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daniel-telpiz1637277045 Daniel Telpiz

Julián ha vivido toda su vida reprimido, pero cuando entra a un club su vida empieza a mejorar sin embargo tendrá que alejarse de sus amigas para irse a trabajar. Alice casi siempre vivió desamparada por los horrores de la guerra de Serbia, sin embargo su vida cambia, cuando es rescatada y criada por un científico el cual cuando llega la hora, debe empezar a trabajar para el gobierno y sus horribles experimentos de SINEX. Tanto Julián como Alice sentirán curiosidad por lo que SINEX desea hacer en las montañas de Frankship.


Historias de vida Todo público.
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Un día como otro.

¿¿Cómo lo describiría?, Lo haría talvez, como un lugar sin gracia alguna, un lugar lleno de gente antipática salvó contables excepciones, una de ellas talvez la familia Assimov de quienes todos (ya sean de fuera o dentro de la localidad) han escuchado; caracterizados por ser elocuentes y de buenas maneras, sobretodo el padre, el hijo mayor y el del medio, a este último sobretodo se le conocía por su inteligencia e inocencia. Del resto de pobladores no diría casi nada positivo, salvó su increíble devoción al trabajo y a la iglesia, jamás verás a una población tan dedicada a las labores diarias y arduas jornadas, que se alegren por la llegada de un domingo, y no lo desperdicien en cosas mundanas y tan reprochables tales como la lujuria o la embriaguez.


En fin volviendo al tema, está es la historia de Julián Assimov, el hijo del medio de Juliana Assimov e Iván Assimov; quien hace rato era molesto por los matones de su escuela, esto debido a su relativa baja estatura y nada agraciada cara, llena de pecas e imperfecciones, también su larguirucho y encorvado cuerpo; de esta manera él intento pedir ayuda a los adultos. Los consejos tanto del padre como de la madre, no hicieron más que empeorar la situación, pues tuvieron la brillante idea de irse a depositar sus quejas directamente a los padres y no acudir a una figura de mayor autoridad (tal vez juzgue mal la familia tal vez los más inocentes eran los padres en vez de los hijos); se supo que hubo reprimenda por parte de los implicados, siendo la primera una quema masiva de juguetes, la segunda quizá una reprimenda que no los dejo sentarse bien un par de meses, y talvez la tercera unas disculpas Por parte de los implicados al joven afectado por las despreciables acciones de estos individuos; sin embargo también se supo que estos tomaron venganza poco después.

Un día jueves en el que el cálido sol de La Columbia Británica alumbraba a la mayoría de casas, se encontró entre llantos y lágrimas a un perro desaparecido de la familia Assimov, este perro pertenecía al hermano del medio, Julián, el cuál quedó devastado había sido su compañero fiel hace más de 7 años, siendo un cachorro en el momento en que se lo trajeron de la lejana capital como regalo de cumpleaños .

Cave aclarar que nunca se llegó a encontrar al culpable, pues era claro que el animal había sido asesinado a sangre fría. Era un secreto a voces que quiénes habían sido los matones de Julián también debieron haber estado implicados, por lo menos en una parte en la muerte del querido animal.

Julián en ese entonces tenía apenas 10 años, ese hecho lo marco de por vida mostrándose casi siempre agresivo aunque de buen corazón, siendo el hermano del medio se sentía casi siempre opacado por la sabiduría de su hermano mayor Rocky Assimov, y por la dulzura de Joshua Assimov el último hermano, y según él esté último era más querido y apreciado. No sé sabe a ciencia acierta lo que el sentía.

Como les suele suceder a los chicos de esta edad entre los 12 y los 17 los adultos decían que solo era una fase, y siendo ese el caso optaban por ignorar los sentimientos de su hijo.

Sé que el pasado no justifica las acciones, y más cuando estás afectan directamente a un ser humano, pero en el caso de Julián, tiendo a entender lo solo que estaba, y también su necesidad. No era de extrañarse que casi nadie se le acercase debido a lo repelente que parecía, por otro lado no ayudaba de mucho que sus padres casi nunca conversaran con sus hijos; ellos preferían estar al pendiente de sus trabajos y de destacar siempre por sus buenas acciones; por su parte su hermano mayor se apartaba del mundo, pues para el solo existía su estudio y su novia, nadie más; desde luego todo este abandono lo llevo a tomar decisiones. Aquel dulce niño qué describí simplemente había desaparecido, sus maneras se habían borrado con el paso del tiempo; un cambio para mal decían algunos, pues se le llegó a ver con jóvenes qué no eran aceptados por la comunidad trabajadora y tradicional de Frankship; en el pueblo se le llamaba los cimarrones. Su curioso nombre era debido a que parecían salvajes, aunque se sabía que muchos de ellos no eran malas personas, pero en Frankship se tendía a juzgar a la gente.

Los rumores empezaron, muchos pueblerinos tildaban a aquellos como ligados a Satán. A pesar de que lo más correcto debía estar inclinados simplemente por una moda pasajera. Cuándo llegó el rumor de qué uno de los muchachos de la siempre respetable familia Assimov se encontraba en estas andanzas, el padre indignado mandó a llamar a sus tres hijos sabía quién era, pero quería que el mismo se lo confesará.

Juliana quién era el miembro más cariñoso y reflexivo, pero también es más arraigada a sus creencias, ya tenía predispuesta una forma de acabar con el problema y enseñarle al hijo del medio el camino del bien.

Con una sonrisa, el padre inició la conversación con sus tres hijos sentados a un lado el mayor, en el medio el menor, y al otro lado el del medio.

—¿Cómo han estado queridos hijos? —Preguntó el padre, mientras procedía a sentarse.

—Bien padre— respondieron al unísono, estando estos en sus asientos.

—eh sabido que alguno de ustedes está implicado con esos cimarrones—.

El silencio lleno el salón.

«podrían decirme quién es».

Rocky sabía lo grave que era faltar a su padre, parte de su rectitud venía del echo de saber reprender a sus hijos, pues él ya sufrió las consecuencias, cuando por irse a ver a escondidas a su querida María (ese era el nombre de su novia), recibió una tremenda golpiza de parte de su padre. Rocky debía decir en lo que estaba implicado Julián, pues es sabido que la complicidad era un crimen y por tanto recibía castigo.

Antes de que siquiera Rocky hablase, Julián habló.

—soy amigo de los Cimarrones— respondió fuerte y claro. El padre con una falsa calma, pues se podía ver en la expresión de su rostro, solo espero y de la nada…

La marca de una mano, y posteriormente unos ojos verdes se comenzaron a llenar de lágrimas, Julián estaba llorando solo se podía ver en su rostro una amargura, como si quisiera desquitarse pero no pudiese, claro que no podía, era su padre quién le había propiciado este maltrato y ofender a un padre es un pecado.

El padre solo agacho la cabeza y dijo : —¡agradece que no tengo el azote!, pues no dudaría ni un segundo en corregir a mi hijo—Y dijo esto de la forma más ceca posible. Su actitud era grosera.

Julián solo levantó la cabeza pero no podía abrir los ojos, tenía miedo, él sabía que sus padres eran capaces de reprenderlos de varias formas todo para seguir el camino del bien.

—Hijo— dijo la madre quién había estado escuchando a un lado de la habitación.

Los dos hermanos estaban atónitos, por lo que había hecho su padre; hace casi 5 años que ni siquiera sé atrevía a tocar ni a Julián ni a su hermano menor, por eso el golpe dolió más de lo que le debería doler o de lo que le dolió a Rocky.

Volviendo al tema la madre dijo de forma seca e hiriente, con una mirada repelente a mirar la cara de su hijo: —Por tus comportamientos hemos decidido tu padre y yo queremos que empieces a trabajar con tu tío en vacaciones, no hay objeciones irás a trabajar con él—. Luego procedió a tirarle un periódico directo a su cara empapada de lágrimas y Julián leyó “Estados unidos y Canadá, listos para firmar un acuerdo de investigación bilateral debido a el descubrimiento y desarrollo de nuevas fuentes de energía.


Robert Johnson, 8 de enero, 1973.


Los ministros de defensa Chistean Anderson y el general Robert Hyuta se reunirán con sus homólogos canadienses Josep Bertlee y Alex Garland en Quebec para discutir un acuerdo llamado «Marco de ayuda e investigación entre las potencias del norte de américa», apoyada por la compañía que financia este proyecto, SINEX, dijo el lunes un alto funcionario de la administración de los estados unidos de Norteamérica…”

En ese momento Julián quiso decir algo, pero no pudo sabía que tanto su madre como su padre estaban en lo correcto, no se les debía refunfuñar, no se les debía contradecir, pero sabía perfectamente que no iba a pasar bien; pues su tío era una persona a la que él personalmente, es decir ya conocía tanto su forma de ser y de tratar a la gente; recordaba tanto que una vez lo obligó a trabajar una semana y no le dio una compensación económica, solo le dijo que el trabajo duro formaba hombres duros, pero el esperaba algo más por su arduo trabajo de majar y pasar ladrillos, finalmente llego a la conclusión de que no debía renegar de las enseñanzas que le daba su tío.

Simplemente entonces agachó la cabeza y tímidamente dijo: —como ustedes quieran—. Frente a la mirada extraña de sus hermanos, el mayor lo miraba con desprecio como si fuera inferior a él, y el menor no miraba con lástima pues él nunca lo había juzgado y en cierta forma le dolía que su padre haya tomado esas acciones; en palabras de propio Julián Joshua era un pan de Dios.





13 de Diciembre de 2021 a las 18:35 0 Reporte Insertar Seguir historia
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