Cuento corto
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La lavadora rebelde

- ¡Para la maldita lavador ahora mismo! ¡Zorra de mierda! - gritó Matthew a su mujer.
- ¡Espérate un poco más pedazo de gilipollas! Aún no se ha lavado bien. - contestó su mujer cabreada.
- ¿Gilipollas? ¿Me vas a llamar gilipollas? ¡Puta de mierda! Encima que te doy de comer, esta noche me comes la polla. - volvió a gritar Matthew lanzando un vaso de vidrio a su mujer. El vaso de vidrio alanzó la cabeza de la mujer y le provocó un moratón en el ojo izquierdo.
- No gracias. La polla de tu mejor amigo sabe mejor. - dijo su mujer tapándose el ojo con la mano. La mujer se tiró a Ashton, el mejor amigo de Matthew, hace unos meses.
Al escuchar esto Matthew se levantó de su silla y le propinó un puñetazo en el estómago de su mujer dejándola sin respiración por unos segundos.
- Eso es lo que te mereces por hablar más de la cuenta, putón. - dijo riéndose Matthew mientras miraba a su mujer tirada en el suelo y gritando de dolor.
Cualquiera que viera su mujer pensaría de que es una anoréxica, pues pesaba unos 35 kg, debido al alto consumo de drogas.
- Ahora levántate, para la maldita lavadora, saca las cosas de ahí y tráeme mi vaso. - dijo su "hombre" mientras cogía la última jeringuilla que le quedaba para inyectarse la heroína.
Pasó aproximadamente un minuto y la mujer finalmente se levantó del suelo. Antes de dirigirse hacia la lavadora, escupió en el vaso de su marido, el cuál contenía alcohol barato y se lo llevó.
La mujer paró la lavadora, sacó la ropa amontonada para descubrir que debajo se encontraba el pequeño Eddie de tres meses con espuma saliendole de la boca y evidentemente muerto. La mujer tiró toda la ropa al suelo, cogió al bebé y le dijo a su marido con cara de sorpresa, otros dirían de susto:
- ¡Matt! Te lo dije... Nuestro pequeño Eddie... se ha lavado muy bien. - dijo la mujer a Matthew mostrando una sonrisa.
- Me alegro, entonces los gritos han merecido la pena. - dijo  Matt a su mujer mientras bebía un trago del vaso.
- ¿Dónde está la plancha, cariño? - preguntó entusiasmada su mujer.

24 de Enero de 2018 a las 22:38 0 Reporte Insertar 0
Fin

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Martín B. Si el ser humano se considera un animal... ¿Por qué está mal visto comérselo?

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