El despertar Seguir historia

daniels13ca Daniel Silva Barrera

Luego de una catástrofe de proporciones mundiales tres seres emprenden un viaje de auto-conocimiento en el que se prepararan para salvar a sus protegidos


Fantasía Todo público.

#Dioses #Mitología #Distopía
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I

Cuando despertó, no recordaba como había llegado hasta allí. A pesar de sentir que estaba en un lugar familiar le era imposible identificarlo con toda seguridad. Avanzó algunos pasos mientras se esforzaba por deducir dónde y cuándo se encontraba.

Luego de caminar algunos minutos por lo que parecía ser una enorme fábrica abandonada, fue consiente que tampoco lograba recordar quien era. Debido a la ausencia casi total de luz apenas podía reconocer algunos contornos de las maquinarias y cajas que se encontraban en la fábrica y que eran iluminadas tenuemente en su parte superior por las pequeñas claraboyas que se extendían en la parte alta de las paredes. Esto lo llevo a razonar que debía intentar llegar al punto más alto posible para tratar de localizar una puerta u otra vía de escapatoria.

Guiándose por el tacto y su disminuida capacidad visual logró ubicar una estructura metálica que sobresalía en la zona donde se encontraba, sintió que a pesar de ser una altura considerable por el punto en el que se reflejaba la luz de la claraboya, podía llegar hasta allí ya que su desconocido cuerpo estaba en muy buena condición física.  

Según sus estimaciones tardó cerca de media hora en lograr escalar hasta la parte más alta de la estructura que debía tener unos 15 metros, pero debido a la penumbra casi total en la que se encontraba en varias ocasiones tuvo que que retroceder sobre sus pasos para encontrar una mejor ruta que le permitiera llegar de una forma segura al punto más alto, cuando finalmente lo logró, su desconcierto aumento aún más al ver que no existía ningún elemento visible que permitiera diferencia las cuatro paredes de la bodega entre sí,  el shock que esto le causo sumado a la desorientación en la que se encontraba provocó que tambaleará y cayera desde la estructura sobre la que se encontraba.

Su instinto natural le hizo cerrar los ojos durante los pocos instantes que duro la caída, cuando finalmente se detuvo contra el piso y luego de abrirlos, se sorprendió al percatarse que había caído sobre sus dos pies y aparentemente no tenía ninguna dolencia producida por el golpe en sus articulaciones. Este hecho lo lleno de adrenalina y al observar que su camino estaba despejado hasta una de las paredes, comenzó a correr  a máxima velocidad, según su intuición tardo menos de 15 segundos en recorrer los cerca de 300 metros que creía separaban el lugar de donde cayó y la pared de la fábrica, a la que golpeo con toda la fuerza que pudo concentrar en su puño izquierdo. El impacto levantó una nube de polvo que tardo varios segundos en disiparse, luego de lo cual observo el agujero que había abierto con tan solo su mano en la pared de concreto y que tenía un tamaño por el que podía pasar caminando sin ningún problema.

No sabía quién era, ni cuándo o dónde estaba pero estaba seguro que sus recién descubiertas capacidades físicas sobrepasaban por mucho las que tenía un ser promedio de su especie.  Su primera reacción al encontrarse en el exterior fue observar el entorno en el que se encontraba: Un paisaje semi-rural con construcciones dispersas hasta donde le permitía ver la luz de la luna que en esa noche se encontraba en el punto más alto del cielo y en plenilunio, con una gran construcción que rompía el monótono paisaje y que no era otra sino la fábrica de la cual acababa de escapar; muy cerca de sus estimaciones iniciales era una construcción cuadrada de aproximadamente 18 metros de alto por 500 metros de largo en cada uno de sus lados.

Sin la presión del encierro y con un alcance visual mucho mayor, pudo comenzar a explorar con calma los alrededores: En cuanto a la vegetación, solo sobresalían del prado algunos arbustos que no superaban el metro de altura y en las horas que estuvo caminando no vio ningún animal, pero por los sonidos que escuchaba debía existir una gran población de insectos y aves. Con respecto a la pequeñas construcciones que supuso funcionaban como viviendas, en ninguna se observaba ninguna señal de vida.

Cuando se acercaba el amanecer encontró un estanque en el que pudo contemplar su reflejo, contrario a lo que supuso anteriormente a pesar de tener un cuerpo atlético no era  lo que comúnmente se consideraba como musculoso, al ver que ningún animal terrestre o volador se divisaba aún y por lo tanto no habían peligros evidentes decidió detenerse a beber un poco de agua. Con cada sorbo que tomaba, algún recuerdo retornaba a su mente, lo primero que supo fue que había vivido por un gran período de tiempo, miles de años. Por su cabeza comenzaron a transitar imágenes de lugares, acontecimientos, civilizaciones que se levantaban y caían... pero ningún recuerdo sobre él mismo.

Cuando dejo de beber ya había amanecido por completo y finalmente pudo reconocer por las características naturales que se encontraba en algún lugar de la pampa seca y a lo lejos divisaba la imponente cordillera de lo Andes, a su espalda y ya a varios kilómetros de distancia quedaba la fábrica de la que había escapado y lo que inicialmente había creído eran viviendas que con la luz del día se revelaban como nada más que montones de chatarra comprimida. Su instinto y algunos vagos recuerdos le indicaron que debía subir a la cordillera, desde el punto donde se encontraba lo debían separar unos 100 kilómetros de la base de la montaña más cercana, para poner a prueba sus capacidad física comenzó a correr a máxima velocidad. 

Durante todo el recorrido no se detuvo ni disminuyó su velocidad por un instante, cuando finalmente llego al punto en el que el suelo comenzaba a empinarse abruptamente detuvo  su marcha y por el desplazamiento del sol calculó que había transcurrido aproximadamente una hora y media desde el momento en el que inicio a correr, así que determinó que su velocidad máxima debía estar entorno a los 70 km/h y que lograba sostenerla por una distancia aún por determinar. Frente a él se encontraba una pared casi vertical de unos 20 metros de altura, estaba seguro que la podía escalar sin mucha dificultad, sin embargo opto por una alternativa un poco más arriesgada, flexiono sus piernas y se impulso con toda la fuerza que pudo. No solo superó con facilidad la altura de la pared de roca sino que el impulso hacia adelante lo situó a más de 8 metros del borde.

Luego de ascender algunos cientos de metros por la montaña finalmente observó los primeros animales desde que despertó, eran una manada de camelidos con individuos adultos y jóvenes en proporciones casi iguales. Por la reacción asustadiza que tuvieron al sentir su presencia supuso que eran salvajes y que posiblemente nunca habían visto un ser como él, eso lo hizo reflexionar en que en todos los recuerdos que había recuperado siempre estaba como un observador pasivo de las acciones y nunca veía ninguna parte de su cuerpo. Así que buscó otro estanque en el que pudiera recuperar algo más de su memoria mediante el consumo de agua; el alcance de sus ojos y la geografía montañosa no le permitía ver ningún repositorio de agua, sin embargo un sentido que no podía describir le indicaba que pasando la pequeña cumbre que tenía en frente había un gran cuerpo acuoso. Esta nueva sensación se comenzó a intensificar mientras ascendía a la cima, ahora además de percibir donde se encontraba el lago, también sentía la presencia de algunas aves ocultas en los arbustos que aún se encontraban en las frías montañas,  insectos moviéndose bajos las piedras y uno que otro roedor corriendo sobre los pastizales y bajo tierra, muy seguramente los que permanecían ocultos en sus madrigueras.

A medida que avanzaba su ascenso fue aprendiendo a controlar sus sensaciones y enfocarlas en lo que le interesaba, poniendo a prueba sus nuevas habilidades intentando contar cuantas aves había en cada arbusto o cuantas crías había por madriguera. Cuando llegó a la cima de la montaña se concentró intentar ubicar algún mamífero de un tamaño superior sin ningún éxito, la manada de camelidos ya se debía encontrar a más de 10 kilómetros y superaban su alcance.

Desde la cumbre observó el lago que había percibido y se percató de un detalle que hasta el momento había pasado desapercibido, a pesar de tener aguas cristalinas carecía de toda forma de vida no por algún tipo de contaminación en el agua sino por una especie de "respeto" que todos los seres vivos sentían hacía el lugar. Nuevamente el instinto que lo había guiado hasta el momento le indicó que se acercará al agua.

A medida que descendía hacía el límite del lago intentaba organizar sus basta colección de recuerdos, para comenzar identificó que el recuerdo más antiguo que tenía se remontaba a un tipo de ceremonia religiosa en la que el grupo de sacerdotes lo rodeaban con una mezcla de satisfacción, esperanza y temor.

A continuación, ubicó una batalla en la que hombres a pie con hachas, mazas y hondas se enfrentaban y eran masacrados por un ejercito a caballo, siglos después estaba en otras batallas en las que los habitantes de las tierras que identificó como sus protegidos luchaban por expulsar a los mismos guerreros que habían masacrado a los indígenas.

Otro aspecto que le pareció particular fue como al comienzo su presencia parecía llenar de valor y tranquilidad a sus protegidos, pero con el paso de los años esa influencia iba disminuyendo casi hasta el punto en que pasaba desapercibido. Todo cambió cuando la ciudad en la que había surgido por primera vez y que llevaba decenios deshabitada volvía a recibir presencia humana, si bien ya no eran los habitantes permanentes ni los sacerdotes que lo habían traído a la vida, su visita a los templos y demás construcciones hacía que volviera a ser un ser respetado y admirado.

Esta situación se sostuvo durante un par de centurias hasta que la gran guerra llevó casi a la extinción a la raza humana, con anterioridad ya había presenciado dos guerras de considerable magnitud pero ninguna de ellas había llegado hasta su ciudad sagrada ni había afectado directamente a tantos pueblos alrededor del planeta. Todo se originó con la disminución de la cantidad de agua potable disponible, el aumento de la temperatura con la consecuente variación en los ciclos de cultivo. Al comienzo los países colaboraron entre sí e intentaron suplir las necesidades de todos los humanos por la vía diplomática, pero con el paso de los años y el recrudecimiento de la crisis la balanza del poder mundial se comenzó a inclinar a favor de los países andinos quienes gracias a su privilegiada situación geográfica tenían las reservas más grandes de agua y podían seguir produciendo alimentos a niveles aceptables. Como medida de precaución los países ricos en recursos comenzaron a intercambiar sus remanentes por armas que les proveían miembros del antiguo primer mundo, los cuales al poco tiempo decidieron atacar directamente buscando apoderarse definitivamente de todos los recursos a un costo menor y con un riesgo mucho más bajo que seguir haciendo trueques. La invasión que inicialmente se había pensado sería rápida y efectiva se terminó convirtiendo en una operación tortuosa y extremadamente larga debido en parte a la sagacidad de los andinos para proteger sus preciados bienes y en parte a la incapacidad de los invasores para hacerle llegar suministros a sus tropas que morían por inanición y sed y debían ser constantemente remplazadas. 

Finalmente el conflicto llegó a su fin con los dos bandos perdedores cuando los invasores decidieron usar un arma química que se les salió de  control y asesino a casi dos tercios de la población mundial. En este punto los recuerdos terminaban y regresó a la realidad justo en el momento en el que llegaba al borde del agua.

Esta vez su instinto lo guió a beberla sino a sumergirse por completo en el lago, el tiempo que permaneció bajo el agua le permitió terminar de ordenar su mente y poco a poco su capacidad de auto-identificarse fue regresando. Cuando emergió sabía perfectamente quien era y todo su pasado, lo único que aún no había descubierto era como había llegado hasta la fábrica y cuanto tiempo había transcurrido desde el fin de la gran guerra. Pero él, como Puma uno de los tres guardianes sagrados esta convencido que pronto lo descubriría.

Con pleno conocimiento de su identidad Puma tuvo claro que debía hacer: Encontrar a los otros dos guardianes y dirigirse a la ciudad sagrada. Los más de tres mil kilómetros que lo separaban ofrecían la oportunidad ideal para evaluar la situación actual del planeta, los humanos y la suya en particular. Aún no lograba encajar la aparición en la fábrica, sin memoria y en un nuevo cuerpo, a pesar de no haber cumplido el último ciclo de su última encarnación. De seguro su hermana sabría que había sucedido ya que sin lugar a dudas era la más sabia de los tres y siempre le había ayudado a entender las peculiaridades del mundo en el que se encontraban en cada momento de la historia.

Todo comenzó en el momento de su nacimiento terrenal cuando el Wilaq Umu más poderoso que existió, logró comprender los secretos celestiales y recibió la autorización directa de Viracocha para traer al mundo de los mortales  a personificaciones de los guardianes sagrados, para lograrlo se llevó a cabo un ritual en el que el alma de cada guardián descendía al animal que lo representaba  y era extraída para llevarla al cuerpo de un humano cuidadosamente seleccionado desde su primera infancia y que había sido preparado durante toda su vida para ese momento cumbre. Desde esa encarnación original la primera labor que debía realizar el guardián era seleccionar al niño que se convertiría en su siguiente anfitrión y prepararlo para el momento del cambio de cuerpo.

Mientras avanzaba hacia la ciudad por los más de tres mil kilómetros que los separaban de ella, Puma contemplaba un paisaje desolador con todas las poblaciones humanas abandonadas y muy pocos animales, principalmente de tamaño pequeño. Tampoco sentía la presencia de sus hermanos, aunque esto no lo inquietaba demasiado ya que ellos solían ocultársela, en especial cuando se encontraban en estado de meditación, algo que a él nunca le había gustado demasiado y solo hacía cuando era estrictamente necesario.

Sin duda lo suyo era la acción, siempre estaba presente en los campos de batalla aunque buscando intervenir lo menos posible, uno de los mandatos divinos era procurar dejar que los humanos protegidos trazaran su propio destino e intentar solamente ser un guía que los ayudará a encontrar el camino al éxito y la trascendencia en la historia. Al comienzo fue una tarea fácil y que marchaba de maravilla ya que lograron erigirse como el imperio dominante en la región, todo cambio cuando arribaron los invasores con sus dioses y sus avances tecnológicos. Puma quiso combatirlos con todas sus fuerzas pero su hermano le hizo ver a él y a su hermana la inconveniencia de esto, y como la mejor alternativa era integrarse con ello aceptando los sufrimientos que podrían tener en los primeros momentos. El tiempo le dio la razón a él y a su sabiduría.

La distancia a recorrer la podía sortear en aproximadamente dos días si se lo proponía, pero dadas las circunstancias, avanzaba a una velocidad de caminata humana procurando fijarse en cuanto detalle podía, fue así como en unas rocas descubrió símbolos que parecían ser runas de una cultura del norte, quizás algo que usaron los enemigos durante la gran guerra para comunicarse o invocar la ayuda de sus dioses, posiblemente ellos también tenían guardianes sagrados.

A medida que avanzaba hacia el norte decidió que debía meditar un poco para intentar comunicarse con su hermana, de quien sospechaba se debía encontrar en ese estado intentado ubicarlo a él y a su hermano; ya que si ella también había cambiado de cuerpo y estaba ocultando su presencia le quedaría bastante complicado ubicarla.

Su concentración nunca había sido la mejor y muy pocas veces había logrado llegar a un estado de consciencia profundo durante su meditación, así que debía dirigirse a uno de los lugares del antiguo imperio que tenían una conexión estrecha con los cielos: El lago Titicaca, que adicionalmente tenía la forma de un gran Puma cazando a su presa. Luego de varias horas más de recorrido llego a la orilla el imponente lago y a nado se dirigió hasta la isla de Amantaní y ascendió hasta el cerro donde se ubica el santuario en honor a Pachatata, que era el sitio donde creía podía llegar más fácilmente a un estado mental que le permitiera detectar a su hermana.

Pasaron varias horas hasta que finalmente logró vaciar su mente de pensamientos, si normalmente esta tarea le costaba trabajo en esta ocasión fue mucho más complicado debido a los acontecimiento recientes, cuando lo logró su ser abandono el cuerpo mortal en el que se encontraba y se dirigió a una dimensión espiritual en la que podía "ver" la esencia de todos los animales que se encontraban a una distancia considerable. Con el paso de los años había logrado perfeccionar su dominio de esta habilidad hasta el punto de poder filtrar sus percepciones por especie e incluso llegar a particularizar la presencia de un individuo si previamente lo conocía.

Como lo sospechó, le fue imposible ubicar a su hermana así que decidió usar una estrategia inversa: Aumentar su presencia de tal forma que ella lo encontrará, a diferencia suya ella lograba entrar en estado de consciencia profunda casi de manera instantánea y su dominio de la habilidad le permitía incluso encontrar a algunos seres si tener que estar en meditación. El tiempo paso y mientras su hermana llegaba, si es que decía llegar, Puma realizó su entrenamiento físico con la misma intensidad que siempre lo hacía, si su hermana se destacaba por su sabiduría y sus capacidades mentales, él la superaba a ella y a su hermano con creces en habilidades físicas.  Luego de varios días de entrenamiento en medio de la isla, sintió como una presencia se acercaba cruzando el lago, sin duda era su esperada hermana así que se dirigió hasta el punto donde tocaría tierra esperando encontrarla en un cuerpo aproximadamente su misma edad, así que se sorprendió por completo al ver que no era más que una niña de unos 10 años que llegaba en una barcaza acompañada por tres niñas de una edad similar.

Sin embargo, solo ella descendió de la embarcación y le indicó a sus acompañantes que ya podían regresar, a dónde regresaban fue una duda que se sumo al ya confundido Puma. En contraposición su hermana reflejaba un semblante de serenidad total y las primeras palabras que le dirigió así lo comprobaron: -Se que estas muy confundido, voy a explicarte todo para que estés preparado para todo lo que vamos a enfrentar-. 

Puma siempre había seguido fielmente las indicaciones de su hermana y en esta ocasión en la que más orientación necesitaba no iba a ser la excepción, así que se sentó y escucho atento su relato. 

-Cuando la gran guerra estaba por llegar a su clímax me retiré junto con mis discípulos al gran templo de Amaru a meditar buscando una salida que dejará satisfechas a las dos partes y en la medida de lo posible restableciera el equilibrio natural- Dijo ella. El templo al que se refería era el lugar en el que instruía a sus aprendices, de las cuales elegía a la siguiente receptora de su alma, este lugar místico se encontraba en un lugar desconocido incluso para sus hermanos y recibía aquel nombre porque de esa forma era como se le conocía a ella antes de la llegada de los colonizadores, quienes comenzaron a denominar a su animal protector como Serpiente.

A continuación le contó como el efecto del arma química llegó con todo su potencial hasta la zona donde ella se encontraba, según le dijo la mayoría de sus aprendices murieron en los siguientes 15 minutos, a pesar de no querer abandonar a ninguna de ellas la elegida para alojarla en su siguiente encarnación la convenció de huir con las más pequeñas mientras ella intentaba rescatar a alguien más, de esta forma Serpiente  podría comenzar a preparar a una nueva candidata en caso de que la elegida no sobreviviera, como efectivamente sucedió.

Los siguientes meses los pasó oculta con las niñas en lo más profundo de las montañas andinas intentando ubicar a sus hermanos pero sin entrar en estado de meditación debido al riesgo que suponía que su conciencia abandonará el plano terrenal en las condiciones en las que se encontraban, cuando perdió la esperanza de volver a ver a su elegida tuvo que elegir a una nueva receptora, normalmente el entrenamiento duraba más de 20 años, es decir hasta que la elegida estaba cerca de los 25 años de edad y a la cual solo se le revelaba su destino pocos meses antes de llegar a esa edad. En esta ocasión Serpiente decidió que debía seleccionar a la escogida lo más pronto posible y enfocarse en entrenarla a ella dejando un poco de lado a las demás ante la posibilidad latente de morir terrenalmente a corto o mediano plazo.

Y como ella lo intuyó, su muerte terrenal no tardó en llegar. Fue una mañana en la que salió a buscar alimentos otros suministros necesarios para subsistir, creía que ya los efectos del arma usada se habían disipado así que decidió beber agua sin tomar las precauciones necesarias, los síntomas del envenenamiento comenzaron al poco tiempo de regresar a su escondite y se manifestaron de forma menos agresiva que en los humanos comunes quienes morían al poco tiempo de ser contaminados. De esta forma tuvo el tiempo suficiente para preparar la ceremonia de transferencia, era un ritual similar para los tres guardianes sagrados y sin embargo ella se tomaba un poco más de tiempo. La niña elegida debía morir para que así su cuerpo quedará vació y el alma de Serpiente pudiera entrar sin dificultad, en vista de esto también había estado preparando a otra niña para que en el momento indicado asesinará a su compañera buscando evitarle todo sufrimiento y sin afectar seriamente su cuerpo.

Al igual que los otros guardianes sagrados Serpiente debía recuperar sus recuerdos mediante un procedimiento similar al que tuvo que atravesar Puma, pero gracias a la ayuda de sus antiguas compañera ahora aprendices su proceso fue mucho más rápido y eficaz. De esta forma en poco tiempo estuvo en condiciones de emprender el viaje en busca de sus hermanos teniendo la precaución de ocultar su presencia y así, ser ella quien se aproximaría habiendo evaluado todos los peligros previamente.

Por último le contó a Puma el lugar en el que se encontraba su refugio en las montañas, lugar al que se dirigieron en una barca construida por Puma y posteriormente caminando en una travesía que duro varios días. Si bien este recorrido lo podrían haber efectuado en mucho menos tiempo gracias a las capacidades físicas del guerrero, Serpiente se opuso argumentando que debían pasar totalmente desapercibidos en caso de encontrarse con otros humanos, su coartada fue fingir que eran un padre y su hija buscando un lugar seguro para refugiarse.

Cuando llegaron al refugio las 17 niñas sobrevivientes se alegraron al ver a Puma, quien por primera vez desde su despertar se sintió en un lugar totalmente seguro y pudo descansar a gusto. Los siguientes días transcurrieron entre el entrenamiento intensivo y las conversaciones con su hermana definiendo el plan a seguir.

Cuando dicho plan estuvo totalmente establecido, el par de hermanos emprendieron un largo viaje hacia el norte para ejecutar el primer paso: Encontrar al tercer hermano y el lugar más probable para hacerlo era sin dudas una alta montaña que al igual que el Titicaca también tenía una conexión con el mundo celestial. 

La travesía por la ruta seleccionada tenía nuevamente una longitud de más de 3000 kilómetros, en los que en muy pocas ocasiones abandonaban las montañas andinas, ya que en estos lugares su conexión con los dioses era más cercana y se sentían más protegidos de los peligros que antes parecían lejanos e insignificantes pero que después de su última muerte terrenal les habían revelado su verdadera vulnerabilidad. Si bien al entrar en un nuevo cuerpo este quedaba dotados de capacidades físicas sobre humanas, en diferentes magnitudes dependiendo del guardián, que incluían mayor fuerza, velocidad, resistencia a los elementos y al hambre, sentidos más potentes entre otros; no eran inmunes a los efectos de las armas químicas que atacaban directamente el sistema nervioso central.

A medida que avanzaban hacia el norte, Puma y Serpiente observaron como aumentaba la cantidad de animales de mayor tamaño, como camelidos, ovinos y bovinos lo que llevo a     Serpiente a pensar que el arma había sido usada hacia el sur y que está afectaba principalmente a animales con un cerebro complejo.  Como ya lo habían hecho, caminaron a una velocidad humana y solo usaban sus habilidades físicas superiores cuando era inevitable, por ejemplo para atravesar un cañón que tenía paredes verticales, de esta manera no llamaban la atención de los pocos humanos que se cruzaban durante el camino. 

La mayoría de estos humanos eran descendientes o estaban emparentados con sus protegidos, así que si bien no todos conocían la existencia de sus guardianes sagrados tampoco eran indiferentes a su cosmogonía y por lo tanto podían presentarse abiertamente y estar entre ellos sin que representaran un peligro. Estos sobrevivientes les contaron a Puma y Serpiente muchos detalles sobre los eventos que habían llevado a la finalización de la guerra que ellos no habían podido presenciar. Al parecer el hecho que llevó a los invasores a tomar la catastrófica decisión, fue descubrir el acuerdo secreto que los países andinos habían hecho con las nuevas potencia árabes y que le daba acceso a los primeros a un armamento de igual capacidad al usado por las potencias occidentales a cambio de un suministro continuo de agua y alimentos por un tiempo indeterminado. 

En un primer momento, esto originó que se abriera un nuevo frente de batalla, lo que supuso la división de las fuerzas invasoras en dos, con la consecuente disminución del pie de fuerza en los Andes, esto los llevó a ceder gran parte del terreno conquistado y verse reducidos a una pequeña franja sobre la costa del golfo de Urabá. Mientras tanto en el frente del Medio Oriente la situación era inversa, principalmente en cuanto a las rutas de navegación ya que se habían hecho con el control total del Mediterráneo oriental y  aunque nunca llegaron a ejercer un control total y efectivo, ejercían supremacía en el Mar Arábigo, posteriormente las fuerzas andinas se reforzaron con mercenarios africanos quienes únicamente pedían comida y bebida por sus servicios. 

Como consecuencia inmediata y presos por el temor de no solo perder la guerra sino arriesgarse a que toda su población muriera de hambre y sed los dirigentes occidentales tomaron la nefasta decisión de lanzar dos bombas químicas: una en el corazón de Sudamérica y la otra en  las costas del Golfo Pérsico, para causar el mayor efecto posible y evitar que el enemigo se preparará para contrarrestar los efectos, optaron por no retirar sus propias tropas desplegadas en el campo de batalla. Bajo su lógica el número de bajas compensaba con creces el beneficio obtenido. Todo se les comenzó a salir de control en el momento en que la sustancia tóxica se empezó a escapar del contenedor explosivo debido a la baja presión a la que estaba sometido, posteriormente se descubrió que no se habían hecho las pruebas suficientes, esto implico que las primeras victimas fueran los pilotos de los aviones y que no llegaran a su destino, la que debía detonar en la selva del Amazonas cayó en cercanías de de la frontera peruano-ecuatoriana y la destinada al Golfo Pérsico solo consiguió llegar hasta los Balcánes, así que tanto civiles del bando occidental como del bando andino murieron por millares en pocas horas y la estela de muerte se extendía tan rápido como el pánico general, cuando finalmente se disipo la sustancia tóxica la población terrestre tanto de humanos como de otros animales se había reducido en más del 90%, siendo afectados todos los continentes por igual ya que el tamaño de la carga tampoco había sido correctamente estimada.

La primera consecuencia de este genocidio fue la desaparición total de los gobiernos nacionales y por ende de los bloques que se habían formado durante la guerra, así que los recursos pasaron a ser del grupo de sobrevivientes que primero llego a ellos y cambiaron de mano cada poco tiempo en una dinámica de batallas tribales. De igual forma, muchos servicios domiciliarios y con base tecnológica que requerían de grandes poblaciones para sostener su funcionamiento quedaron fuera de servicio al poco tiempo, entre esto servicios se encontraban Internet, las cadenas de televisión, telefonía celular, sistemas de transporte aéreo y dependiendo de la zona la energía eléctrica y el servicio de agua y alcantarillado.

Por la zonas que atravesaron Puma y Serpiente en la búsqueda del tercer hermano no encontraron ninguna población humana con más de 20 habitantes y todas ellas carecían de todos los servicios básicos, eran poblaciones que parecían vivir en el siglo XVII. Todas las antiguas ciudades y poblaciones habían sido abandonadas en búsqueda de protección en las selvas y montañas donde era más sencillo cultivar y encontrar la preciada y escasa agua. También escucharon rumores sobre la existencia de algunos grupos de sobrevivientes compuestos por antiguos miembros del ejercito invasor, estos grupos según decían, debido a su falta de conocimiento del territorio en el que quedaron estancados y de técnicas de agricultura se habían dedicado al saqueo  y la intimidación mediante chantaje hacia los grupos de nativos para obtener los recursos necesarios para su supervivencia.

Con el paso de los días y el avance hacia el norte, los pequeñas "tribus de americanos sobrevivientes" como comenzaron a denominarlas, eran encontradas con mayor frecuencia por el par de hermanos, y desde que entraron en lo que otrora fue el territorio colombiano les mencionaron la leyenda de la existencia de una ciudad que había sobrevivido intacta a la crisis y en la que tenían un superávit de recursos que su pobladores estaban dispuestos a compartir con cualquiera que llegará hasta ellos a cambio de tan solo trabajo. Las versiones sobre la supuesta ciudad milagrosa era bastante confusas y en muchas ocasiones contradictorias: Desde su ubicación, ya que algunos la situaban en un lugar selvático y cálido, pasando por desiertos, valles de grandes ríos, sabanas de media montaña  e incluso en la cima nevada de alguna gran cordillera.

Sucedía lo mismo con su procedencia, escucharon versiones de como era una ciudad pre-crisis, como se comenzó a denominar el período de tiempo antes de la detonación de las bombas, que no había sufrido ningún cambio significativo; pasando por la expansión espontanea e intempestiva de un antiguo pueblo lejano hasta la creación desde ceros de una ciudad de refugiados de las primeras etapas de la guerra. Los defensores de esta última teoría argumentaban que dicha proeza había sido posible gracias a que se habían empleado construcciones de materiales ligeros y viviendas rodantes. La teoría más extrema hablada de una ciudad totalmente subterránea, lo que originaba la dificultad para encontrarla.

Uno de los pocos puntos que tenían en común todas las teorías era la creencia de la pertenencia de la mítica ciudad a nativos americanos, que la convertían en un fortín al que las bandas de antiguos soldados invasores les quedaba imposible flanquear.

Esas especulaciones y en general todo lo referente a la existencia o no de la ciudad a la que muchos se referían como Utopía tenían sin cuidado a los hermanos guardianes sagrados, quienes solo estaban enfocados en localizar al tercer hermano y así, cuando finalmente todos estuvieran reunidos y sus habilidades complementadas, podrían hacerse más fuertes como una unidad y trazar la estrategia definitiva que los llevaría a derrotar al enemigo que aún no identificaban pero que cada vez percibían más cerca de ellos. Puma y Serpiente no tenían ningún indicio sobre que podía atemorizar tan profundamente el espíritu de dos seres celestiales como ellos y creían que su hermano además de fortalecerlos sería de gran ayuda para resolver el misterio.

Transcurrieron varios meses más en los que Puma y Serpiente recorrieron las montañas del norte de la cordillera andina con dos propósitos: Encontrar a su hermano, quien al igual que Serpiente también tenía la capacidad de ocultar por completo su presencia y adicionalmente podía conectarse con los sentidos de cualquier animal, esto implicaba que si el también había muerto terrenalmente como consecuencia de la detonación química, hubiera tenido algo de tiempo para poder observar y oír que estaba sucediendo en los alrededores de su ubicación física e incluso haber saltado a lugares más lejanos para evaluar como avanzaba la estela de devastación y buscar un lugar seguro para dirigirse luego de su futura encarnación. De hecho en ese momento era posible que estuviera observando y guiando indirectamente a sus hermanos durante la larga travesía que habían emprendido y que finalmente estaban por culminar.

El refugio histórico elegido por el tercer hermano se encontraba en medio de una selva montañosa que si bien hacia parte de una sierra nevada no hacía parte de los Andes por lo que Puma y Serpiente se vieron obligados a descender casi hasta el nivel del mar por primera vez desde su encuentro, así que decidieron aprovechar las extraordinarias capacidades físicas de Puma para lograr atravesar los bajos valles en pocos minutos. Al comenzar de nuevo a ascender en medio de la selva percibieron a su hermano, confirmando lo que sospechaban: Los había estado observando durante todo su viaje y ahora estaba preparado para recibirlos en los dominios de una antigua tribu ajena a la suya pero sin lugar a dudas aliada desde siempre, y así, finalmente tener el anhelado rencuentro tras el que podrían terminar de entender los eventos acaecidos luego de las explosiones y lo más importante: Interpretar la nueva situación geopolítica en la que se encontraban buscando restablecer un poco el orden que les permitiera a sus protegidos seguir existiendo lo cual era indispensable para su propia existencia.

Cuando llegaron a la antigua ciudad, construida muchos años antes de la llegada de los primeros conquistadores a sus territorios, que estaba deshabitada siglos anteriores a la gran guerra y que ahora era el lugar desde donde sentían que emanaba la presencia de su hermano no tardaron en encontrarlo y quedaron desconcertados al observar que aún conservaba el mismo cuerpo que tenía antes del desastre,  él les explico que en los últimos años cada vez con mayor frecuencia estuvo yendo a lugares lejanos mediante el uso de los sentidos de otros seres, especialmente a los países que constituían las potencias del norte. Así se enteró de primera mano sobre el inminente desabastecimiento de recursos que se avecinaba, posteriormente la invasión que pretendían llevar a cabo para obtener el control de los recursos andinos y finalmente del plan para lanzar los mortales ataques sobre los países andinos y los del medio oriente así que decidió ocultarse para salvaguardar el legado de sus creadores y protegidos.

El motivo por el cual no reveló a sus hermanos ni a sus protegidos los eventos nefastos para ellos que se avecinaban fue mantener su filosofía centenaria de evitar intervenir al máximo posible en los asuntos de los humanos y de la tierra, de esta forma actuaba como el Cóndor  del cual tomaba su esencia y se convertía en el observador de los tiempos y el guía a la distancia de los destinos de su pueblo, dejando  a Puma el rol de defensor activo y a su hermana Serpiente la responsabilidad de enseñar y orientar, usando su sabiduría, todas las tareas que necesitaban saber los humanos para llevar una vida adecuada. Este equilibrio de roles y responsabilidades había sido efectivo durante varios siglos; ahora en el momento más difícil para su gente y en general para la humanidad  la sagrada trilogía se enfrentaba a un reto que los llevaría a poner a prueba sus capacidades y por primera vez realmente deberían responder a las esperanzas que se habían puesto sobre ellos en el momento de su primera invocación.

Desde las primeras palabras que les dirigió Cóndor, sus hermanos se dieron cuenta que estaban ante un evento de una magnitud mucho mayor de lo que ellos alcanzaban a imaginar, -Nos enfrentamos a una amenaza divina, los humanos solo fueron los títeres encargados de ejecutar la guerra- dijo él, para Puma esta frase significó que se debían preparar para una guerra divina como nunca antes había ocurrido, él sabía muy bien que cada civilización humana tenía sus propios dioses protectores y muchas de ellas también guardianes sagrados, pero a lo largo de la historia jamás se habían inmiscuido directamente en una guerra ya que se habían limitado a observar el devenir de los hechos y en algunas ocasiones dirigir desde la distancia los eventos ideados y ejecutados por los humanos. Pero si en esta ocasión habían sido ellos quienes directamente habían ideado y organizado toda la acción bélica las implicaciones que se tendrían serían algo nunca antes visto.

Para Serpiente el significado de la misma frase fue diferente: Si los dioses de una civilización ajena a la andina y sus aliados se habían arriesgado a desencadenar una guerra de esa magnitud sin la certeza de lograr sus objetivos era porque algo realmente importante los estaba motivando, ¿quizás también estaban amenazados?. Y más allá de las motivaciones de los dioses agresores, se inquietó por la reacción de los dioses aliados y de los suyos, ya que suponía que ante una intervención divina las otras facciones reaccionarían de la misma forma. ¿Acaso todos los dioses se habían vuelto contra la humanidad y la llevaron hasta la casi autodestrucción?¿O por el contrario lo otros bandos habían intentado infructuosamente detenerlos?

Cóndor se encargó de aclararles algunas de sus dudas y plantear una alternativa que modificaba sus planes originales pero que sin dudas, dadas las circunstancias, podría tener una mayor probabilidad de éxito en búsqueda de la supervivencia de ellos y sus protegidos.

La primera etapa consistió en una intensa preparación intensa en  en diferentes frentes: Puma se concentró en el entrenamiento físico, incluyendo habilidades poco usadas en las montañas como la natación y sometiéndose a extenuantes sesiones de trabajo en bajo condiciones de frío o calor extremo. Serpiente por su parte, dedicó su tiempo a estudiar todo lo referente a las principales mitologías y cosmogonías que habían existido desde los comienzos de la civilización haciendo especial énfasis en las propias de los pueblos del norte europeo, de las civilizaciones que habían florecido alrededor del Mediterráneo y las de los nativos norteamericanos, que si bien tenían una gran cercanía y lazos de hermandad con ellos, dadas las circunstancias actuales ninguna hipótesis se podía rechazar de ante mano. 

Mientras que Cóndor paso la mayor parte del tiempo yendo a lugares remotos para indagar en que estado se encontraban las especies animales incluyendo la humana, en otros espacios del planeta. En el tiempo que pasaron juntos, concretaron los últimos detalles del plan de acción ideado por Cóndor, lo primero que debían hacer era reunir una cantidad suficiente de sus protegidos que les permitirá procrear de forma constante para asegurar su continuidad en el tiempo, luego llevarlos a un lugar relativamente seguro y despejar la zona de grupos de vándalos invasores, para finalmente abandonar el continente en búsqueda de los verdaderos responsables de la guerra y casi extinción de la raza humana y como efecto colateral de la mayoría de animales con cerebros desarrollados.

De esta manera dio inicio el viaje de los guardianes sagrados luego de su despertar, un viaje en el que tuvieron que ir a lugares impensados y enfrentarse a rivales que apenas habían oído mencionar.




23 de Septiembre de 2017 a las 18:41 0 Reporte Insertar 2
Continuará…

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