Cuento corto
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-Encuéntrame si puedes papi.

-Vamos pequeño, ven y no preocupes a mamá.

-Pero papi, mami lleva mucho tiempo sin venir.

-Esta con sus padres, y le gustaría que no te escondas de mí.

-La extraño mucho, quizá si me escondo bien, venga a buscarme.

-No digas eso y ven aquí, por favor.

-Búscame, hazlo y podrás verme, igual que a mamá.

- ¿Qué dijiste?

El silencio reino en la solitaria casa, donde antes todos juntos querían ver la tv.

- ¿Qué hice para que te escondas?

- Solo quiero jugar y verte, papi, nada más.

- ¿Eso te parece divertido?

- Lo siento, pero siempre quise jugar contigo y con mamá, hubiéramos sido felices, ¿verdad?

-Claro que sí pequeño, pero la paciencia se me agota y…

-Esto es solo un juego papi, diviértete y olvida lo que hiciste.

En el enorme lugar, lleno de recuerdos bonitos, se pudo quizá ver a un pequeño cargado por ambos, admirar garabateadas paredes y tal vez escuchar una voz: “papá”.

- ¿Dónde te escondes?, necesito saber que todavía…me quieres

-Te quiero, pero no solo busques en los lugares bonitos.

- ¿A qué te refieres?

-Tranquilo, cuando mamá venga ayudará, por ahora concéntrate en buscar bien.

-No estoy seguro de eso…

-Cuando regrese estarás seguro, y quizá me encuentre, porque siempre se escondía conmigo.

-Solo pido que salgas, por favor…

La casa, gigantesca ahora, hablaba por sí sola, en la cocina sucedió la primera bofetada frente a las visitas, en la mesa empezaron los gritos y cuando menos se esperaba, en la intimidad de la noche…paso. Cortes rabiosos y gritos sin humanidad.

-SAL.

-Shh, ¿lo ves?, otra vez gritando, este juego no es así, no puedes hacerlo de nuevo.

-SAL AHORA MISMO.

-Eso fue lo mismo que dijo mami, ¿verdad?

-POR UN DEMONIO, QUE SALGAS, HE DICHO.

-Nunca me escondí, ¿sabes?, siempre estuve aquí.

-NO, NO, NO.

-Nunca salí de tu cabeza, ni tampoco del vientre de mamá.

- ¿QUÉ?

-olvídalo, parece que por fin mami apareció, mírala esta como la última vez.

-NOOO.

En el suelo, una mujer, muy bella, parecía tener marcas por todo el cuerpo, unas largas y otras cortas, donde un bulto que salía de su vientre era abrazado con fuerza por sus débiles brazos.

-Tú la mataste, tú nos mataste.

20 de Octubre de 2021 a las 17:27 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

Conoce al autor

arbol manzana Hola soy Arbolmanzana Y viví toda mi vida buscando que hacer con ella, pero solo bastaron un corazón roto y las ganas de expresar mi dolor, para que notara y cayera de que amo contar historias, exteriorizando lo que siento o como quisiera haberme sentido. Es por eso que desde el 2017 supe y estuve seguro que quería hacer por el resto de mi vida y eso era: ESCRIBIR. Agradezco eternamente a la chica que me rechazo, porque ese día murió mi corazón, pero nació mi espíritu.

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