Cuento corto
0
481 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

Un amor añejo

Después de un cuarto de hora ella llegó al museo, a pesar de no haberla visto en cinco años su corazón dio un vuelco y se aceleró, se acercó a través del pasillo y respiro profundo para calmarse; cosa que no sirvió de mucho, ya que las palabras se atascaron en su garganta.

Para fortuna de el, ella hablo primero.

“Hola Conor” dijo, su sonrisa perlada contrastaba con su piel canela “Es bueno volver a verte” añadió sacándolo a el de su estupor.

“Lo mismo digo señorita Esmeralda” dijo con voz pomposa y haciendo un reverencia.

Ella comenzó a reír, al parecer su sentido del humor tampoco había cambiado.

Comenzaron a caminar dentro del museo, habían cambiado las obras de sitio y añadido varias nuevas, por lo que se sintió como la primera vez, a pesar de los seis años que ambos tenían sin ir ahí. Pasaron junto a varias esculturas torcidas, y cada vez, ella sacó una libreta amarilla de su cartera beige, anotó algo y la guardó de nuevo.

“es igual a la que...”

“Si.” lo interrumpió ella en seco, sin mirarlo. El entendió la indirecta y decidió dejar el tema para después.

Siguieron caminando, hablando de lo que iban viendo, debatiendo el significado de algunas obras abstractas, o haciendo chistes sobre ellas, finalmente en llegaron a la nueva ala del museo, un jardín botánico al aire libre, lleno de Arbustos, cactos, arboles y flores. Aun andando, ella sacó su libreta.

“Algunas cosas nunca cambian ¿no?” Dijo Conor.

“Si lo hacen”, dijo ella anotando sin mirarlo, su tono era ligeramente melancólico pero el no pareció notarlo, “Te mentí,” dijo “no es iguala la que me diste, es la misma. La tome la como si fuera un reflejo, pero tenia años sin usar esta cosa”.

“Esme, pensé que te...” Dijo el, pero se interrumpió al notar su mirada de ¿vergüenza?.

Ella tomó todo el aire que pudo

“No la uso desde que terminamos.” dijo ella atropellando las palabras “Desde que te terminé” Aclaró con un nudo en la garganta. Pasaron unos segundos de silencio en los que ni siquiera el viento sopló.

“¿Me vas a contar de la boda?” pregunto el después de un suspiro.

“¿Entonces ya sabes de eso?” dijo no tan sorprendida

“Aún tenemos amigos en común” le sonrió con cierta melancolía.

“Eso me facilita las cosas” dijo soltando un suspiro y volvió a meter las manos en su cartera, esta vez saco la libreta junto con un sobre “esto es tuyo” dijo mientras le daba los dos objetos.

El ojeó el sobre y lo regresó. “No planeo ir.”dijo tajante.

“¿Que?”.

“¿Como que «que»?” Respondió molesto, “¿Que se supone que voy a hacer yo en tu boda?, ¡¿Decir que me opongo?!” Ella lo miraba estupefacta. “Te dije ese día que no quería que lo nuestro se terminara.” se detuvo y tomó aire, calmándose, “Se que sueno egoísta, se que no se puede estar en una relación si solo uno de los dos lo quiere, pero ¿que te costaba decirme el porque?”.

“Yo no quería que...”.

“Esmeralda, llevo CINCO años,” la interrumpió tragándose sus lágrimas “cinco años preguntándome porque, donde fallé, que hice mal, ¡que mierda no hice, para que esto pasara! Pensando que, si doy con la respuesta, quizás podría dejarte ir, enamorarme de alguien, vivir y saber si es que aún te amo, o soy un loco que se obsesionó contigo”.

“Lee la libreta.” dijo ella entregándole la invitación de nuevo y saliendo del lugar.

El se quedó ahí solo, revisando las páginas, los recuerdos de sus citas. La ultima página rezaba «lee bien la invitación cabrón.»


«¡Nos complace invitarte a nuestra boda!

Atentamente

Esmeralda y Sofía».

Cabe destacar que la fiesta estuvo buenísima.

28 de Junio de 2022 a las 04:26 0 Reporte Insertar Seguir historia
0
Fin

Conoce al autor

Joxh Savir Enero de 1998 ¿Te gusta lo que lees? Si es así, házmelo saber

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~