davidvdz047 David Velázquez

La noche en que todo cambió, la luna se tiñó de rojo y lo último que recuerdo es aquella mano sobre el agua luchando contra sus acciones.


Paranormal Sólo para mayores de 18.

#paranormal #terror #inkspiradoschallenge
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Mi Sombra

Desde que era pequeño, mis progenitores siempre se refirieron hacia mi persona como un ser bastante particular, años después tuve que darles la razón aunque... muy tarde. Para ser franco, mucho no recuerdo de los primeros 10 años de vida, por decirlo de alguna manera debido a que, no sé si sigo vivo al expresar mi historia. Antes que nada, quisiera dejar en claro que en en base a mi perspectiva (y experiencia) los monstruos no se hacen, nacen. Una vez aclarado favor tener en cuenta cuanto sigue.

Había cumplido la mayoría de edad unos días antes, por lo tanto, conforme a las normas de la sociedad, era una persona absolutamente responsable de mis actos. Considerando haber cumplido a cabalidad una exigencia meramente jurídica, estaba listo para expresar aquellos instintos más profundos de mi oscuro ser. Admito que en ocasiones sentía una fascinación al ver sufrir a los demás, especialmente a aquellos que merecían castigo, bueno, fui moldeándome en los últimos años para lograr diferenciar culpables de inocentes, estos escasean hoy en día.

Sepa disculpar, querido lector, la exposición que hago de mi persona antes de relatar los pasos de aquella noche, noche donde cubrí la luna de sangre. A mi parecer es de suma importancia que conozca algo de mí, después de todo, sería de suma importancia para juzgar mis hechos de manera justa.

Tenía un vecino, así es, temo ser el responsable de que ya no esté compartiendo el mismo aire con los demás, era un estafador. Lo sé de manera cierta, pues había estafado tanto a mis progenitores como a algunos parientes. Me considero una persona tranquila y hasta entonces lo máximo que hice cuando tenía mas o menos 15 años fue empujar a un ladrón que estaba en el bus, la verdad estaba por bajarse, las puertas estaban abiertas y había robado a una señora de edad (personalmente me daba igual la edad de la víctima pero el hecho estaba mal) así que lo empujé con el bus en movimiento y bueno, digamos que se recuperó lo robado y mis progenitores se metieron en un problema. A veces mi cabeza da tantas vueltas que los recuerdos llegan pero prometo ir al grano.

La noche estaba oscura, la luna hasta ese entonces aún era blanca. No muy lejos de mi barrio había una pequeña zona boscosa, más bien un pantano si mi memoria no me falla. Horas antes entré a la casa de mi vecino pues tengo ciertas habilidades, tapé su respiración con un paño bañado en formol y cuando despertó estaba frente a su peor pesadilla. Para la ocasión, opté por una camisa de color granate (según vi en algunos videos, la sangre se nota menos) y unos vaqueros de un negro profundo al igual que mis zapatos, siempre es importante conservar el estilo.

Alfonso, por llamarlo así, estaba sujeto a un árbol con unas gruesas cadenas, era más probable ganar la lotería a que pudiera escaparse. Una venda cubría sus ojos y en la boca tenía un pañuelo que momentos antes lo empapé en vinagre puro, no quería que gritase en los siguientes 15 minutos aunque hubiera sido en vano, eran cerca de las 02:30 horas y nadie estaba despierto en los alrededores. Le quité la venda, la verdad yo no sentía ninguna pena por aquel infeliz que debía pagar su deuda, su pago sería con sangre.

Recuerdo que se veía tan inocente, como un pequeño cordero que se dirigía al matadero, si no les hubiera contado que era un reconocido estafador que hundió a mucha gente de seguro yo sería el malo aunque, después de todo, todos somos malos en menor o mayor medida. Quité de mi maletín de cuchillos envuelto en un fino cuero (sí, siempre tuve afición a los cuchillos de alta calidad, más aún si vienen en juegos dentro de un maletín) el primer cuchillo, no era el más filoso pero tenía pequeñas cierras así que empecé a cortarle poco a poco su rostro. Estaba despavorido, clamaba que me detenga pero temo ser una persona muy responsable y cuando empiezo algo, lo termino.

Conforme pasaban los minutos, su cara estaba desfigurada de tantos cortes y bañada en sangre pero por supuesto, no iba a detenerme ahí. Fue a sus brazos que estaban bien amarrados y ya con un cuchillo más filoso, empecé a hacer cortes más profundos y extraerle parte de la carne para arrojarla a la laguna que se encontraba a pasos. Admito que quería rebanarle el cuello y regar aquel prado oscuro con su sangre pero, eso sería disminuir su castigo, lo cual no lo permitiría ni siquiera un segundo.

Continuando con el pago de sus deudas, empecé a arrancarle un dedo por cada persona a quién perjudicó, menos mal no discriminé entre dedos de las manos o pies, al menos conservo todos los dedos de su mano izquierda. Estaba por ser cerca de las 03:00 horas y la luna empezó a tomar otro color, mejor dicho y ahora que lo recuerdo bien, todo empezó a teñirse en un rojo como la sangre y justamente pensé que me había salpicado un poco pero no, la visión me me tornaba roja. Fue ahí cuando me detuve, le quité el pañuelo que tenía en la boca, apenas emitía unos quejidos débiles y pedía clemencia, me detuve pero no se si esa fue la mejor idea que tomé.

Detrás del árbol empecé a divisar una figura bastante oscura, sólo se podía ver el brillo rojo de sus ojos y una forma similar a mí. Miré bien y era como yo, de alguna forma esa figura oscura era una proyección mía que estaba unida a mí... era mi sombra... y no tenía intención alguna de detenerse. De alguna manera rompió las cadenas, tomó un cuchillo de mi maletín, era el cuchillo japonés, uno de mis preferidos, sabía que las cosas no se veían bien para aquella rata infeliz pero ya no podía hacer nada, literalmente yo solo estaba observando el show y esta parte permito omitirla por la sensibilidad del lector aunque he de agregar, quedé sorprendido al ver el nombre de todas las víctimas a las que estafó en su espalda y aún seguía respirando.

Acto seguido, con un ser humano a punto de quedar inconsciente por la pérdida de sangre pero era un hombre que saldó su deuda, la sombra me señaló el lago y unas piedras que estaban al borde. Por más extraño que parezca, me estaba ordenando mentalmente que trajera las piedras, atara a aquel moribundo con ellas y lo hunda, pues debía morir como un cobarde, ahogado en su miseria.

Seguía con la vista rojiza, lo cual me daba mucha facilidad para distinguir los objetos así que obedecí (creo que cualquiera en mi lugar lo hubiera hecho) y fui por las piedras. Las traje, enrollé al moribundo con las piedras, en este momento apenas tenía fuerzas y lo dejé en el suelo. Acto seguido, mi sombra, por así denominarlo, hizo unos movimientos y aquel hombre empezó a levitar, muy asustado pedía que todo termine con la voz apagada y era justo lo que estaba por suceder.

Lamento no poder seguir contando los hechos posteriores pues no fue la única víctima, por así decirlo, de mi sombra pero me quedo con una imagen, ya con mi visión normal. Imposible olvidar aquella mano, sobre el agua, luchando contra su propio destino que había escrito cuando estafó a 15 personas, incluyéndome claro, esa mano estaba extendida y fue lo último que vi, luego giré y ya no recuerdo bien, es que no tengo tan buena memoria.

Querido lector, nuevamente mis disculpas, pero debo dejar el relato aquí, escucho movimientos afuera, deben ser los corruptos policías que en vez de buscar a los responsables de los malos actos me buscan a mí, sólo soy un hacha en manos de mi sombra. Si logro escapar, créeme que seguiré relatando mis andanzas pero, de lo contrario, ruego que tengas cuidado de cualquier sombra que veas...



20 de Noviembre de 2021 a las 18:32 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

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David Velázquez Apasionado por los versos, escritor por las noches. Construyendo los capítulos de mi vida en cada página, en cada palabra, en cada letra.

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