katyaenriquez Katya Enríquez

Físicamente, Anet Bowie es mujer, pero todo el tiempo cambia de parecer y no sabe qué es. Ese problema empeoró con un feo acontecimiento relacionado con su amigo. Lo único seguro para ese humano es: «La gente es malvada».


Suspenso/Misterio Sólo para mayores de 18.

#amistad #mundocruel #asesinato #dolor #doblepersonalidad #muerte
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Existe

Les habían comentado a todos que no se acercaran a cierta persona debido a su forma de ser tan cambiante.

Pero, las advertencias fueron en vano.

¡La curiosidad siempre ganaba!

En una ocasión, una joven fue agredida verbal y físicamente por quien debía estar alejado de la sociedad.

Aun así, el atacante no recibió ni un solo regaño.

Lo dejaron aumentar su mala fama, así como con su enorme colección de tapas.

«Un día de estos esa cosa será castigada por su comportamiento. Hace uso de su inteligencia para fingir ser amigable, luego espera para atacar», decían sobre eso los miembros de aquel pueblo.

Eso tenía un nombre.

Es una persona como cualquier otra.

Su apariencia física es de una joven adulta de cabello largo y ojos oscuros.

En cuestión de género, nadie sabe... ni siquiera esta "doncella".

¿Qué estaba haciendo ahora aparte de decirse que existe?

Ella leía un libro cuyas hojas eran de un color debatible pues algunas veces era sepia, otras, blanco como la nieve.

—Maldita sea —gritó el ser humano dado que había llegado al final de una historia con un final abierto—. Jamás debí haberlo comprado, solo desperdicié mi dinero.

Su roomie tocó la puerta de su cuarto e inmediatamente habló: —¿Estás bien, Ann? Hace muchas horas que estás metida en tu habitación. No quiero pensar mal de ti.

—¿Qué tan... crees que soy? —se detuvo el homo sapiens sapiens.

Su compañero de departamento le puso sus manos sobre los hombros.

Le dijo con tranquilidad: —Está bien que aún no sepas quién eres. No te presiones.

Ella se apartó de aquel gesto para ir a prepararse de comer.

Oh, ¡sorpresa!

Nl había ningún alimento dentro del refrigerador.

No reclamó.

Tomó un pedazo de pan y evitó que la gélida sensación del electrodoméstico siguiese saliendo.

El chico con el cual vivía el monstruo avisó que iría al supermercado.

—Bien. Te espero —aceptó el humano mientras desviaba la mirada—. No vayas a tardar que en breve empieza la patrullada.

—Prometo no tardar, Ann —respondió su amigo para después salir de su vivienda.

A los pocos minutos regresó para tomar su tarjeta de identificación y salió de nuevo.

17 de Marzo de 2023 a las 16:51 0 Reporte Insertar Seguir historia
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