mariamthelive Mariam Martínez

Lo miro embobada, es el hombre más guapo que he visto en mi vida, y me he estado restregando con el como si no hubiese un mañana, su sonrisa puede romper miles de parejas, matrimonios, corazones, su cara es perfecta y por la luz que hay puedo ver los ojos azules  que parecen dos diamantes y me vuelvo a repetir, me está entrando Ami. Seguimos bailando como ni nada hubiera pasado, como si mi cara no fuese la de una tonta miéntras lo mi miro es bastante más alto que yo, yo mido uno sesenta y cuatro y el debe de medir como un metro noventa, veo cómo se acerca a mi oído y me dice, _me encanta como bailas. Su aliento me eriza la piel y mis pezones se erizan tanto que tengo que separarme de el para que no los note, al no llevar sujetador siento como me roza la tela del mono. trago saliva y lo miro, dejo de bailar y le cojo la mano, no voy a perder la oportunidad de poder tener a alguien así aunque sea solo una noche.


Erótico Sólo para mayores de 18.

#romance #
43
2.6mil VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todos los domingos
tiempo de lectura
AA Compartir

1

Después de media hora dándome una ducha.

Cuando ya se me han puesto los dedos más arrugados que una pasa. decido salir y empezar a vestirme para la fiesta de cumpleaños de mi compañera de piso Laura. hoy cumple veinticinco años, y la muy loca ha decidido reservar una zona VIP del local de moda más famoso de Madrid.

Allí iremos con nuestras amigas de fuera. se quedarán a dormir en casa.como todos los años que Laura lo celebra a lo grande.


— Lara vamos, pero sí que tardas. — Me grita Laura desde el otro lado de la puerta del aseo.

Salgo del baño y la encuentro en la puerta — Que, Si pesada ya estoy, estaba lavándome la cabeza.

Recorro el pasillo hacia mi habitación y siento como sus pasos siguen los míos.

— ¿Qué te vas a poner? — Me pregunta abriendo mi armario de par en par.

— Ponte el vestido rojo. no el mono negro, dios nena tienes que empezar a comprar ropa para ligar ¡ya!.

— Laura, sal de la habitación y vete a cambiarte tú, no te preocupes voy a ir despampanante — Le digo empujándola hacia la salida.

Resoplando se va y cierro la puerta con pestillo, rebusco en el armario y no me decido y pienso: en verdad ella tiene razón, debería empezar a comprar vestidos nuevos, pero me da pena tirar la ropa que tengo. Sé que voy a llenar el armario de ropa que no voy a usar más de una vez.

Al final me decido por el mono de pantalón corto negro con escote, lo dejo encima de la cama bien estirado para que no le salgan arrugas. cojo unos zapatos negros de aguja y de punta, sé que me van a doler los pies nada más ponérmelos, pero son los más chulos que tengo y si no voy guapa y despampanante Laura me va a echar la bronca.

Lo dejo todo bien puesto encima de la cama y me dirijo hacia mi tocador.

Abro el joyero para elegir pendientes y cuando me observo al espejo unos ojos grandes y negros me devuelven la mirada.

nunca he sido una chica de revista, lo único que tengo bonito son los ojos.

Unas pestañas largas y espesas, unos ojos negros como el carbón. Jamás me ha salido un grano en la cara, y un pelo que nunca he sabido si era liso o rizado, miro mis dientes y me quito el aparato transparente que hace que queden alineados y lo guardo en su caja.

— Bueno, es hora de empezar a vestirme — Miro el reloj y son las diez de la noche, deben de estar al acudir las chicas.


— Cuarenta minutos te has tirado zorra en arreglarte, estás ya están llegando a la casa, que dejen las maletas y nos vamos.

Miro a mi amiga Laura.

Ella es todo lo contrario a mí, rubia, de piel blanca y ojos azules.

un cuerpazo de infarto, lleva un vestido nuevo que se ha comprado esta mañana en Zara, es granate. Pero de un rojo que resalta todas sus cualidades, siempre le digo que debería de ser modelo, sin embargo, ella decidió estudiar derecho y por fin está acabando la carrera.

Tocan al timbre tres veces, Laura y yo nos miramos, sabemos quién es la que llama a sí, son nuestras chicas, nuestras amigas de toda la vida que ya han llegado para volverse locas en Madrid, y pillar cacho claro está.

Las tres suben a la carrera, y cuando llegan a nuestro rellano las cinco gritamos y brincamos como locas al volver a vernos.

Paramos de saltar y chillar cuando la vecina de enfrente asoma la cabeza por la puerta y nos manda a callar.

Entramos todas a la casa y volvemos a chillar y saltar como idiotas, hasta que Laura dice: — Venga pendones venir a inaugurar la noche con una botella de cava que tenemos aquí, y nos vamos a zorrear, ¿que os parece?.

Todas nos miramos y chillamos — ¡Por una noche llena de lujuria y música!.

Siempre que quedamos decimos lo mismo y es como una tradición, para empezar la fiesta.


Cuando llegamos a la puerta de la discoteca la capital.

Laura le dice al Portero que tiene reservado, nos deja pasar y nos saltamos la cola de dos quilómetros que hay en la puerta.


Toda la gente se queja de que nos deje entrar, pero es lo que tiene, reservar una semana antes y que sea el cumpleaños de Laura, la conoce mucha gente y es famosa por lo loca que está y porque va a ser la primera de su promoción. eso y que siempre viene bien tener un abogado a mano para cualquier cosa que pueda pasar.

Cuando entramos en la discoteca está en todo su apogeo, la música es de lo más nuevo y la gente baila y bebé como si no hubiese un mañana.


Dos horas más tarde ya vamos como locas en nuestra zona VIP. yo ya llevo cuatro copas y no sé cuántos chupitos.


— Lara vamos a la pista del centro a bailar, y a ver si pillamos macho. ¿vienes?.

Me levanto con rapidez y un pequeño mareo hace que me dé cuenta de lo borracha que voy ya. observo que no soy la única, porque las cuatro van agarradas de los brazos sujetándose la una a la otra para no caerse.

— ¡Vamos a bailotear! — Grito lo bastante alto para que ellas me oigan.

Bajamos las cinco a bailar a la pista que está llena hasta los topes. bailamos entre nosotras y cuando menos me lo espero, todas se han ido dispersando por la pista a bailar con algún tío.

Noto como unas manos agarran mis caderas, y sin siquiera darme la vuelta bailo, me muevo como una gata en celo, me restriego con mi acompañante, y cuando por fin decido darme la vuelta lo veo.


Lo miro embobada: es el hombre más guapo que he visto en mi vida, y me he estado restregando con él como si no hubiese un mañana.

Su sonrisa puede romper miles de parejas, matrimonios, corazones, su cara es perfecta. y por la luz que hay puedo ver los ojos azules que parecen dos diamantes. la cabeza me da vueltas, por todo el alcohol que he bebido: ¿acaso esto es una imaginación mía?.

Seguimos bailando como si nada hubiera pasado.


Como si mi cara no fuese la de una tonta, mientras lo miro es bastante más alto que yo, yo mido uno sesenta y cuatro y él debe de medir un metro noventa.

Se acerca a mi oído y me susurra. — Me encanta como bailas.

Su aliento me eriza la piel y mis pezones se tensan tanto que tengo que separarme de él para que no los note. al no llevar sujetador siento como me roza la tela del mono.

Trago saliva y lo miro, dejo de bailar y le cojo la mano.

No voy a perder la oportunidad. de poder tener a alguien así,aunque sea solo una noche.

12 de Agosto de 2021 a las 15:42 8 Reporte Insertar Seguir historia
4
Leer el siguiente capítulo 2

Comenta algo

Publica!
Dulce deLeche Dulce deLeche
Mmmm Buen principio... esto promete!
October 01, 2021, 11:52
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 44 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión