edilio-mujica1620139976 Edilio Mujica

¿Qué ocurrió hace 2 meses en un terraplén abandonado?, La detective Sara Guerrero junto al Fiscal Jan Lázaro, deben resolver el extraño homicidio de un hampón que fue asesinado poco después de dar un golpe.


Suspenso/Misterio No para niños menores de 13.

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Un Ganador Inesperado.

La autopista que lleva a la pequeña ciudad de Salto Alto llega hasta los Bloques del Gobierno; de allí en adelante continua la vieja carretera, angosta y sin ningún tipo de iluminación. En algunos tramos la cota sube un poco y pueden verse algunos de los terrenos que ya han sido expropiados y compactados para el nuevo trazado; pero, por ahora, solo sirven para carreras semi clandestinas.

—Lo encontró una parejita que vino a ver las carreras pero decidieron hacer otra cosa aprovechando el terreno suave, cuando se acostaron, la mano de ella, tocó un hueso —Indicó el forense con aire distraído.

—¿Cuánto tiempo cree que lleva aquí?—La detective Guerrero no parecía mas interesada.

—No menos de 2 meses; mire el cráneo.

—9 mm. Sin duda, lo ajusticiaron; ¡Sr. Lázaro!, ¿otra vez turno del domingo?.

—Hola Sara, te volviste a pintar el cabello, cada vez que coincidimos tienes corte y color diferente. Estaba por la zona. Veo que tenemos un motorizado… Lentes oscuros exageradamente grandes y manchas de grasa horizontales y largas en la bota del pantalón.

—Sin billetera ni celular, y si tenía moto, sin llaves, ¿puede decirnos algo mas Dr.?.

—Tendría que corroborarlo en la morgue, pero yo diría que es un varón entre 20 y 30 años, criollo o afro, alrededor de 1,70.

—Con eso y lo que queda de la ropa, podemos ver si alguien lo reconoce en las redes sociales.

—Detective.

—Si Dr.

—Mire, otra bala debajo del esternón, creo que se alojó en el estómago.

—¡Sara!, ¿podrías subir por favor?.

De alguna forma, Lázaro había subido una pequeña cuesta de unos 2 metros; cuando la Detective subió, le encontró hincado sobre unas piedras apoyado en su bastón.

—Tienen manchas de sangre, y un casquillo, creo que aquí empezó todo. El primer disparo le hizo rodar hacia abajo, allá lo remataron.

—Espera, ¿escucha?.

—Si, autos, la carretera vieja pasa detrás de esos árboles, como llegamos por el terraplén, vimos la escena del crimen al revés.

Los exámenes antropomórficos indicaron un varón criollo, entre 25 y 30 años de 1,73 de estatura; la causa probable de muerte, herida de bala en el cráneo, no se pudieron obtener huellas digitales, pero si una muestra de ADN gracias a la pulpa de un diente, se tomaron fotografías del cráneo para realizar reconstrucciones artísticas del rostro. Los huesos de los dedos, manos y muñecas presentaban descalcificaciones.

Por su parte, las redes sociales dieron 6 posibles candidatos. Tocaba esperar que resultado llegara primero, las comparaciones de ADN, o la reconstrucción del rostro.

Pero, antes hubo un ganador inesperado, Balística encontró, que el arma que asesinó al motorizado, también fue usada en otro robo que terminó en asesinato. El caso lo tenía el detective Nicolás Ramírez, uno de los mas veteranos del Cuerpo.

—La víctima se llamaba Jhon Jairo Casas, de 33 años; era técnico electrónico y tenía el taller en su casa de las Brisas. Una noche hace 3 meses, se quedó trabajando y como a las 10 su mujer escuchó un balazo, y luego una moto. Casas quedó herido, pero murió en el traslado. Por lo que sabemos, se robaron unos 6 celulares inteligentes y 2 laptops. Algunos vecinos reconocieron la moto como la de un Yofre Talavera de 27 años, y con antecedentes de robo. Lo buscamos, entonces se dijo que se había ido del País, por la ruta verde; aquí está su muro, sin actualizarse en 2 meses. Aquí está el angelito.

—Pero las Brisas queda del otro lado de la ciudad.—Indicó la Detective Guerrero leyendo el expediente.

—Eso se explica, al Yofre le gustan los gallos, no sería raro que tu caso fuera un gallero que le ganó una apuesta.

—Es posible.—Lázaro a veces parecía hablar solo.

—Ay. Sr. Lázaro, ¡Yo conozco esa mirada!. —Ramírez no disimuló su risa.

—¿El botín apareció?.—Sara seguía pasando y repasando los papeles de la carpeta negra.

—Nada.

—El reporte dice que las laptops eran 2 IQ 9500 negras.

—Si, se llevó las mas caras, había un montón de minis marca Amazonia, y ni las miró, quería las mas caras.

—Ninguno de los desaparecidos vivía por esa zona, habría que preguntar si alguno jugaba gallos… o consultaba con brujas.

—¡Verdad que por allá está la cañada!—Volvió a reír Ramírez.

—Ya sé dónde está el Yofre, en la morgue, miren esta foto suya, Fíjense en los lentes que sobresalen del bolsillo de su camisa.—Indicó Lázaro mientras buscaba su bastón.

La detective Guerrero se retiró a su propio escritorio, mientras Lázaro apuntó sus pasos en dirección a los Archivos. Media hora después:

—Hola Sara.

—¿Qué me trae Sr. Lázaro?.

—Aquí están los registros del celular del Yofre, fíjate, el día del asalto lo apagó y no lo volvió a encender hasta el día de su muerte, justo en Salto Alto, donde estuvo unas horas.

—¿En la gallera?.

—Si, luego volvió a bajar, hasta que la señal se apagó entre los Bloques y la Cañada; al menos 2 kilómetros mas acá de donde encontramos el cuerpo.

—El asesino tomó el móvil, y lo tiró después.

—Si no vive en Salto Alto, es de la Ciudad o de los Bloques, pero se vieron en el Pueblo.

—¿Llamadas, Mensajes?.

—Nada.

—Eso es raro

—Entonces, ¿vamos para el Pueblo?.

19 de Septiembre de 2021 a las 15:44 0 Reporte Insertar Seguir historia
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