c__bm_ Clary

一 La corona es mucho más oro y piedras preciosas, Kaspar. La corona es la sangre de los que han muerto defendiéndola, es la sangre del rey que conquistó el trono, la sangre de la reina que fundó esta dinastía y el oro que financió las guerras y traiciones que nos han mantenido en él. Pero, sobre todo, esa corona es el símbolo del orgullo de la Casa de Olimpia. Surge et regna, levántate y conquista porque solo cuando lo hagas comprenderás de verdad el valor que tiene esa corona.


Fantasía Medieval No para niños menores de 13.

#258 #328 #385 #realeza #medieval #332
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PRÓLOGO

KEPSDOR DE HELENNE, CONDE DE VANIAH

一 Creo sinceramente que eres el único príncipe del mundo que planea huir de un inocente desfile 一 se burló Kepsdor.

一 ¡Inocente desfile! 一 bufó el príncipe 一. Y pensar que conoces a mi madre.

一 Llevo acompañándote al desfile desde que tenías trece años, Kaspar. No tiene nada de malo. Solo son doncellas que te ofrecen regalos y te dicen su nombre.

El príncipe dedicó a su interlocutor un gesto despectivo mientras paseaba de forma nerviosa por la pequeña habitación que se habían visto forzados a compartir esa noche.

一 El problema no son los desfiles o las muchachas. El problema es que mi madre espera que me case con alguna de ellas. Y eso lo sabes tan bien como yo.

Kepsdor asintió. El príncipe tenía razón. Pero también la tenía, al menos en parte, la reina. Con veinte años el príncipe debía comenzar a tomarse en serio la idea de buscar una esposa. Aunque claro, Kepsdor nunca reconocería eso en voz alta.

一 Estarás bien. Tu padre… Su Majestad el rey 一se corrigió 一. El rey terminará dándote la razón, como ha hecho siempre. Y quizá tu hermana, amira Agatha, haya decepcionado tanto a la reina con su elección de esposo que hasta es posible que deje pasar esta oportunidad.

Kaspar rio con ganas. No le parecía divertido en absoluto, pero la risa le brotó de los labios tan repentina que no pudo contenerla.

一 Que mi hermana Agatha haya elegido un esposo que no gusta a mi madre solo significa que yo tendré que elegir una alsayida que mi madre adore.

一 Si te sirve de consuelo, tu madre siempre podrá contar con alsayida Naerhys. Si ella no elige un esposo que haga palidecer al más grande de los emperadores…

Kaspar dedicó una mirada a su mejor amigo. Su único amigo en realidad, pero eso no tenía importancia.

Kepsdor de Helenne, un huérfano del condado de Essyr, al que él había elegido como compañero hacía tantos años. Su mejor amigo, miembro de su guardia y de su séquito, nombrado conde por su padre cuando tenía solo trece años… Enamorado como estaba de su hermana, la princesa Naerhys, se atrevía a hacer semejante declaración.

Kepsdor le devolvió la mirada. Los ojos azules de él fijos en los ojos rojos del príncipe.

一 ¿Quieres comentar algo al respecto, Kaspar?

一 No 一respondió el príncipe, con una mal fingida inocencia 一. ¿Te has hecho algo en el pelo?

Kepsdor pasó una mano por su pelo, como si acabara de recordar que, de hecho, sí había hecho algo con él.

一 Te sorprenderá saber, Kaspar, que algunos de nosotros nos peinamos 一fue su respuesta.

一 Yo. Me. Peino.

La mirada que Kepsdor dedicó al espeso pelo rizado del príncipe dio a entender que no estaba de acuerdo con esa afirmación pero, de nuevo, prefirió no verbalizarlo.

Ambos se sumieron en un silencio agradable, ligero. Las llamas crepitaban en la chimenea y arrancaban destellos brillantes al cabello rojo del príncipe, que parecía haberse sumido en un estado de reflexión bastante profundo.

No queriendo molestarlo Kepsdor se retiró a la que sería su cama esa noche intentando no hacer mucho ruido.

一 ¿Sabes? Creo que si mi hermana, alsayida Naerhys, pudiera elegir 一dijo el príncipe 一. Elegir de verdad, sin tener que prestar atención a fortunas, títulos y propiedades, ella lo haría bien. Mejor de lo que Agatha lo ha hecho y mejor de lo que yo lo haré.

Kepsdor murmuró un asentimiento, con las sábanas cubriéndole hasta la barbilla. Sin embargo todavía tenía los ojos abiertos. Sabía, porque conocía al príncipe y porque se conocía a sí mismo, que la conversación estaba lejos de haber acabado.

一 Estoy seguro de que tú elegirás bien.

El príncipe rió y su risa dolida le rompió el corazón. Había pocas cosas que pudieran hacerle daño. Sin embargo todo aquello que hería al príncipe habría una pequeña brecha en su alma. Había crecido con él, había sufrido con él, había descubierto el mundo con él. Y a él le debía todo lo que tenía, desde el techo sobre su cabeza hasta sus posesiones y títulos.

一 Mi madre elegirá por mí. Y yo le diré que sí.

一 No vas a hacer eso 一 aseguró Kepsdor, sentándose en la cama. Poco después Kaspar se sentó a su lado, mirándolo fijamente a los ojos.

Kepsdor no dijo nada durante algunos instantes. Dio tiempo al príncipe para que lo mirara a los ojos, para que buscara ese lugar seguro que habían construido de niños.

Durante mucho tiempo Kepsdor había sido la única barrera real entre Kaspar y la crueldad de otros. El único consuelo del príncipe que, inocente como era, no podía comprender porqué otros querrían hacerle daño.

Y con el tiempo, Kaspar había aprendido a encontrar seguridad en los ojos de su mejor amigo. Unos segundos, eso era todo lo que necesitaba para recomponerse, armarse y volverse fuerte, regio. Esos instantes bastaban al príncipe para convertirse en la clase de persona que tanto y tan profundamente odiaba.

一 Cuando lleguemos a la ciudad mañana vas a disfrutar del reencuentro con tu familia. Y la noche del desfile conocerás a las mujeres que desfilarán para ti. Y nadie podrá obligarte a elegir a ninguna de ellas 一 le dijo 一. Nadie. Ni karalieva Irena, ni tus hermanas ni tu tío. Ni siquiera tu padre. Eres un hombre adulto, no pueden decidir por ti.

一 ¿Estás dispuesto a enfrentar la ira de mi madre?

Kepsdor negó rápidamente. Si la reina preguntaba si él tenía algo que ver con la desobediencia de su tierno hijo él lo negaría y culparía a la inmadurez del príncipe y eso era algo que tanto él como Kaspar sabían.

一 Eres el mejor amigo del mundo 一 le dijo Kaspar, haciendo una mueca tan extraña que provocó un ataque de risa en Kepsdor 一. Capullo.

一 No es crueldad, ya lo sabes. Es que 一fijó los ojos de nuevo en el príncipe pero su expresión de enfado y frustración era tal que lo hizo reír de nuevo.

一 Eres un cerdo 一gruñó enfadado el príncipe.

La respuesta de Kepsdor fue imitar el “oink, oink” de los cerdos. Eso hizo reír al príncipe que pronto se lanzó contra su amigo, que había conseguido que riera cuando su intención era continuar con su enfado fingido.

Esa noche el príncipe se quedó dormido con una sonrisa en el rostro y una tranquilidad dulce como la miel asentada en lo más profundo de su ser. Confiaba en su mejor amigo. Creía en su palabra. Y sabía que Kepsdor tenía razón. Era un hombre adulto, nadie podría obligarlo a hacer nada.


NOTAS DE SIGNIFICADO:

alsayida: señora, en el sentido nobiliario.

amira: princesa.

karalieva: reina.

3 de Enero de 2022 a las 15:48 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Universo Royals
Universo Royals

La primera vez que leí a George R.R. Martin pensé que solo había una cosa que alejaba a Juego de Tronos de la perfección total. A pesar de los dragones, el fuego valiryo y las profecías, eché en falta la magia más pura. Poco después descubrí Sombra y Hueso, y aunque la magia era pura y propia de la fantasía eché en falta los misterios y giros de trama que encontré en Juego de Trnos. Y, en este momento, heme aquí, redactando una historia que bien podría definir como una combinación de ambas. Leer más sobre Universo Royals.