b0lshak0 Vannizhed

Park Jimin vivió bastante tiempo creyendo que marcaba a los números correctos de la línea de emergencia cada que se sentía asechado por el peligro. "𝙻𝚊 𝚍𝚒𝚜𝚝𝚘𝚛𝚜𝚒𝚘𝚗 𝚍𝚎 𝚕𝚊𝚜 𝚌𝚘𝚜𝚊𝚜 𝚌𝚛𝚎𝚊 𝚕𝚊 𝚛𝚎𝚊𝚕𝚒𝚍𝚊𝚍 𝚍𝚎 𝚞𝚗𝚊 𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎" Portada hecha por la hermosísima @Sxftaboo en Wattpad. Terminada: 2021 Historia registrada en Safecreative


Fanfiction Bandas/Cantantes Sólo para mayores de 18. © Safecreative 2109069187214

#esquizofrenia #trastornomental # #yoonmin #Bts #Yoongi #Jimin #Fanfic #fanfiction
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Único

Dentro de la historia habrá algunas cosas las cuales de momento puede que sean algo confusas o suenen incoherentes para los lectores, pero aclaro, que cada punto es importante y no lo puse solo por relleno o porque no supe llevar la trama de la historia de forma correcta.


Se tratarán temas como trastornos mentales, tampoco se pretende ofender con este tipo de temas, solo es una historia.

Ahora sí, comencemos:



Hace 15 años...

Tu respiración calmada sobre mi pecho cada que acariciaba tu cabello mientras veía el horizonte verdoso y el agua cristalina sería algo que quedaría grabado en mi memoria, aún si las profundidades del hermoso lago se llevaran consigo tu aroma a caramelo y tacto reconfortante este perduraría hasta el día de mi merecida muerte.


¿Acompañarías a papi a un paseo familiar corazón?...


- Jimin, amor... - habló tranquilo, pero eso no quitaba el hecho de que el tono que usó haya sonado sereno, se notaba la frivolidad en su actuar y palabras cuando llamó la atención del pequeño de cabellos negros y ojos delicados color miel, de piel blanca y tersa, con labios ligeramente voluminosos y con mejillas de rubor en tono rosáceo, de nariz pequeña la cual era adornada por un pequeño lunar en la punta de esta.


A centímetros se percibía que el pequeño estaba disfrutando de su juego improvisado con aquella hoja verde entre sus manos cada que la soltaba y dejaba que el aire se la llevara apreciando el vaivén que esta creaba con la sinfonía de la brisa; pero cuando escuchó ser nombrado, frunció el entrecejo, antes de voltear y sonreír felizmente hacia aquel joven hombre de hombros anchos y cabello negro que se encontraba a su lado, dejando ver en su dentadura aquel colmillo chueco característico de él.


- ¡Papi dijiste que me ibas a mostrar algo impresionante!. - exclamó alegremente el menor de 6 años dando brincos en su lugar mientras tomaba la gran palma de su padre.


- Cariño... ¿Quieres ver algo impresionante?. - sonrió, deteniendo las acciones del menor cuando éste lo tomó de los hombros para que el pequeño le prestara la debida atención, conectando su mirada con los inocentes ojos del infante, y, que por inercia, Jimin mirara con ansias al mayor por querer saber lo que su padre tenía preparado para él.


- ¡Minnie quiere ver algo impresionante!. - le respondió eufórico nuevamente comenzando a brincar en su lugar.


Y por su parte, el joven hombre de cabellos negros y hombros anchos sonrió enternecido.


- Bien pero tendrás que prometerme algo. - condicionó, agachándose sobre sus talones para quedar a la altura del pequeño, antes de acariciar la mejilla de este y decir.


- ¿Y qué es papi?... - el menor ladeó su cabeza, mostrándose curioso.


- Si estás en peligro cariño tienes que llamar a la línea de emergencia. - mencionó, con suma claridad en sus palabras.


- ¿Línea de emergencia?... - preguntó extrañado el pequeño abriendo su boca ligeramente.


- Sí amor, ¿la recuerdas?... - acomodó un mechón de cabello que resbalaba por la frente del infante. Y ante su pregunta, el menor hizo una mueca dudosa antes de abrir sus ojos sorprendido y exclamar alegremente.


- ¡Si me acuerdo papi, 911 tengo que marcar si me sucede algo malo!. - sonrió orgulloso cuando su padre asintió alegre ante su respuesta.


- Ese es mi niño... - exclamó el joven hombre de forma feliz antes de plantar un beso en la frente del pequeño e incorporarse. - Te quedarás aquí amor, no te muevas, papi te mostrará un truco nuevo. - dijo, en un tono amoroso, y miró a su pequeño hijo dulcemente, el cuál en todo momento mantuvo sus ojos brillosos y expectantes ante las maravillas que su padre siempre se le ocurría hacer.


- ¿Minnie puede ir con papi?. - le preguntó de manera inocente queriendo insistir en acompañar a su progenitor, a lo que este negó en una mueca.


- No cariño, tienes que quedarte aquí y verlo desde lejos. - mencionó, quitándose el saco rojo que traía puesto antes aventarlo a quien sabe dónde y dejarlo tirado.


Su expresión perdida respondió demasiadas cosas que para la mente de un inocente era difícil de comprender; inefable y glacial como el hielo del recién invierno al igual que distante como siempre lo fue con él.


Así que caminó, avanzó llevándose consigo el sentimiento mutuo de sufrimiento que ambos experimentaron por bastante tiempo, su silueta hostil percibida por unos pequeños ojos a lo lejos desde la distancia en que le había indicado mientras volteaba de vez en cuando para poder verlo, con aquella sonrisa de oreja a oreja, fue lo más hipócrita que un niño pudo haber visto y presenciado en toda su jodida infancia.


- ¡Papi Minnie quiere ir contigo!. - gritó el pequeño en un berrinche dando una patada ligera con su pie en el piso, una vez que vió cómo su padre terminaba de quitarse los zapatos de vestir y repetir la misma acción que con su saco rojo, el joven hombre de cabellos negros y hombros anchos lo único que pudo dedicarle a su único hijo fue una ligera seña con su mano dándole a entender un "no vengas", antes de gritarle.


- ¡Quédate ahí Jimin, no puedes venir con papi!. - exclamó, prosiguiendo a sacar del interior de sus pantalones su cartera, celular y demás pertenencias, claro que ante aquello el pequeño tuvo que resignarse ante las peticiones de su padre cruzándose de brazos, con una expresión de inconformidad en su rostro, y de mala gana sentándose en el césped verdoso.


- ¡Por qué no puedo ir contigo papi!. - preguntó de nuevo el infante aún sin quitar su expresión molesta del rostro mientras seguía viendo a su progenitor hacer quien sabe qué cosas a lo lejos en las orillas del lago.


«¿Por qué papi no quería que fuera con él?»


Pero aquellas palabras fueron totalmente ignoradas, cuando su progenitor le gritó desde lo lejos un.


- ¡Querías ver algo impresionante corazón, aquí está, mira!. - exclamó el jovial hombre, caminando hacia la orilla más profunda del lago y comenzar a ingresar lentamente sus pies en aquella agua fría pero a la vez cristalina ante la atenta mirada del infante, quien en todo momento, pudo observar como el cuerpo de su progenitor se perdía con las profundidades del lago y observar como este había comenzado a nadar y disfrutar del chapuzón de forma rápida y sin importarle lo que hubiese a su alrededor.


No lo comprendía, ¿qué tenía aquello de impresionante?...


Al contrario, el pequeño se sentía molesto porque su padre prefirió darse un chapuzón en aquel lago y a él no lo dejó.


Y de mala gana, Jimin simplemente rodó sus ojos aún sintiéndose enojado mientras desviaba su mirada hacia otro lado, restándole importancia a lo que su progenitor estaba haciendo.


Más tarde preferiría haber ignorar su presente enojo y enfocarse en las acciones que aquel joven hombre estaba haciendo.


- Papi malo... - murmuró Jimin de forma molesta en un puchero mientras fruncía sus labios, mirando hacia el otro lado del lago en donde pudo percibir a lo lejos una familia de patos nadando felizmente en aquellas aguas.


Y sonrió feliz, se notaba que se estaban divirtiendo.


Así que sin importarle lo demás, el pequeño Jimin se levantó del verdoso pasto, con una expresión feliz comenzó a avanzar hacia aquella dirección en donde se encontraban los bellos animales.


- ¡Papi mira, patitos!. - exclamó con suma alegría el infante señalando la dirección en donde se encontraban los animales ovíparos.


Pero cuando quiso regresar su mirada hacia el lugar donde su progenitor se encontraba, frunció su entrecejo extrañado


«¿Y papi dónde estaba?»


Fue la pregunta que atacó su mente cuando a lo lejos no pudo percibir señales o algún movimiento y ruido por parte de su padre.


Así que de forma desesperada y angustiada tuvo que dar media vuelta y regresarse, percatándose que las pertenencias de su progenitor aún se encontraban intactas en el lugar donde las había dejado.


- ¿Papi?... - exclamó Jimin sintiendo un inefable remolino interior en su estómago cuando vió hacia el horizonte del lago y no encontró señal alguna de su padre. Así que caminó en dirección al lago.


Su respiración agitada y aquel sentimiento de preocupación lo estaban haciendo sentir demasiado mal cada que plantaba paso en frente sobre el césped húmedo.


- ¿P-papi?... - preguntó nuevamente, su voz comenzaba a cortarse y aquello no lo están ayudando en nada.


Pero nada, ninguna señal de vida de aquel hombre de cabellera negra... Era como si... Se hubiese esfumado del mapa por completo.


- ¡P-papi dónde e-estas!. - sollozó en un grito angustiado mientras volteaba hacia todos lados tratando de encontrar algún indicio del paradero de su progenitor. - ¡Papi Minnie está asustado, n-no asustes a Minnie!... - lloró aún más sintiendo cómo su pequeño y a la vez débil cuerpo comenzaba a temblar de forma involuntaria.


- ¡Papi donde estás p-papi!...


Cada vez más lejos...


|•••|


«Aún si pido ayuda sería demasiado tarde, mis oportunidades se acabaron desde el momento en que mi enfermedad me amarró a ti tal cual cable del teléfono sin colgar aquella línea de emergencia»


Tic toc, marcaba el tiempo del sonido de las manecillas del reloj.


«N-no creo soportarlo más tiempo»


La víctima sigue acorralada.


Uno, dos, tres, solo tres tonos a través del teléfono y todo acabaría.


Marcando #913


- ¿Si, diga...?


- ¡N-necesito ayud-da él quiere matarme quiere matarme!... - con el pasar de los segundos sus súplicas se estaban cortando del otro lado de la línea.


- Bien bien cálmese, mantenga la calma, ¿hay algún lugar donde pueda esconderse?... - preguntaron.


- E-estoy escondido debajo de las e-escaleras de mi c-casa... - Lloró. - O-ohh dios mío... - soltó un sollozo gélido, como si intentara silenciarlo con algún objeto.


- Joven por favor cálmese, está llamando a una línea incorrecta, llamaremos a la policía pero necesitamos que nos dé su dirección para que la policía vaya a ayudarlo.


- ¿Con quién mierda estás hablando?. - se escuchó otra voz.


- S-solo es un a-amigo... - habló muy lejos, al parecer había despegado de su oído el teléfono.


- Amigo mis pelotas ¡dame el teléfono ahora!... - gritaron.


- ¡N-no, vas a lastimarme, lo harás de nuevo!... - las voces comenzaban a sonar distorsionadas, pisadas estruendosas pero a la vez lejanas comenzaron a ensordecer los oídos de la persona que atendía en la supuesta línea de emergencia, como si la víctima estuviera corriendo tratando de escapar de la amenaza.


- ¿Se encuentra bien?, señor, ¡señor responda qué está sucediendo!... - preguntaron asustados cuando el sonido de un objeto de vidrio rompiéndose se escuchó de forma violenta del otro lado de la línea.


- ¡Que cuelgues el maldito teléfono!...


Sollozos, suspiros, pisadas sobre la madera vieja rechinando, no podían distinguir qué estaba ocurriendo.


- ¡S-s-suéltame hijo de puta!...


- ¡Cálmate estás haciendo todo un drama!.


- ¡Joven responda, se encuentra bien!... - preguntaron de nuevo, esperando recibir respuesta alguna de la persona que los había contactado, y nuevamente, siendo ignorados.


- ¡Dije que n-no te me acerques!. - exclamó, antes de que el sonido de una bala ser disparada aturdiera a través de la línea telefónica.


- ¡Qué está pasando conteste, acabo de escuchar un disparo!.


Ahora un grito lastimero combinado con el llanto doloroso del muchacho de la otra línea fue lo que hizo presencia en el posible escenario catastrófico.


- Y-Yo... ¡Disculpen creo que marqué a una línea equivocada!. - finalmente habían respondido una vez que se escuchó cómo tomaban el teléfono de forma torpe y sollozaban aquello último.


- ¡Oiga qué es lo que está pasand...!


Fin de la llamada.


©Vannizhed


|𝙇𝙞𝙣𝙚𝙖 𝙚𝙦𝙪𝙞𝙫𝙤𝙘𝙖𝙙𝙖: ¿Con quién deseas hablar?|


~•~


"Con cada drama un pedazo de mí muere"


Me consume, todo esto me tiene atado. Y tú te muestras en una alextimia interminable que con el paso de los días me es impredecible saber la manera en que reacciones.


— Eres un niño malo Jimin... ¡Pon atención maldita sea que no volveré a explicarte desde el inicio!.


Casi no recuerdo mi infancia, en verdad son escenas vagas que aparecen constantemente dentro de mis sueños torturándome de una manera desquiciada.


Prefiero no recordar.


Mi padre siempre fue una persona exigente y estricta en lo que se proponía, muchas veces dudaba si sus métodos arcaicos eran tan necesarios ser implementados en los correctivos de un niño de 6 años cada que se portaba mal. ¿En verdad estaba bien que aquel hombre hubiera sido tan cruel para atar a su único hijo a un radiador eléctrico?.


Ahora... Eso lo encuentro demasiado lejano, que me es difícil tratar de recordar siquiera los acontecimientos.


¿Dónde está papá?.


Él está muerto, siempre lo estuvo.


~•~


Ir al supermercado no era la cosa más entretenida que pudieses hacer en tus días libres, y más sabiendo que de por medio, tu pareja buscaba cualquier pretexto para reclamarte lo mal que haces las cosas.


— Carajo deja eso en donde estaba. - exclamó fastidiado el muchacho de cabello negro y piel pálida, aventando un manotazo en el producto que el contrario cargaba entre sus brazos terminando por tirarlo y que este lo viera sorprendido por sus acciones.


— P-pero Yoongi siempre compramos de este cereal ¿por qué no puedo tenerlo al menos una vez al mes?. - dijo, acercándose a su novio tímidamente mientras tomaba el blanco brazo del pelinegro y lo miraba suplicante, antes de que el contrario soltara un quejido desaprobatorio y dijera.


— Jimin, dije que no, deja de comportarte como un niñato y vamos a pagar las cosas de una buena vez. - habló aún más fastidiado, observando enojado al chico de labios voluminosos y perfil fino.


Ante aquello, un suspiro salió de los labios de Jimin antes de asentir levemente y seguirle el paso a su pareja para poder ir a las cajas y pagar la despensa que llevaban.


Y caminó entre los pasillos, estando a una distancia considerable de su novio quien había tomado el mando del carro para guiarlo hasta la salida y poder irse de una buena vez de ese supermercado, con una expresión serena pero a la vez nerviosa mientras veía los productos que se encontraban en las rejillas de los mostradores, cuidando que su novio no se diese cuenta que andaba perdiendo el tiempo nuevamente buscando quien sabe qué cosa; paró en seco, cuando visualizó una caja de chocolates rellenos de caramelo en uno de los estantes, logrando que una sonrisa emocionada atrapara su boca dejando ver hasta sus encías.


— Te dije que te apurarás. - interrumpieron su trance sintiendo cómo era jalado de su brazo de forma brusca y sin tener precaución alguna le arrebataron la caja de chocolates de las manos aventándola a quien sabe dónde, obligando al pobre chico a caminar de forma estrepitosa.


— ¡Te dije que dejes de estar haciendo tonterías!. - le gritó el pálido deteniendo su caminar pero sin soltar el agarre que tenía sobre el contrario, causando así, que varias personas que pasaban por los corredores los observarán de manera curiosa.


— ¡Y-Yoongi b-basta me lastimas!. - le gritó Jimin de igual manera. Y de forma brusca el contrario decidió soltarlo. — Cálmate... Todos nos están viendo... - exclamó por último entre dientes de forma discreta cuando se dió cuenta que la pequeña escena de su novio había cautivado la atención de varios pares de ojos.


— A mí no me dices qué hacer o qué no hacer, maldito retrasado. - espetó con odio.


Y ante aquello, Yoongi miró de forma colérica a su novio, antes de soltar un suspiro y girar sobre sus talones para así abandonar en medio del pasillo a su pareja.


"Cuanto más tiempo estoy con él, menos vivo estoy..."


~•~


Las voces siguen torturándome, no estoy loco, en verdad no lo estoy, ellas me dicen que lo ame y llegue hasta el final con él, ambos sabemos que cuanto más dure esto la enfermedad también.


— Eres un niño malo Jimin... ¡Pon atención maldita sea que no volveré a explicarte desde el inicio!.


Otra vez, la misma secuencia repitiéndose como rayo de luz en su utopía...


— Si estás en peligro cariño tienes que llamar a la línea de emergencia.


¿Papá?, ¿alguna vez tuve un padre?.


Papi siempre me dijo que ellas no eran reales, ¿entonces por qué no salió de las profundidades del lago aquel día de campamento?.


— ¡Compórtate, eres un niño muy malcriado!. - gritó, antes de sumergir la pequeña mano del infante en el aceite hirviendo de la freidora.


Padre dejó muchas marcas, ¿podría alguien amar a esta persona, al yo de ahora?.


«Despierta... ¡Ahora!»


Gritaron.


Y abrió sus ojos, con la respiración agitada y el corazón a mil por hora frotó su rostro sintiéndose frustrado, mirando hacia distintos lados para cerciorarse de que todo estuviera en orden.


— Carajo... - suspiró ansioso, observando fijamente el techo de su habitación con el objetivo de tranquilizarse.


Había sido un sueño, y agradecía que aquello solo quedará en su imaginación.


Ahora un silencio nervioso ataca su entorno; el viento sopla de forma feroz ocasionando que las cortinas de su habitación se muevan con violencia, mientras que el sonido de la lluvia caer a cántaros sobre su ventana combinado con los sonidos de la noche le habían indicado que el agua se estaba colando en el interior de su cuarto, pero eso no le importó en lo absoluto.


Simplemente se quedó contemplando a la nada tratando de procesar todo lo ocurrido, sabía que nada de lo que soñó era real, de eso estaba convencido, pero dentro de su consciencia algo le indicaba que no podría estar reprimiendo por toda la eternidad aquello que su subconsciente le juró guardar hasta el fin de los tiempos. Aún con su frente sudando a chorros y las palpitaciones de si corazón yendo a un compás rápido, el pelinegro la limpió con su mano, antes de estirar esta y percatarse instantáneamente del espacio frío y vacío de a su lado en la cama.


Frunció su entrecejo.


¿Dónde estaba su novio?.


Desde que habían regresado del supermercado Jimin no vio señal alguna del pálido, simplemente dejó que morfeo hiciera de las suyas para terminar rendido en su cómoda cama.


Aún con su frente sudando a chorros, el pelinegro la limpió con su mano, antes de estirar esta y percatarse instantáneamente del espacio frío y vacío de a su lado en la cama.


Frunció su entrecejo.


— ¿Yoongi?. - llamó a su novio, se sentía adormilado a pesar de que ya tenía minutos que se había despertado.


Y con algo de pesadez se despojó de las cobijas que tenía encima antes de estirarse y voltear su mirada hacia el reloj de buró que tenía al lado.


4:45 a.m.


Marcaba la hora.


Suspiró cansado, antes de levantarse de la cama y ponerse sus pantuflas.


— ¿Yoongi, amor donde estás?... - preguntó Jimin tallándose los ojos para tratar de despabilarse.


Pero sus preguntas fueron contestadas cuando el sonido del agua de la regadera resonó en sus oídos.


Y sonrió de forma coqueta, antes de avanzar hacia el baño integrado que tenía en su habitación y abrir la puerta de este, sintiendo como de forma instantánea el vapor del agua caliente impactaba contra su rostro de una manera abrazadora.


— Amor te estuve buscando en todos lad... - y paró en seco.


Pues cuando quiso seguir avanzando el vapor consigo también fue disipándose dejando ver un campo más preciso de visión, no esperando encontrarse con la llave de la regadera abierta y sin nadie dentro de esta que se estuviese dando una ducha.


Y frunció el entrecejo, antes de estirarse y cerrar la llave de la regadera.


— ¿Habrá salido a algún lado?... - se preguntó así mismo cerrando la puerta del baño detrás suyo para así, ir a su cama y sentarse en uno de los extremos de esta.


Aquello había sido demasiado extraño, Jimin pensó que su novio se estaba dando una ducha matutina antes de empezar las actividades del día. Pero al parecer no.


¿Por qué la llave de la regadera estaba abierta?...


Bien, tal vez a alguno de los dos se le había olvidado cerrarla, aquello era lo más coherente, pero aquí el punto principal era ¿dónde se encontraba Yoongi?


Lamentablemente todo pensamiento que rondaba por su cabeza se fue a la basura terminando por pegar un salto brusco en su lugar al escuchar de forma abrupta, los trastes de la cocina ser movidos y tirados con demasiada violencia.


— ¿Pero qué mierda...? - exclamó preocupado, antes de levantarse de la cama y con ello, tomar rápidamente su celular que estaba cargando sobre el buró al lado de su cama y salir de su habitación.


«Regresa a tu habitación, no lo hagas regresa...»


Aquella opción era la que rondaba por su mente pues sabía que existía una posibilidad de que alguien desconocido se haya metido a la casa a robar, y con ello, su integridad física también peligraría.


Con la respiración pesada y su caminar por el pasillo de ellas habitaciones tratando de ser lo más sigiloso, Jimin trató de sostener con firmeza su móvil cuando sus manos habían comenzado a temblar erráticamente producto del nerviosismo y miedo que la situación conllevaba.


— M-mierda cálmate... - se regañó así mismo cuando ahora los temblores se habían adueñado de toda su anatomía, impidiéndole seguir avanzando y siquiera marcar en la pantalla de su celular los dígitos correspondientes.


Y tragó saliva nerviosamente, mientras seguía avanzando posicionó su celular de forma torpe sobre su oído antes de escuchar los tonos correspondientes.


[Marcando...]


— V-vamos contesta... - exclamó Jimin de forma desesperada cuando en la otra línea la grabadora de espera le indico un "por el momento este número no está disponible, marque en otro momento".


— Mierda... - murmuró molesto entre dientes, antes de morder su labio inferior.


No le quedaba de otra, así que bajó las escaleras de su casa, procurando ser lo menos escandaloso posible, no sin antes, a lo lejos, ver la sombrilla que Yoongi y él siempre utilizaban cada que salían para poder cubrirse del sol, se acercó hasta donde estaba el objeto y la tomó de forma rápida sosteniéndola de manera precisa y fuerte para evitar que se le resbalara de la mano.


De pronto, otro ruido estrepitoso hizo que Jimin cerrara sus ojos fuertemente producto del susto (al parecer provenía del exterior en el patio de la casa), y cuando finalmente llegó hasta la zona de la cocina percibiendo como la luz de la luna se colaba en el lugar a través de la ventana que había, se detuvo pasando saliva nerviosamente, viendo cómo todo era iluminado de una manera tétrica, creando así un aura llena de suspenso logrando que se le erizarán los vellos de la piel.


— ¡Q-quién está ahí!. - Jimin tomó valor y gritó aquello, aún si sus palabras salieron de manera torpe el pelinegro no cambio su postura, antes de avanzar a través de la cocina y oprimir el interruptor de la luz.


Y claro que su expresión nerviosa ahora había cambiado abruptamente a una de desconcierto cuando se dió cuenta que la flama de una parrilla de la estufa se encontraba prendida y encima de esta una olla grande en donde estaba calentando agua.


¿Qué carajo estaba sucediendo?...


En todo el día él no recuerda haber bajado a la cocina para nada.


Debió haber sido Yoongi.


— ¿Por qué estás despierto tan temprano?. - hablaron detrás suyo causando que Jimin se espantara y cerrara de forma rápida la manija de la estufa y volteara sobre sus talones.


Todo sentimiento de preocupación y angustia se había esfumado cuando por el rabillo de su ojo, pudo apreciar la silueta de un chico de cabello negro y piel pálida, de ojos felinos y facciones finas pero a la vez varoniles.


— Y-Yoongi... - suspiró aliviado, aventando el paraguas que traía cargando consigo a quien sabe qué parte del lugar, antes de acercarse a su novio y plantar un fuerte abrazo en este, con los ojos cristalizados y a punto de romper en llanto, Jimin sintió cómo su pareja acariciaba lentamente su espalda para tratar de calmarlo. — H-había alguien en la casa y-yo lo escuché... - sollozó.


— ¿Acaso me estás engañando con alguien más?... - preguntó abruptamente, antes de deshacer el abrazo y ver con desconfianza al contrario.


Por su parte, una mirada desconcertada y llena de tristeza fue lo que se percibía en el rostro de Jimin al escuchar aquellas palabras salir de la boca de su novio.


¿Qué mierda le sucedía?, se supone que él le estaba diciendo que pensaba que alguien se había metido a la casa a robar, ¿y le pregunta eso?...


— ¿A-acaso crees que yo te engañaría Min?. - alzó una ceja mostrándose incrédulo. — ¡Por la mierda te estoy diciendo que alguien se metió a la casa y vienes con esas estupideces!.


— ¡No mientas Park acabo de escuchar cómo estabas marcándole a alguien, estoy seguro que es tu amante!. - exclamó esta vez el pálido mostrándose sumamente enojado, no sin antes, ver cómo el contrario jalaba de sus cabellos desesperado para finalmente, romper en llanto gracias a sus duras palabras.


— ¡El único hijo de puta eres tú...!


Y tristemente, Jimin no pudo continuar su reclamo, cuando un golpe en su mejilla derecha fue lo que resonó en el interior del lugar.


La mirada lacerante y gélida de su pareja nunca cambio de parecer alguno, aún viendo cómo el labio de Jimin se abrió producto del golpe que le propinó, su acción no dejó rastro de remordimiento o siquiera necesitar una iniciativa en el pelinegro para acercarse a su novio y abrazarlo ofreciéndome disculpas por ponerle una mano encima.


Nada...


— T-tú... - Jimin tembló en su lugar, mirando con una expresión de pavor al pálido mientras sostenía su mejilla con su mano, tratando de aliviar el ardiente dolor que aquella bofetada le había causado.


— En verdad eres un niño malo Jimin... - habló Yoongi, sin quitarle los ojos de encima al contrario comenzando así, a caminar lentamente hacia este causando que Jimin retrocediera sobre sus talones ante la postura imponente del pálido.


— E-el hijo de puta aquí eres tú... - espetó Jimin con sumo recelo, viendo por el rabillo de su ojo izquierdo como Yoongi sonreía ladino.


Tan... Macabro.


— Amor... - Yoongi lo miró comprensivo, antes de tomar gentilmente el rostro de Jimin entre sus manos para obligarlo a que este lo viera. — Papi te quiere mucho, y eso lo sabes ¿uh?... - dijo, con un mohin en sus labios el cuál no duró muchos segundos; ahora cambiando su faceta inocente de niño bueno por una totalmente fría e inexpresiva.


Y como consecuencia, la incertidumbre atacó el cuerpo del contrario.


— Y-Yoongi n-no empieces podemos solucionar esto, nosotros podem...


— ¡No hay ninguna solución maldita sea, esto comenzó desde el momento en que te dejaste llevar maldito imbécil!. - le gritó el de ojos felinos alzando repentinamente su mano con la intención de volver a golpear al más bajo, causando que el contrario se hiciera un ovillo en su lugar.


— ¡N-no me pegues...! - Jimin exclamó asustado cerrando sus ojos fuertemente al ver que pronto recibiría en su rostro otro fuerte impacto, decidió retroceder aún más de forma repentina queriendo alejarse lo mejor posible del pelinegro.


Y cuando quiso abrir sus orbes, sucedió algo inesperado.


— ¿Y-Yoongi?... - exclamó asustado al momento en que alzó su mirada para poder enfrentar a su novio este había desaparecido de su campo de visión de forma extraña y desconcertante.


— Aquí estoy corazón... - habló una voz detrás suyo, causando así, que Jimin volteara rápidamente para ver de quién se trataba.


Si, era él otra vez...


— Tienes que venir con papi amor, mereces un castigo corazón. - espetó el pálido con sus ojos bien abiertos, mientras una sonrisa de oreja a oreja dejando ver hasta sus encías se formaba en su rostro, no sin antes.


El de baja estatura y labios voluminosos solo pudo negar con su cabeza repetidas veces, signo de que comenzaba a ponerse cada vez más nervioso.


Pero no podía quedar así.


«— Si estás en peligro cariño tienes que llamar a la línea de emergencia»


Así que tratando de retener las lágrimas que querían escapar de sus ojos Jimin se armó de valor, ante la figura imponente que Yoongi comenzaba a tomar contra él


Y de forma discreta, con sus manos temblorosas el pelinegro sostuvo su teléfono móvil antes de posicionarlo detrás de su espalda y comenzar a marcar el primer dígito en el teclado del celular.


Solo eso bastó, para que hubiese conseguido un pase directo al féretro.


Jimin sabía que no iba a durar mucho, pero a pesar de eso estaba dispuesto a entregarse y que terminara de destrozarlo si era necesario.


La línea de emergencia seguiría en espera durante un buen tiempo...

~•~

"𝙻𝚊 𝚍𝚒𝚜𝚝𝚘𝚛𝚜𝚒𝚘𝚗 𝚍𝚎 𝚕𝚊𝚜 𝚌𝚘𝚜𝚊𝚜 𝚌𝚛𝚎𝚊 𝚕𝚊 𝚛𝚎𝚊𝚕𝚒𝚍𝚊𝚍 𝚍𝚎 𝚞𝚗𝚊 𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎"


~•~


"- El paciente de 30 años se encuentra resguardado en la habitación 63..."


"- Necesita ayuda, el pobre está traumado."


"- Aún no comprendo qué fue lo que pasó por su mente para dejar al niño solo..."


"- Recibimos una llamada de emergencia, es un niño, al parecer no encuentra a su padre"


"- Ese lugar es tan conocido por la cantidad de suicidios que ocurren al año ahí"


"- ¡Pero cómo pueden decir que todo está bien!, ¡carajo, encontramos al niño amarrado a un radiador eléctrico!...


"- Sí, se le ha diagnosticado con Trastorno Bipolar de tipo hipomaniaco, presenta cuadros compulsivos y se sospecha de una posible paranoia"


"- La locura está en su genética señor, el pobre niño apenas pudo lidiar en carne y hueso con los maltratos por parte del padre, ¿espera que pueda librarse del martirio que ahora se encuentra dentro de su cabeza?"


"- Paciente de 15 años Park Jimin, internado en la clínica psiquiátrica del Ala Sur por conductas autodestructivas y daños a terceros, e intento de suicidio, se sospecha de un posible Trastorno Esquizofrénico de la Personalidad"


~•~


Sigmund Freud alguna vez dijo:


"Cualquiera que despierto se comportase como lo hiciera en sueños sería tomado por loco"


Cuánta razón...

~•~

La víctima sigue acorralada.


Uno, dos, tres, solo tres tonos a través del teléfono y todo acabaría.


«Las mejores líneas telefónicas son las que están descompuestas, ¿mi mente?, simplemente es el espejo de mi utopía que quiero hacer realidad»


Marcando #9....


Y cuando el sonido del primer tono ser oprimido en el teclado de su celular se escuchó, resonando como eco en los oídos del pálido, este frunció su entrecejo mostrándose incrédulo.


- ¿Llamarás a la policía?... - Yoongi exclamó con ironía, antes de empujar con su lengua el interior de su mejilla y clavar su mirada en la silueta del contrario, observando la expresión preocupada que Jimin tenía.


- N-no... - negó en un susurró, antes de oprimir el siguiente número.


Marcando #91....


Y claro que Yoongi no se creería esa mentira cuando claramente había vuelto a escuchar como el menor intentaba marcar otro dígito en la pantalla del celular.


Jimin por su parte se mantenía inerte y callado en la misma posición, aún si sus expresiones faciales le daban una mala jugada el de baja estatura, este trataba de calmar su mente y mantener la calma porque si decía algo más, podría hacer que el pálido reaccionara de una mala manera.


- ¿Crees que soy tonto? - alzó una ceja incrédulo. - Dame ese puto teléfono ahora. - ordenó con coraje, sin cambiar su expresión neutral esperando a que el contrario le hiciera caso. Y ante aquello, solo recibió una mirada fulminante por parte de Jimin antes de que éste dijera.


- N-no lo haré... - musitó entre dientes sintiendo cómo las lágrimas habían comenzado a resbalar por sus mejillas.


[Marcando #912]


Y marcó.


Lo hizo... Expresó con recelo aquello antes de marcar el último dígito en el teclado, y que sin previo aviso, Jimin corrió hacia el paraguas que había dejado tirado en el piso tomando este fuertemente antes de plantar un fuerte golpe en la cabeza del pálido cuando percibió cómo Yoongi había imitado su acción con la intención de atraparlo y evitar que tomara aquel objeto.


- ¡Vuelve acá maldita sea!. - exclamó con furia el pálido tirado en el suelo producto del golpe, al ver que Jimin había corrido hacia la puerta principal con el objetivo de escapar de él, pero no contaba con que se encontrara con seguro.


- ¡N-no mierda n-no...! - exclamó Jimin en un sollozo al verse acorralado y sin saber que hacer.


- ¡No tienes salida corazón, anda ven, papi tiene que darte el castigo que mereces!. - le gritó Yoongi, mientras el pálido se reincorporaba del piso con dificultad, dispuesto a ir hacia su pareja, pero Jimin fue más hábil terminando por emprender carrera hacia los cuartos del piso de arriba.


Con la respiración agitada y esa sensación de mareo que había comenzado a torturarlo de manera enferma cada que escuchaba las fuertes pisadas de Yoongi detrás suyo ir en busca de él, sostuvo su teléfono móvil como si su vida dependiese se ello, y claro que ahora dependía de una vil pantalla.


Pegó el objeto a su oreja escuchando cómo los tonos de la línea de sonaban en su tímpano de manera cansada y lenta, terminando por desesperar al pelinegro.


- P-por favor contesten... - lloró aún más cuando escuchó que del otro lado de la línea le marcaron un "línea en espera", sintiéndose nervioso mientras corría en dirección hacia su habitación en donde Yoongi y él dormían.


- ¡Dame ese maldito teléfono Park!. - le gritó el pálido nuevamente detrás suyo corriendo en dirección hacia Jimin.


Y cuando Jimin finalmente había llegado a su habitación antes que Yoongi, le cerró con fuerza la puerta de esta en la cara al pálido evitando así que este ingresara.


«Aún si pido ayuda sería demasiado tarde, mis oportunidades se acabaron desde el momento en que mi enfermedad me amarró a ti tal cual cable del teléfono sin colgar aquella línea de emergencia»


Tic toc, marcaba el tiempo del sonido de las manecillas del reloj.


Y con desespero, Jimin fue directo hacia su buró que se encontraba del lado de su cama antes de buscar dentro de los cajones el objeto que tenía en mente desde que recordó que Yoongi lo había dejado en ese lugar. Una sonrisa llena de esperanza se formó en su rostro, cuando encontró lo que necesitaba y tomaba aquel objeto de color negro el cuál solo funcionaba si le agregadas algún cartucho de bala.


- ¡Abre la maldita puerta Park!. - exclamó Yoongi quien se encontraba fuera de la habitación mientras golpeaba con violencia el acceso.


- ¡N-no lo haré!. - gritó Jimin en un sollozo, y sin pensarlo dos veces se escondió debajo de la cama.


Los golpes fuertes por parte de Yoongi detrás de la puerta no hacían nada más que poner nervioso al de baja estatura.


- V-vamos... Contesten... - exclamó Jimin en un susurro sintiéndose desesperado cuando pegó el celular a su oreja y siguió escuchando los mismos tonos de línea en espera.


Pero tan pronto la resignación de que no le contestaran en la línea de emergencia había aparecido de forma catastrófica, una voz lejana resonó en sus oídos, indicándole que efectivamente, le habían contestado.


- ¿Si, diga...?


- ¡N-necesito ayud-da él quiere matarme quiere matarme!... - gritó asustado, cuando escuchó como Yoongi había comenzado a patear con violencia la puerta.


- Bien bien cálmese, mantenga la calma, ¿hay algún lugar donde pueda esconderse?... - preguntaron.


- E-estoy escondido debajo de mi cama... - Lloró.


- ¡Te vas a morir hijo de puta!. - gritó nuevamente su novio a lo lejos, y ante aquello, un golpe aún más estruendoso resonó en Medio de ella línea telefónica


- O-ohh dios mío... - Jimin soltó un sollozo gélido, como si intentara silenciarlo con sus manos. - R-rompió la puerta...


- Joven por favor cálmese, está llamando a una línea incorrecta, llamaremos a la policía pero necesitamos que nos dé su dirección para que la policía vaya a ayudarlo.


- ¿Creíste que tendrías tan fácil todo Park?. - se escuchó una voz ronca. - Sal ahora mismo y cuelga ese maldito teléfono.


Era él, había entrado, estaba dentro de la habitación y lo tenía acorralado.


No había escapatoria.


Y ante aquello, Jimin simplemente se quedó metido en su escondite, debajo de la cama podia ver con claridad cómo los pies de Yoongi rondaban por todo el cuarto buscando indicios de su paradero.


Así que tuvo que suprimir un sollozo nuevamente con su mano.


- Te has portado muy mal corazón, vamos, sal y juega con papi... - continuó hablando, se mostraba tan cínico.


Y Jimin soltó un suspiro ahogado. Joder, lo encontraría estaba seguro...


- ¿Qué te he dicho de esconderte debajo de la cama corazón?


«Creo que los doctores no vendrán en mi rescate...»


Los minutos pasan, al igual que los segundos, siendo así difícil alcanzar el tiempo.


Jimin sintió cómo era tomado de los tobillos antes de ser jalado de estos y poder ser sacado debajo de la cama.


- ¡Suéltame! - Jimin gritó,, del otro lado de la línea se escuchaba lejano, al parecer había despegado de su oído el teléfono y tirándolo a quien sabe qué parte.


- Escucha, juro que no te lastimaré pero necesito que apagues ese teléfono ahora. - exclamó esta vez Yoongi tomando de los hombros a Jimin, el cuál negó frenéticamente.


- ¡N-no, vas a lastimarme, lo harás de nuevo!... - exclamó Jimin, antes de correr hacia la ventana de su cuarto y querer escapar a través de esta, pero no contaba con que su novio lo tomara violentamente, y con ello, lo único que el contrario pido hacer fue aferrarse a las cortinas del cuarto con desesperación. - ¡Déjame!...


Y ante aquello, las voces comenzaban a sonar distorsionadas, pisadas estruendosas pero a la vez lejanas comenzaron a ensordecer los oídos de la persona que atendía en la supuesta línea de emergencia, como si la víctima estuviera corriendo tratando de escapar de la amenaza.


- ¿Se encuentra bien?, señor, ¡señor responda qué está sucediendo!... - preguntaron asustados cuando el sonido de un objeto de vidrio rompiéndose se escuchó de forma violenta del otro lado de la línea.


- ¡Que cuelgues el maldito teléfono!...


- ¡S-s-suéltame hijo de puta!... - lloró.


- ¡Cálmate estás haciendo todo un drama!. - Yoongi intento quitarle el arma de las manos a Jimin.


- ¡Joven responda, se encuentra bien!... - preguntaron de nuevo, esperando recibir respuesta alguna de la persona que los había contactado, y nuevamente, siendo ignorados.


- ¡Dije que n-no te me acerques!. - exclamó, antes de que el sonido de una bala ser disparada aturdiera a través de la línea telefónica.


- ¡Qué está pasando conteste, acabo de escuchar un disparo!.


- ¡Está muerto lo has matado!. - Jimin sollozó


En verdad nada tenía sentido.


- Y-Yo... ¡Disculpen creo que marqué a una línea equivocada!. - finalmente respondió, una vez que la persona de la otra línea escuchó cómo tomaban el teléfono de forma torpe y sollozaban aquello último.


- ¡Oiga qué es lo que está pasand...!


Fin de la llamada.


Un segundo disparo resonó.



"- La policía registró el alojamiento gracias a que los vecinos escucharon gritos de una persona"


"- Encontraron solo el cuerpo del muchacho dentro de la casa no había nadie más con él"


"- Tuvo sus motivos para haberse suicidado de un disparo".


"- ¿Ese no es el chico del accidente en el lago?, era predecible que pasará algo como esto, quedó huérfano a una edad tan temprana"


"- ¿Y no tiene más familia que lo cuide?


- No, todos murieron dentro del incendio, nadie sobrevivió, solo el niño y el padre.


- Vaya tragedia..."


Fin...


¿Continuará?




22 de Octubre de 2021 a las 03:06 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

Conoce al autor

Vannizhed Me presento, soy la suegra Vanshit; puedes encontrarme en Wattpad como @Vannizhed. Mis historias no son para nada tranquilas, se tratan temas bastante delicados en ellas abarcados desde un punto psicológico. Y antes de que vengas a cuestionar sobre mi "nula capacidad para abordar temas de este tipo" déjame decirte que soy estudiante de psicología, y sé de lo que estoy hablando porque me gusta. Escribo Fanfictions y novelas normales, adaptaciones de mis Fanfictions a novelas normales también las encontrarás por acá ♥️

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