denyinkan Chula D'An

Ocho años. Ocho años tenía cuando observé la muerte por primera vez. Nueve, en el momento en que la ocasione. A partir de ese instante, de aquello que vi, sentí que ambos se mantuvieron a mi lado, siguiendo mi sombra y guiando mi camino. La nueva vida era temer de aquél extraño que apareciera, de algo quien supone tener una vida como la mía sin importar que a lo único a lo que debía temer se hallaba fuera; del otro lado de las puertas y ventanas selladas, sin una vida humana, una vida que tenía conciencia sin su gran hambre voraz hacía la carne o la misma sangre. Los caminantes;Así los llamaban, así nombraron a la razón de mi nuevo día a día que consistía en huir, esconderse, luchar y sobrevivir. Los humanos cometemos errores, lamentablemente en este nuevo mundo no estaban permitidos. Un sólo paso en falso llevaba el exterminio de todo un refugio,al exilio del mismo, a la muerte misma o de aquellos quienes amabas, sufrir en silencio o rendirse. Morir consistía en que sea de manera escalofriante, una muerte lenta y dolorosa que no podías frenar ya que un mordisco o un rasguño determinaba tu futuro o simplemente una muerte rápida. Por mi poca madurez y fortaleza se me era imposible, la vida de un dulce niño era difícil o simplemente corta, era madurar, fortalecerse o morir.


Fantasía No para niños menores de 13. © .

#terror #apocalypse #muerte #miedo #suspenso #tristeza #problemas #zombie #apocalipsis
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Capítulo 1

-A mis 8 años de edad la vida se había convertido en un completo infierno, la sangre, el asesinato, la muerte, la tristeza, el sufrimiento, la agonía y absolutamente todo lo que sea completamente horrible se había empezado a ver, nadie comprendía ni comprende por qué, qué pasó, cómo pasó o qué lo generó pero los momentos aterradores los vivíamos igual.

Una tarde en aquél patio de mi hogar, intentaba disimular ser una gran oficial de policía ya que era algo que quería de niña, entretenida en mi juego no noté que mi madre me había llamado hasta que se acercó a la puerta corrediza para volver a llamarme, en ese instante le pedí que me esperara debido a que todo lo que estaba usando para jugar estaba desparramado en el patio, comencé a juntar de a poco hasta que logré escuchar un gran clamor sufriente afueras de donde me encontraba, asustada me mantuve quieta en una posición tratando de prestar atención a lo que sucedía pero al comenzar a escucharlo más fuerte seguido con otros nuevos sonidos me asustó extremadamente y fui de inmediato con mis padres para que ellos investiguen qué era, me miraron asustados, mi madre comenzó a sacudir mi ropa mientras mi padre agarraba todos los objetos que ellos habían metido en maletas y bolsas, ella me alzó y lo ayudó con una de sus manos para luego ir de inmediato hacia el garaje, me metieron en la parte trasera del auto mientras me pedían que no me quitara la mochila que me habían dado en ese momento y cuando uno de los dos abría el portón el otro lo ayudaba metiendo otras cosas en el baúl del auto, ella lloraba y él la abrazo, se subieron al auto y nos fuimos sin siquiera cerrar el portón, me llamó la atención en su momento debido a que siempre se preocupaban mucho en cerrarlo hasta que ver a mi madre tan desesperada mientras lloraba me asustaba, pensé repetidas veces que quizás había pasado algo con alguno de mis familiares pero nunca respondían a mis preguntas, seguían callados sin siquiera hablarme hasta que noté que estábamos cerca de la casa de mis tíos quienes ya se encontraban esperándonos en la puerta de su casa, mi tío Negan sostenía un bate en su mano con varios bolsos alrededor de sus piernas mientras que mi tía, Lucille, sostenía a mi prima bebé quien dormía en sus brazos, no alcanzamos a frenar que mi tío subió todas las cosas en el baúl y a los segundos estaba sentado al lado mío con su mujer, ambos me miraron con preocupación y hablaron hasta que sus ojos se abrieron por unos gritos desgarradores que poco a poco se iban escuchando más cerca, miré hacía la ventana y fué la primera vez que había visto lo que hoy en día sería lo más normal, en ese instante comencé a llorar desconsoladamente mientras gritaba que vieran lo que estaba pasando, era una de esas cosas que nadie sabía cómo nombrar, eran bestias sin control con la apariencia de una persona muerta putrefacta, los olores se sentían extremadamente fuertes y las imágenes eran tan detalladas que me generaban nauseas, lloré sin parar al ver como esos monstruos arrancaban cada parte de las personas de un grupo en el cuál se encontraban niños, era desesperante ver como uno de ellos me miró fijo a los ojos mientras suplicaba que lo salvara, yo no controlaba lo que sentía y era demasiado, nunca había sentido tanto miedo en mi vida, esa desesperación que no te dejaba respirar, ese dolor en el pecho que no era normal, mi cabeza no paraba de pensar y mis sentimientos desbordaban mi cordura. Negan me abrazó con fuerza mientras trataba de calmarme, me acarició el cabello pero yo lloraba desconsoladamente, me hablaba y trataba de distraerme pero no lo lograba, en su desesperación de querer ayudarme no sabía qué hacer, me dió besos en la cabeza y lucille intentaba ayudar pero no lo lograban, él se acercó a mi oído y con una voz sumamente baja dijo "Nos vamos a ir los cuatro juntos, vamos a poder ser felices y las voy a proteger... Te lo prometo mi niña" Lo miré con mis ojos llenos de lágrimas y él con su pulgar limpió mi rostro, me sonrió e intentó abrazarme nuevamente pero mi padre nos distrajo.

Nos habíamos quedado atascados, el camino estaba completamente lleno de autos los cuales esperaban al igual que nosotros que el embotellamiento se fuera, mi madre sostuvo de la mano a mi padre y comenzaron a hablar los cuatro adultos sobre qué iban a hacer, no llegaban a ningún acuerdo pero no era lo que realmente importaba, estaban todos asustados, no había nadie que no estuviera temblando y con lágrimas en sus ojos, nadie podía creer lo que estaba pasando y era entendible, yo no lo logré entender hasta crecer lo suficiente. No pasó mucho tiempo en el cuál la charla tuvo que frenar por los gritos y las personas corriendo de donde íbamos a ir, bajamos del auto para ver que sucedía y nos encontramos con una gran cantidad de esas cosas viniendo hacia nosotros, era de noche así que tanto no podíamos ver pero se notaba una gran cantidad, mi madre gritó que corrieramos pero no llegó a terminar de decirlo que una de esas cosas apareció de debajo de un vehículo, intento morderla pero Negan lo detuvo antes de que lo hiciera con un gran batazo en la cabeza, en ese instante quedé petrificada, no podía reaccionar debido a que no supe como tomar la escena tan violenta que había visto, temi de mi tío y él lo notó, corrió hacía mi y yo por el terror que tenía quise alejarme de él mientras gritaba en pleno llanto, logró agarrarme pero yo intentaba soltarme de su agarre, corrió sosteniendome como podía mientras trataba de calmarme hasta que no tuvo otra que frenar y bajarme, esos monstruos habían intentado atacar a Lucille y Negan entró en una desesperación notoria, volvió a golpear a cada una de esas cosas mientras su mujer venía hacía mí, me comenzó a explicar lo que sucedía con la poca información que tenía pero yo al ser tan pequeña en su momento no recordaba bien, no entendía lo que me decía.

Negan se acercó a las 3 y preguntó por nuestra salud mientras mis padres trataban de buscar forma de escapar, teníamos a toda la horda detrás nuestra y algunos sueltos en nuestros alrededores, comenzaron a llorar al notarlo por la misma desesperación, Negan sostuvo del brazo de Lucille y del mío, nos empezó a tironear con tal de que lo siguieramos y mis padres vinieron detrás, pasamos entre los autos hasta que uno de esos bichos sostuvieron a mi madre, Negan quiso ayudar pero mi padre lo detuvo pidiendole que escapara y salvara a los demás, él le hizo caso e intentó alejarnos junto con Lucille y su hija pero apenas logramos salir al bosque yo noté la distracción de Negan y aproveché para ir hacía mis padres. Pensaba en que no podía perderlos y de mi misma desesperacion corrí hacía ellos, al verme corrieron hacia mí ya que estaban perdidos, comenzaron a preguntarme por qué había vuelto, me alzaron e intentaron escapar pero habían demasiados y en los mismos autos se encontraban algunos encerrados o atados por el mismo cinturón de seguridad, algunos salían entre los autos y otros simplemente aparecían detrás nuestra. Ambos me dieron muchos besos en el rostro y en medio de un llanto que aún puedo recordar me suplicaron que escapara y sobreviviera, me subieron arriba del techo de un auto alto y me dijeron que no gritara por más que quisiese, seguido a eso trataron de defenderse de muchos caminantes y lo estaban logrando pero no fue mucho el tiempo que duró aquello, al tener la vista en primer plano pude notar cada cosa que pasó... Uno agarró del tobillo de mi padre y lo mordió con total libertad, le arrancó el pedazo de piel y él al intentar defenderse se descuidó de los demás, de a poco todas esas cosas hambrientas comenzaron a atacarlo mientras mi madre gritaba desesperada por lo que veía, en medio de su llanto y el gran grito de dolor de él la atacaron por la espalda, dejandola totalmente inmóvil, ambos gritaban de sufrimiento, del mismo dolor desgarrador que sentían mientras repetían una y otra vez que corra, veía sus ojos llenos de dolor por el mismo contacto visual que tenía con ellos pero las imagenes no las podía ni pude sacar de mi mente; mi madre siendo despedazada mientras intentaba escapar y mi padre observando con la poca fuerza que le quedaba cómo quitaban cada órgano de su cuerpo... Ambos usaron sus últimas fuerzas para suplicarme que corriera y eso fue lo que hice luego de que en todo el tiempo que sufrieron no pude moverme, estaba completamente inmóvil hasta que noté que uno de esos bichos me habían oído así que corrí al instante, me había tirado de aquel vehículo y al caer simplemente me impulse para alejarme lo más rápido que podía, esquivaba cada rama, árbol, raíces o objeto que se que me cruzara, la mochila que llevaba en mi espalda me molestaba demasiado al punto que una rama se engancho con ella generando que cayera recto al suelo, enseguida me levante y volví a correr, realmente no podía parar de llorar.

Entre todo ese recorrido había pasado bastante tiempo, la luna ya no estaba apareciendo, directamente estaba en el medio del cielo y mi cansancio ya ganaba a mi desesperación, en ese momento trataba de seguir caminando pero se me era complicado, estaba muy cansada y quería dormir, me sentía muy asustada y con muchísimas ganas de seguir llorando pero no quería frenar de caminar, temía qué pudiera pasar.

Entre tanta caminata había encontrado una cabaña en la cuál no dudé en entrar, corrí de inmediato hacía allí y entré un poco cuidadosa por el miedo de encontrarme con otra de esas cosas, al no ver nada entré con completa confianza y comencé a revisar los muebles esperando encontrar algo para poder distraerme, me gustaba hacerlo ya que mi curiosidad siempre era más fuerte que yo y gracias a eso habían veces que me salvaba del aburrimiento o cualquier sentimiento debido a la distracción que me generaba. Entre tantos muebles no pude encontrar mucho, habían algunas barras de cereales en los cajones de la cocina y algunas pilas pero algo que si pensaba ers en si era bueno agarrar eran los cuchillos, de tanto pensarlo preferí no hacerlo, guarde las cosas en mi mochila y fui recto a buscar una cama o algún lugar para acostarme, intenté entrar a una habitación pero se encontraba cerrada y la otra puerta daba directamente a un baño completamente destrozado, por mi curiosidad salí de la cabaña y me asomé a la ventana de la habitación tratando de ver qué había dentro y allí estaba el cuerpo de una mujer, su cabeza estaba destrozada y había sangre por todos lados pero no había ningún arma, comencé a llorar al verla y me mantuve quieta por unos segundos pensando en qué hacer... ¿Quién la había matado así? ¿Por qué lo había hecho? Solo pensé en qué era mejor, si escapar o quedarme allí hasta que pensé en que estaba cerrada aquella puerta, entre nuevamente pero cerré la puerta de entrada, me puse debajo de la mesa debido a que tenía un mantel que tapaba y me quedé allí hasta quedar dormida en posición letal, estaba apoyada en la pata de la mesa y por mi cansancio no pude mantenerme despierta. Desperté por los pasos de un hombre, ya estaba amaneciendo y se notaba bastante todo, en ese instante trate de mantener más el silencio y esconderme lo mejor que podía pero no había servido en nada, me agarró del brazo y tironeo hacía afuera, me dió una fuerte patada generando que me alejara más y comenzó a gritarme "¿¡Que demonios haces aquí!?", Comencé a llorar desconsoladamente rogándole que no me hiciera nada y él agarró mi mochila, sacó sus cosas que había agarrado antes y me tiró nuevamente la mochila, lo miré en ese momento y tenía una escopeta en la mano solo que no me apuntaba, era un chico joven morocho, sus ojos eran oscuros y era bastante flaco.


—¿Qué mierda hacías con mis cosas?—


—no pensé que vivía alguien, solo busqué un lugar para esconderme... Lo siento—


—Me da completamente igual lo que hiciste, te quiero lejos de mí—


—No tengo dónde ir, por favor ayudame—


—¡Te he dicho que te quiero lejos!—me apuntó con el arma y en ese instante comencé a arrastrarme hacía atrás—¡Vete de aquí!-


Me levanté en ese momento y corrí lo más rápido que pude mientras pedía ayuda a gritos, intenté alejarme lo mejor que pude y más porque mientras lo hacía escuche como disparó y falló hasta que por lo visto esas cosas lo habían atacado, comenzó a insultar y a defenderse debido a que me quede mirando para saber si sobrevivía hasta que notó lo que hacía, volvió a apuntarme y antes de dispararme lo mordió aquél muerto, él trato de defenderse pero al ser tan flaco y al lado de eso tan pequeño no pudo defenderse, por no querer ver aquél asesinato me alejé sin pensarlo dos veces, pase entre cada árbol tratando de perderme de si vista y asi fue durante un gran periodo de tiempo más. Tener una mochila en la espalda mientras corres es algo totalmente incómodo, tenía casi mi mismo tamaño y así que era completamente peor, por suerte, al tiempo de seguir corriendo frené para descansar y pensar un poco mejor lo que sucedía, estaba demasiado aterrada y en ese momento me faltaba el aire, sentía un dolor extremadamente fuerte en el pecho y constantemente sentía que me encerraban en un lugar completamente pequeño sin portar que estaba en el medio de la nada misma, lloré nuevamente rogando que todo fuera un sueño, temía extremadamente d todo y no aguantaba más, teniendo esa corta edad deseaba con una mucha intensidad morirme, no quería vivir así, ya no lo aguantaba debido a que había perdido completamente todo. Entre tanto llanto.me distrajo el ruido que hubo entre los pastos y ramas, me levanté de inmediato esperando ver qué era lo que estaba escondido, comencé a gritar que se fuera y a explicarle que me había alejado pensando que era el chico de antes pero salió un gran hombre, no tenía cabello y se notaba que era muy adulto, tenía ojeras y arrugas en su piel.


—¿Por qué estás sola? ¿Dónde están tus padres?—Me miró preocupado al ver que volví a llorar a cantaros y se acercó lentamente para no asustarme— No te haré daño, quiero ayudarte—


—¡No te creo nada! ¡Un chico quiso matarme disparandome!—


—¡¿Cómo?! ¡¿Quién?!—


—Un chico morocho, no es muy lejos, no sé... Realmente no sé dónde está y no lo quiero cerca ¡Tengo mucho miedo!—


—Tranquila, tengo un lugar en el que puedes mantenerte a salvo... Me llamo Merle ¿Cómo te llamas?—


—¿Un lugar? ¿Dónde? Necesito ayuda, por favor ayúdame Merle—


—Ven conmigo pero dime cuál es tu nombre—


—Alex— respondí al instante.


Él me llamó por mi nombre y me preguntó si podía alzarme, accedí y lo abracé con fuerza apenas me sostuvo con firmeza, en el camino lloré hasta simplemente quedarme dormida, al llegar él me despertó, observé el lugar que era completamente extraño; estaba lleno de montañas hechas sólo con basura, todo era basura, habian montañas de la nada y mucha gente caminando entre lo ya dicho, era asqueroso pero mi yo de ese entonces estaba fascinada, amaba esas cosas y más si podía jugar o ser libre en ellas sólo que todo lo que había pasado generó que mi felicidad siquiera apareciera, estaba con completa curiosidad pero eso se apagaba al solo pensar en que mis padres no estaban, el dueño del lugar se nos acercó y pregunto por mí pero yo no quería responder, estaba muda mirandolos con solo ganas de llorar o dormir.


Me explicó el lugar y me mantuvo al tanto de todo, quién era quién y cómo funcionaba el lugar, él era el líder y su nombre era Luis, habían niños que me miraban, El líder Luis me mostró cada parte y me presento a la gente, todos estaban en duda de lo que había pasado ya que les parecía raro que una niña esté sola siendo que apenas comenzaba todo eso, me mostró en dónde conseguía cualquier tipo de cosa y me habló sobre la gente que había en el lugar, también que si llegaba a suceder algo, hasta lo mas mínimo, le avisara a alguien. En ese lugar me trataban demasiado bien y tenia la suerte que por lo menos tenia donde quedarme, poco a poco me empezaron a enseñar cosas que hoy en día me sirvieron en algunos momentos pero pasaban algunos días en los que muchos niños me preguntaron si quería jugar con ellos pero yo solo lo rechazaba, no me sentía bien, vi a mis padres morir de una forma demasiado salvaje, gracias a eso simplemente mi estomago se cerraba y me tenían que obligar a comer ya que no lo hacia durante días, tenia dolores de cabeza muy fuertes, muchísimas veces mi pecho me dolía logrando que me deprimiera de una forma que no podía explicar, lloraba, tenia pesadillas y casi ni dormía, me faltaba el aire constantemente, tenían que estar al tanto de lo que hacia porque no podían confiar en mi debido a que no hace mucho un chico de unos años más grande se había suicidado por algo similar, estaban asustados y muy preocupados por mi, nadie sabia bien por que estaba de esta forma pero tampoco podían preguntar ya que Merle tenia amenazados a todos, simplemente algunos esperaban que termine matándome ya que por alguna extraña razón simplemente no me querían, varios niños empezaron a atacarme por esa razón, me decían que simplemente quería que todos se preocupen en mi y que yo era una trampa para matarlos a todos, me tiraban cosas, me dejaban de lado, cada vez que pasaba por su lado me gritaban cosas, me clavaban fijo la mirada o empezaban a murmurar entre ellos hasta que comenzaron a hacer cosas para molestarme ya sea insultos o cosas que hacían, me empujaban o golpeaban levemente en la cabeza generando un cierto odio hacía ellos.


...


En el mes que estuve allí trataron de distraerme con bastantes cosas, me enseñaron bastantes métodos de supervivencia y trataron de hacer hasta lo imposible para poder verme sonreír, obviamente no lo lograban sin importar las ganas que tuvieran de hacerlo pero de igual manera estaba muy agradecida por su intento, los niños que me atacaban siguieron molestando debido a que notaron la atención que comenzaron a darme, yo al no saber sus nombres no podía decirle a los demás quienes eran ya que al ser un lugar grande no siempre los veía y siempre venían cuando yo estaba sola. Por suerte, un día los vio una señora y empezó a retarlos, ahí fue cuando pude saber sus nombres, eran Chrisha, Becka, Helmer, Brahim y Raphael. Chrisha era la mas pequeña de tamaño, era morocha de piel junto con Helmer y ambos tenian el cabello completamente oscuro, Becka era pelirroja y se diferenciaba del resto por su gran y llamativa piel completamente blanca, tenia muchas pecas y muchos rizos, tenia ojos de un celeste un poco oscuro mientras que Brahim era un poco mas moreno, tenia cabello castaño no muy claro, sus ojos eran mas marrones que verdes pero se notaba que mantenía un poco del segundo color, él era el mas alto y grande del grupo, lo seguía Raphael el famoso niño inteligente por su supuesta gran capacidad en supervivencia, él era como yo, castaño con ojos marrones y algunas que otras pecas perdidas.

Recuerdo que apenas estuve con Merle y el líder de la comunidad; Luis, empecé a contar cada mínima cosa que hicieron mientras obviamente lloraba de la misma frustración al tener que soportar eso durante el mes que viví allí , obviamente Merle reaccionó muy mal y el otro hombre simplemente trató de calmarlo para que no haga alguna locura, finalmente lo único que pasó es que Merle discutió demasiado con los padres de los niños y generó muchos problemas en la comunidad, por una extraña razón, al pasar unos días llegó una gran horda de caminantes que hizo que tengamos que salir de ese lugar, todo el refugio termino siendo nada, estaba repleto de caminantes y ya era completamente inútil intentar algo, muchas personas murieron intentando defender el lugar y otras por defender a las personas, fue completamente un desastre... Al salir de ahí Merle tuvo que defenderme de los caminantes, tenían el triple de mi tamaño e iba a ser muy difícil que logre luchar contra esas cosas, fue en cuestión de segundos que finalmente casi muerden a Merle y al ser tantos caminantes juntos me gritó que escapara de allí, dudé en hacerlo al recordar todo lo que había pasado con otras personas pero reaccione a tiempo ya que de reojo vi como una de esas cosas se abalanzó contra mi, por eso directamente comencé a correr .


Finalmente había conseguido escapar de los caminantes pero volví a estar completamente sola.


20 de Abril de 2022 a las 16:54 0 Reporte Insertar Seguir historia
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