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aragonz-escritora 𝓐𝓻𝓪 𝓖𝓸𝓷𝔃

Hay algo más que debo confesar: tengo un extraño problema de vista. Desde que nací, lo veo todo en blanco, negros y gris. Comprenderán, pues, que todo cambió cuando el rojo apareció en mi vida.  May tiene una particular condición. Ella guarda un secreto que podría destruir su mundo y Dylan lo sabe. Él calla desde hace tiempo pero, ¿ cuánto más? ¿Podría aceptar perder todo aquello por lo que luchó solo para mantenerse fiel a sus valores morales y ético? A veces, las decisiones no son tan simples... Y pueden costar una vida.


Crimen Sólo para mayores de 21 (adultos). © Safe Creative. ©Todos los derechos reservados. Registro: 2111279916331

#drama #violencia #erotico #383
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Uno

Las piernas me ardían de tanto correr y la respiración fallaba ante cada movimiento que realizaba. Mis pies habían dejado de sentir tanto la inestabilidad del suelo como las puntas de las piedras que se clavaban en mis plantas.

Rojo, todo era rojo ante mis ojos.

Mi caperuza blanca había sido teñida de un bermellón que jamás podría quitarme de la cabeza. Tampoco podría olvidar aquellos ojos que perdieron vida mientras susurraban mi nombre.

Quizás debí parar pero no pude. El placer de ver cómo la luz de su mirada se esfumaba, me provocó un orgasmo. Era una maldita enferma y eso estaba bien conmigo.

Paré frente a un viejo sauce que desplegaba sus ramas caídas. Tan bello como solitario. Una sutil sonrisa se dibujó en mis labios pues aquellas fueron las palabras que usó ese imbécil para describirme en nuestra primera y última cita. ¿Acaso no sabía que jamás hay que confiar en extraños? Incluso si ella usa tacones de Manolo Blahnik.

Perversión. Un caso severo con tendencias sádicas. Así fue como el psiquiatra definió mi caso. Obviamente, nadie creyó en su palabra, la niña bonita de la ciudad, esa que había crecido entre princesas y arcoíris; la hija mimada del alcalde, no sería tan despiadada.

¡Si ellos supieran! Reí de nuevo, pensando en todas las mierdas oscuras que hice desde mi tierna edad y que mis padres se aseguraron de ocultar.

Mamá siempre lloró antes de decir que estaba agotada de su mala suerte, armar sus bolsos e ir de vacaciones a alguna isla privada junto a su profesor de tenis o idioma. Una vez, hasta se fugó con su entrenador personal. Mi padre nunca protestó pues era mejor para él. Cuando ella no estaba, sus amantes entraban a nuestra casa. La mayoría eran becarias que apenas superaban la mayoría de edad.

Esa mierda de vida me daba asco y los odiaba cada vez más. A él por asqueroso, a ella por dejarme sola a la buena de Dios. Yo quería amor. Nunca lo hubo.

Una risa desquiciada hizo eco en el bosque húmedo y oscuro. Los búhos respondieron a mi locura con su intenso ulular que casi sonaba a gloria. Nadie jamás me amó y tampoco yo sabía cómo hacerlo.

Usé mi cuerpo como arma. Siempre con buenos resultados. Todo lo que quise en el mundo, lo tuve… Bueno, casi todo.

Dylan Wolf jamás me miró.

Para una persona promedio, su indiferencia debería ser suficiente motivo para desalentarme pero no, a mí eso me ponía y mucho. Cada vez que lo imaginaba con el ceño fruncido y los labios apretados. Cada vez que rememoraba sus palabras escuetas cuando se dirigía a mí, mi sexo se humedecía y la tendencia a masturbarme se tornaba compulsiva. Lo deseaba más y más.

La primera vez que enloquecí fue porque lo ví marcharse con una pelirroja, después de haberme dicho que no follaba niños. Yo tenía diecisiete y él diez años más. Lo seguí enceguecida hasta que llegó a un claro en el bosque, el mismo que ahora es mi lugar de descontrol. Entonces, vi cómo ella se inclinaba y le daba una mamada. Él gruñó hacia el final y luego la hizo salir del auto. La recostó sobre el capó y se dedicó a comer su vagina. Ella gritó, rasguñó y se vino contra su boca. La ira se apoderó de mí.

Aquella fue la primera vez que lo vi todo rojo. Deseé que ella no estuviera en este mundo y que él llorara lágrimas de sangre. Al final, mi descarga vino de un modo cruel. Encontré un idiota que estaba enamorado de mí y lo follé dos días después, justo en la oficina de mi padre.

¿Que cómo fue? Mi progenitor debía dar un discurso por el primer aniversario de su mandato. Yo estaba segura que no regresaría a su oficina y también estaba segura de que el señor Wolf se mostraba molesto porque su viejo compañero de clases me coqueteaba con sutileza.

No fui discreta al presionar mis tetas contra el brazo de ese idiota ni reprimí mi lengua cuando susurré que podía darle una buena mamada antes de entregarle mi virginidad. Obviamente, mi víctima cayó en la trampa y pocos minutos después nos encontramos en el salón de mi padre.

Mientras caía de rodillas, sintiendo la aspereza de la alfombra contra mi piel, lamí mis labios y dirigí las manos hacia su cremallera. La bajé sin pudor mientras observaba la mirada nublada de ese pobre idiota. Es que ni siquiera le importaba que yo fuera menor de edad. Estaba claro que pensaba con la polla porque, de otra manera, se hubiera detenido. Él perdía más que yo.

Saqué la lengua y él tembló. Su sabor y tamaño no era algo para recordar. Era virgen, era joven pero no ingenua. Había hecho esto antes. Creo que desde mis doce, no lo recuerdo. Una vez vi porno en la computadora de papá y supe, desde ese momento, que podía tener el poder para controlar a los idiotas.

Sí, cuando tienen bajos los pantalones, suelen no pensar y los beneficios de una mujer son demasiados. Mientras analizaba cómo seguiría con mis planes, succioné duro, sin compasión, alejándome hacia su punta con un maligno arrastre de mis dientes. Lo oí maldecir por lo bajo. Clavé las uñas en sus muslos y repetí el proceso. Sí, esto era un proceso para mí. Casi como una intervención quirúrgica.

Mi pequeña víctima no podía contenerse más. Lo sabía. Sentí su pene vibrar contra mi paladar. Me alejé de su miembro y lo masturbé un poco duro. Él se vino sobre mi cuello en el mismo instante en que la puerta se abrió y Dylan saltó sobre él, estampando su puño derecho sobre un imbécil con los pantalones bajos.

Caí de culo, cubriendo mi deseo de sonreír bajo un manto de falso horror. Dylan gritó algo sobre corrupción de menores antes de girar hacia mí y cogerme de los brazos. ¡Dios bendito! Aquello se sintió tan bien…

Él me encerró en el cuarto de baño privado de mi padre y me sentó sobre la mesada de mármol. Durante varios minutos, se dedicó a limpiarme la piel con los labios fruncidos y la respiración errática. El castigo más cruel fue no hablarme ni mirarme a los ojos. Quería gritarle que era mucho mejor que cualquier mujerzuela que le abriera las piernas pero no podía. De hacerlo, comenzaría a llorar.

Esa noche supe que, de no tenerlo para mí, mi mente se resentiría. Lo amaba y lo odiaba en partes iguales. Él sólo pasaba de mí.

Quisiera decir que aquel sólo fue un mal recuerdo pero no, tan solo fue el inicio de mi travesía.

Perdí mi virginidad unas horas más tarde. El idiota que había sido golpeado, no se alejó de mí; por el contrario, intentó convencerme de que me amaba y que haría lo que fuera para hacerme feliz. Supongo que esas palabras le funcionaban con otras tontas pero no conmigo. Yo no creía en los cuentos de hadas.

Así fue como terminamos en el mismo maldito claro que vi a Dylan Wolf con esa fulana. Perder mi virginidad no fue algo traumático, tampoco lo fue cuando ese degenerado dijo que me amaba como nadie lo hizo para, luego de varias semanas, decidir que pasaba de mí. Había encontrado a otra tonta.

La ira se apoderó de mí. Nadie tenía derecho a usarme y abandonarme. Lo cité con la excusa de vernos una vez más y puede que sugiriera que podía montar mi culo. Él vino sin protestar. ¡Qué básicos son los hombres!

No entraré en detalles pues ese placer es solo para mí. Sólo diré que batí las pestañas mientras le susurraba que deseaba cumplir una fantasía: montarlo con los ojos cerrados y las manos atadas. El idiota pensó que sería yo quien llevaría las sogas alrededor de mi piel. Sonreí con malicia y aclaré su equivocación: él estaría limitado.

Vi el desconcierto en su mirar y decidí actuar con rapidez, envolviendo las sogas a sus muñecas, al tiempo que le susurraba que todo sería para aumentar su placer, que podría concretar todas y cada una de sus fantasías más oscuras. Sus gemidos confirmaron mis teorías: él era un sucio depravado que disfrutaba de las niñas.

Tembló cuando mi lengua recorrió su piel desnuda. Sonreí al verlo tirado sobre la oscura manta que yacía al lado de su coche. Me tomé mi tiempo para hacerlo desear. Sus sucios gruñidos me daban asco y, al mismo tiempo, me excitaban pues sabía que después de mí no habría nadie más.

Lo monté como una animal en celo, disfrutando de su pene una última vez y cuando mi orgasmo estaba cerca, me incliné y le susurré que mi vagina lo extrañaría. Él gimió como si mis palabras le dolieran. Deslicé mis manos para quitar las vendas de sus ojos. Necesitaba verlos.

Lo vi parpadear unas cuantas veces antes de ser consciente de lo que sucedía. Salté una y otra vez, acercándome a la cima de mi placer mientras él se removía desesperado; le sonreí con malicia.

Cuando el abrecartas atravesó su cuello… exploté. Ese fue el mejor jodido orgasmo que tuve en mi vida. Mi sexo latió con violencia mientras la sangre se deslizaba por su piel.

Esa noche, todo cambió para mí. Nacía la bestia roja.

27 de Noviembre de 2021 a las 23:19 10 Reporte Insertar Seguir historia
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María Isabel María Isabel
Adi que su mejor órgazmo lo sintio matando .. que chica !!! Que mente tan sádica.. me gustó este comienzo. Quiero saber más de la chica roja, por lo que reveló el capitulo parte de lo ciclo en su infancia la llevó a desarrollar esa personalidad
December 05, 2021, 01:09
Carmen Gonzalez Carmen Gonzalez
El infierno esta lleno de rostros dulces e inocentes Nadie sabe lo que ocultan y todos quieren estar ahi para lucirlos sin saber los demonios que llevan dentro Veremos que pasa despues.
December 04, 2021, 14:49
RA Rusari Arias
Uff tremendo! Me aventuro a leer algo así por primera vez. Excelente inicio: me atrapaste! 👏👏👏👏
December 01, 2021, 09:07
Eliana lopez Eliana lopez
Bueno y queda una vez más claro que, las personas más lindas, tiernas y bellas en su exterior, pueden llegar a ser personas completamente diferentes por dentro, que saben como disfrazar todo ese caos que llevan dentro. Ahí si como dicen... caras vemos, corazones no sabemos. Me encanto este inicio Ara.
November 28, 2021, 23:49
Nesly Carrasquilla Nesly Carrasquilla
Muy interesante la niña roja, en juego largo hay desquite y eso fue lo que ella hizo🤭, ya hasta tengo miedo por Dylan.
November 28, 2021, 15:24
Luciana González Luciana González
Sin dudas, la p#ta ama 🙌🏼
November 28, 2021, 06:52

Vanessa Polanco Vanessa Polanco
🤯🤯🤯🤯 ok habías dicho perversión! Se entiende
November 28, 2021, 05:04
M. Liliana M. Liliana
Nadie sabe lo que se puede ocultar detrás de un dulce rostro. Comienzo fuerte y que deja ganas de más, mucho más
November 28, 2021, 00:01
Lucia Mendez Lucia Mendez
Una historia muy diferente y escrita con una investigación a fondo. Y que me va ir mostrando tantas cosas de este tema que desconozco.
November 27, 2021, 23:45
~

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