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Juan Sosa


Los recuentos de la vida de un extranjero en Japón por circunstancias extra normales.


Paranormal Vampiros No para niños menores de 13.
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Nuevo aire

El día por fin llegó... el primer día en mi nueva escuela de intercambio, ¿serán como lo pintan los animes? No puedo negar que me siento nervioso, pero estos nervios son proporcionales a mi emoción por esta nueva experiencia.

Mi nueva familia parece simpática, muy estándar, el padre trabaja la mayor parte de la semana mientras la madre hace los que haceres de la casa, tienen una hija que va a la misma preparatoria a la que asistiré, no hablamos mucho pero espero romper el hielo un día de estos (o mejor no. ).

- ¿Qué pasa si no me caen bien los japoneses? No quiero arrepentirme de venir a Japón después de tanto trabajo que me costó aprender el idioma y mantener mis buenas notas para el programa de intercambio, hablo sólo para no llorar, mi hermana de intercambio se fue con unas amigas antes de que despierte, las calles son muy solitarias a la mañana así que puedo darme rienda suelta para hablar todo lo fuerte que quiera además estoy hablando en español, quién me va a entender, ¿no?

Llegando a una intersección había un semáforo peatonal que no permitía el paso.

- Uy un semáforo, no habían de éste tipo para peatones donde vivía, está en rojo así que esperaré, de todos modos la escuela está a unas 3 cuadras y quedan 30 minutos para el inicio de clases...

Pasaron 10 minutos.

Esto es tedioso, estará roto, no puede ser que tarde tanto, tampoco puede ser posible que nadie más esté llegando tarde a la escuela y pase por la misma ruta que yo.

Un tipo encapuchado pasó por al lado y sus hombros se chocaron.

- Mira tú... cruzó en rojo, tal vez también debería hacerlo. Al mirar el semáforo éste estaba dando la señal de paso y volvió a rojo después de que el encapuchado pisó el cordón del frente.

- Hahaha.

No da risa, es triste.

- Nadie me está viendo, así que nadie puede juzgarme por cruzar sin esperar a que el semáforo se ponga en verde, muy bien, vámonos a -

Un autobús que excedió el límite de velocidad permitido colisionó a un estudiante extranjero.

Riiiing... riiiing...

Sonaba el despertador.

-Son las 6:50 a. m. ... que bueno que sólo fue un sueño, uno muy feo.

Hoy es mi primer día en una escuela extranjera, tuve un sueño malísimo, por suerte era sólo eso, un sueño, pero hay algo raro. ¿Dónde estoy? No es la misma habitación que vi cuando llegué. ¿No estaré confundiendo el sueño con la realidad? Debe ser eso, pero es preocupante de igual manera, voy a cambiarme y... perdí el uniforme, este cuarto no es el mismo al que llegué, estoy seguro ahora, no está la ropa que preparé tampoco pero tengo algo para ponerme si reviso el armario, voy a salir del cuarto para ver si todo está igual afuera.

- ¿Qué?

Es un pasillo, a la derecha hay 2 puertas paralelas entre sí, a la izquierda hay otra puerta abierta dejando entrar luz al pasillo. Tengo miedo pero me siento tranquilo de alguna manera, como si ya conociera este lugar, voy a donde sale la luz, no hay marcha atrás.

- おはようございます

- ¿Qué?

- Oh perdón, buenos días.

- Buenos días. ¿Quién eres?

- ¿No recuerdas? ¿Qué día es hoy?

- Voy a ver mi cel-

- ¡Ah! ¡Ya sé! ¡Feliz aniversario!

- ¿Qué?

- Entiendo cómo te sientes, pero no te asustes, siéntate en la mesa porque ya va a hervir el agua.

- Está bien... Dijo confundido.

Definitivamente no estoy soñando, me siento... despierto. Este muchacho es muy extraño, tiene el pelo rojizo y no tiene rasgos asiáticos, habla español, y está haciendo el desayuno.

- ¿Cómo te llamas?

- Kai.

Que nombre más raro.

Kai: - ¿Qué quieres beber?

- Té.

Kai: - Okay.

Kai colocó un tarro de azúcar, dos tazas y dos cucharas en la mesa.

- ¿Aniversario de qué?

Kai: - Escucha, voy a ser lo más directo y conciso que puedo, tú estás muerto.

- ¿Cómo?

Kai: - Así como dije, tú moriste hace 10 años camino a tu primer día de escuela aquí en Japón.

- Entonces ése sueño que tuve...

Kai: - ¿Soñaste algo?

Le relató su sueño a Kai-nya.

Kai: - Te ahorraste mis palabras, lo que viste fue una visión del pasado, por eso puedes recordarlo, no como un sueño normal.

- ¿Y qué me pasó después?

Kai: - Eso ya no puedo contartelo, al cumplir una década perderás todos tus recuerdos post muerte, está en tí mismo el poder recordarlos.

- Tengo otra pregunta.

Kai: - Dime.

- ¿Quién soy?

27 de Enero de 2022 a las 23:05 0 Reporte Insertar Seguir historia
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