A
Ana Semola


Tras casarse con Lorenzo, Agnes se entera de que Lorenzo tenía un hijo. Cuando conoció a Mateo, un joven y apuesto hombre de su edad, cayó en la atracción que él le hacía sentir. Poco a poco se vio involucrada en una historia de amor imposible y secreta. Esta situación la llevará a tener que decidir entre estar con su marido, una persona que oculta un gran secreto, o con su hijastro, el amor de su vida.


Erótico Sólo para mayores de 18. © Todos los derechos reservados.

#romance #erotica
1
309 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todos los días
tiempo de lectura
AA Compartir

Prólogo

Salió de la casa un chico de cabello castaño y ojos azules que vestía una remera negra y pantalones de tejanos. Lo miré sorprendida por el parecido con Lorenzo, era muy guapo y me causó una sensación extraña, no pude evitar que mis nervios estuvieran a flor de piel.

—¿Quién es ella? —Me miró con odio.

—Es Agnes, ya te hablé de ella, es mi esposa.

—¿Qué? ¿Estás de coña? —Lo mire incrédula, no entendía qué tenía de raro.

—Podría ser mi hermana menor. —Odiaba admitir que en eso tenía razón, él parecía mayor que yo.

—No es tu hermana y desde ahora será tu madrastra.

—Si crees que voy a aceptarla, estás muy equivocado. —Se acercó a Lorenzo—. Será mejor que empiece a buscar piso.

En ese momento, me sentí fatal. Por mi culpa se iba a destrozar una familia.

—No te dejaré ir hasta tu mayoría de edad, ya lo habíamos hablado.

—También habíamos hablado que no te casarías con otra mujer. —Lorenzo rodeó mis hombros con su brazo.

—Ella es diferente. —Él siempre decía eso, por eso lo amaba, hacía que me sintiese especial.

—Como mamá no habrá nadie y menos una niñata que solo busca tu dinero.

—Eso no es así —le dije molesta y ofendida por su comentario; él me fulminó con la mirada—. Yo amo a tu padre. —Él pegó una carcajada.

—Eso mi padre te lo creerá, pero yo no. —Me miró fijamente—. Yo no soy tan tonto como para creer que una chica tan joven se enamoró de un hombre de cuarenta y siete años.

—Pues es la verdad, tu padre es un hombre genial y cualquier mujer estaría satisfecha de tenerlo a su lado.

—Cualquiera de su edad, no una de ¿cuánto? —Me miró pensativo—. ¿Quince años?

—Dieciséis, listillo —le espeté mientras lo miraba desafiante ante su arrogancia y prepotencia.

—Un año menos que yo. —Negó con la cabeza—. Ambos están locos, ¿no te pusiste a pensar en lo que dirá la gente?

—La gente es lo que menos me importa —dijo al mismo tiempo que Lorenzo se adentraba en la casa. Yo lo iba a seguir, pero su hijo, cuyo nombre aún desconocía, me sujetó del brazo.

—Sé muy bien que estas con él por dinero, a mí no me engañas. —Quité mi brazo bruscamente.

—Piensa lo que quieras.

—No te saldrás con la tuya —sentenció y se fue dejándome con la palabra en la boca, quién se habrá creído que es amenazándome.

Me parecía increíble que iba a tener que vivir con ese chico, me lo imaginaba diferente, como también imaginaba un encuentro distinto. Desde el principio jamás estuvo de acuerdo con la boda.


26 de Septiembre de 2021 a las 09:03 0 Reporte Insertar Seguir historia
0
Leer el siguiente capítulo Capítulo 1

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 7 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión

Historias relacionadas