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Capítulo 1:

—1—


Muchas veces nos dejamos llevar por estereotipos, mismos forjados desde lo más absurdo de la razón, llenos de falacias a conveniencia de programas tontos que muchos de nosotros llegamos a ver en televisión, dónde retratan a distintas poblaciones de una manera desalmada o desinteresada, y, yendo a un extremo y opuesto, interesados solamente en el dinero, no viendo diferencias sexuales, y mucho menos, discriminación entre ambos.

¿Cuál es mi historia?

Sencillo.

Suelo pensar en que soy distinto a los demás. Sí, sí, muchos pensaran que he caído en el estúpido estereotipo de ser un chico homosexual buscando atención, en la absurda creencia de que un columnista de revistas gay, debe tener por obligación una pareja con la cual caminar por la alfombra roja en distintas publicaciones o fiestas de importancia.

Y lo tuve, casi un año y cinco meses marcaron mi vida de una forma increíble.

Viviendo la depresión, viviendo etapas espirituales, aceptando que el amor de mi vida, se había marchado de mi lado y, buscando un nuevo proyecto.

Oh, sí. Un nuevo proyecto que lograra sacarme de mis pensamientos, uno que no terminara conmigo embriagado con vodka y vino. Uno en dónde no estuviera durmiendo todo el día, uno en dónde pueda plasmar un mensaje distinto, uno que no sea sensacionalista, mucho menos amarillista.

En fin, "piensa, piensa, no te dejes vencer y mucho menos engañar por tu mente", repite mi subconsciente despierto, mientras que mi boca bota baba por las pastillas para dormir que compré ayer.


Mi alarma natural suena a todo pulmón. (No, no hablo de un maldito gallo.)


- ¡El desayuno está listo, el café se va a enfriar! -grita una voz chillona y un poco exasperante.


Tomo mi celular y veo la hora 6:46am.


Mierda, ni en vacaciones puedes descansar un poco.

Sí, desde hace casi un mes no voy a mi trabajo, solicité mis vacaciones debido a mi ruptura amorosa, y también por un incidente provocado por tomar vodka combinado con ron.

Estoy agradecido de que mi jefe no es un completo imbécil, sin embargo, él sabía que saldría por mes y medio de la revista "para reconocerme a mi mismo".

Pero ese pequeño descanso, tiene un precio que pagar.

Debo regresar a la oficina en tres semanas con un artículo en mano, tema libre. Gracias a Dios, lo es.


He pensado en escribir algo relacionado a mi ex, y su maldita y estúpida manía de desaparecer para no enfrentar la realidad de las cosas. Pero, no, esa no es la imagen que deseo proyectar.


Froto mis ojos para despertarme un poco más.

Mi habitación es sumamente oscura, lo único que se alcanza a ver es una luz roja del televisor. Es una hermosa escena nocturna, sin ventanas, sin luz, y, me atrevería a llamarla, mi cueva.


Tengo una creencia de que al levantarme, siempre debo iniciar el día con el pie derecho.

Desde la ruptura, he estado trabajando en un método llamado "espejo del alma", lo ví en TikTok, al inicio me parecía ridículo, sin embargo, resulta placentero y provoca una larga sonrisa en mi rostro.

Consiste en afirmar todo lo que deseas desde lo más profundo de tu ser.

En mi caso, amor. Pero, el amor inicia desde el sentimiento propio.

Y, de verdad, funciona.


Salgo de mi habitación, procedo a ir a la cocina por café.

Mi madre está allí.


- Buen día, corazón. ¿Qué tal tu noche? -pregunta.

- Muy bien, mamá, una noche preciosa, con sueños un poco extraños, pero hermosa.

- ¿Tu? Teniendo sueños raros? ¡Ja! Imposible. -responde con sarcasmo y sonriendo- ¿Qué soñaste esta vez?

- Soñé que me estaba casando.

- Lo usual, lo que siempre has querido.


Exploto en carcajadas.


- Con una chica, madre. Lo curioso, es que un chico aparecido y detuvo la boda.

- ¿Qué chico?

- No lo sé. No recuerdo mucho su aspecto.


Mierda. La verdad sí recuerdo su aspecto, mi ex.

¿Qué tan jodido es esto? Hasta en mis sueños veo al imbécil que rompió mi corazón en muchos pedazos, pero que aún sigo amando con toda mi alma.


Me devuelvo a mi habitación con café en mano y un acompañamiento para el café, para posteriormente, encender el televisor y ver noticias.

Sí, damas y caballeros, soy todo un señor de veinticuatro años.


Enciendo mi celular, veo mis mensajes y aparece un mensaje de voz de mi "adorado" verdugo, perdón, quise decir jefe, diciendo lo siguiente.


"Hola, Andrés, espero estés bien, el motivo de mi mensaje es para saber si tienes algo escrito. ¡Lindo día!"


Oh, Josh, ¿por qué no te vas a la mierda y dejas de estar jodiendo a los demás?


Digo en voz alta. Procedo a responder de igual manera, mediante un mensaje de voz.


"¡Hola, Josh! Recuerda que estoy en vacaciones y regreso hasta dentro de tres semanas a la oficina. Que tú también tengas un lindo día."


Pasados un par de minutos, aparece un nuevo mensaje de voz.


"Recuerda que debes trabajar en un artículo de la columna de amor, nuestros lectores están esperando ansiosos leer algo."


Este patán al que llamamos jefe, es un pervertido adicto al sexo, dicen los rumores que se cogió a la encargada de Recursos Humanos, y desde entonces han sido amantes.

Aunque este hombre, se alborota con todo lo que tenga piernas y se mueva.


Respondo de nuevo.


"Lo sé, Josh, lo sé, estoy un poco bloqueado, te prometo que cuando regrese a la oficina tendrás tu artículo.¡Oye! Mándale mis saludos a Anne de recursos humanos."


¡Pum! En tu maldita cara, perra.


********


El día ha transcurrido con normalidad.

Muchos pensarían que estoy descansando plácidamente en mi cama.

Error.

Me convertí en un tipo de Cenicienta gay en mi casa.

Pero, esto ayuda a que mi mente esté distraída y no piense en el idiota de mi ex.

Hoy, he quedado con una de mis amigas en ir a tomar un café cerca de mi casa.

Estoy terminando de prepararme para irme.


- ¡Adiós, mamá. Regreso en la noche!

- ¡Lleva abrigo, querido! Ten mucho cuidado, te amo.

- ¡Y yo a ti!


Salgo de casa y me dispongo a ir a la cafetería, nuestra cafetería favorita.

Iré a ver a una amiga con la que compartía mucho en nuestro tiempo de colegiales, luego tuvimos una pelea y no nos hablamos durante casi 2 años.

Nos reconciliamos, estuvo conmigo en momentos complicados de mi relación y ahora, la veré para pedirle algún consejo.


Luego de una caminata al centro de la ciudad, veo una figura de pequeña estatura dando la espalda con un pantalón estilo cuero negro y una blusa color menta.

Me acerco sigilosamente, pongo mis dedos en forma de postula en su cintura, ella brinca y procedo a decir.


- Esto es un asalto, dame todo tu dinero y nadie saldrá herido.

- ¡Imbécil! Me asustaste.


Ella se voltea y me abraza.


- ¿Entramos? -digo entre risas.

- Claro, el tiempo está perfecto hoy.


Ella tiene toda la razón, un fresco y oscuro día, pareciera que va a llover pero no, no lloverá, el viento está algo frío, amo este tipo de tiempo.


Entramos al local, el aroma a café y repostería inunda el lugar.

Mierda, amo esos olores.

Nos sentamos en la primera mesa que vemos disponible y una camarera se acerca a preguntarnos nuestra orden.


- Yo deseo un mocca blanco con menta, sin azúcar y croissant grande, por favor. -respondo.

- Yo iré por un latte y un sándwich de queso asado, por favor.


La mesera anota la orden y se aleja esbozando una sonrisa.


- Ok. ¿Qué ha pasado?

- De todo un poco, Abby, estoy de vacaciones desde hace un tiempo.

- Y, ¿Con el innombrable?

- Ni lo menciones, no se ha aparecido. Y, ¿Tu? Qué tal tu matrimonio?

- Súper bien, ayer fuimos a comprar y luego al cine.

- Eso es precioso. -digo con ternura- Debe ser hermoso compartir tiempo con tu esposo.


La mesera, llega con nuestra orden e interrumpe nuestra pequeña pre conversación.



16 de Junio de 2022 a las 20:27 0 Reporte Insertar Seguir historia
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