kookie_red7 ••𝚀𝚞𝚊𝚛𝚊𝚗𝚝𝚒𝚗𝚎••

Taehyung solo quiere encontrar el amor en el frío hielo, que su muñeco de nieve se quede a su lado y que ambos terminen enamorados. ⛇KookTae ⛇Historia 100% mía ⛇No copias|| No adaptaciones ⛇MiniFic [4 capítulos] ⛇Omegaverse/Romance/Fantasía


Fanfiction Todo público.

#jungkook #omegaverse #taehyung #snow #kooktae
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●●SnowMan⛇❅

"...Jamás quise sentir el cálido toque de los pétalos de los girasoles sobre mi dermis sudada, nunca imaginé que la miel congelada fuera mejor palpada mientras el cielo azulado se mezclaba con el gris de un invierno colosal, mi boca sedienta y desesperada por probar el sabor del copo ideal, mis ojos brillantes cegados ante la magia de una danza donde la lluvia helada extiende su mano para envolverme de una forma que cualquiera podría confundir con pecado, el blanco sobresaliente me llama para besar cada rincón de mi cuerpo necesitado, no anhelo el sonido del mar, ni las hojas secas rodeándome, no quiero la naturaleza creciendo entre mis manos, solo amo sentir la nieve sobre mi..."


⛇❅


Solitario paisaje donde el suelo blanco dominaba el contexto natural, sin calidez que rodeará y abrazará aquel lugar que parecía abandonado, no había una llama que sesgará el helado corazón que palpitaba solitario, solo la nada tomando cada rincón de la cabaña alejada donde un omega exiliado debe pagar la alta condena de amar de forma irracional. Un castigo atroz que los lobos dominantes impusieron sin saber que lo planeado puede ser despedazado por el invierno ideal.

Un omega de la manada Luna de Hielo, condenado a pasar más de cinco primaveras lejos de sus padres, a que su exquisito aroma a chocolate con canela nunca fuera probado por un alfa, a morir al cumplir la edad adecuada donde la naturaleza cumplía su misión: Acabar con las almas sin amor. Señalado por sonreír cuando el frío a todos asustaba, eterno enamorado de coger el muérdago y lanzar besos al aire, amante de contar los días para navidad, ignorar los regalos y centrarse en las luces parpadeantes que eran ignoradas, un divergente que rompía los esquemas creados por las manadas.

¿Qué omega racional podía danzar mientras la nieve no paraba? ¿Quién ignora el aroma de la primavera para buscar la fragancia helada? ¿Qué lobo cálido puede disfrutar de un corazón congelado? ¿Quién puede amar el invierno cuando existe el verano?

Kim Taehyung

Aquel de cuerpecillo delgado, mechones oscuros que contrastaban con lo que disfrutaba, mejillas regordetas, piel trigueña que brillaba bajo el toque helado del sol eclipsado, fragancia potente que a más de uno ahuyentaba, un chocolate bañado en intensa canela que cubría las fosas nasales, ojitos grisáceos que funcionaban como llamas que quemaban los sueños de amor de cualquier alfa que se le acercaba. No, no anhelaba ser el omega sumiso que se pavoneaba de la mano de los lobos altos, no quería una corona de flores arrancadas, ni liberar el aroma dulzón para recibir miradas. No quiere calidez en abrazos, el solo espera por el hombre de nieve que congele sus sentimientos de forma permanente, el beso frío que le eleve hasta la Luna sagrada y las manos que le hagan sentir que el Sol no es necesario.

Pero la vida y la muerte siempre avanzan en una línea que no da paso a oportunidades como la que Taehyung esperaba. Al cumplir los veinte años, es el momento en que los lobos rechazados, marginados o sin amor, son llevados con la última ráfaga de viento helado. La nieve cayendo sin cesar sobre los cuerpos aniquilados.

Un mundo donde el amor es vida, y la carencia de esta, una muerte inminente.

Y para desgracia del omega, su cumpleaños número veinte quedaba a unas semanas de distancia. Su primer respirar dado ante el invierno embriagante, y al parecer, su último suspiro en la misma estación que le vio nacer. El mismo mes encargado de darle vida y a la vez de matarle.

Suspiró, recordando las palabras de la manada, iba a morir en soledad, sin probar el dulce elixir del amor, sin palpar un beso romántico al atardecer, ni sentir su piel arder por un celo apasionado. Tragó el nudo de emociones negativas, para centrarse en su ardua labor de terminar de arreglar a sus muñecos de nieve, dos figuras heladas que le acompañaban, sus cómplices y confidentes, amigos congelados que prolongaban su sonrisa cada que el lo necesitaba; sonrió mientras con sus manos enguantadas acomodaba las prendas nuevas para sus acompañantes, quiso suprimir la angustia y dolor detrás de una sonrisa cuadrada, reemplazo el malestar por una melodía que le calmaba el alma.

"Quiero que sepan que nunca me iré de su lado, taparé con mis manos el sol para no lastimarlos, bajare hasta el menos cero para conservarlos, prolongare la navidad hasta confundir al verano, haré del calendario un invierno interminable..."

Los muñecos de nieve escuchaban la voz cargada del dolor que no podía ser negado, las lágrimas se congelaban sin dejar ver al omega como su sufrir les afectaba, la pareja de hielo enamorada miraba a su cachorro sollozar mientras los copos de nieve no cesaban.

"...Mi corazón se pone más cálido si lo expongo a una noche de nieve helada."

Taehyung acomodaba aquellas bolas heladas, con ramas que simulaban brazos que, en ocasiones el abrazaba, una sonrisa a base de botones de unas camisas descuidadas, para que sus amigos olfatearan su aroma, había colocado zanahorias mordisqueadas, a veces el omega simplemente no soportaba aquella hambre, con dedicación, el pelinegro plasmo en muñecos de nieve el amor que nunca le dio su manada, en silencio se levantó para danzar con su corazón lastimado, bailo sobre la pista de hielo, dio vueltas hasta marear a la Luna, y cuando la no pudo más, habló con la verdad.

—Amigos... la verdad es que estoy algo asustado, no quiero dejarles, pero... —se irrumpió ante el fuerte viento invernal que caló hasta sus huesos, sus labios rojizos y la punta de su nariz tan helada como una piña colada, su corazón extramente tan cálido que su cuerpo soportaba aquella temporada permanente que muchos consideraban la tortura infernal, moqueo, acarició la ramita tostada de uno de sus compañeros para simular que le escuchaban y apoyo le daban, una caricia en su mejilla empapada—, lo cierto es que mi tiempo se está agotando, no he conocido ese amor que todos han probado, no he sentido que por un sentimiento mágico las estaciones pueden ser cambiadas, tampoco he palpado el sabor del beso de un lobo enamorado. No soy amado...

La noche avanzó, los copos de nieve aumentaron, para así cubrir las pestañas largas, esos abanicos que intentaban alejar más lágrimas saladas, fragante omega que desprendía el aroma a soledad, el chocolate y canela se volvían amargos ante el llanto de un lobo exiliado.

Si bien amaba estar rodeado de nieve blanca, de sentir el frío hasta sus entrañas, algo en su interior comenzaba a desear más, una chispa que derritiera el hielo que a su corazón cercaba. Taehyung lagrimeo, gotas que se hacían cristal al tocar el suelo blando, liberando sentimientos que creía sepultados. El omega quiso controlar una vez más aquel malestar, limpió los diamantes que el hielo había formado en su cara para sonreír y darle una falsa calma a sus acompañantes.

Inocente criatura de hielo que prefiere congelarse antes de ver a quienes ama sufrir por sus desgracias.

—Señor Azúcar y señorito Mochi, ustedes dos tomen sus manos —enredó las ramitas secas—, van a bailar conmigo, todo está en calma, no estaré asustado por el final —indicó, silbó una melodía que era seguida por el silencio asfixiante, el viento se apiado para poner el ritmo en el baile, las estrellas brillaron en lo alto, decorando la ocasión, y aunque los muñecos de nieve no hablaban, pudieron transmitir al omega lo que le hacía falta para detener el tiempo por un instante, lo que necesitaba para probar aquel amor antes de congelarse en totalidad.

Once campanadas sonaron, anunciando que casi terminaba un día más. Taehyung bufó sin poder evitarlo, como si todo fuera orquestado, el frío aumento, su cuerpo se dobló, y sin querer vio el reflejo de esa estrella brillante que siempre le espiaba, tan a la Luna despiadada, los dos reluciendo en aquel piso de hielo, sus muñecos de nieve abrazados, dando una escena romántica.

—Deseo tanto tener un amor como el suyo —dijo para sus amigos, recibiendo el golpe potente de la luz blanca que la madre Luna daba, elevó su mirada para ver como el lucero grande parpadeaba, su estrella especial hablando sin palabras; lo entendió, la señal que sus muñecos de nieve y las luces daban, fue clara— ¡Eso es! —saltó en su lugar, tan emocionado por lo que pensaba—. Son los mejores amigos de todo el mundo —posó sus labios sobre las figuras de nieve, agradecido por el indicio que le daban—. Si voy a irme de este mundo, puedo cumplirme el sueño que siempre he anhelado, haré mi hombre de nieve.

No perdió tiempo en juntar todo lo que necesitaba, un amor creado por sus propios dedos, un alfa ideal para pasar sus últimas noches antes de nunca despertar. El omega dejó todo sobre el suelo, la bufanda color azul rey que el mismo había tejido a mano, los botones oscuros de su camisa favorita, una zanahoria intacta, dos pétalos de rosas para poner un rubor a su creación, las ramas tan similares a brazos que podían hacer delirar con un helado abrazo, dos cristales del mismo tono del mar para poner una mirada brillante. Taehyung armó la nieve a su modo, mientras tarareaba el villancico especial, dejaba que su cuerpo y alma guiaran sus manos, dibujó una sonrisa que le hizo sentir una felicidad difícil de explicar, moldeo el rostro de una forma que cualquiera ajeno a lo que pasaba, quedaría encantado ante la obra de arte que se daba.

—Es perfecto para mi señor Kookie —su pecho palpitó de una forma que sus rodillas se sintieron débiles al instante, un ritmo descoordinado le incitó a enlazar sus dedos largos con las ramas crocantes, bailó mientras la luna llena le iluminaba y lloró con dolor cuando una campanada más llegó.

Las doce campanadas habían llegado, un día más para restar en la vida del omega exiliado.

Soltó el aire, se acostó en el suelo helado junto con su amado, aun con el constante sonido de las campanas, sin soltar la mano de su hombre de nieve, giró su rostro para besar lo que a una mejilla simulaba, todo mientras la Luna y las estrellas brillantes le espiaban.

—Si pudiera obtener un deseo antes de morir, sería que tú me amarás —dijo para el señor Kookie, con la luna cotillera espiando—, si la Luna me escucha, solo quiero que tus labios de botones sean de carne y me beses de tal forma que la nieve se sienta como un arcoíris en mi interior, que tus ramas se vuelvan los brazos reales que me arrullen mientras mis miedos se escapan, si la magia es real, solo quiero que tu cuerpo helado me sostenga un segundo más, aun cuando la muerte me esta acechando, quiero ser amado...pero eso no va a pasar ¿verdad?

El campaneo paró a la vez que la voz de Taehyung se callaba, pobre e iluso omega que no pudo notar la forma en que la Luna derramaba lágrimas por verle sollozar con dolor, ansiando un amor, un hombre de cuerpo helado, pero corazón cálido, ciego pelinegro que no presencio la forma en que la creadora de toda esa luz blanca se bajaba de su pedestal para saltar entre las nubes y tomar los copos helados, tomando la mano de su estrella seleccionada, dispuesta a cumplir un milagro.

El omega se durmió con las esperanzas estropeadas, pegó su cabeza a una almohada que pronto sería ocupada, el cuerpo frío no iba a necesitar de mantas, no cuando la magia al exterior, todo lo transformaba.

Gotitas de amor derretían la nieve que conformaba al señor Kookie, las manos de la Luna moldeaban un cuerpo fornido y alto, polvitos de estrella destellaban para adentrarse en el alma gélida, el lucero seleccionado se acoplaba, el invierno besaba lo que sería una piel tan blanca, esa que lo caracterizaba, ojos del color verdoso que en los pinos enormes se mostraba, una boca que disipaba de ser de botones, unas manos que dejaban las ramas atrás para obtener falanges listos para moverse sin parar, mechones rojizos como las fresas que abundaban sobre la hierba helada, la bufanda azulada atrapando un cuello donde una vena olorosa emana la fragancia de una navidad acompañada de recuerdos gloriosos, piernas fibrosas que son impulsadas a seguir el camino de un omega abandonado, donde el muñeco de nieve reposaba, crece sin parar la flor invernal que ha dejado un recado:

Un hombre de nieve se ha creado...



1 de Agosto de 2021 a las 22:44 2 Reporte Insertar Seguir historia
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Gumimarii ˋωˊ Gumimarii ˋωˊ
Es tan bonito! 😢😢 me puse miy sentimental... me angustia la situacion de Tae... :"( y es tan lindo que luna lo escuche 😭
August 04, 2021, 03:58
PR Perla Rubí
Ando muy sentimental y estoy llore y llore, hasta mi hermana me pregunto "¿Porque estás llorando? ¿Qué estás leyendo" Jaja
August 04, 2021, 00:54
~

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