Etapas. Seguir historia

lauradanielaarcila Laura Arcila

El proceso de un corazón roto.


Drama No para niños menores de 13.

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Ella era una chica. Él era un chico. Cómo era de esperarse, se enamoraron.

Pero esta no es una historia de amor feliz, esta no es una historia en la que los dos terminan caminando juntos, tomados de la mano, hacia un atardecer con música romántica de fondo. Esta es una historia en la que se demuestra que imaginar no siempre es perfecto, y que el amor es la más dolorosa pero hermosa tragedia que podemos vivir.

Era un día nublado de cualquier mes del año, ella se encontraba afuera sentada junto a su amiga mientras corrían las horas, habían estado pasando mucho tiempo afuera, lo cual es raro ya que ella no decidía salir mucho. Cuando lo vio, llevaba en sus brazos un cachorro precioso de color blanco en una maleta negra. Ella por supuesto no pudo evitar quedarse mirando ese perfecto rostro, que no sabía, iba a ser la causa de su desgracia unos meses más tarde.

Lo que pasó inmediatamente después no es muy relevante, digamos que su amiga intentó quedarse con el susodicho, fracasando glamurosamente en el intento, pero aportando información de gran ayuda para ella, como el gran dato de que él ya estaba tomado por alguien más.

Transcurrió el tiempo y ella no hacía más sino pensar en él, verlo por la ventana cada vez que salía con el perro, y también cuando traía a su novia. Pero ocurrió el milagro, un milagro que no sólo la ayudó a entrar en el mundo de él sino a llenar un vacío que ni siquiera sabía que tenía: llegó un perro a su vida. Un cachorrito de apenas mes y medio que ha traído mucha felicidad y rabietas a ella y a su mamá.

Cuando el perro tuvo la edad suficiente para salir, ella estaba más que emocionada, ya que por fin iba a conocerlo, por fin iba a darle rienda suelta a esa atracción que ya muy dentro de ella se había plantado. Y así pasó, se conocieron, tuvieron una química impresionante desde el primer momento, se volvieron amigos a tal punto que ella llegó a conocer a su novia y volverse parte de su mundo.

Las salidas empezaron a ser algo mucho más recurrente, cada vez hablaban más, todos los días, en todas las redes sociales, acordaban para sacar a los perros al parque como una excusa para poder tener charlas nocturnas. Hasta que un día él decidió que era un gran momento para ponerla en evidencia, obligarla a confesar lo que sentía por él, y así fue.

Ella le confesó lo que sentía, días después se besaron y fue en ese momento en el que se desató el más espléndido caos entre los dos.

A partir de ahí las cosas fueron muy distintas, ella sabía que él tenía novia, y a pesar de que él fue un mentiroso al decir que no se hablaban, que nunca iban a volver a estar bien y que prontamente iban a terminar, ella confió en él. Aprendió a quererlo, a querer cada detalle que formaba parte de él, a esperar por su mensaje de 'Ya llegué, sal al parque', a valorar cada minuto que pasaba con él, a conocerlo poco a poco, a apoyarlo cuando se sentía mal, a escuchar sus historias de aventuras pasadas, a entender el secreto que esconden esos ojos verdosos.

Para ella, él representaba mucho más que sólo una persona por la que sientes una atracción, representaba un puente, es como cuando estás manejando, sientes la lluvia y los truenos, pero luego pasas por debajo de un puente y todo es calma sólo por un momento, pero eso termina y todo vuelve a ser caos... Él era su puente. Porque estuvo ahí cuando su vida se estaba cayendo a pedazos, y eso es lo que pasa cuando unes a dos personas rotas, se entienden tan bien que llegan a sanar el dolor del otro, y cuando él se marchó, ella quedó completamente destruida.

Un día, él le escribió, le dijo que se vieran porque había cosas que debían ser aclaradas entre los dos. Se encontraron en el parque que siempre fue testigo de sus charlas, y él le dijo todo, le dibujó un paisaje ofreciéndole a ella que lo pintara, la puso en una posición en la que ella creía que tenía el poder de decidir qué iba a pasar. Ella no supo cómo manejarlo, fue algo que no veía venir, por lo que le dijo que le diera un tiempo para pensarlo y darle una respuesta.

Ese día ella se fue, se despejó de toda la situación, no pensó en nada ni en nadie, o más bien, no pensó en él ni en lo que estaba pasando. En la noche volvió y lo que sucedió fue pura obra de los astros, tuvo que ser, porque fue un encuentro tan improvisto, ninguno de los dos se lo esperaba: él iba llegando con su novia. Y eso no fue lo peor de todo, no, lo peor es lo que viene después, ella los vio y siguió caminando por el lado como si fuera lo que menos le importaba en la vida. Al día siguiente lo vio en el parque, se enteró por una persona que estaba tirando puertas y haciendo mala cara a todo el que veía; luego de eso cortaron comunicación. Ella decidió bloquearlo para no tener que seguir viendo como él había seguido con su vida, sin importarle cómo se sentía ella.

Lloró mucho por él, sufrió mucho por él, cada vez que lo veía era como si le clavaran un cuchillo en lo más hondo de su alma. Y hasta el sol de hoy ella no entiende qué fue lo qué pasó, ¿qué salió mal? ¿Fue la mala energía de las personas hacia ellos? ¿El destino? ¿El amor verdadero? No lo sabe. Buscó respuestas por mucho tiempo, en muchas personas, intentando que ese sentimiento se fuera de una vez por todas y la dejara ser libre. Nada funcionó, todo lo que hizo simplemente la hizo darse cuenta de que él va a ser otro de los muchos asuntos inconclusos de su vida, y está bien. Muchas veces hay que aceptar las cosas como son y no como queremos que sean.

Probablemente esta historia esté basada en la vida real, probablemente sus personajes sigan viviendo en este podrido mundo y por casualidad hayan encontrado esta historia. Una historia que se asemeja tanto a la que vivieron que es casi imposible que no sea escrita pensando en ellos específicamente. Por lo cual quiero que si el hombre que inspiró esta historia está leyendo esto, sepa que no puede andar por la vida rompiendo corazones al azar, perjudicando personas sólo porque no sabe lo que quiere y no es capaz de tener un carácter para tomar decisiones.

Para concluir, sólo es necesario que sepan, que el corazón es una joya, una joya que no se puede entregar a cualquiera, es un tesoro que hay que cuidar. Tengan cuidado a quién se entregan, no sean como 'ella' que no midió las consecuencias de sus actos y por ello hasta el día de hoy sufre cuando lo ve en el parque desde su ventana.

22 de Noviembre de 2017 a las 01:43 0 Reporte Insertar 0
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