axel-melgarejo1625109491 Axel Melgarejo

durante toda su vida el reconocido actor de películas Western, Smith Wesson ha tenido un éxito considerable y ha vivido por y para las películas del oeste. por desgracia los tiempos cambian y el Western ha empezado a morir siendo lentamente cambiado por la ciencia ficción. Los filmes de viajes al espacio, monstruos de otros planetas, espías en aventuras alocadas y trhillers policiales han dejado a los Western en el olvido. Wesson se niega a aceptar el cambio hasta que una noche de 1980, durante el estreno de su ultima película, él aparece vestido como uno de sus personajes dando inicio al triste camino de la locura debido a que entre todos los temores que tiene el hombre, el mayor siempre ha sido el miedo al cambio. ¿Podrá Smith Wesson recuperar la cordura antes de que sea demasiado tarde o sus temores finalmente lo empujaran al oscuro abismo de la locura? hay veces en que no existe un peor enemigo que la reacción de uno mismo al cambio.


Acción Sólo para mayores de 18.

#hollywood #actores #psicologico #western #horror
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EL ACTOR

Era el día del estreno, aquella noche todos los periodistas se habían dirigido al teatro “El Dragón Rojo” con intenciones de presenciar el estreno de la nueva película del afamado actor de películas Western conocido como Smith Wesson. Aunque ese no era su verdadero nombre, era con el que todos lo conocían debido a que el otro era completamente un misterio para los miembros de la prensa, sus fans y sus compañeros de trabajo. Para todos menos para su agente quien no deseaba darlo a conocer o pronunciarlo ni en privado.

La nueva película se llamaba “La Cabalgata del Diablo” y tenía como actores principales a la joven promesa de Hollywood: Steve Trach, el famoso Smith Wesson y a Nirva, la joven Yorkie quien ya era todo un tema de conversación en los programas matutinos y en las páginas de espectáculos en el diario.

Entre los periodistas que se amontonaban en las cuerdas de seguridad esperando que aparecieran los protagonistas del filme se encontraba un joven muchacho de veintiún años, parado en la alfombra roja sosteniendo un micrófono. Delante de él se encontraba un camarógrafo gordo y de cabello largo color castaño con barba desgreñada sosteniendo la cámara, vestía unos jeans desgastados y una remera negra.

El joven del micrófono, a diferencia de su camarógrafo, se encontraba vistiendo un traje negro completamente formal. Un moño negro sujetaba el cuello de su camisa blanca, aquel muchacho tenía el cabello negro cortado de forma tal que parecía llevar un tupe, su aspecto físico era demasiado delgado y daba la sensación de que detrás de ese traje elegante y grande había una persona totalmente desnutrida. Aquel muchacho se veía muy irritado.

- Debiste venir vestido de manera formal Andy- lo regañaba aquel muchacho a su camarógrafo

- No me fastidies Larry, es a ti a quien todos verán en la transmisión de esta noche- le replicó su camarógrafo preparando la cinta que usaría para la grabación

- Eso no significa que te encuentres vestido como si vinieras de un club de strippers- continuó aquel muchacho con su regaño

- Menuda mierda Larry, sabes tan bien como yo que nadie vendrá a ver esta película. Los filmes del viejo oeste pasaron de moda hace mucho tiempo ¡Es mil novecientos ochenta, por dios santo! Ya a nadie le interesa los filmes de Smith Wesson o las películas de tarados con sombreros grandes y arena en las botas mientras pelean en cantinas de pueblitos mediocres. Hoy en día todos prefieren ir a ver otro tipo de películas. Deberíamos estar en el estreno de esa película de terror- le contó Andy el camarógrafo a Larry terminando con las preparaciones de la cámara

- ¿Hablas de aquel filme clase B en donde todos los protagonistas son asesinados por un loco mientras tienen sexo premarital y fuman hierba en un campamento abandonado? ¡Por dios Andy! Nadie en su sano juicio ira a ver esa basura. Será un milagro para ese filme si dura una semana en cartelera- pronosticó Larry con su usual enojo al sentirse confrontado

- He escuchado por parte del público de prueba que es buena- le contó Andy colocándose la cámara al hombro

- Es muy probable que para el año próximo todos la hayan olvidado- le aseguró Larry con un tono de soberbia

Repentinamente se empezó a escuchar un gran alboroto en donde se encontraban los Paparazzi, los actores habían llegado.

El primero en aparecer vestido completamente de gala era el actor Steve Trach. Siendo un joven de unos posibles veinte o veintiún años, esta joven promesa de Hollywood tenía el cabello ondulado largo y suelto. Su rostro masculino mostraba duras facciones que eran detalladas con una sonrisa que recordaba a aquel muchacho de la película de “Fiebre de Sábado por la noche.”

Se acercó con esa misma encantadora sonrisa a donde estaba Larry y Andy dio inició a la filmación.

- Hola Larry, es un gusto verte de nuevo por aquí, puedo llamarte Larry ¿Verdad?- lo saludó Steve con una voz profunda y grave

- Tú dime como quieras- le contestó Larry con una voz de colegiala enamorada, dando varios suspiros

- Estaa bien- asintió Steve un poco incomodo por la actitud de Larry

- ¡Larry! ¡Carajo que estamos filmando en vivo!- exclamó Andy en voz baja mostrando su molestia

- ¡Ah sí! Claro- asintió Larry mostrándose también muy incomodo – señor Trach ¿Se encuentra algo nervioso por el estreno de esta noche?

- Para nada Larry, sé que muchos piensan que las películas del viejo oeste ya pasaron de moda pero si nos remontamos a los primeros días del cine encontraremos que ha habido películas de este género desde los inicios del mismo. Para ser exacto, muchos de nuestros padres y abuelos crecieron viendo estas películas. Así que, de cierto modo, es muy difícil que dicho genero vaya a pasar de moda o a desaparecer

- Muy cierto Steve- afirmó Larry mirando fijamente a su camarógrafo con cierta sádica satisfacción – es muy difícil que las películas del viejo oeste pasen de moda o sean reemplazadas por filmes de horror de bajo presupuesto, que nadie va a ir a ver

Steve vio que la situación era demasiado incomoda, y decidió que era un buen momento para despedirse de Larry.

- Larry escucha, sé que tienes tus preguntas pero tengo algo de prisa y sé que todavía te falta entrevistar al resto del elenco así que si no te molesta yo …

- Cierto, tienes razon Steve puedes irte. Por mi parte seguiré esperando al resto de las estrellas. Nos vemos- lo saludó Larry dándole la mano. Steve la recibió esbozando una sonrisa nerviosa y continuó camino arreglándose su moño negro mientras suspiraba de alivio porque la situación no se saliera de control.

Después de que Steve se fuera, Larry se acercó a Andy y le dijo:

- Si me estropeas todo esta noche, tendrás suerte si trabajas como camarógrafo de eventos sociales tales como cumpleaños, bodas o circuncisiones- los nervios de Larry se veían demasiado alterados como también justificados debido a que su reputación estaba en la cuerda floja y un error esa noche podría costarle toda la carrera

Una Limusina se detuvo, estacionándose cerca de la alfombra roja. La puerta del coche se abrió y se oyeron cientos de exclamaciones seguidas de risas y suspiros. La segunda protagonista del filme había llegado. Una Yorkshire de un pelaje más anaranjado que amarillo que cubría su rostro junto a su cabellera negra correspondiente. La futura cara del estudio sin lugar a dudas: Nirva la Yorkie había llegado a la función dispuesta a ver su película. Larry le hizo señas a Andy para que lo filmara cuando se él acercase a acariciarla. Eso casi seguro aumentaría favorablemente su imagen pública salvándolo del desastre y le daría más estatus en el canal. Se acercó a Nirva mientras le preguntaba a su dueña, una jovencita rubia de ojos celestes con largo cabello lacio, si podía acariciarla.

- Usted debe ser Larry el reportero del canal cinco ¿Verdad?- le preguntó la muchacha en cuyo rostro se dejaba ver una clara expresión de cansancio

- En realidad soy del canal diez pero está bien- la corrigió Larry con una risa falsa- solo estabas un medio de equivocada

La jovencita solo sonrió un poco delatando sus obvios nervios mientras que Andy susurraba: “Buuu” de forma casi inaudible. Aun así Larry lo oyó y le dirigió una mirada de claro odio. Sin embargo mantuvo su actitud profesional y prosiguió con el reportaje, repitiendo su pregunta:

- No hay problema alguno en que acaricie a Nirva ¿Verdad?

- No para nada- le respondió la muchacha mostrando una cierta inquietud que acrecentó al preguntarle a la perrita- ¿Qué dices Nirva? No hay problema en que el señor reportero te acaricie ¿Verdad?

Nirva dio dos agradables ladridos y se puso en dos patas, moviendo su pequeña cola.

- Ella dice que no hay problema- le contestó la joven entrenadora sintiéndose casi aliviada

- Bien. Andy, quiero que filmes todo esto. Captura todo el momento en fotogramas sin excepción ¿Entendido?- le pidió Larry a su camarógrafo mientras se ponía de rodillas para acariciar al animal

- Si señor- asintió Andy poniéndose a filmar- listos en tres… dos… uno…

- Hola estimados televidentes, estoy aquí en la alfombra roja del estreno de la nueva película de Smith Wesson “La Cabalgata del Diablo.” Junto a mí se encuentra la segunda estrella del filme y no es otra que la adorable Yorkie llamada Nirva quien interpreta a… Nirva en el filme- informaba Larry con una sonrisa mientras acariciaba la cabeza de la Yorkie. Dando vuelta su cabeza, Larry le dirigió la mirada y le preguntó-¿Pues dime, como se siente ser la estrella canina del filme? ¿Pequeña cosita?

Nirva lo miró por un momento y después de pasarse la lengua por la boca, puso sus patas delanteras sobre la rodilla de Larry y empezó a frotarse con ella.

- ¡¿Que carajos está haciendo esta infeliz?!- gritó Larry intentando ponerse de pie con Nirva frotando su cuerpo sobre su rodilla

- ¡Oh dios mío! ¡Lo siento tanto!- exclamó horrorizada la muchacha cubriéndose la boca con las manos

- ¡Sáquenme este endemoniado perro de encima!- gritaba Larry moviendo la pierna hacia adelante, atrás y a los costados intentando sacarse a Nirva quien continuaba “jugando” con su rodilla

La jovencita tomó a la Yorkie y logró sacarla de la rodilla de Larry. Con vergüenza, puso al pequeño animal sobre sus hombros y se retiró con la mayor prisa del mundo. Andy no pudo aguantar la risa y largó grandes carcajadas.

- Dime que no filmaste eso- le rogó Larry mientras se limpiaba la pierna

- No querías que ningún momento estuviese sin filmar ¿No?- le recordó Larry continuando con su incontrolable risa

- ¡Mierda que humillación!... pero creía que era una hembra. Los machos hacen esas cosas, no las hembras- observó Larry sorprendido por el accionar de Nirva

- Casi seguro que la Nirva original debe estar durmiendo en algún set de filmación. Ya sabes cómo son los productores de Hollywood, siempre haciendo películas con los mismos animales y si necesitan que el perro este en el set el mismo día del estreno de la otra película entonces ellos cambian al perro y listo, nadie nota la diferencia como lo harían con un actor humano. Eso explicaría por qué la muchacha estaría tan nerviosa- le explicó Andy bajando su cámara

- Hablando de actores humanos ¿Dónde está Wesson? Él ya tendría que haber llegado- observó Larry mirando para todos lados

- Seguro viene en camino, todos los actores son iguales, unas jodidas divas- supuso Andy bajando la cámara de su hombro

- Seguro que tienes razón Andy. Mejor esperemos un poco- sugirió Larry esperando a que el actor estrella llegase.

Esperaron durante treinta minutos pero no había señales de Smith Wesson y el filme estaba por empezar. Todos ya habían dado por hecho que Wesson no aparecería hasta que escucharon un galopar acercarse siendo seguido por los gritos de los paparazzi:

- ¡Miren! ¡Allí esta!- aquello era más un grito de sorpresa e incredulidad antes que uno de emoción

Sobre la alfombra roja entraba una mula que llevaba consigo a un hombre vestido con unos pantalones azules con rayas amarillas a los costados y unas botas marrones viejas. Poseía una camisa azul desteñida junto a un chaleco marrón que lo cubría un gran saco de color azul oscuro. Respecto a su cara, solo se podía decir que tenía una barba muy pronunciada con un cabello oscuro largo y casi desarreglado. Sus ojos azules miraban todo fijamente y su cuello estaba cubierto por un pañuelo rojo. Su cabeza estaba cubierta por un sombrero de Cowboy negro y aunque no se veía, si se podía intuir que llevaba consigo un cinturón de pistolero con dos revólveres: una Smith y Wesson en el lado derecho junto a una Colt en el izquierdo. Como detalle final a tal cuadro, aquel hombre fumaba un cigarrillo grueso color marrón oscuro, parecía un habano pero no se podía estar seguro. Smith Wesson había llegado a la función.

- ¿Pero qué carajos?- preguntó Larry anonadado ante lo que veía

- Al parecer alguien hay más que piensa que venir vestido de frac es estúpido- señaló Andy con ironía

Smith se bajó de su mula y la ató en uno de los postes que sujetaban las franjas rojas de la pasarela. Larry se le acercó con su micrófono mientras le hacía señales a su camarógrafo para que filmara lo que estaba viendo.

- Disculpe señor Wesson- le habló Larry con cierto temor- pero estoy aquí para hacerle una entrevista sobre lo que piensa esta noche del estreno de su nueva película

Smith lo miró en silencio durante un largo minuto, era como si no entendiese lo que Larry le acababa de decir.

- No te entiendo- le contestó Smith después con una voz gruesa y dura, rompiendo ese incomodo silencio

- Su película, señor Wesson, ¿Qué opina de ella? Digo ¿Acaso piensa que va a ser un éxito de taquilla?- le preguntó Larry mostrando un comprensible temor. El actor lo miro durante otro largo e incomodo minuto, como si realmente no entendiera lo que sucedía

- ¿No es este lugar la taberna del pueblo?- le preguntó Smith con verdadero desconcierto, como si no fuese el actor sino el personaje del filme

- ¡Ay caray!- gimió Larry al entender que ese hombre estaba loco

De pronto apareció un hombre mayor, calvo y regordete con ligeros mechones de cabello blanco atados con una cola de caballo. Poseía unos anteojos de sol transparentes color marrón y estaba vestido de Frac.

- ¡Johnny¡ ¡Qué gusto verte de nuevo!- gritó de alegría aquel hombre acercándose a Smith Wesson y saludándolo dándole la mano mientras golpeaba amistosamente su brazo- ven que aquí te esperan todos para celebrar tu victoria sobre esos bandidos

- ¿Quién diablos es usted?- le preguntó Larry tratando de recobrar un poco de valor ante lo sucedido

- Soy el representante del señor Wesson y les quiero decir que todo está bien, este hombre que ven aquí no es, por esta noche, Smith Wesson sino John Froyner, el protagonista de “la cabalgata del Diablo”- les explicó rápidamente aquel hombre regordete, dandole una tarjeta de presentación a Larry- aquí está mi numero por si decide entrar en la carrera actoral, yo lo puedo representar muy bien

Larry leyó la tarjeta en la cual decía:

HECTOR GRAVIER, REPRESENTANTE, CON MI AYUDA TU SERÁS ¡EL PROXIMO SMITH WESSON O LA ESTRELLA QUE QUIERAS SER! NUMERO: 1800-222-1319

- Estaaa bien- asintió Larry incómodamente recibiendo la tarjeta

- Ahora si nos disculpa el señor Froyner/Wesson y yo tenemos una función que ver

- Si claro- asintió Larry mostrándose todavía nervioso ante la atemorizante presencia de Smith Wesson quien seguía en su personaje viendo con detenimiento aquel lugar

Los dos hombres se retiraron tranquilamente, aunque Wesson se detuvo por un minuto para mirar su entorno por última vez antes de adentrarse con su representante, mientras que Larry miraba casi absorto la cámara. Andy le hizo señas con su mano para que reaccionara porque aun seguían en vivo.

- ¡¿Qué?! ¡Ha si claro!- exclamó Larry reaccionando y recomponiéndose del shock- bueno esto ha sido el estreno de la nueva película de Smith Wesson: “La Cabalgata del Diablo.” Aquí desde el teatro del Dragón rojo en Hollywood, California, les saluda Larry Delgado diciéndoles: que pasen una buena noche y que mi carrera se acaba de ir a la mierd…

Antes de poder terminar, la transmisión cesó.

Había pasado un mes desde la noche del estreno y casi una semana desde la premiación de los óscar en donde Smith había hecho lo mismo: disfrazarse de Cowboy para asistir al evento principal. Héctor, ya vestido con una remera blanca deportiva y con unos pantalones vaqueros, estaba caminando de un lado a otro, gritando furioso por la actitud que tuvo Smith Wesson en la noche del estreno. La razón de su enojo no solo estaba en la errática actitud de Wesson sino en la crítica de los diarios de esa mañana que fue letal:

ESTRENO CATASTROFICO

LA NUEVA PELICULA DE SMITH WESSON NO PUDO SUPERAR LA TAQUILLA

En lo que parecía un nuevo triunfo en la carrera del actor Smith Wesson, se ha convertido en la mayor pérdida en taquilla de la historia del cine. No pudiendo recaudar más que dos mil dólares en taquilla que palidecen en comparación con su presupuesto de tres millones, el filme ha hecho que la futura cara del estudio, la perrita Nirva, sea comprada por otras productoras mientras que actores, como Steve Trach han sido desplazados de futuros proyectos fílmicos. El actor Smith Wesson, aquel hombre que es descrito por sus fans como una mescla de Clint Eastwood con Franco Nero y cuyo acento se parece al de John Wayne, todavía sigue siendo la burla de los programas cómicos como “Saturday Night Live” o “El show de Benny Hill” por su extraña, como también perturbadora y vergonzosa, forma de actuar en la noche del estreno y en la ceremonia de premiación de los óscar de este año en donde apareció vestido de la misma forma que sus personajes y con la similar actitud. Recordando a algunos mayores la actitud de aquel legendario actor de las películas de Tarzan de los años treinta, Johnny Weismuller.

- ¡¿Y sabes cuál fue la peor parte Wesson?!- le preguntó Héctor con un evidente gran enojo- la peor parte fue que esa asquerosa película de terror clase B fue la más vista en el día de su estreno y toda la semana pasada ¡Ganaron más en ventas de entrada que nuestra película!

- No es mi culpa que a nadie le guste ya las películas del oeste Héctor- se defendió Smith Wesson con cierto enojo y posible temor. Todavía vestido de la misma forma mientras estaba sentado en una silla del despacho de Héctor, con las piernas sobre la mesa, tomó una cerilla y la raspó con su bota para encenderla. Tras haberla encendido, prendió otro de sus cigarrillos, apagó la cerilla y añadió- creo que deberíamos pensar en algo nuevo para mi carrera, como un policial o algo por el estilo

- ¿Es que no lo entiendes idiota?- le preguntó Héctor asombrado y casi fuera de sí- ¡Tu carrera está acabada! Pendía de un puto hilo cuando apareciste vestido así en el estreno de tu película y se cayó tras tu actitud en la premiación de los óscar ¡¿Y por qué vistes así ahora?! ¡No estamos en un set de filmación ni tampoco en ningún otro evento serio donde puedas hacer el ridículo!

- Me gusta vestir así- le contestó Smith enojándose con su amigo- me hace sentir cómodo. Por otro lado, no fui yo quien intentó aparearse con la pierna de ese sujeto Delgado, o como se llame, en la noche del estreno

- ¿Te estás comparando con un perro?- le preguntó Héctor sorprendido y mostrándose un poco más tranquilo debido a que Smith Wesson no era la clase de sujeto al que convenía hacerlo enojar, aparte de que su actitud rara si empezaba a preocuparlo de verdad

- Esa desgraciada era bastante inteligente. Creo que sabía todo lo que hacía aun cuando no estábamos actuando en el set de filmación

- Mira, ya a nadie le importa todo eso. Solo importa lo que pasara en el futuro. Creo que es mejor que pienses en otro trabajo, algo más con tu forma de ser como profesor de teatro o algo por el estilo. Tengo amigos y contactos, podrías enseñar en las mejores universidades de cine del país y, por favor, no vistas así otra vez. Te están comparando con aquel actor de las películas de Tarzan de los treinta, Weismuller

- Si, ¿Y que con eso?- le preguntó Smith Wesson molesto

- Que ese hombre se encuentra ahora bajo observación psiquiatra debido a que jugó demasiado a ser su personaje- le contó Héctor mostrando una triste preocupación por su amigo de la infancia a quien él representaba

Smith se encontraba solo en su habitación, acompañado solamente de las copias de sus filmes y los posters de los mismos. En su cabeza corría el mismo pensamiento una y otra vez: su carrera estaba acabada.

Para el esto era impensable, aquel diario lo comparaba con Eastwood, Nero y Wayne pero ellos desconocían que él había sido concebido para ser como ellos. Nació en 1950 pero ya siendo un bebé él había aparecido en un filme de John Wayne, como un extra claro pero su vida ya había sido marcada desde la infancia por las películas del oeste. Cuando tenía tres años participó en otro filme del lejano oeste, nuevamente como extra, pero no fue sino hasta un año después que le dieron un pequeño rol en el siguiente filme: “Los llanos de la muerte” se llamaba. El titulo era tonto pero la trama era digna de un gran filme, en donde él interpretó al hijo malcriado del gobernador. Odiaba un poco dicho papel porque era todo lo opuesto a él. después de eso participó en otros filmes como un ayudante o un personaje secundario, siendo el pequeño cómplice de los malvados en la infame película de Linnet del 58, y cuando tuvo diez años obtuvo el principal en el clásico largometraje llamado: “ La ira del teniente Steve” tras su estreno, todo fue para mejor. Desde ese filme él empezó a llamarse Smith Wesson. En aquella película el interpretó a un muchacho con agallas y comportamiento de aventurero. Los siguientes largometrajes solo mejoraron su imagen hasta que cumplió los veintisiete en donde ya había aparecido en más de cien películas del género Western, incluidas las spaguetti en donde compartió pantalla con Clint Eastwood, Charles Bronson y Franco Nero entre otros. Hizo otros tipos películas pero él siempre fue el Cowboy y siempre lo sería sin importar lo que pasara. Toda una vida siendo el modelo de Cowboy y ahora todo eso había terminado.

¡No podía ser cierto, solo tenía treinta años por dios santo! Toda su vida había sido el lejano oeste ¡El sueño de todo chico! Todos los niños le pedían autógrafos en los sesenta y a veces Smith los veía jugar a ser él o ser el vaquero que salva el día. Tenía amigos que se divertían con él, que se divertían con ese tipo de juegos cuando tenía siete años. Sus amigos lo adoraban por que jugaban a los nativos y a los vaqueros en el mismo set de filmación. Héctor fue uno de esos chicos que a pesar de ser mayor igual se divertía con él y los demás. Ahora todo eso era cambiado por jugar a ser el puto capitán de esa serie de viajes al espacio o al tiempo, a Smith le daba igual, o imaginar ser uno de esos idiotas de Star Wars, por favor eso era una idiotez ¿Después qué? ¿Ser un robot o ser un soldado entrenado de la reciente guerra de Vietnam? ¡Tenia treinta años, no era un anciano! ¡Era su carrera! ¡No! ¡Era Su vida! Y estaba terminada. No podía estar acabada, él vestía así solo por publicidad, no estaba loco. Suspiró profundamente y prendió la televisión. Vio las noticias que todavía se hacían eco de su actitud en los premios óscar y en el estreno. También había una noticia sobre el misterioso descubrimiento de una esfera de color azul que parecía tener un brillo interno, pero esto último a Smith no le interesó en lo absoluto. Después de la extravagante noticia hubo un flash de último momento en el que indicaban que había un robo en un banco y los ladrones tenían rehenes, el lugar quedaba cerca de la casa de Smith.

Una idea cruzó por la cabeza de Wesson, él les mostraría a todos que su imagen aun daba para más si lograba acabar con aquellos bandidos. Tomó sus armas, las cuales eran reales, y se dispuso a partir mientras que en su cabeza él empezó a ver todo como si fuera una de sus películas.

Amanecía en el desierto y el cabalgaba en su mula mientras los créditos empezaban a aparecer. Su nombre es el primero en la lista y el titulo de la película era: “El Actor” la música era el tema llamado “Bad Company” del conjunto Bad Company, los créditos seguían y aparecían los nombres de los actores junto a sus respectivos roles. Smith Wesson seguía cabalgando adentrándose al pueblo en donde los forajidos estaban robando un banco. El tema musical terminaba con el nombre del director del filme en ellos: “dirigida por el gran C. “Nombre corto para Dios, suponía el pistolero.

Llegó todavía montado en su mula justo a tiempo. Los pocos lugareños estaban reunidos allí y el sheriff junto a sus ayudantes trataban de alejarlos del lugar. El Sheriff tenía una potente voz porque cuando hablaba sonaba como si su voz tronase, aunque aquel trueno sonaba algo metálico:

- RINDANSE DE UNA VEZ- gritaba el sheriff- EL EQUIPO SWAT APARECERÁ DE UN MOMENTO A OTRO, MEJOR QUE SE RINDAN AHORA ANTES DE QUE SEA TARDE

Smith vio que los forajidos no hacían caso a su advertencia, razón por la que se bajo de su mula y se acercó llevando consigo una bolsa grande en la que parecía que guardaba una fortuna, solo faltaba el signo de dinero en el mismo. Caminando con tranquilidad, se dirigió a la entrada mientras que el sheriff apenas podía creer lo que sucedía y trató de detenerlo pero ya era tarde.

Una vez dentro, los forajidos lo apuntaron con sus escopetas recortadas y algunos extraños rifles.

- ¿Qué mierda hombre?- preguntó anonadado uno de los forajidos, quienes tenían sus rostros tapados. Pero no con un pañuelo sino, mas bien, con una especie de mascara negra que dejaba ver sus ojos y su boca

- Disculpen pero vengo a hacer un retiro- les contó Smith Wesson hablando entre dientes, imitando mas a Clint Eastwood que a John Wayne

Todos estaban sorprendidos y confundidos, pero empezaron a reír de lo cómico de la situación.

- Este tipo está loco viejo- afirmó uno de los forajidos mientras reía

- Disculpen pero no le encuentro lo cómico a la situación- se quejó Smith Wesson mostrando su evidente enojo, frunciendo las facciones de su rostro

- ¡Mejor lárgate idiota!- lo amenazó uno de los forajidos apuntandole con su escopeta- ¡Porque estas armas son reales!

- Esta también- asintió Smith Wesson, sacando de la enorme bolsa una ametralladora gatlin de tiempos de la primer guerra mundial con la que empezó a disparar

La ametralladora barrió literalmente a varios de los forajidos y destruyó gran parte del banco. Cuando su munición se terminó, de los diez forajidos solo quedaban cuatro. Uno le respondió al fuego disparando su rifle moderno y le acertó varios tiros, pero Smith Wesson no era de los que se caían con unas pocas balas. Desenfundó sus revólveres marca Smith y Wesson junto con su Colt y disparó con su característica gran velocidad junto a su certera precisión. Dos de los forajidos gimieron al recibir los impactos de bala y cayeron al suelo, encontrándose ya muertos, mientras que los otros dos trataban de matarlo pero él era más rápido. Mató al penúltimo forajido que quedaba de un solo disparo pero su Colt se había quedado sin balas. Mala suerte, supuso Wesson.

- Escucha basura, aun queda una bala en un tambor de estas dos armas pero la pregunta es ¿Cuál?- le contó aquel Cowboy esbozando una mueca de odio y dolor- ¿Por qué no lo averiguamos?

- ¡No! ¡por favor!- exclamó aquel criminal alzando sus brazos y ensuciando sus pantalones

Smith Wesson se acercaba hacia él mientras giraba el tambor y apretaba el gatillo de cada una de las dos armas. Un paso, el tambor giraba y el gatillo se apretaba. Otro paso, el gatillo volvía a apretarse. Un paso más y otra vez el tambor giraba. Nuevamente había otro paso más y otra vez pasaba lo mismo hasta que se encontró a centímetros de él, realmente parecía que no había más balas en el tambor de aquellos revólveres. El forajido tomó una escopeta y le apuntó pero la Smith y Wesson giró su tambor, se apretó su gatillo y escupió una bala que dio en el cerebro del criminal. El duelo había acabado.

En ese momento llegó la caballería con sus nuevos uniformes, el resto de lo que paso después dependería del punto de vista de cada uno. Se podía creer que después de eso Smith Wesson fue llevado a juicio donde fue dado por loco o se podía creer que él salía del banco con intenciones de buscar a su mula, la cual ahora debía estar en un alberge animal. Se podía decir que pasaría el resto de su vida en un manicomio o se podía decir que subía a su mula para ir a otro lado. Como fuera el caso ahora Smith Wesson sabía que no vestía así ni actuaba así por publicidad, no, él hacia eso porque él era eso. Posiblemente el último de una clase o una generación la cual se volvería una página en los libros de historia del cine. Nadie jugaría a ser cowboy de nuevo pero eso a él ya no le importaba por que se acercaba el final de la película. Mientras sonaba la canción “Trinity: titoli” de Franco Micalizzi, Smith Wesson cabalgó hacia el oeste mientras el sol se ponía en el horizonte y unas letras en amarillo aparecieron en la pantalla diciendo:

THE END

20 de Abril de 2022 a las 01:53 0 Reporte Insertar Seguir historia
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