jenniali_8 Mialy

—911 ¿Cuál es su emergencia? —No cre-o que pueda sop-ortarlo más, con c-ada drama muer-e una parte de mi, creo qu-e le gusta ve-r el dolor en m-is ojos. La cura no es ganarle a la herida. Es aprender a caminar con ese pedazo roto. No hay batallas. Hay realidades. —Juro por dios que no estoy loco, las voces solo dicen su nombre y me invitan a la fiesta...


Fanfiction Sólo para mayores de 18.

#problemasmentales #911 # #miedo #llamada #yoonmin
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⚕️Capítulo Único

El sonido de las teclas siendo presionadas, el siseo del viento y los leves golpeteos en las ventanas por la reciente lluvia.

Tres tonos resonaron para después escucharse una voz al otro lado de la línea telefónica.

Llamada Entrante

—911 ¿Cuál es su emergencia?

Jadeos y quejidos de dolor salían de su boca, contestó la llamada como pudo.

—N-no creo que pueda soportarlo...

...Así es niño...

Un nuevo sonido resonó a través de la llamada, podría decirse que era un metal; de repente este objeto cayó al suelo, creando un sonido en seco que hizo sobresaltar al pobre operador.

—Señor, ¿Se encuentra bien? ¿Qué ha ocurrido?

Pasos lentos y silenciosos, una brisa interrumpía con frecuencia al igual que la estática. De pronto, todo sonido dejó de oírse, creando una tensión aún más fuerte entre ambas personas.

—¿Señor, qué está pasando?

—Creo qu-e le gust-a ver el dolor en mis o-jos...

...Mátalos...

El operador volteo hacia el encargado, estaba nervioso, no sabía que contestar, no sabía siquiera que hacer; anteriormente había atendido llamadas, pero ninguna de ellas se comparaba a esta.

Suspiro con dificultad intentando alejar los nervios, era su primer día como operador oficial del 911 y no podía echar a perder todo su esfuerzo.

—Señor, ¿Alguien se encuentra con usted?

Nuevamente la estática, seguramente era de esos teléfonos antiguos, lo cual, hizo muy difícil el rastrear la llamada, necesitaba más información, por lo menos la identidad del PR.

—Cua-nto más tiem-po estoy con él, men-os vivo estoy.

...Acabarás igual que ellos...

—Señor, necesito sus datos para poder ayudarlo.

Algo cambio, una risa se interpuso entre ambos, era tierna, era dulce, era de esas que quisieras escuchar siempre, pero para el operador era escalofriante, desquiciada y maniática.

—El sab-e que esto-y enamora-do.

...Mátalos...

Salto de su asiento al escuchar algo derrumbarse, su corazón latía a mil, si seguía latiendo así podría sufrir un ataque cardíaco.

—Señor, ¿Qué ha ocurrido? Por favor diga algo.

—Ambos sa-bemos que es una mie-rda, una ma-ldita y miser-able mierd-a

...Hazlo, vamos hazlo...

Se agarró la cabeza al escuchar algo romperse, era un vidrio, se oían jadeos y correteos en la otra línea, decía entre susurros "No lo haré, no lo haré"

—Se-señor...

Mordió su labio nervioso, sus manos temblaban y en su garganta había un nudo que impedía que sus palabras salieran. Uno de sus compañeros de trabajo se acercó a él y se colocó detrás, veía que el chico estaba teniendo un ataque de pánico y quiso intervenir.

—Rastrea el teléfono -exclamó el contrario.

—No puedo, no me deja rastrearlo.

—Está bien, respira y sigue con tu trabajo.

El operador asintió y volvió a la llamada, no se oía nada más, solo la respiración del PR.

Señor, ¿Se encuentra bien? ¿Cómo se llama?

La respiración volvió a acelerarse, el operador quiso decir algo más, pero fue callado abruptamente.

—Me b-eso...

...No te detengas...

—¿Señor, hay alguien más a su alrededor?

—Y-y me prom-etió que todo está-ría bien.

...Mátalos...

Sollozos se hicieron presentes asustando aún más al operador, si algo le sucedía el PR nunca se lo perdonaría.

—Señor, por favor responda ¿Esta seguro en el lugar donde se encuentra?

—El do-ctor está e-n la otra lí-nea...juro por dio-s que n-o estoy loco.

...Mátalos...

—¿Necesita ayuda? Podemos enviarles a unos paramédicos, pero necesito que coopere conmigo.

—N-o he tom-ado mis pastil-las y no lo volve-ré a h-acer.

...Yo sé que lo quieres...

¿Pastillas? Volteo hacia su compañero percatándose de la seriedad con la que se encontraba, al igual que él no entendía aquella llamada. Sus manos sudaban y lo único que podía hacer en esta situación era seguir entablando conversación con aquel sujeto.

—¿Cómo se llama? dígame su nombre y podremos ayudarlo, señor.

—Juro por dios que no estoy loco.

...No me niegues bebé...

Por primera vez en toda la llamada pudo escuchar la voz del sujeto sin tartamudear, no era una voz desagradable, al contrario, era relajante, pero con todo lo que decía le daba un aspecto tétrico.

No respondió, dejo que el PR siguiera hablando.

—...Las voces solo dicen su nombre y me invitan a la fiesta.

...Mátalos...

—¿Se encuentra en una fiesta? Dígame dónde es la fiesta y así podremos ayudarle mejor.

El sujeto lo calló, nuevamente esa risa resonó por toda la llamada, pisadas y golpeteos se oían, luego de eso un suspiro de satisfacción consternó a los presentes.

—911, necesito a alguien.

...Déjame jugar contigo...

—¿A quién necesita?...

—Mi bebe me juega como a un juego...y no me estoy divirtiendo.

...Mátalos...

La conversación había tomado otro rumbo, primero hablaba de una fiesta y luego de un bebé, no entendía para nada y hasta cierto punto empezaba a frustrarse ¿Acaso esto era algún tipo de broma?

—Señor, ¿De qué está hablando? ¿De que bebe habla?

—911, dile que es.

...Yo sé que quieres...

Canturreo en un tono burlesco, el trabajador que también se encontraba escuchando iba a tomar el lugar del contrario, pero justo fue llamado para atender otra emergencia, dejando así al operador completamente solo.

—Señor no estoy entendiendo a que se refiere, sea más específico por favor.

—¿Por qué mi corazón está dolorido?

...Mátalos...

—Señor, si necesita una ambulancia podemos enviársela cuanto antes, pero necesito su información y dirección, por favor.

Silencio.

Silencio.

Y más silencio.

¿Había dicho algo malo?

Los nervios volvieron a atacarlo, quería que esto fuera una maldita broma y poder reírse cuando recordarán este momento, maldijo el día en el que escogió esta carrera, sabía a lo que se enfrentaba y aun así quiso estudiarla.

Nuevamente aquella risa, pero esta era más grave, no podía ser del mismo sujeto, esta risa no transmitía lo mismo que las anteriores, esta transmitía locura y terror.

—Y-yo tengo que perder a mi chico.

...Vamos tu puedes...

Sus dientes chocaban fuertemente entre ellos al hablar, creyó que se les destruirían si seguía haciendo eso. No contestó, solo escuchaba la calmada pero tétrica respiración del sujeto de la otra línea.

—¿Señor?...

—O estoy...estoy...a punto de perder la cabeza...eso es cierto Kookie?

...Mátalos..

No era posible, solo una persona en este mundo le decía de aquella manera, sus manos apretaron fuerte el teclado, su respiración se detuvo y se vio obligado a abrir la boca para buscar oxígeno. Lágrimas traicioneras se acumularon en sus ojos, amenazando con salir dentro de unos minutos.

¡¿Por qué mi corazón siempre está dolorido?!

...¡Mátalos!...

—¿Quién eres tú?

No hubo respuesta, solo el silencio, silencio estuvo entre ellos en toda la llamada, un silencio que se volvió escalofriante desde el primer momento.

Cerró los ojos buscando algo de tranquilidad y así poder actuar con la cabeza fría, sus pensamientos estaban siempre en aquella palabra "Kookie" no podía ser cierto, no quería creerlo, no podía ser él.

—Y Tengo que terminar porque...voy a perder a mi chico...o...

...¡Mátalos a todos!...

—...voy a perder la cabeza

...Eres mío y lo sabes...

—No tienes que hacer esto...

El sujeto río divertido y se acercó lo más que pudo al teléfono.

Parky ya lo hizo...

Llamada Finalizada

Abrió sus ojos hasta mas no poder mientras una lágrima recorría su mejilla lentamente, con el corazón en la mano se levanta de la silla mientras se quitaba los auriculares rápidamente, sus fuertes sollozos se hicieron presentes en la "colmena" retumbando cada esquina de esta, llamando la atención de cada trabajador curioso por saber qué le sucedía al pobre chico.

Corrió lo más que pudo hacia la oficina del supervisor y entro en esta sin tocar, ganándose la mirada furiosa la cual cambió a una preocupada al ver la situación desfavorable en la que el menor se encontraba.

—¡Señor! Señor, por favor, necesito su ayuda...
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—Esto es una catástrofe.

—Definitivamente -un moreno vestido con el traje policial se colocó al lado de su compañero de trabajo.

—¿Cómo es posible que un joven haya podido causar toda esta masacre? -exclamo el rubio viendo como los bomberos intentaban apagar el incendio.

—La locura Kim, la locura...

Miles de policías, bomberos y paramédicos corrían de un lado a otro, unos ayudando a apagar el fuego para que no se expanda más de lo que ya lo hizo, otros atendiendo a los heridos o buscando indicios del responsable que causo todo esto.

La escandalosa lluvia no impedía que todas esas personas ayudaran con lo que podían, todo fue tan rápido, cuando menos se lo esperaron, ya tenían al fuego encima, destrozando lo poco que les quedaba.

Después de recibir aquella extraña llamada, fueron notificados de un incendio en Voluntown, ubicado en el condado de New London. Una antigua casa se encontraba en llamas cuando llamaron al 911 pidiendo ayuda, tanto fue el incendio que alcanzo a un pequeño pueblo que se encontraba cerca, los gritos despavoridos de los niños, hombres y mujeres sacando a sus familias de las casas afectadas y buscando un lugar seguro para todos.

Este incidente se llevó alrededor de unas 30 vidas, incluyendo niños, adultos y personas de tercera edad, un hecho que marco la vida de sus familiares.

La cantidad de heridos era grave, más de 50 personas con quemaduras de tercer grado los cuales estaban siendo atendidos de forma inmediata por todos los paramédicos. Cansados y devastados continuaron trabajando, estando 18 horas sin comer ni descansar, siempre de un lado para otro, trabajando arduamente para poder atrapar al miserable que provoco esta masacre.

Meses atrás habían sido notificados de la desaparición de tres jóvenes entre 25, 24 y 23 años, caso que aún continuaban investigando a pesar de la poca evidencia que tenían.

El primero en ser reportado fue Min Yoongi, un chico de 25 años, piel pálida, contextura musculosa, ojos castaños y cabellera negra.
Procedente de Asia, específicamente Corea del Sur.
Estudiante de derechos.

Fue reportado como desaparecido el 05/04/2018, sus padres llegaron preocupados a la estación de policía al no recibir ninguna noticia de su primogénito, los vecinos del chico dijeron que no había llegado de su práctica de fútbol el cual normalmente acababa al anochecer, al día siguiente no llego a su departamento y así sucesivamente.

Semanas después llegó Roseanne Park, una chica de aproximadamente 23 años, piel blanca, contextura promedio, ojos verdes y cabellera rojiza.
Procedente de Nueva Zelanda.
Estudiante de Diseño de Modas.

Fue reportada como desaparecida al no llegar de su universidad un día viernes, su madre fue a recogerla al instituto cuando le dieron la noticia de que la jovencita no había entrado a la segunda hora de clases, algo que desconcertó a su madre quien aseguro que su hija era muy aplicada en sus estudios.

Y el último en ser reportado fue Park Jimin, un chico de 24 años, piel lechosa, contextura delgada, ojos azules y cabellera rubia.
Procedente de Miami.
Estudiante de Comunicación Social.

Fue reportado como desaparecido dos días después que la joven Roseanne, curiosamente este chico no se había presentado a sus clases desde días anteriores.

Quien reporto a este último chico fue su tutora, se preguntó por los padres del joven, pero ella especifico que ellos abandonaron al niño, dejándolo a su merced por las calles, deambulando como perro faldero; aquella mujer lo encontró una noche cerca de un cementerio, su ropa llena de sangre y barro, y la inocencia manipulante en su rostro.

Lo llevo a su hogar y lo crio como a su hijo, se hizo cargo de ese niño por mucho tiempo hasta que llego el día en que tomo su propio rumbo. Explico que el chico no era mal portado, al contrario, era muy servicial y buena gente, le gustaba ayudar a las personas y siempre cargaba una sonrisa cálida en su rostro. Un ángel por así decirlo.

La investigación no tuvo muchos avances que digamos, fue así hasta la misteriosa llegada de un vídeo. En tal vídeo se mostraba la desgarradora experiencia que la joven Roseanne tuvo que vivir, se mostraba como mutilaban, quemaban, golpeaban, descuartizaban y asesinaban de manera desgarradora a la pobre chica.

Sin censuras, sin modificaciones, se sintió como si lo estuvieran viviendo en carne propia. El vídeo era una asquerosidad total, la sangre saltando de aquí para allá, los gritos de dolor de la chica y la impotencia que sentías al ver esta situación, la madre fue hospitalizada después de ver aquel vídeo, intento suicidarse al ver como mataban de manera violenta a su hija, pero fue rápidamente rescatada por uno de sus vecinos.

El vídeo fue examinado por la policía percatándose de que en ningún momento se mostraba el rostro del asesino, no había nada relevante a el, o eso es lo que creían. Uno de los oficiales que reprodujo nuevamente el vídeo cuando se percató de una pulsera de cuero que cargaba el sospechoso, el dije de la pulsera era un pino de plata, investigaron más a fondo esta pulsera vinculándolo con uno igual que justamente cargaba uno de los desaparecidos.

Park Jimin.

La policía llego a la universidad donde estudiaba el joven, hablaron con la directora, profesores y personal obrero del instituto preguntando si este joven había tenido comportamientos pocos inusuales, estos acertaron que no fue así, siempre daban buenas reseñas del chico.

No se quedaron de brazos cruzados y buscaron respuestas a través de sus amigos, era un grupo de 4 chicos, todos de diferentes facultades. Se sentaron en una de las mesas de la cafetería y comenzaron a hablar del chico, entre más rápido consigan información, más rápido podrían hallar al responsable.

—Tengo varias preguntas para ustedes, quisiera saber si esta pulsera le pertenecía a Park Jimin -uno de los policías coloco la imagen de dicho objeto.

Uno de los chicos agarro la foto y la observo detalladamente, pasaron algunos minutos para luego dejar la foto encima de la mesa otra vez.

—Creemos que sí, pero no estamos totalmente seguros -exclamo el chico.

—¿Por qué lo dices?

—Su pareja le regalo a mi mejor una pulsera el día de su aniversario, cumplieron hace poco 3 años siendo pareja, pero él nunca nos mostró la pulsera -al terminar de decir aquello su semblante cambio a uno totalmente serio.

—¿Está seguro de eso Señor Kim?

—¿Duda de mí? -levanto una ceja esperando una respuesta.

—Taehyung bebe, la policía solo está investigando para saber el paradero de Jimin, no seas así -un castaño apoyo su mano en la pierna del chico.

—¿Cómo quieres que no sea así, Hobi? Están culpando a mi mejor amigo de un crimen cuando aquí la única víctima es el, lo siento mucho, pero yo no voy a colaborar en esta mierda -se levantó enojado de la mesa y salió de la cafetería, detrás de él lo siguió el otro chico.

—Lamento mucho eso -un chico de hombros anchos se disculpó con los dos presentes.

—No se preocupe, podemos volver cualquier otro día -estaban a punto de levantarse, pero fueron detenidos por un moreno.

—No es necesario, nosotros podemos responder sus preguntas, al igual que ellos dos, nosotros también somos sus amigos -ambos policías asintieron y volvieron a retomar sus puestos.

Un silencio incomodo se formó entre ellos que fue rápidamente roto por el chico de hombros anchos.

—Jimin era un buen chico, era el mejor estudiante de su facultad y el que más se destacaba en toda la universidad, pero a pesar de todo era muy callado, no le gustaba hablar de sí mismo y había momentos en que se perdía en sus pensamientos.

—Escuche que el chico menciono a una pareja ¿Saben su nombre?

—Sí, se llama Min Yoongi, al igual que Jimin es mi mejor amigo -ambos policías se vieron fijamente.

—Me imagino que están enterados de su desaparición ¿No es así? -interrogo uno de los oficiales.

—Así es, pero ¿Qué tiene que ver todo esto con Jimin? -el de labios gruesos miro fijamente a ambos oficiales.

—No es de mi autoría decir esto, pero hace unos días nos llegó un vídeo de uno de los jóvenes desaparecidos, el asesino que se muestra en el vídeo tiene una pulsera igual a la de Park Jimin, por eso estamos aquí -termino revelando uno de los oficiales.

Ambos jóvenes se vieron frente a frente como si estuvieran hablando telepáticamente, el moreno suspiro y volvió a dirigir su mirada hacia los contrarios.

—La relación de Jimin y Yoongi no era la mejor de todas, como cualquier pareja tenían sus contratiempos, pero siempre los solucionaban; Yoongi antes de salir con Jimin era muy mujeriego, se enredaba con cualquiera que se le cruzara y eso creo cierto revuelo por todo el instituto. Después conoció a Jimin y como si fuera un milagro Yoongi cambio mucho, se enfocaba únicamente en Jimin, hacia esto pensaba en Jimin, se acordaba de lo otro y automáticamente vinculaba a Jimin -el moreno empezó a relatar la historia que conocían de ellos dos.

—Así fue por los primeros meses de conocerse, después empezaron las salidas a escondidas, los padres de Yoongi no saben que él había salido con chicos, digamos que ellos no son muy permisivos. Nosotros nos enteramos de las salidas porque los veíamos juntos mucho tiempo, se escapaban de clases y hasta faltaban a la universidad con la excusa de que estaban enfermos, no dijimos nada al respecto, queríamos que ellos nos contaran a nosotros -continuo el mayor.

—Y así fue, nos contaron de su reciente relación un viernes en la tarde, no nos opusimos, después de todo, Jimin era un buen chico. Todo iba normal, una pareja adolescente viviendo su noviazgo como cualquier otra, salían a fiestas, iban a la casa del otro, nos reunimos todos juntos, etc; después empezaron los celos, Yoongi celaba a Jimin por todo y Jimin hacia lo mismo con Yoongi, su relación se convirtió en una toxica pero que extrañamente congeniaban, no teníamos derecho a meternos, era su relación, no la nuestra.

—Después hubo un video que azoto a toda la universidad, nunca nos enteramos de que era, pero fue bastante grave -concluyo el moreno apretando sus manos.

—¿Por qué lo dicen? -especulo el oficial el cual tomaba nota de todo lo que decían.

—Ese mismo día ellos dos tuvieron una discusión muy fuerte, tanto así que Yoongi se atrevió a alzarle la mano a Jimin, Jimin lloraba sin poder creer que él fue capaz de cachetearlo, Yoongi le pidió una y otra vez perdón, pero Jimin no hacía caso omiso a sus plegarias, pasaron los días y Jimin dejo de venir al instituto, siempre decía que estaba enfermo.

—Y ya lo demás lo conocen ustedes, llego la desaparición de Yoongi al igual que la de Jimin. Eso es todo lo que sabemos -ambos chicos suspiraron al recordar la nefasta situación que tuvieron que experimentar.

El lugar quedo en total silencio, perdidos en sus pensamientos, todos seguían con dudas, preocupados y cansados de esta situación, pero siempre habría algo de por medio, que creo una inquietud en la cabeza en uno de los presentes.

—Tengo otra pregunta para ustedes…¿Conocen algún antecedente de Jimin? No lo sé, algún hermano o primo, lo que sea.

—Quisiera decirles que sí, pero él nunca hablo de sí mismo o de su pasado, nunca tuvo esa confianza con nosotros como para hablar de esos temas... -el moreno lo interrumpió antes de que siguiera hablando.

Las miradas se posaron ahora en el mencionado.

-Aunque....puede que haya hablado con alguien.

—¿A quién te refieres?

—Taehyung, él es mejor amigo íntimo de Jimin y no acierto totalmente que haya hablado con el de eso, pero si así fue, él es el más propenso. Ellos dos se tenían mucha confianza.

No iba a ser nada fácil para ellos entablar conversación con aquel chico, después de todo el mismo se rehusó a hablar con ellos, pero debían intentarlo, si el chico no cooperaba lo tomarían como a un sospechoso; claro que ellos no querían llegar a esos extremos, pero si las cosas se complicaban era la mejor opción, intentarían ganarse la confianza del muchacho para proceder a sacarle información.

Y ahora se encontraban en una patrulla yendo hacia la residencia del chico, los padres de este no se encontraban en casa debido al trabajo así que tendrían unos minutos a solas. Lo suficiente como para hablar en privado, tampoco querían problemas.

Cuando estuvieron al frente de una casa color amarillo y en el buzón decía "Kim" bajaron de vehículo, caminaron a paso firme hasta la puerta para después esta ser tocada, solo bastaron dos toques para finalmente abrirse, mostrando a un rubio despeinado y en pijamas, lo normal en un día sábado.

—Ya dije claramente que no pienso colaborar en esto, con permiso -iba a cerrar la puerta, pero fue inmediatamente detenido.

—Señor Kim esto es serio, necesitamos hablar con usted.

—Mire, no voy a exponer a mi mejor amigo, no sé qué mierda piensen ustedes de él o que les hayan dicho, pero Jimin no es un asesino.

—¿Y si así fuera el caso señor Kim? Póngase a pensar un momento, si ese chico no fuera el asesino ahora mismo debería de estar pasándola fatal, deje su maldito orgullo de lado y escúchenos por favor. De usted depende si el sale con vida -no midió sus palabras, pero no había de otra, tenía que hacerlo razonar así sea a las malas.

Taehyung presiono su lengua contra el cachete inferior, miro hacia otro lado mientras pensaba en aquellas palabras. Era cierto, de él dependía encontrar a su mejor amigo, pero era difícil, se lo había prometido y no pensaba romper su promesa, no quería hacerlo.

Suspiro derrotado mientras se hacía a un lado dejando que ambos policías entraran, cerró la puerta detrás de sí y se sentó en frente de ambos policías.

—)Bien señor Kim, necesito que nos diga todo lo que sabe de Park Jimin -cuestiono el más alto de los tres mientras sacaba su libreta.

—Sean más específicos, no tengo todo el día -bufo el rubio mientras recargaba su espalda en el espaldar de la silla.

—Bien, ¿Usted sabe algo sobre la separación entre Min Yoongi y Park Jimin?

—Ellos nunca se separaron, solo se dieron un tiempo, Jimin depende mucho de Yoongi como para terminarle -contesto.

—¿Dependencia física o emocional? -intervino el otro oficial.

—Emocional, ambos la tienen, ambos son conscientes de que está mal pero ellos se aferran a sí mismos, es su relación -restregó sus manos entre ella debido al frío de la mañana.

—Y sobre la infidelidad ¿Sabe algo de eso?

—Jimin recibió un vídeo donde se veía a dos personas teniendo sexo, al inicio no le hizo caso pero cuando vio el rostro del infeliz de Min, se destruyó, lo hirieron de una forma desagradable, cuando él no les había hecho absolutamente nada -Taehyung se levantó de la mesa buscando un café en la cocina- Después me entere yo, encontré a Jimin llorando en los baños de la universidad y el mismo me mostró el vídeo, la impotencia que sentí al ver a mi mejor amigo así fue horrible; minutos después llego Yoongi, gritaba que le abriera la puerta, que lo escuchara, que no creyera en ese vídeo.

—¿Y luego...qué sucedió?

El rubio sonrió hipócritamente.

—Jimin le abrió la puerta y el miserable entro, pidiendo una y otra vez perdón, como si fuera tan fácil hacerlo. Jimin gritaba que lo dejara en paz, que ya mucho daño le había causado, que...lo dejara ir -dejo la taza en la mesa mientras veía fijamente el suelo- no sé si fue la impotencia o la adrenalina del momento, pero nunca creí que Yoongi fuera capaz de alzarle una mano a Jimin, antes de que llegaran a mas golpes mi pareja y yo los detuvimos, me lleve a Jimin y faltamos a clases ese día, no iba a permitir que arriesgara su vida si yo podía impedirlo.

—¿A qué se refiere? -pregunto el contrario confundido.

Taehyung rio mientras se levantaba de la silla de golpe, coloco sus manos en la tabla de madera mientras cerraba los ojos fuertemente para retener las lágrimas.

—¿Es que acaso no lo entienden? ¿Acaso saben lo que es vivir con la culpa de saber que pudiste hacer algo por tu mejor amigo y aun así no lo hiciste? Tuve su vida en mis manos un millón de veces, atento contra su vida frente a mis ojos. ¡Yo mismo fui consciente de su dolor, de su rabia, de su impotencia, de su engaño! Pude evitar su muerte, pero no su desaparición ¡¡Hasta podría estar muerto en estos momentos y yo aquí como si nada hablando con un par de ineptos insensibles!! Si de verdad tienen un poco de corazón, busquen a mi amigo, él no es capaz ni de matar una mosca....él no es así.

Se regañó a si mismo por derrumbarse, no podía hacerlo, juro mantenerse fuerte para él, No quería romper su promesa, pero al recordar aquel día, aquel momento donde encontró a Jimin con una soga en su cuello, aquel instante donde vio a su mejor amigo quitarse la vida, donde lo vio tan decidido...a irse. Sabía que lo necesitaba, sabía de sus problemas, conocía su vida y se cuestionó como es que aquel chico era tan fuerte como para seguir en pie después de todo lo que vivió.

-Conozco a alguien que puede ayudarles a conocer el pasado de Jimin, no tengo la certeza de saber dónde está, pero él es el más indicado para hablar de ese tema -limpio las traicioneras lágrimas en sus mejillas.

—Lo escuchamos señor Kim.

—Park Jungkook, él es su hermano biológico...

Aquellas 7 palabras habían cambiado completamente la situación, por primera vez en toda la investigación tenían un fuerte indicio, tenían algo que si les ayudaría a partir de ahora. Claro que no sería fácil, no tenían ubicación ni nada relevante a ese chico como para comunicarse con él.

Tenía un punto a su favor, pero eso les trajo complicaciones.

Pasaron los días y las semanas, la comisaria se llenó de casos a resolver y eso los desconcentró un poco de toda la investigación, dejaron aquel caso como un punto y coma.

No encontraron ubicación del chico, no sabían dónde más buscar o que más hacer, estaban bloqueados, no tenían más huellas para seguir.

Así fue por los siguientes 27 días, hasta que llego a la comisaria un caso especial y muy diferente a los demás, una llamada que perturbó a uno de los operadores más jóvenes del 911, tanto así que recientemente se encontraba bajo reposo debido a una recaída repentina después de atender aquella llamada.

Pidieron detalles del caso, pero el operador no fue capaz de relatar la situación debido al colapso así que ahora se encontraban nuevamente en una patrulla rumbo a la casa del involucrado. Fue un viaje largo, al parecer el chico vivía cerca de las montañas, en una pequeña cabaña frente al río, hogareño y acogedor.

Cuando llegaron al establecimiento se bajaron del vehículo y verificaron si era la dirección correcta, caminaron hasta la vieja puerta y tocaron con desván, 5 minutos después se escucharon pasos y la puerta fue finalmente abierta revelando a un castaño de 22 años, estatura alta, cubierto por un cubrecama y sus ojos junto a su nariz con un leve tono rojizo, se notaba que había estado llorando.

—¿Necesitan algo? -pregunto al ver la presencia de ambas personas.

—Si, estamos aquí con una orden de investigación para Jeon Jungkook, es sobre el caso de la Llamada de Emergencia -el moreno saco su placa seguido del rubio.

El castaño asintió entendiendo la situación y abrió la puerta dejando que ambas personas pasaran a su hogar, los tres entraron al salón principal mientras que los oficiales miraban todos los alrededores.

—Disculpen el desorden, no he tenido tiempo para limpiar -dijo mientras agarraba unas cobijas y pañuelos de la mesa de centro, salió del salón para dirigirse a la cocina- ¿Quieren café?

—No gracias, estamos bien así...

El rubio observo a su derecha viendo una foto en una repisa de madera, se levantó del sofá para poder tomar la foto y verla de cerca. Eran dos niños, uno rubio cachetón y otro castaño narizón, ambos vestidos de manera divertida, el castaño estaba vestido de cazador mientras que el rubio de un borrego, era bastante tierna la escena.

Volteo la foto para después percatarse de un escrito debajo del cuadro.

"Nuestro último día feliz"

Frunció el ceño para volver a ver la foto, no entendía aquella frase, seguramente al chico le ocurrió algo o se separaron. Justo en ese momento llego el castaño viendo al policía con la foto entre manos, se acercó a él y ambos miraron la foto fijamente.

—Es mi hermano mayor, ese día teníamos una presentación juntos y mamá nos tomó esa foto, es el único recuerdo que tengo de él y.…me gusta cuidar de ella -suspiro nostálgico mientras bebía de la taza de café.

—¿Qué le sucedió?

—No lo sé...nos separamos cuando éramos unos niños y ya no volvimos a hablar.

El oficial dejo la foto en su lugar y ambos caminaron nuevamente al sofá, se sentaron frente a frente para proceder con el interrogatorio.

—Bien señor Jeon, podría relatarnos la situación -dijo mientras sacaba de la chaqueta su libreta.

—Yo soy nuevo en la colmena, anteriormente había atendido llamadas, pero ninguna se compara a aquella llamada.

—¿Llego a decir su nombre? -pregunto el moreno.

—No, le pregunte muchas veces, pero nunca lo dijo, solo decía cosas extrañas, hablaba de pastillas y doctores -volvió a beber de la taza mientras recordaba aquella conversación.

—¿Algo más? -el rubio tomaba nota de cada cosa que decía.

—También hablo de alguien, nunca dijo quién era, pero repetía una y otra vez que a él le gustaba ver el dolor en sus ojos, que sabía que estaba enamorado y se aprovechó de eso o algo así.

—¿Qué fue lo que más le inquieto señor Jeon? Necesitamos que sea sincero.

—Hubo un momento donde me llamo Kookie, nadie me decía así excepto...-apretó su mandíbula sintiendo un fuerte nudo en su garganta.

—¿Excepto? -ambos lo observaron jugar con sus manos inquieto.

—...Mi hermano -no se atrevió a levantar la mirada, solo observaba fijamente la taza.

—Señor Jeon disculpe la imprudencia pero...¿Cómo se llama aquel niño de la foto?

Jungkook dudo en si pronunciar su nombre o no, quería olvidar el pasado, no quería regresar a esos años llenos de temor. Titubeo un poco pero finalmente pudo decirlo.

—Jimin, se llama Park Jimin.

—¿Usted es...Park Jungkook? -no levanto la mirada pero si asintió ante la pregunta- ¿Por qué se cambió el apellido?

—Quería eliminar mi pasado, quería dar vuelta a la página, no quería volver -sus manos empezaron a temblar fuertemente mientras sus ojos se llenaban nuevamente de lágrimas.

—Señor Park tiene que calmarse -uno de los policías intentó tocarlo, pero el contrario alejo su mano rápidamente.

—No me diga así, soy Jeon, no Park....no soy el, no tengo nada que ver con el -susurro lo último mientras intentaba calmarse.

—Señor Jeon, es importante que hablemos de su hermano -Jungkook levanto la cabeza de inmediato mientras veía incrédulo al oficial.

—¿Por qué tenemos que hablar de el? Él está muerto -cuando vio al oficial suspirar su mundo se vino abajo.

—Lamento decirle que no es así o eso es lo que creemos, su hermano Park Jimin fue reportado como desaparecido hace unas 5 semanas -ambos observaban como el castaño negaba reiteradas veces.

—Vendrá por mí, quiere venganza, tomo control de él, estoy perdido.

—¿De qué habla señor Jeon?

—Escuchen. Jimin, él no es tan puro como lo aparenta, él tiene un pasado oscuro, pasado del que yo fui participe...-cerro sus ojos vagando por los espacios más recónditos de su mente.

Una habitación completamente blanca, juguetes por doquier y dos camas de diferentes colores, azul y amarillo. Dos pequeños niños se preparaban para ir a dormir, con sus pijamas listas, sus dientes limpios y el beso de mamá nunca puede faltar; había sido un día agotador, en la escuela tuvieron una presentación especial de casería, al mayor le había tocado el papel de borrego mientras que al menor el de cazador.

—Buenas noches mi amores -la pelinegra le sonrió por última vez antes de cerrar la puerta.

—Buenas noches mamá -contestaron al mismo tiempo paras después taparse con sus cobijas.

La noche era fría, las hojas de los arboles volaban por doquier causando un sonido relajante, la madera del suelo se escuchaba debido a lo vieja que se encontraba la casa. Eran las 3:00 am y el pequeño rubio fruncía el sueño mientras se quejaba entre sueños.

—No.…déjame...no quiero jugar...¡déjame ya! -gritaba desesperado mientras se removía en la cama.

El castaño abrió sus ojitos lentamente para después agarrar sus lentes y colocárselos, miro la hora del reloj percatándose que era muy tarde, luego volteo hacia su hermano viendo como este se quejaba de algo. En silencio se levantó de la cama y se acercó a él para moverlo suavemente.

—Mimi, despierta Mimi. El no existe, no es real -su hermano dejo de moverse mientras volvía a respirar con tranquilidad, dejo un beso en su frente y volvió a su cama viendo hacia el otro lado de la habitación.

Cerro sus ojos, pero sintió como alguien se sentaba en la cama y se acercaba a su oído, la respiración del sujeto asusto al infante, pero este no se movió ni abrió sus ojos en ningún momento.

—Vamos a jugar Kookie, es hora...

A regañadientes obedeció a su mayor y con miedo se levantó de la cama, con la cabeza gacha se ubicó al frente de su hermano. El contrario sonrió ladino para después colocar su mano en la cabeza del castaño.

—Sabes que lo hago por tu bien Kookie -dijo mientras vendaba los ojos de su menor- Empieza.

Se escucharon pasos a los lejos dando a entender que el juego había comenzado, a tropezones busco un escondite en su habitación y el más "visible" que pudo tener al alcance fue el armario, con extremo silencio se aferró al crucifijo que siempre cargaba en su cuello.

—Un borreguito -susurro mientras escuchaba pasos avecinarse.

Un objeto metálico se paseaba por las paredes, haciendo una fina línea en el papel tapiz.

—Dos borreguitos.

Las cosas se caían de la estantería creando un ruido fuerte por toda la habitación.

—Tres borreguitos -sus ojos se cristalizaron al sentir los pasos aún más cerca.

—Cuatro borreguitos, cinco borreguitos -una suave pero escalofriante risa resonó por toda la habitación.

—Oh~ Kookie~ -una voz grave lo hizo estremecerse.

—Seis borreguitos, siete borreguitos, ocho borreguitos, n-nueve borreguitos, diez...-las puertas del armario se abrieron abruptamente, pero eso no detuvo su conteo, sabía lo que pasaría si se detenía. Un fuerte grito y el objeto metálico cayó al suelo de golpe, asustado se quitó el vendaje viendo a su padre sostener fuerte a su hermano mayor.

Miro al suelo percatándose del cuchillo de carnicero que su padre mantenía oculto del alcance de los niños, su madre veía todo preocupada, no podía creer que su hijo mayor estuviera a punto de matar a su propio hermano.

—¡Déjame! ¡La fiesta no ha acabado! ¡¡Él es mío, él sabe que es mío!! -Jimin se retorcía de la furia entre los brazos de su padre, su madre no sabía que hacer así que busco rápidamente entre las gavetas de la habitación el botiquín de primeros auxilios, sacando de este un tranquilizante.

Se acercó a su hijo y con esfuerzo clavo la aguja en su brazo sacándole un grito desgarrador, cualquiera pensaría que estaban matando al pobre infante y bueno...eso no estaba muy alejado de la realidad.

La familia tomo medidas drásticas, no podían permitir que un acto así se repitiese, dejaron al rubio en su cama y al castaño se lo llevaron; la habitación que anteriormente era de los hermanos paso a ser únicamente de Jimin, siempre bajo llave y restringida la entrada al menor de la familia. Lo mejor sería mantenerlos alejados.

Llamaron a expertos, no les importaba pagar una millonada solamente en doctores y tratamientos, querían que aquellas pesadillas dejaran de atormentar a su primogénito. Varios doctores examinaron a Jimin detectándole esquizofrenia severa, encontraron grandes moretones y rasguños en sus piernas y brazos, cortadas recientes en sus manos y una herida en la parte lateral de su cabeza, debido a las circunstancias en las que se encontraba el menor tuvieron que llevárselo a un hospital psiquiátrico.

Ese día fue un infierno, el rubio pataleo, lloro y grito que no se lo llevaran, que no era su culpa. El castaño lloraba al ver como se llevaban a su hermano, sabía que no era su culpa, sabía que Jimin era víctima de todo esto; su madre lo agarraba con fuerza impidiendo que corriera hacia el contrario, al igual que él le dolía ver a su hijo en este estado, pero no podía hacer más nada, debía proteger a su familia.

Las primeras semanas dentro del psiquiátrico no fueron agradables, habían noches donde el niño gritaba de dolor, pedía que lo detuvieran o que lo dejaran morir. Cuando le tenían que dar de comer era todo un caso, había momentos donde no tocaba en plato y solo se quedaba viendo a la nada, cuando lograba por lo menos comer algo, lo expulsaba a los 5 minutos, eso les trajo consecuencias, el niño bajo de peso radicalmente que tuvieron que llevarlo al hospital y mantenerlo en control por un tiempo.

Desde que Jimin se fue de la casa, Jungkook tenía prohibido ir a ver a su hermano, en las noches lloraba en silencio mientras imploraba a Dios que su hermano estuviera bien, noches en vela y llenos de dolor eran los que vivían aquellos dos niños. Los padres fueron hasta el hospital psiquiátrico a petición de los médicos, veían el comportamiento de su hijo a escondidas, observaban lo mucho que había cambiado, veía a los niños jugar desde el gran ventanal, veía la comida como si nada para luego apartarla y arrinconarse en alguna esquina de la habitación.

Pasaron alrededor de 4 meses, 4 meses encerrado bajo medicamentos, 4 meses en los cuales las voces no volvieron. Jimin había cambiado mucho, paso su décimo cumpleaños encerrado en aquella habitación, sus padres habían ido hasta allá con un gran pastel de cumpleaños, pero el rubio al ver que su hermano no estaba bajo la cabeza y se retiró en silencio, tiempo después los médicos observaron a través de las cámaras de seguridad como el menor se repetía a gritos que se odiaba, que por su culpa su hermanito ya no lo quería y lo había dejado solo para siempre.

Jimin desarrollo un rango depresivo tiempo después, no comía, no hablaba, no interactuaba, solo quería estar solo y encerrarse en su dolor. Los medicamentos aumentaron, pero se dieron cuenta que solo empeoraba la situación, encontraron una solución y era llevarlo a su hogar, que estuviera con su familia.

Llego el tan esperado día, el rubio bajo del auto del doctor Jung y miro a sus padres junto a su hermano en la entrada de su hogar, Jungkook con lágrimas en sus ojos corrió hacia su mayor y lo abrazo con fuerza esperando ser correspondido, pero no fue así...

—¿Jimin? Hermanito...-el contrario solo lo aparto suavemente de el para después caminar como si nada hacia la entrada.

—¡Jimin! ¡¡No me dejes Mimi, lo prometimos por la garrita!! -en ningún momento detuvo su caminar.

Su madre lloraba en silencio al ver aquella situación, tenía miedo de que la relación de sus hijos cambiara por toda esta nefasta situación, quería que se mantuvieran unidos y salir adelante todos juntos...

—Después de ese día no volví a ver a Jimin, siempre me gritaba que me alejara, que no quería que Parky me volviera a hacer daño -termino de relatar.

—¿Quién es Parky? -pregunto el moreno.

—La maldita pesadilla que se apoderó de mi hermano.

—¿Qué sucedió con sus padres?

—No lo sé, después de que llegara Jimin me fui de la casa a petición de mi Tía Hye, llamaba constantemente para saber del estado de Jimin, pero después dejaron de atender mis llamadas, la policía nos dijo que ellos desaparecieron con mi hermano y nunca más volvieron -tomo el ultimo sorbo del café- Esa es la historia que tanto querían, ahí está toda la verdad

—Lamento mucho eso señor Jeon, pero lo que está pasando es grave, tres jóvenes están desaparecidos y uno de ellos fue asesinado brutalmente, su hermano podría estar en peligro en estos momentos ¿Hubo manera de rastrear la llamada?

—No, el teléfono era antiguo y no había manera de rastrearlo -la radio del rubio sonó por toda la habitación intrigando a todos los presentes.

El policía atendió el llamado mientras se levantaba rápidamente del sofá, contesto con un -enseguida vamos para allá-, corto y se encamino hasta la puerta.

—Hay un incendio de una casa en un pueblo ubicado en el condado de New London, al parecer es grave, ya los demás llamaron a los bomberos y paramédicos. Debemos irnos -ambos estaban a irse, pero fueron detenidos por el castaño.

—¡Esperen! ¿Hablan de Voluntown? -ambos lo vieron expectantes.

—¿Conoces el lugar?

—La única casa en Voluntown era la de mis padres, las demás son cabañas y no se encuentran cerca de esta.

—Entonces ven con nosotros, no hay tiempo que perder -los tres salieron de la cabaña y se subieron al vehículo.

2 horas de viaje hasta llegar a una masacre total, todos estaban impresionados de la magnitud del incendio, veían como personas salían corriendo con cuerpos en sus brazos y otros gritaban a todo pulmón pidiendo ayuda, ambos oficiales fueron a ayudar a los demás mientras Jungkook estaba en shock viendo como su hogar se encontraba en llamas.

Miles de recuerdos llegaron a su mente, aturdiéndolo al instante, cayo de rodillas al suelo mientras lagrimas traicioneras salían de sus ojos, un fuerte dolor se ubicó en su pecho al pensar que su hermano se encontraba allá adentro, como pudo se levantó y con las pocas fuerzas que tenía salió corriendo hacia el interior de la casa.

—¡¡Deténgase, no entre ahí, es peligroso!! -hizo caso omiso a los gritos de los bomberos y entro a la casa.

—¡¡¡Jimin!!! ¡¡¡¡Jimin, hermanito soy yo!!!! -recorría cada rincón de la casa gritando una y otra vez por su mayor, entro a la habitación y miro esta con nostalgia, camino a la meseta ya no tan blanca y tomo el collar con el pequeño crucifijo, lloro desesperado y se arrincono en una esquina de la habitación- Perdóname hermanito, perdóname Mimi, debí impedir que te llevaran, debí impedir que te alejaran de mí, te extraño mucho...

Cerro los ojos derrotado viendo como las llamas se consumían sus recuerdos.

Antes de que el fuego llegara hasta donde se encontraba el castaño un bombero llego hasta él y lo saco de la casa minutos antes de que esta se derrumbara, afortunadamente se encontraba bien, algunos paramédicos lo revisaron y acertaron de que se encontraba bien. Pasaron las horas y el chico aun no despertaba, el colapso fue demasiado fuerte que lo mantuvo dormido por varias horas.

Lentamente abrió sus ojos viendo como la espesa lluvia terminaba de apagar el fuego, se acomodó viendo mejor su alrededor, no había nadie cerca, solo la soledad acompañándolo, sintió algo en sus manos y cuando abrió esta vio la cadena, aquella cadena que fue testigo de sus rezos, de sus angustias, de sus penas, de toda su vida.

La tomo con delicadeza y la coloco en su cuello, tomo el crucifijo en sus manos notando que se sentía aún más pequeña que hace años, recargo su cabeza en la puerta de la ambulancia viendo a la nada, recordando momentos de su niñez, momentos felices, momentos agradables, momentos...en familia.

No entendía en que momento su familia se destruyó, de lo que era una familia llena de amor ahora solo quedaban las cenizas. Se sentía acorralado, quería ser libre, quería liberar ese peso de encima y poder salir adelante.

—¿Kookie?...

Volteo asombrado hacia donde lo llamaron, no podía ser él; vio una silueta alejarse entre los arboles mientras reía divertido, Jungkook se levantó y fue corriendo tras él.

—¡Jimin! ¡¿Eres tu Mimi?! -esquivaba cada rama que se cruzaba en su camino.

Siguió corriendo intentando alcanzar a aquella silueta, pero se le hacía imposible, esta se alejaba a toda velocidad y se adentraba más en aquel bosque. No se rindió y empezó a gritar aún más fuerte el nombre de su hermano.

—¡¡¡Jimin!!! -dejo de correr cuando ya no pudo ver a la silueta, giro sobre su propio eje y agarro fuertemente sus cabellos desesperado- ¡¡¡¡JIMIN!!!

Sintió unas manos tapar sus ojos y una respiración tranquila acariciar su oreja.

—Te encontré hermanito, es mi turno de jugar...-aquellas manos se retiraron lentamente de sus ojos permitiéndole ver como aquella silueta se acercaba lentamente hacia la orilla del acantilado, antes de dar otro paso tomo la mano del chico pelinegro que se encontraba a su lado y susurro- Te quiero Kookie.

—¡¡NO, Jimin!! - observo como su hermano se quitaba la vida en aquel acantilado, corrió hasta llegar a la orilla y miro hacia abajo donde estaban ambos cuerpos llenos de sangre, lo había perdido, lo había perdido para siempre y él no fue capaz de hacer nada.

Minutos después llegaron varios policías quienes habían corrido detrás del castaño, observaron aquella devastadora escena donde ambas personas de suicidaban frente a sus ojos, llamaron a algunos bomberos y paramédicos para poder auxiliar a los dos chicos.

—El...¿Estará bien? -pregunto al acercarse al oficial.

Este volteo hacia el contrario y con lastima saco su sombrero de su cabeza colocándolo ahora en su pecho.

—No puedo asegurarle eso señor Jeon -el mismo fue consciente de como el chico se derrumbaba en sus brazos una vez más, lloraba con dolor queriendo arrancar ese peso de su corazón y poder descansar de su sufrimiento.

Los bomberos volvieron a subir y esta vez con un cuerpo con ellos, Jungkook esperanzado volvió a mirar hacia atrás esperando que aquel cuerpo fuera de su hermano.

—No pudimos hacer nada, recibió un fuerte impacto en la cabeza matándolo al instante -uno de los oficiales se acercó viendo el rostro del difunto.

—¿Y el cuerpo de Park Jimin?

—Buscamos por todas partes, pero no encontramos nada, solo se encontraba un cuerpo. Creemos que el río se lo llevo.

—No me importa dónde está, encuentren a Park Jimin. Lo quiero vivo o muerto...
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La densa lluvia golpeaba con ferocidad la ventana de aquella vieja cabaña, el chiquillo de 5 años coloco su mano en la ventana quedando está marcada en ella, su mamá había salido a comprar algunas cosas pero ya se había tardado bastante. 6 horas afuera y aun no regresaba, eran aproximadamente las 3 am y aquel niño se encontraba solo, siendo un blanco fácil para muchos depredadores.

El pequeño pelinegro volteo hacia atrás al escuchar la puerta ser tocada, corrió emocionado pensando que era su madre, pero cuando abrió la puerta, que grata sorpresa se llevó.

¡Aléjate de él!...

—¡Tío Parky! Si viniste -exclamo emocionado mientras abrazaba al hombre, el contrario sonrió ladino y cargo al niño.

¡No le hagas daño!...

—Te prometí que vendría por ti y aquí estoy -le pellizco una mejilla al niño- ¿Y tu mamá?

¡¡Déjalo en paz!!...

—Ella no está, se fue a comprar y no volvió, ya tiene mucho tiempo afuera -dijo con inocencia.

Tómame a mí, no a él...

—Seguramente esta de zorra con cualquiera, Yoonji siempre ha sido una perra -expulso veneno de sus labios, el niño no le hizo mucho caso al no conocer el significado de aquellas palabras.

¡Él no tiene nada que ver aquí y lo sabes!...

—¿Vamos a jugar el juego que prometiste la otra vez?

¡No! ¡No lo hagas por favor!...

El rubio miro al infante fijamente mientras asentía lentamente, dejo al niño en el suelo y saco de su bolsillo un pañuelo sucio, con restos de sangre y mugre. Lo coloco en los ojos del chiquillo y detrás de si saco una escopeta.

P-por favor de-tente, el no tie-ne la c-ulpa de esto...

—Vas a contar hasta 10 como te enseñe pequeño, te esconderás y yo iré a buscarte ¿Entendido? -sonrió de manera siniestra mientras veía a su próxima presa.

¡Es solo un niño maldita sea!...

El niño asintió alegremente mientras saltaba de la emoción, al no tener amigos y sus padres siempre estar trabajando creo un espacio único y exclusivamente para ellos dos, solo para Gigi y Parky, los mejores amigos.

¡Te lo imploro, no le hagas daño!...

La madre del niño creía que ese tal Parky era solo un amigo imaginario, un amigo de mentira; claro que Jungkook nunca se tomó la molestia de contarle su pasado, ya han pasado 13 años desde la desaparición inexplicable de Park Jimin, dejándolo como un muerto más. No había necesidad de abrir nuevamente las heridas.

8 años después de la "muerte" de Jimin, Jungkook conoció el amor a través de Min Yoonji, la segunda hija de la familia Min, hermana biológica del difunto Min Yoongi. Se casaron y tuvieron un hijo al cual llamaron Jeon Gigi, 3 años después de su nacimiento el menor conoció por primera vez a su único tío paterno, Park Jimin, o como él quiso que le dijera, Parky.

Desde ese día Parky visitaba constantemente al niño, le repugnaba de sobre manera aquel parecido que tenía con Min Yoongi, era la viva imagen del pelinegro. Había sacado cada facción de él, sus ojos, sus labios, su sonrisa, todo. Lo odiaba con el alma.

Así que hoy iba a inaugurar una fecha muy especial, la misma fecha donde Parky hizo su aparición en el mundo para destruir cada puto ser viviente que se encontrara en su camino, y hoy sería el turno de Jeon Gigi.

911 ¿Cuál es su emergencia?

Un borreguito...

—¿Gigi? ¿Hijo eres tú?

—Dos borreguitos...

—Gigi deja de decir eso ¿Quién te enseño a contar así?

—Tres borreguitos...

—¡Gigi te estoy hablando!

—¿Papi?...

—¿Qué fue eso hijo? ¿Dónde esta mamá?

—Mami salió, Papi. Dijo que volvería pronto pero aun no vuelve a casa, ahora estoy jugando con mi mejor amigo...

—¿De quién hablas hijo? ¿Quién está en la casa Jeon Gigi?

—Cuatro borreguitos...

—¡Por la mierda Jeon! ¡¿Quién carajos está en la casa?!

—Cinco borreguitos, seis borreguitos, siete borreguitos...

—Gigi la policía ya va en camino, quédate en un lugar seguro y no salgas de ahí.

—Ocho borreguitos, nueve borreguitos...

—Hijo deja de contar y hazle caso a Papa.

—Voy a ganar el juego Papi, no puedo parar...

—Gigi por favor, ¡maldita sea!

—Y diez borreguitos...

—¿Gigi estas ahí? No te quedes callado por el amor de dios.

—¿Tío no me encontró?

Oh pequeño, Parky ya lo hizo...

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23 de Octubre de 2021 a las 04:21 1 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

Conoce al autor

Mialy NF - Paralyzed 01:55━━━●─────04:30 🔁 ◀ ⏸ ▶ ♡ Estoy paralizado. ¿Dónde están mis sentimientos? Ya no siento nada por la cosas. Y se que debería... ✨Escritora Principiante ⚕️Aspirante a Medicina Pediátrica ⚖Historias con todo tipo de género (El Angst y el Drama siempre van a ser los más predominantes) ❤Yoonminista "Puedes llorar porque se ha ido, o puedes sonreír porque ha vivido. Puedes cerrar los ojos y rezar para que vuelva, o puedes abrirlos y ver todo lo que ha dejado; tu corazón puede estar vacío porque no lo puedes ver o puedes estar lleno del amor que compartiste. Puedes llorar, cerrar tu mente, sentir el vacío y dar la espalda, o puedes hacer lo que a el le gustaría: Sonreír, abrir los ojos, amar y seguir." ...Ella no se murió, solo se fue a enseñarles a brillar a las estrellas...

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Vannizhed Vannizhed
Esta es mi cara ಥ_ಥ cuando me dejan con ganas añdbkzndkkdkdkdkd estuvo genial añdbld no me cansaré de leerlo
October 23, 2021, 22:45
~