makeitcantabile Lian Yun

Eliott era ahora el típico guapo CEO que lo tenía todo entre sus manos. También tenía tras de sí su pasado como el nerd poco agraciado de su época escolar. Y su amor platónico hacia Adeline, la que había sido la princesa más popular de la escuela. Y Noah... Noah era su amigo de la infancia, el idiota que había estado enamorado de él todo esos años. Su amor había empezado a arder una tarde de otoño hace ya bastante tiempo, aunque quizás era momento de dejar que se consumiera junto a él en el invierno.


Cuento Todo público.

#OtoñoenInkspired
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Magnificente- Un cuento para otoño.

Esta historia participa en el concurso: Un cuento para otoño.

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"No hay personas feas sólo gente pobre".

Eliott, sentado en un lujoso escritorio con su nombre en una placa sobre las palabras "CEO" leyó ese mensaje en voz alta y soltó una risa. Definitivamente aquello era algo que podía referirse a él, nacido en una familia esforzada, sin mucho dinero, fue por años sólo el nerd gordo de su clase.

–¿Qué piensas Noah? ¿No aplica para mí también?

El aludido levantó la vista de sus papeles y se acomodó las gafas llevado su vista hacia la ventana. En la calle, los árboles amarilleaban lentamente y el otoño aflojaba sus hojas demandando por su rendición. Soltó un leve suspiro –Creo que depende desde donde veas la belleza, para mí, siempre has sido una persona hermosa.

El chico de pelo negro se subió las mangas de su camisa por los que ahora eran, un par de poderosos y fuertes antebrazos de piel tostada, lo miró e hizo una mueca –Ya comenzaste nuevamente con tus cursilerías ¿De qué hablas? ¿Vas a decirme que mi yo gordo, lleno de acné con gafas y pinta de ñoño era hermoso? No soy idiota Noah — el chico más pálido entrecerró los ojos pensando si debía o no contestar eso. Su amigo tenía un cerebro enorme, pero para las cosas básicas de la vida, era, definitivamente un idiota. Eliott continuó — ¿Recuerdas a Adeline la chica más popular del colegio? No creo que ella piense que lo mismo que tú, si me viera ahora definidamente se enamoraría de mí.

Por supuesto que Noah la recordaba, ese torpe frente a él había estado enamorado de la chica desde la primaria, ella había sido la princesa del colegio los doce años que estuvieron en él. Evidentemente, jamás tuvo las agallas de confesarse, así que todo terminó en un sencillo y doloroso amor jamás revelado.

Pero ahora que ese tonto de Eliott tenía buen aspecto, un coche de lujo, ropas costosas y un reloj colgado de su muñeca, que podría costarle el salario completo de un año a una persona normal, tampoco es que estuviera lejos de las expectativas de una princesa como esa. Por supuesto que habían muchas chicas enamoradas de él y había tenido varías aventuras en el transcurso de esos años, que solían terminar muy mal.

Pero sin duda, el mayor idiota ahora mismo en esa oficina, era Noah mismo, que para su mala suerte, se había enamorado de este tipo heterosexual con el que había crecido. Sin duda, no debía tener ni una gota de amor propio en su cuerpo, lo había seguido a la universidad cuando dijo que quería convertirse en ingeniero y ahora nuevamente, lo había seguido en su loco proyecto de tener una empresa y se había convertido en su asistente ¿No era acaso un poco masoquista igual? Un excelente enamorado disfrazado de amigo de la infancia, finalmente respondió a la pregunta de su acompañante con una mentira –No lo creo.

Eliott sonrío un poco, mientras cerraba una carpeta – Vamos a preguntarle cuando la vea hoy.

Noah lo miró unos segundos con sorpresa – Espera ¿Tienes contacto con ella?

–Nos encontramos en un café el otro día, una extraña coincidencia, dijo que estaba esperando a alguien pero en todo el tiempo que hablamos nadie llegó, luego me preguntó si quería salir a cenar — Noah quiso evitar poner los ojos en blanco pero no pudo hacerlo, sin embargo, el inconsciente frente a él, continuó sin siquiera notar su expresión sarcástica— Tú también deberías buscarte una novia cualquiera que no te conociera pensaría que tienes ciertos problemas allí abajo amigo, o que tienes otro tipo de gustos, aunque la verdad, estoy seguro, de que tienes una chica escondida por ahí y no quieres decirme, tengo un buen cerebro ¿Sabes? No hay nada que puedas esconderme.

Noah miró el lapicero deseando que de repente esa pequeña caja de madera se convirtiera en una bomba que pudiera lanzarle al joven frente a él — Sí imbécil, soy gay y estoy enamorado de ti ¿Qué dices? ¿Vas a salir también conmigo o sólo me convertiré en otra de tus aventuras de una noche? — Eliott se quedó en silencio y lo miró sorprendido analizando la expresión del chico castaño frente a él, intentando descifrar si hablaba en serio. Noah se quedó en el sitio lívido, sus mejillas parecieron perder incluso un tono más y se veía como un fantasma. Sin embargo, tras unos minutos de silencio Eliott comenzó a reírse.

—Está bien, si no quieres decirme no me digas, entiendo que eres reservado y amas tu privacidad, puedo respetar eso— en su interior, su corazón pareció saltarse un latido. Casi pensó que hablaba en serio, pero no podía ser posible porque Noah lo había visto en sus peores momentos de la infancia y adolescencia, no había forma de que alguien pudiera enamorarse de él luciendo así.

Noah negó y rodó los ojos, incluso con toda esa ropa costosa, su instructor de gimnasio y toda su nueva belleza, jamás se iba a creer que alguien estaba enamorado de él, lo conocía profundamente y sabía prácticamente todo lo que pasaba por su cabeza. Bajó la vista nuevamente a sus papeles y frunció el ceño, esas malditas cuentas le estaban pasando un gran dolor de cabeza. Eliott se había parado tras de él afirmando sus manos una a cada lado de su cuerpo en el escritorio, incluso obligándole a inclinarse un poco. Le dio un corto vistazo a lo que estaba haciendo y luego se devolvió nuevamente a su escritorio para ponerse la chaqueta de su traje.

–Te faltó agregar los descuentos en la columna E– dijo como quién no quiere la cosa, mientras se paraba frente al espejo para chequear su aspecto. Noah, cuyo cerebro pareció detenerse por la cercanía ajena, lo miró en silencio mientras tomaba las llaves de su coche, salía de la oficina y le daba una última mirada con una sonrisa –Bueno, me voy a mi cita, deséame suerte, quizás esta vez será la definitiva.

Noah no alcanzó a reaccionar mientras lo miraba marchar, maldijo en voz baja y luego entre dientes murmuró –Qué diablos dice, me habría dado cuenta si hubiera olvidado los desc...

Pero Eliott tenía razón. Siempre solía tenerla en este tipo de cosas. Una lástima que no fuera igual de despierto para todo lo que pasaba a su alrededor.

Soltó un suspiro mientras terminaba de corregir su planilla y cerraba su computadora. Al contrario de su amigo, él no tenía nada que hacer más que irse a la soledad de su apartamento, ignoró completamente su coche y se dirigió hacia la calle. No tenía deseos de irse a casa.

Pero no tenía ningún lugar al que ir.

Por supuesto que a lo largo de los años, no había tenido alternativa que acostumbrarse al estilo de vida de la persona que amaba, incluso aunque conllevaba ese dolor que le generaba verlo al lado de una y mil chicas. Y a su vez, no podía evitar esos deseos que le daban de protegerlo del mundo. Eliott podía ser un casanovas, pero sin duda, seguía siendo un tipo torpe e inocente, es por esto que sus novias solían sacar de su billetera una gran cantidad de regalos cada vez que salían. Se preguntó cómo se había enterado de eso también Adeline, no había forma que una chica superficial como esa hubiera decidido de repente a interesarse por el ñoño de su clase.

Miró la luz dorada del atardecer que se filtraba por las hojas en ese camino y una sonrisa triste salió de su boca, si era un buen amigo debería desear que fuera feliz, que tuviera éxito en sus citas, pero en la parte más oscura de su corazón, entre los dos deseos más egoístas y arrogantes, no podía evitar esa vocecita que deseaba que se quedara junto a él, ser él la persona que podía hacerlo feliz.

Cuando las chicas lo dejaban y le decía que nunca sería amado por nadie, su corazón gritaba desesperado: "Yo sí, tonto, yo puedo amarte, si tan sólo te voltearas a mirarme alguna vez, serías capaz de verlo en mis ojos, en cada parte de mí ser, serías capaz de percibirlo". Pero Eliott, jamás se había volteado para verlo o quizás más que no verlo, lo estaba ignorando porque quería evitar tener que rechazarlo, quería evitar que perdieran su amistad.

En aquel camino dorado del parque, con el suave y tibio aire rozando su piel, las hojas que se soltaban serenas de esos árboles parecían llorar y hacer eco a su dolor. El sufrimiento estaba allí, era inevitable, como esa añoranza que tenía por ser amado de vuelta. Quizás simplemente debería soltar, rendirse ante el invierno y dejarlo azotar y barrer esos sentimientos de una sola vez con lluvias y tempestades. Al menos, después de todo eso, ya no habría más dolor.

Parecía estar invitándolo a rendirse y dejarlo todo ir.

Muchas veces no se había dado cuenta, pero habían en la vida, esos momentos que no se pueden olvidar, quizás un último adiós, un saludo o una frase en una conversación casual. Esos momentos que quedan escritos en nuestra memoria con fuego, un fuego que cuando termina de apagarse deja tras de sí, cenizas imborrables.

Ese otoño que nos deja como recuerdo que el verano también existió, mientras reparte alrededor las hojas de los arboles, memorias amarilleadas de tiempos más cálidos y de momentos más felices. Para Noah, había sido fuego esa tarde de septiembre en que se habían sentado juntos en aquel mismo parque y cerrando los ojos con una suave sonrisa en el rostro, Eliott había susurrado: "Ojalá podamos pasar el resto de nuestra vidas juntos, varados en este mismo instante, es perfecto".

Sin quererlo, para Noah esa había sido una promesa. En ese momento, el verano se había quemado en su corazón y había vivido su interior el resto del tiempo ardiendo a fuego lento junto al paisaje.

19 de Septiembre de 2021 a las 04:42 7 Reporte Insertar Seguir historia
8
Fin

Conoce al autor

Lian Yun Mediante las palabras el universo parece no tener límite alguno. Comencé a escribir porque quería ver mis sueños plasmados en mi realidad. Desde el día en que mi primera historia tomó forma comencé a saber lo que era realmente soñar. IG: @makeitcantabile

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Isy Isy
No me duele, me quema, me lastima. T-T Fue muu hermoso, como siempre.

  • Lian Yun Lian Yun
    Isy, aquí yo haciéndote sufrir –la maldad. Escribiré algo más feliz algún día , lo prometo! AJAJA 3 weeks ago
Luther Hoffer Luther Hoffer
Definitivamente, amo todo lo que haces.
September 20, 2021, 23:13
Ciren Janne Ciren Janne
Estupendo!! Me emocionó mucho y admiro tus escritos!! Eres un excelente escritora y tendrás mucho éxito!! Enséñame a escribir como tú!! Que andes bien !! Abrazo 😊💫
September 19, 2021, 19:00

  • Lian Yun Lian Yun
    Cireeen, gracias por tu comentario, me encanta saber que lo disfrutaste, muchas muchas gracias por animarme. Aún tengo un larguísimo camino que recorrer, pero aún así, siempre podemos aprender la una de la otra, sería genial poder mantenernos en contacto por algún medio. Que tengas un lindo inicio de semana! Cariños ❦ September 20, 2021, 04:29
Ariam Ariam
Muy bueno
September 19, 2021, 10:20

  • Lian Yun Lian Yun
    ¡Muchísimas gracias por leerlo! Me hace muy feliz saber que te gustó. September 20, 2021, 04:25
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