujos para resguardar sus identidades y costumbres, era abrirse a los más anti naturales y profanos rituales de magia negra. Cuando llegaba la hora de elegir un guardián para sus escondites, los brujos decidían crear una criatura de origen humano antropomorfa, de rasgos nauseabundos que con el solo sonido de su gutural voz proveniente de una asquerosa y babeante boca provocaría el temor a quien lo escuchara.

El elegido sería un infante con no más de nueve días de haber nacido, primogénito de alguna familia, sería robado como era habitual o regalado a cambio de algún favor. Su pierna derecha sería destruida y torcida hasta ser colocada sobre su espalda, su piel sería friccionada y su lengua cortada en dos. En sus primeros meses de condena, bebería leche proveniente de una gata negra y se alimentaría de forma caníbal con carne humana profanada de los cementerios.

El desarrollo del Invunche sería prematuro y deforme, su cuerpo sería tieso a causa de la fricción, posee una colgante y lampiña barriga, de cara velluda con voz gutural y labios babeantes, su misión es ser el guardián de la cueva. Quienes conozcan su ubicación en el árbol señalado, deberán revelar el santo y seña, posteriormente deberán hacer una reverencia y besarle en el ano.

Cuando abandona su puesto y cierra el templo maldito, se pierde en los bosques en búsqueda de carne humana eligiendo al primer desafortunado que se cruce en su camino y que lleva a la puerta la cueva para posteriormente, en un acto de canibalismo puro, desmembrar para saciar su hambre. A veces cuando se acerca a los poblados, su grito desolador es sinónimo de desgracia y dolor para todo aquel que lo escuche.

En su joven y corta vida, cuando ya no es util, el Invunche es sacrificado para ser cercenado y vendido como material de rituales y medicina alternativa. Una monstruosidad con origen humano, un engendro que habita en la cueva.

13 de Abril de 2018 a las 03:44 3 Reporte Insertar 3
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Francisco Martínez Francisco Martínez
No sé si lo de besar en el ano fuera necesario pero es original la historia para conocer historia de ése país es interesante y me pareció aterradora y original.
14 de Abril de 2018 a las 14:44
Manuel Munoz Manuel Munoz
Buena la historia. Saludos
13 de Abril de 2018 a las 06:43

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