zaykran Sebastian Valencia

Todo ocurrió mientras soñaba que viajaba por una ciudad perdida junto a mi Ferrari de juguete a través de las montañas surcando por las nubes y flotando en el humo de los vapores. Cerca del centro de esta ciudad había un lugar casi paradisíaco dónde estaban Frank y sus Jirafas koala. Acompáñame a comprender este lugar y también a entenderme mejor al pasar por nuevas experiencias y formas de pensar completamente diferentes.


Aventura Todo público.

#338 #343 #357
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Frank y sus jirafas koala

Mientras divagaba por las vías de la noche en la ciudad perdida mire a la distancia un lugar que brillaba como si tuviera su propio sol, y vaya que no estaba lejos de la realidad, pero bueno. Incapaz de evitar ser seducido por su intenso brillo me acerque en mi Ferrari de juguete... Si mi Ferrari de juguete, algunos me llaman loco y otros cuantos genio pero mi nave para viajar por el mundo de lo mágico es un Ferrari de juguete porque es más liviano de mover si llegara a volcar jeje. Retomando el punto... Hmmm dónde lo habíamos dejado, o si entonces me acerqué al llamativo lugar y para mí sorpresa no era más que una masiva intersección vial con algunas vías que subían en espiral a no sé dónde. Yo estaba en una de las vías altas pero había unas que eran incluso más altas que las nubes. Pero a pesar de la altura en la que estaba me era muy difícil encontrar la dirección correcta para encaminarme hacia el susodicho lugar y entonces todo gracias a qué la noche con ayuda de la luna absorben la luz -culpable llevarse los sueños- y hacen dormir al sol -que juzga y castiga a las sombras sacando a relucir tus falencias y pecados- . Pude seguir fácilmente un iluminado camino que te guía hacia la radiante ciudad que moraba en lo profundo de la construcción, en lo profundo de las esperanzas, en lo profundo de unos corazones llenos de regocijo y satisfacción.

Siguiendo el camino a través de una de las vías en espiral y mientras miraba algunos callejones en los que la gente jugaba y se divertían dejando salir la niñez que todos llevamos dentro intentaba comprender el propósito del lugar, pero mi intento fracasó pocos segundos después al mirar a unos pandas hacer malabares con algunos dumplings acto que me causó una emoción indescriptible y aún más curiosidad por lo que la ciudad oculta tenia para ofrecer a un viajero de los sueños como yo. Eufórico por la emoción del momento sin pensarlo me precipité hacia uno de los callejones de lo que parecía un barrio oriental justo al lado de una disquera de hip hop y en su opuesto había una banda de motociclistas. Unos metros después me vi obligado a cambiar la marcha de mi coche y trepar la pared pues más adelante, justo en el centro yacía un templo ornamental decorado con flores de loto y un frondoso cerezo en el pequeño islote del lago. Continué mi camino y no tardé en llegar al final de la vía la cual deleitó mi mirada con lo que parecía ser un socavón gigantesco y al mismo tiempo el centro de la ciudad. No podía ni quería dar un paso más pues mis ojos me exigían continuar disfrutando del paisaje y mi cerebro intentaba mantener mi cordura, pues las cascadas cristalinas saliendo del asfalto, las lianas que crecían alrededor de todo el lugar, algunos árboles creciendo por las paredes adornadas con flores que jamás había visto, los sonidos que eran realzados por las aves de blanco y dorado, en lo profundo un lago que alberga una gran variedad de colores, tantos que podría decir que ahí es donde nacen todos los arcoíris del mundo... Y finalmente lo que me hizo dar cuenta de cuan equivocado estaba era el sol que cumplía la función de un guía de la ciudad justo en lo alto del socavón y sarcásticamente oponiéndose a mis comentarios brillaba como si intentará competir con el más grande tesoro pirata. Y digo esto porque es un sol más terrenal y no tan cósmico como a el que estamos acostumbrados. Este emite un brillo que adorna el contorno de las aguas, decora las fachadas de los edificios, realza los opacos colores convirtiéndolos en vívidos fulgores. Es un brillo que no pretende que la gente termine huyendo por el ardor de sus llamas ni cegada por la imponencia de su superioridad. Solo trata de guiar a los perdidos y de que su verdadero yo brille tanto como el.

Después de algunos minutos intentando superar la majestuosa sensación que este mágico lugar crea en mí sin darme cuenta guarde el Ferrari en mi bolsillo -después de todo para estas citaciones es que traje uno de juguete-. Y me precipite hacia el vacío sujeto de una liana con la misma convicción y con la misma sensación de que alguien o algo te guia que todos los demás tenían al tirarse dejando de lado esa comodidad y las certezas a las que nos aferramos y tememos perder.

Mientras bajaba me di cuenta de que la liana no reducía mi velocidad, simplemente me hacía dar vueltas alrededor de la construcción cilíndrica. Dándome una especie de tour por toda la fantástica ciudad y finiquitando en lo que pensé sería mi muerte - por alguna razón este lugar hizo que acepte este hecho como algo natural- . Hasta que de repente las aves que miraba diminutas a la distancia se acercaron a mí con sus impotentes casi 6 metros de diámetro y me sujetaron llevándome a través de una especie de baile de festejo en el cual participaban todas las aves y las personas que decidieron lanzarse hacia esa sensación de libertad. Poco después en una armonía que parecía casi que guiada por el más armonioso metrónomo todas las aves se dirigieron hacia el fondo creando una especie de escaleras en espiral de blanco y dorado. Al empezar a descender me di cuenta de que era el único que estaba bajando por la gradería. Los demás regresaron a la ciudad y acompañando al resto de personas salieron con ánimo de festejo y regocijo, aplaudiendo, gritando y bailando se dio inicio a la ceremonia la cual se llevó a cabo para darme la bienvenida y aunque yo no lo sabía ellos siempre supieron que yo algún día estaría ahí. Continué mi camino sin pensarlo mucho porque algo en mi decía que solo necesitaba continuar a través de las serpentinas, los globos, el confeti, las plumas, las luces y a través de la puerta. Porque si... No sé cómo ni cuándo pero al estar a tan solo unos cuantos centímetros de tocar el lago de repente apareció una puerta de marco rojo con decoraciones del más puro estilo barroco. Abrí la puerta y estaba colmada de una oscuridad abrasadora pero que no infunde miedo al verla.

Pocos segundos después mire una afelpada mano perteneciente a lo que pensé sería un gato, pero mi forma de pensar aun era muy mundana para el lugar en el que me encontraba.

Esta mano se abalanzó sobre mí sacando sus garras y sujetándome de la ropa para tirar de mí hacia la viscosa oscuridad, una vez dentro sentí como si cruzara a través de algo que arranca de mí todo lo malo y lo decadente que nuestra sociedad actual nos puede ofrecer, sentí como mi mente estaba más clara y serena, mi cuerpo mucho más ligero y mis pisadas mucho más seguras. Al terminar de cruzar a eso que yo llamo “portal espiritual” tenía ante mí una escena de total calma y serenidad. Había personas descalzas recostadas en colinas verdes y frondosas, otras cuantas saltando en rampas hechas de tierra y patinetas, habían arroyuelos hechos de zapatos por los cuales cruzaba agua de brillo dorado. Un poco más allá en el centro del tumulto había una persona que rompía con los moldes estipulados por nuestra realidad, media casi dos metros y medio, tenia una gorra decorada con algunos pinchos dirigidos hacia atrás, una sonrisa sacada directamente de Guasón pero que no te hace dar miedo, unos ojos tranquilos y amables, orejas puntiagudas pero pequeñas, muy similares a las de un ogro, una musculatura claramente superior a la de cualquier ser humano promedio pero una posición relajada y tranquila, estaba vestido con nada más que una bufanda extremadamente larga que recorría su cuello bajando por su espalda para convertirse en sus pantalones y finalmente estaba descalzo hecho que me hizo dar cuenta de que todas las personas que estaban ahí iban descalzas por todas partes.

Al darse cuenta de que yo estaba ahí y notar mi insistente mirada que le daba un escaneo completo se acercó a mí con una elegante forma de caminar. Mientras se acercaba a mí note que una cola similar a la de un zorro que salió desde detrás de su hombro. Cuando llego a mi me dijo muy carismáticamente.

–Siempre es un placer conocer gente nueva -dijo mientras sonreía picarescamente sujetando el borde de su gorra-, mi nombre es Frank y que seas bienvenido a la ciudad de los pecadores, donde todo el mundo se libera de sus rencores y se permite ser feliz, solo tengo una regla y es que no te metas con las jirafas, en parte porque son mis amigas desde hace mucho tiempo y fue con ellas que llegue aquí. Pero principalmente porque se cabrean muy fácil y casi siempre están de mal humor, entonces para ayudarse a mantener a raya ese mal genio se la pasan comiendo eucalipto.

Me dijo sonriendo muy enérgicamente de una forma casi burlona mientras señalaba con la mano a un valle en el cual estaban sentadas unas jirafas las cuales me miraron de mala gana mientras seguían comiendo hojas de eucalipto con ayuda de un tenedor con el cual pinchan los globos de hojas que caían de los árboles. Sus ojos adormecidos y sus gestos lentos fueron lo que me dio la idea de finalmente llamarlas “jirafas Koala”.

Decidí alejarme un poco de ese lugar para no molestar a las Jirafas y mientras caminaba decidí sentarme en una de las tantas colinas que estaban por todo el lugar, al mirar un poco más detalladamente me di cuenta de que todo estaba muy bien organizado como si estuviera en uno de estos jardines japoneses en los cuales cada cosa está en el lugar perfecto. Peor aun así había algo que se sentía un poco extraño y no fue hasta el momento en el que pensé eso que apareció ante mis ojos un no muy grande tempo ornamental igual al que mire antes ingresando a la ciudad y pensándolo bien mire unos cuantos mas cuando venia hacia acá. Decidí acercarme a Frank para preguntarle sobre esto ya que me generó mucha intriga y así de paso aprovechar para preguntarle por la extraña cola que salió de su hombro anteriormente ya que lo había olvidado. Camine hacia él para poder hablar al respecto, y al llegar mire a un grupo de personas no muy grande pero que hacían bastante ruido, aunque pensé que no me escucharía aun así no me sentía muy cómodo con la idea de adentrarme entre tantas personas así que decidí llamarlo desde cierta distancia.

– Oye Frank

Le dije con una voz no muy alta para no resaltar mucho pero no pareció lograr oírme por el ruido del tumulto y entonces decidí acercarme un poco más para poder captar su atención.

Mientras caminaba entre la multitud me di cuenta de que en realidad nadie estaba hablando y me quedé aún más extrañado pues el gran ruido que se escuchaba provenía de las voces de un gran cúmulo de personas hablando. Continúe caminando mientras intentaba ubicar de donde provienen las voces; ya casi llegando al centro del montículo donde se encontraba sentado Frank mire una máscara que giraba alrededor de él atravesando a las personas y produciendo el sonido que parecía provenir de la voz más interna de cada persona. Regrese mi mirada a Frank el cual estaba sentado en la posición de loto sin producir palabra alguna y no hacia mas que sonreír mientras tocaba una refrescante melódica con una Ocarina ya desgastada por el tiempo pero de un aspecto hermoso y sereno. Pese a todo esto las personas parecían estar más que satisfechas y algunos incluso sonreían como si alguien les respondiera cortésmente.

Al dejarme llevar por el ambiente no me di cuenta de que la máscara se había detenido frente a mi hace unos cuantos segundos y se acercaba a mi lentamente pero esta vez no salían palabras de ella como antes cuando estaba a unos cuantos centímetros de mi de forma instintiva estaba por tomarla y colocarla en mi rostro sin el saber por qué. En ese momento Frank paró de tocar su melodía y se puso de pie y fue ahí cuando la máscara se detuvo y regresó con él. Me di cuenta de que estaba en una especie de trance y entonces Frank camino hacia mi directamente y me puso la mano en el pecho, cerró los ojos y sopló en mi rostro, aunque salió humo de su boca yo pude percibir un aroma dulce y agradable como de durazno, luego de esto sentí como regresaba de esa rara sensación y pude recuperar mis cinco sentidos, me miro a los ojos y me dijo:

– Sígueme, se que es lo que quieres preguntarme y las respuestas que buscas no serán respondidas con mis palabras, es mejor que tu lo veas directamente así lo comprenderás, aunque también puede ser que no llegues a la respuesta que buscas, después de todo solo tú sabrás responderte.

No sentí la necesidad de responder y simplemente lo seguí, así como las otras personas me sentí satisfecho más con sus acciones que con sus palabras.

Salimos de la zona de las rampas y nos unimos a un estrecho camino el cual continuaba zigzagueando entre las colinas, al mirar a la distancia se lograba ver el tempo en el centro de lo que parecía ser una pequeña cadena de montañas la cual cumplía la función de una muralla natural. Continuamos caminando sin decir una palabra y poco después el empezó a tocar la Ocarina con una tonalidad alegre pero a la vez un poco melancólica y fue entonces cuando recordé lo de la cola de zorro que mire antes salir desde detrás de su hombro, pero ahora que él iba delante mío no mire nada ahí a parte de su larga bufanda y su espalda descubierta. Antes de que cualquier palabra salga de mi boca sentí que alguien se acercaba desde delante nuestro así que saque la cabeza por un costado ya que Frank me cortaba toda la visión y entonces mire la figura de un pequeño animalito muy fuera de lo habitual el cual tenía una cola de zorro pero con unos pequeños cuernos de lo que parecía ser la unión entre un alce y un dragón aunque su cara estaba más cerca de la de un alce. Cuando se acercó y lo pude mirar mejor terminé aún más confuso que antes. Tenía una especie de bufanda muy afelpada la cual rodeaba su cuello finalizando en el centro de su pecho, sus manos eran iguales a las de un felino, su cuerpo era alargado notándose una similitud a los dragones orientales y aunque no tenía piernas noté inmediatamente que no las necesitaba pues al reposar sobre lo que parecía ser un cojín volador y además de eso tener unas pequeñas y lindas alas que flotaban en su espalda el menor de sus problemas era poder caminar.

Al llegar con nosotros dio un par de vueltas al rededor de Frank agitando alegremente su cola antes de que él le preguntará si podíamos visitar el templo de su madre a lo que esta pequeña y extraña criatura que no superaba un metro de largo respondió con un sonido similar a lo que parecía una mezcla entre un ronroneo de un gato y el rugido de un pequeño dragón mientras miraba en la dirección del templo y lo señalaba con la cola. Frank le acarició la cabeza y le dijo “buen chico” posteriormente sacó la máscara que se había unido a su hombro y la sopló haciendo que cobre vida, la empujó hacia la criatura y esta se puso extremadamente feliz para luego de lo que parecía ser un pequeño saludo dirigirse hacia la zona de las rampas.

Luego de eso continuamos caminando un poco más hasta llegar al templo el cual me di cuenta de que era mucho más grande que los anteriores y también se sentía más imponente. Luego de cruzar el portón llegamos hasta una gradería y antes de empezar a subir se encendieron todas las lámparas de alrededor continuando hasta la parte superior. Entendiendo esto como una invitación a seguir subimos hasta llegar a unas puertas que estaban decoradas con una precisión y delicadeza casi que surreales. Frank se acercó a sujetar las dos grandes jaladeras que estaban en cada puerta y las golpeó tres veces para luego sentarse silenciosamente en posición de loto acto el cual seguí por pura intuición. Esperamos en esa posición unos cuantos minutos y de cierta manera sentí que se estaba probando mi paciencia. Un par de segundos antes de que cediera al dolor de mis piernas las puertas se abrieron y dejaron entrar todo el aire desde fuera casi que arrastrándome con él. Frank se paró nuevamente y se precipitó a entrar a lo cual lo seguí con dificultad ya que mis piernas estaban adormecidas por todo el tiempo que pasamos sentados, al cruzar la puerta un tapete rojo se tendió a lo largo del pasillo dándonos la bienvenida y las luces se encendían a nuestro paso pocos metros más adelante nos detuvimos frente a lo que me pareció ser un cojín gigantesco sobre una base de al menos metro y medio de alto por casi ocho metros de largo, estaba cubierto con unas cortinas románticas de un oscuro rojo velvet soportadas en un elegante dosel clásico.

Poco después se encendieron todas las luces y desde el costado de la derecha salió una chica con la cara y el cabello cubiertas por un manto acompañado de un kimono decorado con flores de cerezo. Camino hasta en frente de nosotros y se arrodilló con una campanilla la cual hizo sonar débilmente pero fue suficiente para resonar en todo el templo luego de eso se paró y se fue caminando por el lado izquierdo lo cual fue una pena ya que quería saber mas de ella, su aura y misticismo me dejaron con hambre de más. Al estar distraído con ella no me había dado cuenta de que desde las cortinas empezó a salir humo que fue llenando lentamente todo el lugar.

– Finalmente estás aquí.

Dijo Frank con una actitud con la cual sueles saludar a un viejo amigo.

– Te dije hace mucho que tenías que aprender a ser respetuoso. Nuestra relación de amistad terminó en el momento que tomamos caminos diferentes, tu eres un guía de los pecadores y yo una Guardiana de los sueños.

Se escuchó desde detrás de las cortinas con una voz imponente y profunda pero muy suave y amable a la vez.

– Ahora, espero que no hayas venido solo a interrumpir.

– Claro que no, pese a como suele ser esta vez vengo por algo importante y es que este chico que está junto a mi fue reconocido por la máscara del alma por lo cual vine a dejar este asunto en tus manos.

– Ya has hablado con él y le has explicado lo que eso significa?

– Sabes que soy muy malo con esas cosas, así que buena suerte con eso… Hasta pronto!

Eso fue lo último que dijo Frank y también la última vez que lo mire y aunque vine aquí buscando algunas respuestas ahora tengo más preguntas que antes.

Luego de eso las cortinas se empezaron a mover recogiéndose hacia las esquinas y dejando frente a mi mirada la vista de la criatura más hermosa e imponente que jamás había visto en mi vida. A pesar de que parecía ser de la misma raza que la criatura que mire antes de camino al templo estaban en etapas completamente diferentes, ella parecía estar ya en su etapa adulta con unos cuernos magníficos, unos ojos seductores pero sereno, alas que parecían pertenecer a un ángel, patrones en espiral que decoran su cuerpo y unos brazales decorativos en sus manos y cola. Posteriormente se levantó y voló hacia mí y me miró fijamente a los ojos, dio algunas vueltas alrededor de mi girando sobre sí misma así como lo hizo el otro pequeño con Frank y finalmente se detuvo frente a mi y me dijo:

– Sube te mostraré dónde estás y para qué estás aquí, no tengas miedo será un viaje corto.

Dijo mientras sonreía de forma picaresca y elegante.

Después de subirme ella salió rápidamente del templo y voló sobres las colinas, sobre las planicies, sobre los árboles nunca antes vistos, sobre las personas y sobre todas las cosas que ese paraíso subterráneo tenía para ofrecer. Continuo hacia el portal que estaba en la parte opuesta del templo y salió rápidamente para luego subir en espiral atravesando toda la ciudad por el centro del socavón continuando hasta posarse en la parte superior del sol que no deslumbraba ni quemaba solamente se siente cálido y acogedor. Todo esto fue acompañado por ovaciones y aplausos dirigidos hacia su guardiana a la cual al parecer es muy difícil de mirar regularmente.

– Como puedes ver a la distancia está la oscuridad, desesperación, angustia y temor. Pero justo en el centro de todo eso está el sol que irradia tranquilidad, esperanza y renovación. todas las personas llegan aquí pero dependiendo de como es cada uno se dirigirá a un lugar u otro. Tu de alguna manera lograste hallar el camino a este lugar y no es solo por coincidencia. Doy por hecho que miraste a la persona que estaba en mi templo ella es una aprendiz de guardiana la cual cuando esté preparada junto a mi hija se convertirán en una sola uniendo así la humanidad con lo divino y finalmente así dar su salto hacia la madurez. Bueno al igual que ellas tú puedes convertirte en aprendiz de guía ya que la máscara te ha seleccionado. Y en este caso tendrás que fusionarte con ella la cual simboliza la conexión con lo terrenal y con las personas.

– No tienes que tener miedo ya que ninguna de sus identidades se perderá. Actualmente yo soy tanto la mortal de hace miles de años como la deidad de hace eones.

– Puedes tomarte el tiempo que requieras para tomar esa decisión y ten en cuenta que debes quedarte la mayor parte del tiempo dentro del templo junto a Fely. Cosa que no veo te desagrade. Por cierto debes tener mucho cuidado sobre todo en pasar mucho tiempo con las otras criaturas siendo un humano que aún tiene su cuerpo físico. La influencia de la carne podría hacerte caer en el lado más oscuro del deseo y la codicia.

– ¡Buena suerte en tu travesía joven viajero!

Así es como termina esta historia y aunque me encantaría continuar contándoles sobre tan fantástico lugar, me temo que lo demás se lo dejare a su imaginación. Después de todo las Jirafas no se despiertan solas jajajaja.

29 de Junio de 2022 a las 00:38 0 Reporte Insertar Seguir historia
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