cecemarin1013 CeceM.

Todo su mundo, o como Jungkook antes lo conocía, cambia brutalmente a raíz del asesinato de sus padres, obligándolo a él y a su hermano mayor a huir en busca de asilo y de venganza, encontrándose con un futuro incierto, con personas antinaturales y con seres que sólo él había escuchado o visto en los cuentos que su madre le contaba cuando era pequeño. Al parecer su destino tenía una carta bajo la manga y un par de ojos dorados que lo seguirían a todos lados, convirtiéndose así, en su salvación o en su perdición, todo dependiendo de la carta que Jungkook eligiese tirar al final. Advertencia: Contenido +18 Contiene: Pareja h+h *Omegaverse *Taekook *Mención a otros ships Todos los derechos reservados © Prohibida su copia o reproducción total sin autorización del autor. | Honeymoon |


Fanfiction Celebridades Sólo para mayores de 18. © Todos los derechos reservados

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Prólogo



"El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos"




















Él corría por más que sentía a sus piernas débiles y adoloridas, él corría.



Corría porque sabía que por más insulsa que era su vida, de ese preciso momento dependía todo, para ser más específicos, su vida dependía de lo tan rápido que él pudiese ser.



No supo en qué momento terminó siendo orillado a ese instante donde ya no existían más posibilidades, era ahora o nunca. Tan literal que Jungkook sentía que jamás había producido tanta adrenalina recorrer por su cuerpo entero.



La lluvia cayendo a cántaros tampoco le estaba ayudando, nada en ese instante parecía querer ayudarle, nada.




Empezó a gritar desconsolado cuando a su mente vino la imagen de su madre, ella... ¡Oh, por dios, su hermano! ¡Toda su familia entera!




Su corazón parecía que en cualquier momento saldría disparado de su pecho ante el pensamiento de que su hermano se había quedado atrapado ahí.




Las lágrimas le empezaron a dificultar la visión y poco a poco sintió como su velocidad fue disminuyendo considerablemente, sintiendo pánico cuando su cuerpo se quedó quieto en medio de la nada, importándole poco y nada el seguir huyendo, sintiendo de pronto que todo su esfuerzo sería inutil.




¿Qué de bueno le quedaría en su vida si el estaría completamente sólo? ¿Valía la pena intentar salir ileso de aquella situación?



¿Estaría dispuesto a vivir una vida donde lo había perdido todo y a todos?




Lo pensó, vaya que sí, pero no tuvo tiempo para toma una decisión, detrás de él se escuchó el ruido pesado de un motor acercándose y cuando menos se lo imaginó empezó a dirigirse hacia él.



Jungkook ni siquiera fue capaz de quitarse de la autopista, se quedó justo al medio, sintiendo que su cuerpo no estaba recibiendo las órdenes que él gritaba con desesperación en su interior.




— ¡Anda, sube! ¡No me quedes mirando, joder!... ¡Jungkook! —



Jungkook reaccionó sorprendido ante el grito desesperado de su hermano, haciéndole caso y auto obligándose a subir de una vez por todas a esa moto, cuando estuvo encima miró hacia atrás confirmando que venían varias personas corriendo con una velocidad inhumana hacia ellos, oh por dios.



La rapidez en que aquella moto anduvo fue abrumadora, no le quedó de otra que sostenerse de la cintura de su hermano, rogando que esa gente no pueda alcanzarlos y permitiéndose sollozar bajito al darse cuenta que si su hermano estaba ahí, con él, significaba una sola cosa y esa era que su padre... él...



— ¿E-ellos... — ni siquiera pudo terminar de preguntar al sentir que su voz sonaba estrangulada y detenida por la lluvia que caía casi burlándose de ellos, sintió como el cuerpo de su hermano se contrajo incómodo bajo sus brazos.




Jungkook volvió a desviar su cabeza hacia atrás dándose cuenta que, feliz y extrañamente, ya no había nadie persiguiéndoles pero sabía que no debía confiarse de ello, mirando a sus costados se sorprendió al no reconocer en donde estaban, todo era oscuro y las pequeñas casas alejadas que habían en la ruta apenas y se podían divisar solo por la pequeña lámpara que tenían encendidas en las afueras de las mismas, sintió un pinchazo en su pecho al imaginarse que estaban saliendo de Seúl... Ellos probablemente ya no podrían regresar jamás y su vida de ahora en adelante se basaría en intentar huir y mantenerse con vida.



No sabía cuanto tiempo había pasado, pero pareció una eternidad cuando la lluvia fue descendiendo su intensidad convirtiéndose en pequeñas gotitas indefensas, sentía el cuerpo entumecido para cuando su hermano orilló la moto frente a una estación de servicio que contaba con un pequeño restaurante y un pequeño super mercado.



— Ve al baño mientras tanto, cargaré gasolina. —



Jungkook bajó como pudo de aquella enorme moto que tanto habían odiado sus padres y que tanto problema les había dado cuando su mayor empezó a manejarla, misma moto que al parecer ahora les había salvado la vida, al menos eso parecía por el momento.



— No demores mucho —



Jungkook volvió a asentir sin decir nada mientras con la mirada buscaba los baños, cuando los encontró se adentró casi con prisa al sentir de pronto la necesidad de orinar y de un poco de calidez, pero esa última opción quedaba vetada.



Lo primero que le recibió fue su imagen demacrada en el espejo, tenía los ojos hinchados por el llanto y unas enormes ojeras haciendo presencia debajo de éstos, su rostro estaba completamente pálido y su pelo parecía adherirse a su piel debido a la humedad que aún traía, no había sentido frio hasta que el ambiente cálido de aquel lugar lo recibió provocando que su ropa mojada se pegue aun más a su cuerpo.



Fue rápido para cuando regresó con su hermano que se encontraba apoyado en su moto hablando con uno de los empleados del lugar, dedujo. Cuando llegó hacia él detalló que lucía igual de cansado, más una ligera expresión de alerta se denotaba en su cuerpo rígido.



— Hay una cafetería, ¿Quieres ir a comer algo? — Jungkook tragó duro sintiendo la falta de comida en su sistema, pero aquí la pregunta no era si él quería, la pregunta era si ellos podían perder el tiempo haciendo tales cosas.



— ¿N-no deberíamos de seguir? — su hermano pareció pensarlo pero finalmente asintió, Jungkook ni siquiera sabía que significaba "Deberíamos seguir" ¿Seguir a dónde?, No tenían un lugar a donde recurrir.



— Tienes razón — se encontró de acuerdo su hermano — Debemos de aprovechar que aún es de noche, venga, sube. —



Su hermano fue el primero en hacerlo siendo imitado por Jungkook que volvió a aferrarse a su cintura.




— ¿Estamos seguros Namjoon? —



Su hermano lo miró por encima de su hombro quedándose en silencio y haciendo sentir a Jungkook un completo idiota por pensar ello, pero demonios... Él necesitaba aunque sea que le mientan para que su alma pueda quedarse tranquila.



— Lo estaremos cuando estemos lo suficientemente lejos de aquí — Namjoon no le dio tiempo a Jungkook de responder cuando arrancó la moto haciendo crujir el motor y saliendo a toda velocidad, dejando toda su vida atrás.




Y es que ni siquiera tenía dudas de que Namjoon hubiese salido con vida del ataque, él era el doble de musculoso y grande que Jungkook, era rápido y casi siempre sus reacciones eran instantáneas, en cambio Jungkook tenía que procesar que estaba en peligro y en estado de alerta todo el tiempo, él era tan malditamente miedoso que casi siempre se veía preso de ese estado de terror y pánico y se quedaba paralizado.



Si no hubiese sido porque su madre le gritó, suplicó, que huya él probablemente se hubiese quedado esperando su muerte.



— Ellos están muertos — dijo Namjoon luego de varios minutos solo escuchando el sonido del motor de la moto.


Jungkook escondió su rostro en la espalda de su hermano, sintiendo lo abrumante de todo ello.



Y es que nadie se lo esperó, joder... ¿Quién se espera despertarse en medio de la noche con los gritos de sus padres y hombres queriendo matarlos? Nadie se esperaba encontrar en su casa a más de diez hombres intentando acabar con su familia.



Supo que la situación empeoró y se hizo realidad el peligro cuando dos de esos hombres apresaron a su madre y con tanta facilidad le doblaron el cuello hacia un costado, hasta pudo asegurar que la débil piel que unía su cabeza con su cuello se desprendió.



Más nunca, jamás, olvidaría esos ojos verdes apagados de su madre mirándole como si le pidiese perdón, con esa mirada tan triste suplicándole que huya, el no logró ver el final, porque en ese instante corrió fuera de ahí siendo presa del pánico.



— Entonces, papá... — pareció una eternidad de silencio cuando Jungkook volvió a hablar, Namjoon sólo asintió confirmando que su padre también había corrido con ese final.




No había existido persona más buena y bondadosa que su padre, aunque siempre era conocido por su autoridad, él era amor y paz, era el lugar seguro de Jungkook, y odiaba mencionar un "era", pero la realidad era esa, ya nadie los protegía, ya nadie sacaría la cara por ellos, ahora estaban completamente solos y a la deriva.



— Iremos con la tía Iseul, es la única que nos puede ayudar... Debemos saber quién estuvo detrás de ésta noche Kook, esto no fue algo de un ajuste de cuentas, uno de los hombres le dijo una palabra a mi papá antes que lo mate... Esa palabra... yo sé que significa algo y tal vez la tía Iseul sepa decirnos qué es. —




Por supuesto que Namjoon no se escondería el resto de su vida, él buscaría los culpables e iría uno por uno detrás de ellos.



Pero Jungkook… Él realmente necesitaba tiempo para procesar que sus padres ya no estaban, tiempo para entregarse al dolor, pero tal parecía que Namjoon no tenía aquello en sus planes.



Ahora su destino estaría en base a lo que su tía Iseul diría, ella vivía en un pequeño pueblo, tan pequeño que sus padres siempre le habían retado a Jungkook cuando éste en vez de llamarlo por su nombre le decía "Aldea", al parecer no era tan viejo como para ser llamado de esa forma, pero las pocas veces que habían ido a ese lugar a visitar a su tía se encontraron con casas antiguas, un frio aterrador y a todo ese pequeño pueblo rodeado por montañas y árboles de color blanco debido a la nieve.



Jungkook realmente no tenía tanta esperanza en conseguir algo de la tía Iseul, esa anciana casi siempre deliraba con historias paranormales, uno de los motivos por el cual su padre tomo la decisión de no ir más luego de un episodio un tanto extraño hace muchos años atrás. Le parecía raro que Namjoon haya tomado la decisión de recurrir a ella, pero si se ponía a pensar a fondo no era tan descabellada aquella idea.



Ellos no tenían abuelos, o al menos sus padres jamás les habían mencionado la existencia de otro familiar aparte de la tía Iseul, ni siquiera en fotografías, nada, no había nada de ellos, lo único que recuerda es que todo álbum familiar empieza desde el concebimiento de Namjoon, luego con la de Jungkook, pero parecía como si antes de formar una familia ellos no hubiesen tenido nada. Y si era honesto ni él ni Namjoon tuvieron curiosidad por saber más sobre el pasado de sus padres, y ahora podía preguntarse porqué jamás preguntó sobre sus abuelos o si existían más tíos o primos... ¿Por qué siempre habían sido sólo ellos cuatro en conjunto con la tía Iseul?





Jungkook se sentía hambriento, sucio y de un mal humor que parecía arrastrar consigo todos los males del planeta.



El sol apenas y estaba saliendo de su escondite calentando un poco su cuerpo entumecido, sentía que perdía la fuerza en sus brazos y su agarre de la cintura de su hermano poco a poco se iba soltando, no había podido dormir ni siquiera un minuto, se mantuvo alerta toda la noche por si alguien aparecía detrás de ellos con la intención de matarlos.




Miró confundido a su alrededor cuando Namjoon disminuyó considerablemente la velocidad de la moto para finalmente detenerse frente a un cartel que indicaba un camino que no estaba pavimentando



— ¿Llegamos? — preguntó Jungkook sin separarse ni un sólo centímetro de su hermano, miró hacia donde la mirada de su mayor estaba fija para encontrarse con otro cartel que decía "ANDONG" en letras un tanto borrosas debido a la antigüedad de la misma.



— Creo que sí — responde Namjoon volviendo a encender la moto y desviando la dirección de la autopista hacia ese estrecho camino. — Sujétate, subiré la velocidad — Jungkook ni siquiera terminó de aferrarse al cuerpo de su hermano cuando éste salió disparado en la moto, provocando un fuerte viento y polvo chocando contra ellos.



Más luego de un par de minutos el camino de tierra se convirtió en una autopista asfaltada y rodeaba de árboles de un verde intenso. El menor frunció su ceño, éste lugar no era para nada a lo que recordaba cuando era niño, ¿Acaso Namjoon se equivocó de lugar? se preguntó varias veces, pero mientras más avanzaban todo a su alrededor fue cobrando sentido, los enormes bosques a sus costados le dieron a entender que si se trataba de ese lugar, al parecer no era siempre frío y parecía confirmarlo, tal vez su familia siempre decidía ir en la peor fecha.



Su corazón se aceleró cuando frente a ellos empezaron a aparecer pequeñas casas a metros de distancia entre ellas, para luego, finalmente, ver a lo lejos el pequeño pueblo, una suave sonrisa adornó su rostro sin darse cuenta, estaban ahí, en Andong, lugar donde su padre había nacido y crecido, miles de recuerdos llenos de nostalgia atacaron a Jungkook cuando reconoció la pequeña plaza del lugar, recordaba como un pequeño Jungkook de seis años solía ir saltando por los alrededores aferrado a la mano segura de su padre... Ahora esos recuerdos dejaron de tener un significado bonito, ahora se volvieron negros y feos, recordando todo lo que tuvo y todo lo que perdió.



Desvió su atención a la gente que recién se iba despertando ya que cuando ingresaron en el pueblo lo primero que les recibió fue el agradable olor a pan y los negocios empezando a abrir, Jungkook sintió su boca salivar ante el hambre que tenía, lo único que quería era llegar a casa de la tía Iseul y poder comer un poco, aunque sea un vaso de agua, cualquier cosa.



— Vaya, este pueblo sigue siendo igual — susurró Namjoon cuando observó a algunos curiosos pueblerinos abrir las ventanas de sus casas para ver quienes eran los locos que conducían una moto a las siete de la mañana. — Seguro seremos la comidilla del día — rió Namjoon negando acelerando más rápido.



Lo malo de la casa de la tía Iseul es que quedaba casi al finalizar el pueblo, que solo constaba en veinte cuadras, la casa quedaba justo debajo de una enorme montaña rodeaba de bosques, para cuando llegaron Jungkook se bajó con tanta prisa sintiendo a sus piernas adormecidas hormiguearle con alivio luego de cinco horas de haber estado en la ruta, ni siquiera alcanzó a dar dos pasos en dirección a la casa de su tía cuando la puerta se abrió de golpe dejando ver a la anciana que estaba ya vestida, los observó con una sonrisa enorme pero a la vez parecía consumida por la tristeza.



Namjoon llegó a su costado y Jungkook decidió no decir palabra alguna, dejaría que su hermano mayor explique todo.



— Oh, se demoraron en llegar, ¿Tuvieron algún inconveniente? —




Namjoon y Jungkook se miraron por varios segundos, sin decir nada, la sorpresa siendo la única reflejada en sus jóvenes rostros.



— ¿Le dijiste que vendríamos? — susurró despacio Jungkook a su hermano que negó con prisa



— Venga, pasen... Han ganado la curiosidad de la gente — sonríe la anciana Iseul abriendo más su puerta dejando que los dos menores ingresen, pero justo antes de que Jungkook ponga un pie dentro de la casa sintió un cosquilleo terrible en su nuca que hizo a su cuerpo estremecerse y temblar, las puntas de sus dedos se volvieron fríos con tanta prisa que se sintió hasta mareado.


El ceño fruncido de su tía le hizo estremecer, ¿Se había dado cuenta de eso? ¿Acaso se desmayaría debido al hambre?



Jungkook sintió una necesidad profunda de salir de esa casa, sintió la necesidad de correr por los bosques en busca de ayuda, pero optó por girar su cuerpo observando hacia el bosque, ni siquiera supo porqué su mirada fue directo hacia ahí pero frunció su ceño cuando en medio de los árboles vio dos pequeñas luces doradas y fijas alumbrando el lugar con demasiada intensidad.



Jungkook abrió su boca para hacer mención a aquella extraña luz, pero las frías y delgadas manos de su tía se aferraron a sus muñecas obligándole a pasar y cerrando la puerta detrás de ella casi con efusividad.



— El bosque está prohibido Jungkookie, ¿No te lo había dicho antes? — la sonrisa de su tía le hizo sonreír, claro que lo recordaba, y aún no entendía porque sus padres y su tía sentían tanto pánico con que Jungkook se adentre en ese lugar, claramente él no estaba tan descabellado como para adentrarse en un lugar que le daba pánico, jamás lo haría y no era necesario que le repitan dos veces aquello, él jamás iría. — ¿Quieren comer algo? Y... Oh, chicos... Ustedes realmente se ven terribles, primero vayan a darse una ducha en lo que les preparo un nutriente desayuno, ¿Si? —



Para que Namjoon no ponga objeción significaba una sola cosa, la tía Iseul daba miedo. Jodidamente miedo.



Ninguno de los dos dijo nada, ni siquiera pusieron objeciones cuando fueron guiados hacia el segundo piso donde se encontraba un baño — Deben turnarse, su anciana tía no tiene tantos baños — con una suave sonrisa la tía Iseul los dejó solos, ambos hermanos dándose miradas totalmente confundidos.



— ¿Por qué no le dijiste lo que pasó? — pregunta Jungkook, ninguno de los dos haciendo algún ademán por entrar a ducharse, Namjoon se sentó sobre la tapa del váter observando sus manos, como si ellas fuesen más importantes en ese momento.



— ¿Cómo le digo que su hermano murió, Jungkook? — respondió el mayor luego de varios minutos — Ni siquiera pensé cuando tomé la decisión de venir, sólo se me vino su nombre a la mente y... Mierda, es muy anciana, no quiero cargar con su muerte cuando le cuente lo que le pasó a nuestros padres —



Jungkook asintió débilmente sentándose en el piso, estaban perdidos. — ¿Crees que esa gente venga por nosotros aquí? Yo me estuve fijando en todo el camino y nadie nos siguió —



— Realmente espero que no lleguen hasta aquí... Porque si no estaremos exponiendo a nuestra tía a un problema ajeno —



— ¿Crees que esa gente nos quiera a nosotros también? ¿Crees que nosotros fuimos su objetivo? — esa pregunta había estado atormentando a Jungkook en todo el camino hacia ese pueblo, porque si era así, Jungkook jamás se perdonaría el que sus padres se hubiesen sacrificado por ellos, Jungkook al menos sentía que no se merecía aquello.



La expresión de Namjoon era un conjunto de cosas que no podía descifrar, o al menos no tenía las ganas ni la intensión de hacerlo.



— Jungkook… No sé que nos deparará el destino, no sé si mañana aún seguiremos aquí, pero quiero que entiendas algo, ¿Bien? — el menor asintió tomando la mano que el mayor alargaba hacia él — Eres mi hermano menor y te cuidaré con mi vida, prometo que vengaremos la muerte de nuestros padres y nos iremos lejos de aquí, ¿Confías en mí? — el menor asintió con los ojos brillosos debido a las lágrimas — Estaremos bien, si nos mantenemos unidos todo estará bien. Ahora solo tenemos que poder enfrentar a la tía Iseul y tal vez decida darnos asilo por algunos días hasta que veamos que hacer. —





Jungkook no se consideraba como la persona más fanática de las duchas a las siete de la mañana, menos con agua totalmente fría ya que dudaba de la existencia de un poco de calefacción en ese lugar exista, pero su cuerpo agradeció estar limpio y agradeció la ropa limpia y seca que su tía les había dejado para que se pongan.



Parecía que Jungkook había tomado costumbre mirarse tanto al espejo porque se encontró perdido en su reflejo por mucho tiempo, de nuevo, su pelo estaba demasiado largo, casi le llegaba hasta los hombros pero su madre le había dicho que le quedaba bonito, que se veía más joven, quiso reír... A sus diecinueve años lo menos que quería era lucir joven. Su cuerpo era delgado y no tenía ninguna intensión con cambiarlo al hacer ejercicio, habían cosas que no eran para Jungkook y eso era uno de ellas.




Cuando por fin puso fin a sus pensamientos llenos de banalidades salió del baño bajando las escaleras que lo separaban de golpe de la realidad, él realmente deseó que Namjoon ya le hubiese contado a la tía Iseul lo que les había llevado al pueblo, más su desilusión fue grande cuando llegó al pequeño living de la casa y los encontró en silencio, Namjoon casi devorando la comida que se le había ofrecido.



— Pequeño, ¿Qué tal la ducha? — preguntó su tía sin despegar su mirada de él, casi haciéndole sentir incómodo. Bajo su atenta mirada Jungkook tomó asiento al lado de Namjoon y no dudó en tomar un pequeño sándwich de la bandeja frente a el para luego devorarla hambriento, su estómago rugió lleno de placer al ser finalmente alimentada. — Veo que estaban hambrientos... —



Después de lo que parecieron varios minutos, ambos llenos y tranquilos, observaron fijamente a su tía que se acomodaba en su sillón — Nos atacaron ayer noche — larga Namjoon de pronto, tomando por sorpresa a Jungkook pero la expresión de su tía era tranquila — Varios hombres irrumpieron en nuestra casa y … —



— Sé lo que pasó — susurra Iseul poniéndose de pie y caminando hacia uno de los ventanales que daban al bosque, se quedó ahí, parada, mirando hacia los enormes árboles que parecían infinitos, ambos hermanos se dieron una mirada confundida — Sabíamos que esto pasaría tarde o temprano, ellos no podían huir para siempre, lo sabíamos —



Jungkook miró a su tía con su cara desencajada, misma expresión plasmada en el rostro de Namjoon



— ¿Qué quieres decir con eso tía? — preguntó Namjoon casi con la voz totalmente ronca — ¿Cómo que ellos se lo esperaban? — la tía Iseul soltó un suave suspiro antes de volver su atención a sus dos sobrinos que parecían totalmente perdidos en aquella conversación, caminó nuevamente hasta tomar asiento frente a los menores



— Hay cosas que ustedes no saben... Cosas que probablemente deban de saber... Pero no es momento para taladrarlos con toda la información, necesitan descasar y cuando estén más tranquilos y relajados hablaremos y yo les responderé todas las dudas que tengan, ¿Bien?... Iré al mercado por comida, ¡Les haré Kimchi! ¿Aún es tu favorito Kookie? —



Jungkook se estremeció ante el apodo, apodo con el que su madre solía llamarlo cuando era niño, más terminó asintiendo luego de unos segundos obviando la presión en su pecho. Extrañaba tanto a sus padres que aún no se hacía a la idea de que no los volvería a ver más.



Ni siquiera tuvieron la oportunidad de hacerles una ceremonia, un velorio, un entierro digno como ellos se lo merecían, ¿Ya habrían encontrado sus cuerpos? ¿Qué harían con ellos la policía? ¿Ya todos habrán notado que Namjoon y él habían desaparecido? ¿Les importaba si quiera?.



La tía Iseul lo devolvió a la realidad cuando se puso de pie e hizo un ademán con salir de la casa pero Namjoon se puso de pie con prisa, deteniéndola.



"Omnia redit ad id quod erat" — susurró suavemente Namjoon, esperando alguna reacción de su tía, más sintió su estómago contraerse cuando observó a la anciana quedarse con la mano en el pomo de la puerta con la mirada perdida y Jungkook juró que la mirada que le dio a Namjoon fue aterradora.



— ¿De dónde conoces esa frase? — masculló, luego de varios minutos, entre dientes antes de caminar con prisa hacia Namjoon, observándole fijamente — ¡De dónde Namjoon! — exclamó, el terror personificándose en su rostro. Jungkook se hizo chiquito en uno de los sillones, Namjoon tragó duro con la respiración completamente agitada.



— Uno de los hombres dijo eso antes de que matase a mi papá... ¿Qué significa eso?—



La tía Iseul se volvió completamente pálida, retrocediendo en sus pasos hasta apoyarse en la mesa que estaba en el centro del living, con la mirada aún perdida, como si buscase en sus recuerdos, todos malos por cierto.



Jungkook se puso de pie con tanta rapidez que hasta se mareó en el proceso pero nada lo detuvo para ir en busca de su hermano y sujetarse de su brazo, cuando la tía Iseul levantó la vista hacia ellos fue cuando Jungkook se dio cuenta que nada, maldita sea, nada estaba bien.



— Brulefer — mencionó la tía Iseul con el verdadero terror en su expresión — Oh dios... Todo vuelve a lo que fue — susurró la anciana antes de caer desplomada contra el frío suelo.


3 de Septiembre de 2021 a las 01:50 5 Reporte Insertar Seguir historia
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Frida Etsuji Frida Etsuji
Presiento que me va a encantar este ff absnhadhs 👌🏽👌🏽
September 13, 2021, 12:54
Zheila Franco Zheila Franco
Me voy 🏃‍♀️🏃‍♀️🏃‍♀️🏃‍♀️🏃‍♀️ a preguntarle a Google que es o quien es brulefer 😌
September 04, 2021, 19:31
Kia Say Kia Say
Todo este misterio me pone ansiosa pero me fascina!!
September 03, 2021, 13:52
VR Vivian Rodriguez
Ahh que emoción!! Ya quiero empezar a leerla 🥺🥺
September 03, 2021, 03:35
Gabriela Franco Gabriela Franco
brulefer...
September 03, 2021, 02:38
~

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