Cuento corto
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Amor verdadero

Para usted Karlita. Te amo.


- Sólo me dediqué a sujetarla de las manos, y mirarla fijamente, y le dije… -.

- Te prometo con mi corazón, que si tan sólo tuviera una sola oportunidad de volver al pasado, y hacer que usted no sufra, lo tomaría, una y otra vez, sin importar los riesgos ni las consecuencias. Con tal de evitar el dolor que lamentablemente tuvo que pasar, lo haría -.

- A la mañana siguiente, sentí la voz de mi madre que nombraba con rabia mi nombre, sin parar. Pues, al abrir los ojos, y al abrir bien los oídos, me dí cuenta que me llamaba para alistarme para el colegio, pero, al tiro me había acordado que el día de ayer, estaba en vacaciones, con mi novia. Entonces, no tenía sentido que me estén llamando para ir al colegio. Al levantarme, me dirigí al celular, ví la fecha y estábamos en el pasado, en el año 2018. Yo me asusté, comencé a desesperarme, ya que en ese momento yo no estaba pololeando con mi novia, de hecho, no nos conocíamos. Pero, me acordé de un detallazo, de esa promesa que le había hecho a mi amada novia. Pero, ¿Cómo volví al pasado? ¿Qué pasó? ¿Por qué de un día para otro me encuentro 3 años en el pasado? Hasta que comencé a recordar de dicha promesa, dicha publicación de mi novia en este mismo día, de este mismo año.

- Tengo poco tiempo. Tengo poco tiempo. Me decía yo mismo. Comencé a vestirme, me puse una camisa cuadrille roja con negro, y unos bluejeans, esa ropa tiene un hermoso significado, ya que, era el outfist favorito de ella.

Eran las 8 de la mañana, pues, entre más tiempo pasaba, menos tiempo tenía para evitar ese noviazgo. Pero, no me mal entiendan, no era porque no quería que ella pololeara con ese tipo, sinó que, dicho tipo, le causó muchísimo dolor, sufrimiento, llantos, recuerdos feos, fuertes, algunos traumas, y desconfianza para el futuro.

Me dirigí hasta el comedor, dónde me topé con mi madre, y le comenté que hoy teníamos que ir con ropa de calle, pero, era mentira. Mientras ella se despedía de mí, miraba de reojo su billetera, y ahí, corrí hacia el, y tomé "prestado" 4.300 pesos para el pasaje hacia Viña del Mar.

Al salir de la casa, corrí desesperadamente hacia el metro que estaba a unas solas cuadras de mi casa. Al llegar, me dirigí hasta el metro Pajaritos, que era el Terminal de Buses que siempre tomaba para ir a visitarla. Al llegar, seguí corriendo para comprarme un pasaje, ojalá uno que saliera ahora mismo. Cuando llegué, hice la fila, en ese momento habían gracias a Dios, dos personas después que yo. Cuando fué mi turno, le dije que quería un pasaje para ahora hacia Viña del Mar, la mujer me decía que me calmara, que estaba muy desesperado, pero, no podía, ya que, esto era y siempre será algo demasiado importante para mí. La señora me dijo que sí, que había uno, que salía en díez minutos más, y lo compré.

Al paso de díez minutos, llegó el bus. Lo tomé y nos fuimos a Viña. Yo estaba más tranquilo, ya que, por lo menos, ya había tomado el bus, a una hora prudente para llegar...

Después de una hora y cincuenta minutos, llegué a Viña, al Terminal Redoviario. Al llegar al dicho terminal, me bajó una pena enorme, ya que, aquí siempre me bajaba para esperar al padre de mi novia, debido a que él siempre venía por mí a buscarme.

Me senté en la banca del terminal, para pensar en cómo era el trayecto para subir hasta su casa. Y me acordé. Tenía que tomar el colectivo 7 para subir. Corrí hasta la calle en dónde se tomaban los colectivos para subir. Y justo, justo pasó uno desocupado. Al subirme, le dije al conductor que me dejara en el Paradero 5. Mientras el colectivo hacia su trayecto hasta el paradero 5, yo me ponía felíz de verla 3 años antes, de ver cómo era antes. Me emocionaba demasiado el saber que la vería. Y también, miraba por la ventana del auto, nuestra placita, en dónde ahí, mi novia me llevó el primer día a conocerlo. Fué maravilloso. Es, y siempre será un hermoso y perfecto recuerdo.

Al momento de llegar, me bajé. Veía a mi al rededor la entrada al pasaje en dónde ella vivía, los negocios, las dos peluquerías, las botillerías, etc... Era todo tal cual como lo veía cada vez que venía a verla. Al entrar al pasaje, corrí hasta la calle que daba hasta su casita. Me paré en la parte de arriba de la bajaba que tenía que tomar para llegar hasta su hogar, miré hacia el lado, y me imaginaba que ella estaba aquí conmigo, sentía su manito con la mía. Una sensación única y especial. Al comenzar a bajar, veía las casas, los perros que se me acercaban, y que yo automáticamente me alejaba por el miedo a que me fueran a morder. Cuando llegué hasta la punta de la otra bajada, observaba la panadería en donde siempre que yo venía, íbamos a comprar pan, en dónde ella, para las vacaciones del 2022, ella comenzaría a trabajar. ¡¡QUE HERMOSO!!.

Seguí mi trayecto por el camino, y llegué hasta su casa, al llegar hasta su hogar, me paré frente a el, y lo miraba detenidamente, su reja, el balcón, sus lindos colores de la casa, veía la entrada de la reja, y siempre yo la hacía pasar primero a ella, como buen caballero. Y ahí, en ese momento conocí a su gatita, a la Ahri, ¡era preciosa!. Unos tonos de piel muy bonitos. Me encantó esa gatita. Yo no toqué el timbre, no, no lo hice. Sinó que, lo que había hecho, saqué de mi mochila un papel y un lápiz, y en dicho papel, escribí una carta, que decía: "Cuando leas esto Karlita, vaya hasta la plaza, esa plaza en la que usted me llevó a conocerlo" -. Al terminar de escribir la nota, me fuí hasta detrás de un auto que había en la calle y me escondí para esperarla.

Tiempo después, mi novia llegó hasta su casa y encontró el papel, lo abrió y lo leyó. Mientras ella lo leía, ella escuchaba que alguien decía su nombre. Mi novia se giraba para ver de quién se trataba, hasta que me vió. Vió a un chico más pequeño que ella, un cara de guagua que la llamaba. Pues, lo que hice, fué acercarme rápidamente a ella. Y, cuando llegué hasta mi novia, y los nos encontrábamos parados frente a frente, ella comenzó a mirarme sorprendidamente, ya que yo me encontraba llorando. Y ahí, le dije:

- Sé que te estás preguntando muchas cosas, y sé que también soy un extraño, pero, este extraño que ves aquí, este llorón que estás viendo con tus propios ojitos será en el futuro, el amor de tu vida. Mi novia se sorprendió por lo que le había dicho, y ahí, recuerdo que estreché mi mano y le toqué su cabello, y le dije: Sigues tan hermosa mi amor -...

Ella me dice de por qué digo todas esas cosas, a lo que yo le respondo: - Sigues tan hermosa bebé, con tu pelito precioso, con tus ojitos chinitos y negritos, su naricita, y esos labios... Yo vengo del futuro, aunque no me creas, vengo del futuro, y vengo a evitar que pololees con el que en estos momentos te gusta, no por ser egoísta, ni pesado, pero, él te hará sufrir, y sé que no me crees, y entiendo que no me creas, ya que estás enamorada de él, y sé que lo amas enserio, pero, yo te amo más, amo todo de usted, amo su personalidad, amo su forma de ser, amo su preciosa carita, y amo su físico. Lo único que quiero es que usted no sufra, no me gusta la idea que usted vaya a sufrir por alguien. Por eso estoy aquí. Y también, lo único que quiero es que usted se enamore de mí. No después, sinó que ahora. Quizás, cuando me marche, no me veas hasta en los próximos años, y cómo dice un personaje que nos gusta a los dos. Karlita mi amor, en el pasado y en el futuro, yo siempre, siempre te he amado, y por siempre te amaré Karlita.

Cuando terminé de hablar, no lo pensé y me lancé a abrazarla, pues, mi novia se dejó abrazar por mí, pero, me preguntó el por qué la estaba abrazando, y yo, le pregunté: - Mi amor, ¿Quiere ser mi novia? -. La chica se quedó muda por dicha pregunta, y contestó: Perdón, pero, no puedo, me gusta otra persona... Yo sabía que lo que ella me estaba diciendo era verdad, pero, yo seguí insistiendo. - Karlita, escucha, sólamente dígame qué sí. Por favor. Sé que estás enamorada de otro, pero, date la oportunidad de decirme que sí, de conocerme y enamorarte de mí. No te vas a arrepentir, porque yo, yo te amo de verdad, y sinceramente, usted siempre ha sido, y siempre será el amor de mi vida. Por fin pude encontrarte bebé. Y no te dejaré. Yo prometí evitar que usted sufriera. Y lo cumpliré. Lo único que quiero escuchar de su boca, es un "También te amo", por favor. Ya que, sé que ese te amo que usted me dirá, será el último que escuche. Por favor... Yo no puedo permitir que usted sufra, me dolería en el alma saber que no logré lo que prometí, ha usted, y a mí... Recuerdo bien que al terminar de hablar, yo me inqué ante ella, abrí la mochila y saqué una rosa, una rosa que tenía para este momento... Tomé la rosa, y tomé su manito, y le dije: Ten esta rosa, guardela por siempre, y recuérdeme. Siempre que vea una rosa en alguna parte en la que usted esté, recuerde que un cara de guagua, un llorón le regaló una. Por favor... En ese momento, yo le tomé sus dos manitos, y hablé: Abrázame y bésame, pero, piensa que este abrazo y beso serán los últimos que me darás. La chica me besó. Fué el mejor beso. Y, después de ese largo beso, me abrazo fuertemente. Y me dijo algo, a lo que, al escuchar, mis latidos del corazón pararon: Benjita, gracias por cumplir tu promesa. Gracias por venir hasta aquí y evitar el dolor que se aproximaba. Gracias por darme todo el amor, todo el cariño, y toda la infinita felicidad que me brindaste. Te amo. Y si, quiero ser tu novia mi amor.

Yo le pregunté llorando el por qué sabía mi nombre si nunca se lo mencioné, le pregunté de como sabía de la promesa. Y ella, respondió: Usted me dejó una cartita que decía: - "Karlita, si algún día desaparezco del presente, es porque estoy contigo en el pasado, cumpliendo la promesa. Y usted se preguntará, qué promesa. Yo, Benjamín, te prometo que si algún día, cualquiera, se me presentara la oportunidad de poder volver al pasado para hacer que usted no sufra, lo tomaría. Pero, hacerlo tendrá un riesgo muy triste. Yo moriré. Te amo mi amor. Y siempre, y por siempre te amaré. Lo juro..."

La chica, al terminar de leer la cartita, me dijo: Usted Benjita, siempre será el amor de mi vida, tal y como nosotros decíamos en nuestras vídeollamadas, "Es como si desde antes nos hubiéramos conocido, porque, este amor que siento hacia usted, nunca lo había sentido". Y es la verdad, yo siempre te he amado bebé -.

Cuando ella acabó de hablar, yo la abracé fuertemente. Sin ningún miedo a morir, sin ningún miedo a saber que nunca más la vería, porque sé que este en dónde esté, yo siempre la tendré en mi corazón, en mis pensamientos, y en mis hermosos y perfectos recuerdos.

Aquí, fué en dónde yo caí al suelo, sentí que mis piernas no me respondían. Yo sabía que esto iba a suceder. Ella, comenzó a pedir ayuda, gritaba auxilio, sin parar. Hasta que, le tomé su manito, nos miramos, y le dije: Karlita, no hay nada que hacer, esto iba a suceder, era el riesgo que tomaba al hacer esto, pero, me siento bien de haberlo hecho, de haber cumplido con la promesa que le hice... No quiero dejar de verte mi amor, yo no tengo miedo a morir, más bien de olvidar, de perderme con la muerte, eso es lo que me da miedo. Por eso, cada noche, antes de dormir, repito sus nombres, Karlita, Ferny, Tía, Tío. Lo repito una y otra vez, como una oración, y... Se me vienen todos los recuerdos. Son los hermosos y especial recuerdos que tengo desde ese día que te conocí, de esa noche. Recuerdo en todo lo que coincidimos, recuerdo a la Ferny cuando me pedía mi teléfono para jugar, recuerdo los tirones de pelo que me hacía lo suegrito, recuerdo a tu mami diciéndome que era un verdadero loquillo. Y la recuerdo ha usted, recuerdo nuestra primera vídeollamada, usted estaba con su ponchito, con su pelito rojito, y cada vez que yo le decía lo hermosa que era y que es, usted se tapaba, ya que le daba vergüenza. Recuerdo también el primer "te amo" que usted me dijo, cuando hablábamos por "Discord", usted me dijo: "Oye... Te amo." Al escuchar ese te amo suyo, me corrían las lágrimas de los ojitos... Gracias por todo lo que me has dado, por todo lo que me has brindado, gracias por hacerme el hombre más felíz de este mundo. Gracias por amarme tal cual soy. Eres y serás por siempre el amor de mi vida. Siempre estarás en mi corazón y en mis pensamientos mi amor. Gracias por decirme que sí el 18 de julio a la pregunta si querías pololear conmigo. Y gracias por confiar en mí. Nunca me olvides, y nunca olvides que yo siempre te he amado de verdad, y que siempre te amaré.

Te amo Karlita, te amo demasiado demasiado demasiado mi amorcito...

En ese momento, mis cenizas desaparecieron... Y yo, fallecí.



27 de Noviembre de 2021 a las 21:18 0 Reporte Insertar Seguir historia
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