hecate- Hécate Velazquez

Nuestra historia se sitúa en un universo donde la gente con superpoderes son algo normal en la tierra. Aaron Carter de 16 años deberá vivir extrañas aventuras para demostrar que puede ser un buen superhéroe de Chicago, pese a ser mitad alíen y no poder "certificarse" como los demás superhéroes de la ciudad.


Ciencia ficción No para niños menores de 13.
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Capitulo 1: Aaron Carter

Planeta Hipseriola-27, hace un año.

El cielo rojizo del planeta indicaba el anochecer, y con eso, el comienzo de una cansada batalla para tres guerreros de piel color carne humana, con manchas rojas adornándola como lunares enormes.

—¡Zelwar! —gritó uno para advertirle a su compañero y que este pudiera ver el disparo de energía verdosa que se acercaba a él.
Zelwar, el único de los tres hombres que vestía con un traje especial negro, muy parecido a una armadura, vió el disparo, y para poder esquivarlo, dio una voltereta en el aire y se alejó lo suficiente para tratar de ver al enemigo que seguro atacaba desde las montañas.

—Somos blanco fácil —comentó Zelwar mientras se enderezaba y trataba de proteger a sus dos compañeros creando extrañas paredes de metal que parecían salir de la arena —Hay que movernos ya.

—¿A donde sugieres que vayamos? —mencionó el otro de sus compañeros con enorme molestia mientras señalaba el desértico lugar —Es obvio que nos ve a la perfección y sabe bien a quien matar primero —dijo con enojó, pues estaba cansado de pelear.

—Wek —le advirtió Zelwar al creer que haría algo tonto.

—Sverd —exclamó el tal Wek, pues era como maldecir en tal planeta —¡Oye, luzquil! —Wek salió del muro de metal —¡No seas cobarde, atácanos de frente! —alzó su voz y extendió sus brazos.

Los disparos se detuvieron, sorprendiendo a los tres.

Todo se mantuvo calmado durante un minuto, y entonces, el suelo comenzó a temblar, mientras que de la arena salían extrañas barras de metal grueso.

—¿Qué hiciste? —lo regañó Zelwar al contemplar el caos.

—¡Cúbranse!

Los tres hombres se separaron intentando protegerse y no morir clavados en una de las barras de metal.

Zelwar, al concentrarse lo suficiente, logró manipular una de las barras, y con ella creo una esfera de metal en la cual se escondió de inmediato, haciendo algunos agujeros para respirar.
El ya muy agitado hombre, sacó un dispositivo muy parecido a un celular y comenzó a grabar, prendiendo la linterna del mismo. —Hola, Aaron. —dijo con una sonrisa muy bien actuada —Lamento no estar en la tierra para tu cumpleaños, pero... ocurrió algo malo en casa de la abuela y tuve que quedarme un tiempo. —intentó explicarse sin rodeos. —Bueno, en fin. Espero que la estés pasando bien. Ya quiero volver y ayudarte con tus poderes para que puedas... cumplir con el deber que tienes con el mundo —dijo dejando salir una risa, antes de sentir como la esfera comenzaba a moverse bruscamente. —Ah... solo quería decirte... Feliz cumpleaños, Aaron, te quiero. —Zelwar terminó de grabar, apretó rápidamente unos botones y le envío el dichoso video a su hijo.

El hombre sacó un suspiro lleno de alivio, pero la paz le duró, ya que de los agujeros de la esfera comenzaba a entrar un raro gas verde que lo hizo perder la conciencia.

...


La Tierra, actualmente.

El joven Aaron colocó su webcam en posición perfecta, se alejó un poco para quedar en cuadro, y alzó los pulgares al lograr verse en su monitor.

—Muy bien —dijo antes de apretara el botón de "grabar" y sonreírle a la cámara. —Hola, mi nombre es Aaron Carter, y este es mi muestra de control de poder. Espero que sea de su agrado y me den mi certificado de "héroe de Chicago" pronto. —el joven dejó de hablar y extendió su brazo hacia la derecha, logrando atraer hasta él una barra. —Manipulación de metal perfecta —dijo mientras mostraba que era capaz de girar la barra y comprimirla a voluntad. —Ok... Creación de portales —dijo el joven, mientras volvía a extender su mano, pero nada pasó. —Bien, tal vez esa no. —mencionó antes de aclararse la garganta y pasar a otra cosa. —Control total de mi energía —presumió, dejando ver como extraños rayos de energía verdosa salían de sus manos y se dirigían a su techo, causándole algunos agujeros que no se vieron en cámara. Luego, cerró los ojos y dejó salir un poco más de su energía, dibujando una serpiente con ella y logrando crear un látigo verde, que utilizó de inmediato, haciendo ruido en el suelo. El chico sonrió satisfecho antes de continuar. —Y por ultimo...

—¡Aaron! —el grito de su madre lo interrumpió y sobresaltó —¡Debes tomar tu Di-err antes de ir a la escuela!

—¡Un un momento, mamá! —le gritó con algo de molestia.

—¡Y deja de hacer tanto escándalo! —le advirtió —¡Si subo y veo más agujeros en el techo, te quitaré tu teléfono y bloquearé el internet.

—Maldición —dijo mientras intentaba apagar la grabación —¡Sí, mamá! —el joven apagó su computadora y sacó un suspiro cansado.

Pensó en bajar de inmediato, pero no lo hizo, pues la foto enmarcada de su escritorio llamó su atención. Era una linda imagen, que mostraba a su madre, a su padre y a él posando felices con el raro cielo rojizo del planeta natal su padre sobre sus cabezas.

"Toc-toc" El joven Aaron escuchó claramente como alguien tocaba a la puerta, al igual que el resto de la conversación del piso de abajo.

—Hola, señora Cárter —dijo la adorable chica cuando la madre de Aaron le abrió la puerta.

—Hola, Polly —saludó la amable mujer.

—¿Notó que no entré por la ventana? —mencionó la chica con una linda sonrisa en su rostro —Decidí no hacerlo hasta aprender a aterrizar.

—De verdad lo aprecio, Polly —dijo la madre de Aaron.

—¿Esos son waffles? —mencionó Polly con entusiasmo al asomarse por encima del hombro de la mujer frente a ella.

La madre de Aaron ni siquiera pudo responderle, pues la joven entró a la casa a gran velocidad, logrando crear una leve ráfaga de viento que despeinó a la mujer, y la hizo suspirar.

Aaron, al escuchar a su amiga dejó salir una sonrisa, tomó su mochila y bajó con apuro al comedor del lugar dando un salto mortal por las escaleras, buscando presumir.

—Así se aterriza —mencionó antes de poner la vista en su amiga, quien ya estaba sentada en esa pequeña mesa de madera circular.

—Te esfuerzas mucho ¿No? —mencionó Polly fingiendo ser cruel.

—Ay, Polly ¿No te dan de comer en tu casa? —le preguntó Aaron al ver como su amiga usaba su extraña súper velocidad para comer más de diez waffles a la vez, dejando vacío el plato del centro.

La joven, aún con algo de comida en su boca, negó con la cabeza y luego tragó —Ahí no me dejan comer tanto —mencionó como si le causara risa.

—¿Y por eso abusas de la nobleza de mi madre? Que vergüenza —dijo Aaron mientras se sentaba junto a ella.

—No le hagas caso —le dijo su madre —Me gusta cocinar para más de una persona —aseguró con una sonrisa en su rostro antes ir a la cocina y traer el desayuno de su hijo, que solo consistía en huevos con jamón.

—Gracias —dijo Aaron mientras comenzaba a comer.

—¿Y como están tus padres, Polly? —preguntó la madre.

—Ah, bien. Me dijeron que ya no debería venir aquí porque temen que Aaron me coma o ponga huevos en mi cerebro —mencionó Polly, sacándole otra sonrisa a Aaron.

—Ah... —fue lo único que logró decir la madre al escuchar.

—Si, perdón —dijo Polly —Ya sabe cómo son los padres. Se ponen nerviosos cuando les dices que la madre de tu amigo es de New Jersey, y que su padre es de otro planeta.

—Creo que no pongo huevos, pero si quieres me como tu brazo. Si eso es lo que esperan que haga —bromeó Aaron, ganándose la mirada des aprobatoria de su madre —¿Que? Es Polly, seguro le volvería a crecer.

La joven iba a protestar, pero simplemente movió su cabeza de lado a lado, ya que era posible que lo que su amigo decía fuera cierto.

—Recuérdame enviarles un pastel en son de paz —dijo la madre de Aaron.

"Bip-bip". El reloj de en la muñeca izquierda de Polly comenzó a sonar.

—Oh, ya debemos irnos —Aaron se paró de inmediato y jaló a Polly consigo para que se apurara.

—¿Qué? Es temprano —dijo su madre algo desconcertada.

—Es que quiero ir caminando —le avisó. —Nos vemos después, te amo, adiós.

—Pero no haz tomado tu... —la mujer no logró terminar, pues su hijo ya había salido del lugar, quedándose sola.

...
Minutos después. En la entrada de la escuela.

—Mi primo Theo dice que la "Escuela especial para supers" es horrible. Que es como una escuela militar y que planea escapar cuando pueda. —mencionó Polly, creyendo que tenía un conversación con Aaron, pero el joven estaba distraído. —¿Me escuchaste?

—¿Eh? —preguntó confundido. —Ah, perdón, es que... Escuché algo extraño dentro de la escuela.

—¿Extraño?

—Si, creo que alguien me busca —mencionó Aaron, confundiendo por completo a Polly

—¡Oye, Garner! —la gruesa y molesta voz de Gavin los hizo voltear y mirar al larguirucho joven de frente —¿Aún no te aburres del fenómeno de Carter?

—Piérdete, Gavin —dijo Polly mientras empujaba a Aaron para que este entrara de una vez al edificio. —Que idiota —comentó Polly al haberse alejado del sujeto y entrado a la escuela, esperando que la campana sonara.

—Ah, conozco peores —dijo Aaron de manera desinteresada.

—Ah, claro —dijo con sarcasmo. —¿Cómo quién?

—¡Carter! —y entonces, Aaron recibió un fuerte golpe en la cara que lo hizo perder el equilibrio y quejarse.

—Ups —dijo Polly, pues la joven era algo supersticiosa.

—Ay, sí me dolió —se quejó Aarón antes de tronarse el cuello y mirar a su agresor.

—Te vi anoche. —mencionó el agresor antes de soltarle otro golpe, esta vez en la nariz. —Mis amigos están en una celda por tu culpa, maldito fenómeno —volvió a golpearlo.

—Te confundes de persona —le aseguró.
El agresor, al escuchar a Aaron se llenó de ira, e intentó golpearlo de nuevo, pero el joven, está vez esquivó el golpe con facilidad y se lo regresó con un puñetazo en la nariz, dejando al agresor con los ojos llorosos y con una gran cantidad de sangre saliendo de sus fosas nasales.—Mierda —exclamó al notar lo que había hecho.

Polly, al entrar en pánico, tomó los hombros de su amigo, usó su poder para sacarlo del lugar con rapidez, y lo llevó hasta el segundo piso sin que nadie los viera.

—¿Qué pasó? —preguntó Polly muy confundida.—¿Lo conoces?

—Creo que si.

...

15 de Septiembre de 2021 a las 01:29 0 Reporte Insertar Seguir historia
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