u16512777411651277741 Leonardo Bali Vázquez

Durante su cumpleaños, Daniel desobedece a sus padres e incumple una tradición familiar escapando sin permiso al bosque con sus amigos para pasar un fin de semana en una acogedora cabaña de campo. Al caer la noche comienzan a suceder extraños acontecimientos relacionados con una experiencia terrible que le ocurrió a Daniel cuando era niño. Todo parece indicar que una fuerza sobrenatural ha robado el alma de Daniel y solo sus amigos podrán ayudarlo a obtenerla de vuelta.


#6 en Suspenso/Misterio No para niños menores de 13.

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La precisión del cazador

Los escuché venir por mí, y no pude controlarme, me puse nervioso y comencé a sudar. Era viernes a las 6:30 de la mañana. ¿Cómo fue que se les ocurrió venir a esta hora? Aún no estaba listo para salir. De inmediato cerré la ventana. Estaba completamente fuera de mí mismo, con las las manos empuñadas y listo para lo que fuera necesario, de la boca pensé que me saldría espuma y si no fuera por que recordé lo que me dijo Jéssica seguro que todo habría salido terriblemente mal. Ayer, después de ponernos de acuerdo y antes de colgar la llamada me dijo: "Todo va a salir bien, Dan, solo guarda la calma, no tienes que decirles ni convencerlos, solo tienes que salir". Aunque yo sabía que si me atrapaban de nada serviría estar calmado, por eso sería mejor irme si ser visto. Sin embargo, ya estaban aquí, así que, resigando, respiré profundo y en ese momento abrieron la puerta.

-🎶Estas son las mañanitas que cantaba el rey David, a los muuuchachos tan guapos se las cantamos así, despierta, Daniel despierta...🎶

-¡Feliz cumpleaños, Daniel!

Eran mis padres en pijama haciendo su tonto ritual de cumpleaños.

-Oigan, ¿no creen que es un poco temprano para cantar las mañanitas? Ni siquiera ha salido el sol.

-Hijo, hoy es un día muy especial, cumples los 18 años.

Suspiré dejando caer mis hombros hacia adelante, hastiado por la situación.

-¿Y esa maleta, hijo?

Me quería morir en ese instante.

-¿Acaso piensas ir a alguna parte? Ya habalmos de esto, Daniel. No tienes permiso para salir de viaje.

-¡Mamá! te dije que no quiero una celebración de cumpleaños, tampoco un pastel de velas echando chispas, tampoco quiero que nos pongamos a orar.

-Ay, hijo. Pero si es nuestro día especial. ¿Porqué de repente te pones en esa actitud?

-Daniel, tu mamá se esforzó mucho para hacerte un pastel ella misma. Preparó un pay holandés. ¿Acaso deseas perderte esa delicia?; solamente es un día al año, ¡Dios! No entiendo en qué momento tuve un hijo tan quisquilloso y malagradecido. No sé en qué estabas pensando pero no irás a ninguna parte, vístete bien y desempaca esa maleta, hoy no es día para viajar.

-No soy quisquilloso ni quiero hacerlos sentir mal, papá, tan solo es que no tengo ganas de celebrar en casa este año. 17 cumpleaños en casa han sido más que suficientes. Y quiero hacer algo especial este año, quiero irme con mis amigos a pasar el fin de semana.

-Tonterías hijo, ven y siéntate a desayunar, que en esta casa los cumpleaños son en familia, el 13 de julio es sagrado en este hogar.

-¿Sigues creyendo en esa superstición?

-Así es, hijo. ¿A cuantas familias conoces en las que padre, madre e hijo nacieran en el mismo día? Es una señal de Diós, de buena suerte, de buen porvenir, de que hay que estar unidos en este día. Ya tendrás tiempo de estar con tus amigos, pero primero hay que cumplir con la encomienda y darle las gracias al Señor como siempre lo hacemos. No queremos ahuyentar a la buena fortuna.

Realmente era algo único: que todos los miembros de una familia celebraran su natalicio el mismo día. Para mis papás era un símbolo de orgullo familiar y buena fortuna; para mí era como una tortura.

-¿Qué clase de amigos son, acaso no pueden venir a comer a la casa y festejarte?

-¡Ese no es el punto, mamá!

-Estas nuevas generaciones, quieren independizarse a las primeras de cambio y hacer lo que se les da la gana. A tu edad yo estaba trabajando y no tenía tiempo de irme de vacaciones con mis amigos.

-Entonces, ¿cómo tu juventud fue aburrida quieres que la mía también lo sea?, cumplo con todas mis responsabilidades. Ya soy un adulto... Y me tratan como si no supiera lo que hago. Si no nos vamos ahora, apenas y tendrémos tiempo de aprovechar el fin de semana.

-Lo siento hijo, pero tu madre y yo no lo autorizamos; iré a darme una ducha y a vesrtirme para el desayuno. Cuando vuelva del trabajo espero que estés aquí en la casa y listo para celebrar, hijo.

-¿Qué quieres desyunar, Daniel?, ¿Te parece si hago unos Hot Cakes?

-Sí mamá, como sea...

-Ánimo, hijo. Se que estas ansioso por viajar, pero tienes que pasar el día con nosotros, también te amamos y queremos estar con nuestro hijo. Ya podrás estar con tus amigos en otro momento.

Un caso perdido habalar con ellos, tendré que irme sin su permiso.

Me encontraba muy cansado. Como es frecuente, con mis padres no es posible negociar. ¿Saben lo pesado que es cumplir años el mismo día que tus padres?

Nunca he podido celebrarme como quisiera, siempre compartiendo todo. Ya estoy harto de estar con mis padres durante mi cumpleaños. Mis amigos: Jéssica, Ricardo, Damián y yo deseábamos viajar en verano un fin de semana, pero como nuestros padres me consideraban un niño aún, debía ser un secreto. Les propuse irnos de campamento a la casita de campo de la familia que está en el bosque montañoso rumbo a la costa y les encantó la idea. Llevamos planeándolo meses. Y yo propuse este fin de semana a propósito y así poder matar dos pájaros de un tiro, me evito tener que hacer la parafernalia religiosa a la que me obligan y me voy de viaje.

Realmente estaba entusiasmado; me encanta esa casa.

De niño siempre íbamos en familia, mi papá y yo nos poníamos a cazar con rifles de diábolos. Tengo muy buena puntería y siempre le atino a mi presa. Una vez esperamos durante una hora a que apareciera algo. De pronto, de la hierba crecida dio un brinco tremendo un conejo gris; reaccioné rápido y apunté con precisión. Jalé el gatillo y ¡Bang! El conejo cayó inmovil. recogimos a la presa y la llevamos a "La Cabaña" para que hicieran un guisado con la carne. Es un restaurante carretero que nos encanta, construido completamente de madera y con un aspecto campirano muy divertido, tienen cabezas de animales disecados en los marcos de las puertas y decoraciones con mapas antiguos de la zona, también fotografías muy viejas de personas que vivieron por ahí hace mucho tiempo, familias de hacendados. Generalmente no hay nadie mas que un empleado que atiende y un cocinero, aunque por la manera en que se tardan cocinando pensaría que son la misma persona. Es un lugar macabro pero acogedor ¿Eso tiene sentido? En fin, no puedo esperar a llegar a la casita. Lo siento por mis padres pero esta oportunidad no me la pierdo.

4 de Mayo de 2022 a las 07:23 0 Reporte Insertar Seguir historia
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