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julian-ramirez Julian Ramírez

Tantas voces ¡Dejenme tranquilo! Solo quiero escapar. –Solo hay una manera de que seas libre, y nosotros también lo seamos.


Cuento Todo público.

#Esquizofrenia #Enfermedad #Locura #Suicidio #Libertad
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Voces

Tantas voces...
¡Dejen de gritar!
No puedo matarlos, son solo niños...
Hay tantas voces en mi mente, todas son diferentes, todas tienen un nivel de maldad más grande que la otra, en ocasiones creo que en algún momento existió alguna voz buena, aparte de la mía, pero supongo que murió, la mataron, la destrozaron, rompieron todas y cada una de sus ganas de hacer el bien y ahora, ahora soy la única voz cuerda.. cuerda.. graciosa palabra para esta graciosa situación, vivo luchando contra ellas, contra sus impulsos, me es imposible, me es imposible hacer esto sólo, solo no quiero matar a nadie, no más.
No puedo luchar contra estas voces, me gritan, me lastiman, me hacen daño, trato y trato de contenerlas, de evitar que salgan cuando estoy con mis amados, destrozar la cabeza de una persona suena tan gratificante, ver como su cerebro se desparrama del cráneo, como la vida se desvanece de sus ojos, si, si... debo romperle la ca...
—¡No, no tomarás el control de mí, no aún, no mientras tenga ganas de luchar! —Grito con desespero.
Prosigo, necesito ayuda, alguien deténgame, alguien libéreme, estoy desesperado, llevo semanas sin alimentarme bien con el fin de matarlas de hambre, que se asqueen y se vayan, que tomen otro cuerpo, sí, eso, que se alejen del mío, que invadan la mente de otras personas.
Tal vez por eso personas asesinan a otras sin ninguna razón aparente, ellas deseaban hacerlo, deseaban quitarle la vida a otra persona, pero no, no por mi culpa, yo solo quiero liberarme de las voces de mi mente, tal vez ellas perdieron el control de su propia mente y alguien más se puso a cargo, pero yo no quiero, no puedo seguir lastimando gente, tengo tanta sangre derramada sobre mí, tanta sangre que ni si quiera me pertenece. No puedo más, no así, no más deténganse, solo eso pido, no más, dejen de gritar. Debo callarlas, nadie las callará por mí, si, debo hacerlo.
Un cuchillo, necesito un cuchillo, eso pondrá fin a mis gritos, solo eso, solo quiero dormir, necesito dormir, por un día, dos, tres, por semanas, meses, años, para siempre.
—¡Toma el cuchillo cobarde!
Esta vez te escucharé, lo hago, tomo el cuchillo, lo pongo contra mi cabeza y empujo, eso, eso es todo, así terminan las voces, sólo ruego que las voces se vayan conmigo, no sé si otras personas pueda ser igual de fuertes que yo y puedan aguantar las voces en la cabeza sin rendirse ante ellas, debo dejar de escribir, necesito las dos manos para atravesar mi cráneo, me despido, los amo, los amo demasiado
—¡Hazlo maricón, ya mátate!
Perdón, no pude soportarlo más
—¡O mueres tú, o todos a tu alrededor!
A la mierda con las voces, a la mierda con el dolor, a la mierda con todo, nada de lo que me depare después puede ser peor que lo que he vivido hasta ahora.
—¡Hazlo animal!
Lo haré, jódanse todos.
—¡Eso, sigue introduciendo ese cuchillo en tu cráneo, libérame, libérame a mí y al resto, nos aburrimos de ti y tu debilidad, necesitamos otra mente que ocupar, la de un lector, la de alguien que se haya fascinado tanto por la historia que llegó hasta aquí, si, si eso necesitamos, alguien fuerte, alguien que pueda encargarse de nosotros, alguien que quiera hacer daño tanto como nosotros!.

15 de Enero de 2018 a las 23:31 0 Reporte Insertar 0
Fin

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