Informe de un mago Seguir historia

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Gaia E.


Pequeño fanfic de El Señor de los Anillos situado antes de los acontecimientos de la saga. Una serie de pergaminos polvorientos descansan en el sótano de la torre de Orthanc, en la fortaleza de Isengard. En su exhaustiva búsqueda para descubrir el origen del anillo que Bilbo guarda celosamente Gandalf se topa con un antiguo informe de un mago desaparecido tiempo atrás.


Fanfiction Libros Todo público.

#magia #fanfic #343 #341 #el-señor-de-los-anillos
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Informe de un mago

El presente informe fue remitido a la Torre de parte del administrador de una pequeña aldea a las afueras del Bosque Negro. Según se indica en la carta adjunta llegó a manos de unos niños en forma de tres mariposas de papel. Se ruega a los lectores que traten los pergaminos con sumo cuidado, pues se trata de los escritos originales.



Hoja 1


He encantado esta hoja para que registre mis pensamientos, ahora vuela a mi lado mientras las palabras se imprimen sobre el fondo blanco en una luz dorada que poco después se convierte en tinta negra, haciéndola indistinguible de cualquier otro escrito. Quienes me conozcan sabrán que he usado este pequeño truco en innumerables ocasiones y entenderán por qué delato el engaño.


Me encuentro en las ruinas de Dol Guldur, en el corazón del Bosque Negro. Antaño habitado por un gran hechicero oscuro, hoy estas piedras se yerguen como monumento a su antiguo poder. La razón de mi presencia aquí son los temores de los lugareños, que murmuran terribles historias en torno a todo el bosque y este lugar en particular. Hace mucho que resolvieron no acercarse más de lo necesario así que incluso los rumores, normalmente exagerados, podrían contar solo una pequeña parte de lo que aquí sucede.


Mis pasos resuenan en el patio vacío, ya estoy dentro. Observo algunos postes sobre los que esferas de luz roja iluminan el espacio de forma siniestra. No es buena señal, si el nigromante fue destruido hace tanto los vestigios de su magia ya deberían haberse extinguido, siempre que me fie de los registros y antiguas fechas. Algunas estructuras se mantienen en pie sin cimentación aparente, al menos cimentación física, queda claro que aquí aún opera el residuo de una poderosa magia. Es difícil concretar su magnitud pues el insidioso poder que emana del bosque nubla mis sentidos mágicos, debo fiarme de mi vista y mi instinto.


Estoy ahora ante la gran puerta de madera negra que en el pasado servía como entrada principal a la fortaleza, de nuevo lo que observo no encaja con los registros del lugar. La humedad y la larga exposición a los elementos debería haberla podrido si no en su totalidad, al menos en parte. Sin embargo, se alza ante mí tan imponente como debió ser en los tiempos antiguos, sin mácula. Está cerrada. Podría abrirla con magia pero algo me dice que no debería llamar la atención más de lo estrictamente necesario, buscaré otra entrada.


Al menos los cristales están rotos, quizá por alguna tormenta pasada o la acción de los seres vivos que han atravesado este lugar a lo largo de los siglos, debería poder cruzarlas sin mayor dificultad. Me ha parecido oir un ruido a mi espalda pero no detecto criaturas en los alrededores, quizá mis nervios estén jugándome una mala pasada, con los sentidos embotados es difícil discernir entre la realidad y la paranoia. Estaré alerta.


El interior es oscuro y silencioso, solo se oyen algunas gotas de agua que cae a través de las grietas que el tiempo ha creado entre las rocas. Intento mantener mi presencia oculta iluminando únicamente el camino ante mí pero tengo que atenuar constantemente la luz que emana de mi bastón, no sé si se debe al ambiente opresivo del lugar o a las aterrorizadas historias de los lugareños, pero siento cada vez más intranquilo. Quiero que esto conste pues es posible que, pese a mi inquietud, aquí no habite más que una araña especialmente afanosa.


He estudiado con detalle todos los textos que hablaban de este lugar, incluso los que solo lo mencionaban como una nota a pie de página, pero ni siquiera todas esas precauciones me han preparado para la realidad de estar dentro de la legendaria fortaleza de Dol Guldur. Este lugar es magnífico, dentro de su apariencia siniestra, por supuesto. Aunque las tinieblas me impiden observar mis alrededores con detalle puedo distinguir las intrincadas tallas de las paredes y las columnas que se alzan por doquier. Incluso después de tanto tiempo se puede sentir bajo la piel la maligna presencia del Señor Oscuro.


Definitivamente he oído un ruido a mi espalda. Esta vez no he podido confundirme con los sonidos del bosque, no después de haberme internado tanto en la fortaleza. Sigo caminando para que mi acechador no se percate de que le he oído, pero mis sentidos están agudizados al máximo. Sea lo que sea no parece seguirme, no oigo pasos además de los míos propios. Estoy pensando en darme la vuelta pero ¿qué pensarían de mí en la aldea? Maldito orgullo.


He vuelto a oír algo. No me queda duda de que no estoy solo. He iluminado el lugar, de todos modos mi presencia aquí ya no es un secreto. El interior aparece aún más espectacular ante la luz de mi bastón, aunque el techo aún permanece oculto en la oscuridad. Ahora que tengo mayor visibilidad me fijo en que el lugar no está exactamente en ruinas. Algunas columnas aparecen destrozadas, mientras que otras están prácticamente intactas, sucede lo mismo con el resto de estructuras, hay áreas derrumbadas contiguas a otras que se alzan sin presentar una sola grieta. Nunca he oído hablar de una magia que opere así ¿pero qué-


Lo que me temía. Una simple araña. Me ha dado un buen susto pero ni siquiera era especialmente grande. Ha caído del techo justo frente a mí y la he despachado con un hechizo sencillo. Debe ser por eso que no era capaz de escuchar, ver ni sentir nada. Estas bestias son una plaga en el Bosque Negro.


Permaneceré aquí un rato más, solo para asegurarme. Al final nadie leerá este registro. Redactaré otro más detallado y completo para la Torre. No creo que los aldeanos se alegren mucho cuando les informe sobre la araña, en el fondo lo que les molesta es que este lugar siga en pie. No les culpo.


Hoja 2


Vuelvo a la idea original, uno nunca es lo suficientemente precavido. Antes de nada explicaré lo que ha ocurrido. Recorrí durante una hora las estancias de Dol Guldur sin encontrar nada más que la carcasa de algún animal, presumiblemente presas de la araña. Enfrascado en la exploración del lugar no me di cuenta de que el sol se ponía. Guardé la hoja y pluma encantadas en mi petate y me dispuse a irme cuando de algún lugar emergió un grito que me heló la sangre. No era humano. Aún no puedo irme, no sin descubrir la fuente de ese sonido. Seguiré escribiendo.


En medio de la oscuridad con esta luz mágica debo estar atrayendo la atención de cualquier criatura mínimamente racional que habite en los alrededores, no digamos ya de lo que pueda morar en el castillo. Quizá debería volver por la mañana.


Ese grito de nuevo ¿quizá otra araña ha atrapado a un trasgo solitario? Por mucho que así lo desee esas criaturas rara vez permiten que sus presas griten, mucho menos repetidamente y de manera tan atroz ¿Qué sucede aquí?


Algo me está siguiendo.


No está solo.


Finjo que no me he percatado, pero ya he visto varias sombras que se escurren entre las columnas. No parecían orcos, trasgos ni mucho menos arañas. Si no fuera completamente imposible juraría que eran elfos, pero ningún elfo me acecharía en la oscuridad de esta manera.


Esta situación tensa mis nervios. Debo hacer algo.


Cuando pase la próxima esquina aumentaré la luz de mi bastón y lanzaré varios hechizos preventivos. Me protegeré co-


Hoja 3


Debido al estado en que se encuentra esta hoja se ha habilitado una copia corregida.


Copia de la hoja 3


He conseguido refugiarme en una de las estancias y derribar la entrada, pero oigo ruidos al otro lado. No tardarán en quitar los escombros, debo advertir. Las criaturas que me han atacado no pertenecían a ninguna especie conocida, por su complexión parecían elfos o humanos pero se cubrían la cabeza y no puedo asegurarlo. Parecen tener conocimientos mágicos rudimentarios, algo que no se ha observado antes en humanos, pero su agresividad hace imposible que se trate de elfos.


No todos han usado magia. Cuatro de ellos me han lanzado flechas fácilmente esquivables hasta que un quinto ha disipado mi escudo. Debo confesar que no estaba preparado. He tratado de dialogar con ellos en varios idiomas, pero no han respondido. No puedo asegurar que me hayan comprendido. He usado la lengua común, varias humanas y élficas e incluso la lengua oscura. Ésta última no ha provocado en ellos reacción diferente a los anteriores intentos, por lo que es factible especular que vengan de tierras lejanas.


A quien encuentre esto ¡no te acerques a Dol Guldur! Envía estas notas a la Torre o házselas llegar a alguna autoridad. Es indispensable que la Torre reciba este informe. Intentaré luchar, pero estoy gravemente herido y tengo la impresión de que han llegado más de esas criaturas. Si no salgo de esta fortaleza maldita, caí cumpliendo con mi deber. No existe mayor orgullo. Istèle Mihn Dabh'ginë.


8 de Abril de 2018 a las 00:00 0 Reporte Insertar 0
Fin

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