hello-tree Hello Tree

En esta corta aventura conocerás al detective Tyrell Prisban quien esta determinado a resolver los casos más difíciles de su país de origen: Jamaica. Bahía Montego se ve amenazado por un asesino en serie que envuelve el cuello de sus victimas con lazos de zapatillas de ballet, pero sus victimas no son tan inocentes como aparentan. ¿Qué descubrirá el detective Prisban? Averígualo.


Cuento Todo público.
Cuento corto
0
12 VISITAS
Completado
tiempo de lectura
AA Compartir

El caso Ribbons

Todo empezó en un calido dia verano, en las afueras de las playas de Bahía Montego, donde ensangrentadas manos de una figura misteriosa se veía en los derruidos y fúnebres rincones de las calles, después de un espectáculo personal que había hecho a alguien, este se va no sin antes dejar su propia marca.

Un dia nuevo empieza y llega una nueva persona a la bahía; Tyrell Prisban se reuniría hoy en el departamento de policías a llamado de estos junto con más detectives que ayudaran con el caso "Ribbons"

La escena del crimen luce llena, no es común que crímenes como estos ocurren aquí, por ello el departamento ha recurrido en la ayuda del detective Tyrell en este desafiante caso. No era el primer asesinato del sospechoso, que era constantemente identificado por amarraba los cuellos de sus victimas con un liston de zapatos de bailarina que siempre terminaban ensangrentados debido al degolle de estas.

El detective fue introducido por el jefe del departamento Morgan Hermann al caso. En la escena se ve oficiales entrevistando testigos y a los forenses recolectando muestras de ADN.

—¿Cuando lo encontraron? — Pregunto Tyrell dirigiéndose a Morgan.

— Esta mañana unos recogedores de basuras lo encontraron en un callejón.

Con esta información el detective se acerca al cuerpo de la víctima para verla detenidamente ve sus labios resecos y el cuerpo ya se ha tornado un poco amarillento. Las manos del cadáver están pintadas de blanco y lleva puesto unas mallas de bailarina, pero en general no luce lesiones visibles más allá de la cortada en el cuello.

— Era profesor de Sam Sharpe Teachers College. Se llama Malik Wyatt. — interrumpe Morgan.

— ¿ya han informado a su familia?

— Si, están de camino a la comisaría.

Tyrell revisa a la víctima y ve que la malla tiene una etiqueta "Montgomery's dressing clothes", luego se acerca a las manos y le toma una foto al esmalte. Los oficiales ponen el cuerpo en una bolsa y se lo llevan. Hay varios curiosos viendo la escena y los forenses recogen sus cosas para irse. Tyrell mira el callejón que está entre dos bares de mala muerte donde ni los indigentes no se atreven a dormir. El detective se acerca con aire seguro al oficial Morgan.

— Me dice usted que este es el sexto asesinato de nuestro criminal. — le dice a Morgan.

— Así es, seis cadáveres alrededor de toda Bahía Montego. El primero fue hace tres meses en Barnett Street, el cuerpo no se veía como este. Estaba retorcido, con muchos moretones y parecía haber sido arrastrado por la calle antes de morir. Pero a pesar de eso no había ninguna muestra de ADN y la única forma en la que se identificó fue por el listón en la garganta.

Tyrell reflexionó sobre lo dicho mientras se dirigían a la comisaría donde estaba la familia Wyatt conformada por la esposa, la madre de la víctima y sus dos hijos. Estos se abalanzaron sobre el oficial Morgan entre llantos y preguntas.

— Señora Wyatt, ¿puedo hacerle unas preguntas? — pregunto Tyrell tranquilamente.

La señora Wyatt se limpió las lágrimas y se dirigió al cuarto de interrogación. La señora se sentó aun sollozando, el detective le pasó una caja de pañuelo y se sentó en frente de ella con expresión serena esperando a que limpiara los mocos. El oficial Morgan se presentó en la sala quedándose parado en la puerta dispuesto a escuchar el interrogatorio.

— Lamento mucho la pérdida de su esposo señora Wyatt. — dice Tyrell aun sereno.

— Gracias, llamame Leonda por favor. — dice la señora dejando la caja de pañuelos a un lado aun con sus ojos llorosos tratando de mirar al detective.

— Entiendo, Leonda. Sé que es algo muy duro, pero si queremos hallar al asesino de su marido necesitamos que usted sea fuerte y que nos ayude en la investigación.

— Está bien.

— Muy bien. ¿Cuándo fue la última vez que vio a su esposo?

— Fue hace tres días, habíamos tenido una discusión ya que le reclamé sobre que se ausentaba cada vez más y pensé que me estaba siendo infiel. Tomó sus cosas y dijo que iría a dormir a la casa de su amigo Umar.

— ¿Cuál es su nombre completo?

— Umar Hughes.

— Bien. ¿y no le extrañó que su esposo no hubiera llegado a casa en tres días?

— Si, pero me parecía bien que no viniera porque tampoco quería verlo o hablar con él.

— Entiendo. ¿sabe si su esposo tuviera problemas con alguien o que alguien quisiera hacerle daño?

— No. El era muy simpático y disfrutaba ayudar a la comunidad y tengo entendido que tiene una buena relación con sus compañeros de trabajo.

— A parte de su sospecha de infidelidad. ¿Notaba algo sospechoso en su esposo, cambios de comportamiento o un cambio de horario?

— Nada que yo recuerde.

— Está bien. Gracias por su tiempo señora Wyatt.

— Gracias a usted, detective. Espero que halle al culpable de su muerte.

— Lo haremos.

La señora Wyatt le dio la mano a Tyrell y a Morgan, ella salió de la sala de interrogación. Tyrell puso su puño en su frente reflexionando sobre lo que le dijo la señora Wyatt mientras Morgan ponía su corpulento cuerpo en la mesa estando frente a frente a Tyrell.

— ¿en qué piensa detective? ¿cree que sea honesta?

— No creo que ella lo haya matado, lucía realmente destruida y no mostró ningún signo de estar mintiendo.

— Habrá que investigar sobre ese Umar Hughes.

— Iré a ver a la forense. — dijo Tyrell levantándose rápidamente de su silla.

— ¿no piensa interrogar al resto de la familia? — pregunto Morgan confundido.

— Eso se lo encargo. — Tyrell estaba por abrir la puerta.

— Aun si va dudo que la forense esta lista, aquí las cosas no son tan rápidas como en Estados Unidos detective.

Tyrell se detuvo unos segundos con el picaporte en la mano, pero igual terminó por salir dejando a Morgan en la sala de interrogatorio.

El detective Prisban tenía una visita que hacer. La primera parada sería la tienda de disfraces de donde procedían las mallas empaquetadas en su bolsa de evidencia. La tienda estaba en Whitter Village, seguía haciendo mucho calor y podía ver a varios jóvenes en ropa corta y comiendo helado alrededor de la plaza. En el primer piso con un cartel en color morado entró a la tienda donde encontró a un chico de alrededor de veinte años quien estaba con su celular y con un abanico de pared en el último nivel. La tienda era muy pequeña con el mostrador a la derecha y los disfraces a la izquierda con un probador al fondo. Tyrell se presentó al joven quien dejó su celular de lado.

— Buenas tardes, soy el detective Tyrell Prisban. Vengo a comprobar una compra ¿esta Montgomery?

— Montgomery no está, soy su sobrino Kendrick. ¿ocurre algo con él?

— No tiene que ver con tu tío. Vengo a comprobar la compra de uno de sus disfraces.

Tyrell pone la bolsa de evidencia en el mostrador y se lo pasa al chico señalándole el sello de la tienda. El chico coge la bolsa y mira con detenimiento al sello.

— Déjame buscarlo.

El chico con la bolsa de evidencia en la mano se sienta enfrente de la computadora y teclea varias cosas, Tyrell espera. El chico le hace una seña al detective y él pasa por detrás del mostrador para ver lo que quiere decirle el chico.

— Mire, este código corresponde a otra prenda. Es de un par de boas que fueron compradas hace un año. — dice el chico enseñándole las boas y su fecha de compra— Puede que sea de aquí, pero le cambiaron el código.

— ¿y se puede saber quién compró las boas?

— No, antes no le pedíamos nombres a los compradores, pero después del decreto de hace meses lo empezamos a hacer.

— Muy bien, gracias por tu colaboración.

El detective toma la bolsa y sale saludando a un hombre barbudo que se dirigía a la tienda con dos fundas con recipientes de comida.

En lo que salía cogió su teléfono y marcó al oficial Morgan informando sobre lo descubierto respecto a la ropa de bailarina y Morgan le informo que había terminado los interrogativos con la familia Wyatt y que todos dijeron lo mismo. También le informo que la oficial Amber Brough irá a interrogar a Umar Hughes. Tyrell le informa a Morgan sobre su próxima investigación y cuelga el teléfono. El detective se subió a su auto y llamó a la persona que sabía que podía ayudarlo; su hermana mayor. La hermana mayor del detective tenía un salón de belleza muy cotizado en Kingston y ambos tenían la memoria fotográfica de su padre por lo que era su mejor opción.

— Buenas tardes, Tiyah's beauty salón ¿Qué desea?

— ¿podría hablar con Tiyah Prisban?

— ¿Tyrell?

— Hola, hermana. Necesito que me ayudes con algo.

— ¿Estás en Jamaica? ¿Cuándo llegaste?

— Llegué ayer, estoy en un caso en Bahía Montego. Se me olvido decirte, pero necesito tu ayuda.

— Cielos, desde que te fuiste a Estados Unidos te sientes tan exclusivo que ya ni le puedes avisarle a tu familia que vienes para acá y ni hablarle con cariño a tu hermana mayor. Pero bueno ¿Qué necesitas?

— Te voy a mandar unas fotos de un esmalte y necesito saber de qué son, de qué color y dónde lo venden.

— Eso sería difícil saberlo a partir de unas fotos, pero lo intentare.

Tyrell le manda las fotos a su hermana, quien permanece en línea callada viendo las fotos.

— Es un blanco chantili, las marcas que creo que lo tienen es ESSIE y OPI. Luce viejo ya que tienen restos de esmalte seco en la pintura y esa clase de esmalte lo consigues fácilmente en cualquier salón de uñas. Eso es todo.

— Gracias, hermana, te visitaré cuando acabe el caso.

— De nada y más te vale venir.

Tyrell cuelga y se dirige a la comisaría. Donde se encuentra a la forense hablando con Morgan, quien lo llama para que se acercara.

— Llegó en el momento preciso Laura nos está dando el informe forense. — dijo Morgan presentándole a la forense.

— Bien, como le explicaban al oficial Morgan el cuerpo lleva alrededor de 16 horas muerto y a diferencia de sus anteriores víctimas en la parte del torso y su ingle están completamente al descubierto. En el anterior simplemente había dejado el corazón expuesto y ese fue su método de tortura. No hay signos...

— Disculpa que la interrumpa, pero a que se refiere con expuestos.

Laura los dirigió a la sala forense donde estaba el cuerpo del señor Wyatt cuyo torso carecía totalmente de piel y se le veían los músculos e incluso algunos órganos. Era una escena sacada de pesadilla.

— Entonces el que lo haya degollado fue un regalo más que un castigo.

— Pienso lo mismo. En cada asesinato se ha vuelto mas y mas cruel. ¿Alguna otra cosa, Laura?

— Si, encontré telarañas en su cabeza y moléculas de polvo en su boca. Por lo que probablemente fue en su sitio abandonado.

— Y aquí no hay muchos lugares abandonados. — añadió Morgan.

— He de decir que, desde su primer asesinato, este ha sido su peor trabajo. En los anteriores había limpiado detalladamente el cuerpo e incluso llego a maquillarlos como su tercer y quinto asesinato.

— Podría ser un cirujano plástico, es alguien que puede tener conocimiento para hacer esto y que a la vez se preocupe naturalmente por la belleza. — reconoció Tyrell.

— Pensamos en eso e interrogamos a los cirujanos plásticos de la zona incluso a uno que estaba de vacaciones en ese momento. — dijo Morgan.

— ¿no les pareció sospechoso?

— Había salido de vacaciones una semana y media antes de encontrar el cuerpo y el cadáver llevaba 24 horas muerto.

Tyrell se quedó en silencio, Morgan le agradeció a Laura quien tapó el cuerpo y ambos salieron de autopsias. En ese momento llegó la oficial Amber quien se encontró con Tyrell y le informó a ambos que Umar nunca fue contactado por Malik y por eso nunca se preocupo por lo que existía la teoría de que el señor Wyatt hubiese sido secuestrado saliendo de su casa.

Caía la noche calurosa en Jamaica y un maniaco andaba suelto con los oficiales contrarreloj para poder encontrarlo. El detective fue a su hotel y puso el aire acondicionado en 7 grados donde después se puso a investigar los sitios abandonados y los salones de uñas de la zona, y como en la televisión no había nada bueno o interesante decidió leer los archivos de las anteriores víctimas que se había traído de la comisaría. Después de prepararse un Dirty Banana se sienta en el sofá de su habitación y empieza a hojear los archivos y le parece como tres de las víctimas habían sido acusadas de abuso sexual a menores de edad. Fijándose en la primera víctima, vio que no solo había sido acusado de abuso sexual y que luego sus cargos fuesen retirados, sino que también su supuesta víctima había muerto dos meses antes. En la causa de muerte decía accidente automovilístico, entonces Tyrell cogió su computadora portátil y buscó en internet noticias sobre accidentes en la fecha en que murió la niña.

Encontró una noticia en el Jamaica Observer donde dos personas habían muerto en un accidente automovilístico en la madrugada. Después de leer la noticia comprobó que era el accidente la niña pero que había otra persona en el mismo accidente, quien iba con ella era su psicóloga llamada Lakitia Ormsby quien murió con un bebe de un mes en su vientre.

Escribió todo esto en una hoja para luego entregárselo a Morgan, recogió lo que había disperso, pero antes de dormir decidió armar el rompecabezas de 250 piezas que llevaba siempre en sus viajes. Luego de armarlo, se fue a dormir con la idea de que quizás el asesino se siente un justiciero, pero aún no tenía suficientes pistas para solventar su teoría.

A la mañana siguiente, se encontró con Morgan y Amber charlando con sus vasos de café en las manos. Les dio los buenos días a ambos y empezó a explicarles lo que había resuelto la noche anterior pidiéndole permiso para ir al domicilio de la primera víctima, Morgan se lo concedió. Al llegar al apartamento de la víctima se encontró con una mujer en bata que desprendía un fuerte olor a cigarrillo.

— ¿es usted Vantrice Beard?

— Si, ¿Quien pregunta? — dice la mujer soplándole humo.

— Tyrell Prisban, detective. Me gustaría preguntarle sobre su marido que fue asesinado hace tres meses. — le muestra su placa.

— Está bien, ¿Qué quiere saber? — dice la mujer apagando el cigarrillo con el pie.

— Vi que su marido tenía un cargo de acoso sexual contra una menor y que luego sus cargos fueron retirados, me podría decir que paso en esa ocasión.

— Eso fue hace meses, una de mis hijas fue abusada por él y ella decidió presentar cargos, pero yo la obligue a retirarlos.

— ¿Por qué?

— Él era quien daba el pan en la mesa, yo no tengo trabajo así que debía soportarlo además de que no tenía otro lugar donde ir. Si hubiera ido con su padre hubiera sido mucho peor.

— ¿Y usted conoció a su psicóloga, la señora Ormsby?

— Si, era una psicóloga escolar que vino para decirme algo sobre un tratamiento para superar su trauma. Genuina basura.

— ¿Qué hay del accidente de su hija?

— Fue muy triste pero la vida sigue. Mi marido me informó del accidente de ella y la psicóloga. — la mujer miró hacia atrás y miró al detective cansada— mire, yo estoy cocinando y no quiero que se me queme la comida, ¿tiene algo más que preguntar?

— No, gracias por su tiempo.

Tyrell se fue de allí, convencido de que ella no era la culpable de los asesinatos. Entonces recibió una llamada de Amber iban a revisar los recintos abandonados, el detective colgó y fue a reunirse con ellos.

En su expedición revisaron desde un parque abandonado hasta apartamento cuyos únicos habitantes eran las ratas. Llegaron a una casa bastante grande con el portal casi completamente enredado con las plantas, las escaleras rotas y las ventanas llenas de telarañas. Al toparse con la puerta se encontraron con que estaba cerrada además de que lucía nueva. Varias patadas a la puerta más tarde pudieron entrar, la puerta tenía varios pestillos. La casa estaba vacía y decidieron dividirse Morgan al lado izquierdo, Amber al derecho y Tyrell arriba.

Tyrell entró en una habitación y no había nada, entró en otra habitación y no había nada. Pero en la tercera y la habitación principal encontró un tocador con una silla. No había cama, pero en el closet encontró ropa de mujer colgada y zapatos de tacón demasiado grandes para ser de una mujer. En unos cajones al lado encontró los trajes de bailarina con etiquetas modificadas y los listones de zapatos, en el tocador se encontró con seis pelucas de color marrón y frente al espejo estaban todos los esmaltes con los que había pintado las uñas de sus víctimas. Tyrell estaba sorprendido pero su sorpresa fue sorprendida pero su sorpresa fue interrumpida con un llamado de Amber desde la sala quien les pidió que vinieran a ver lo que tenía.

Amber estaba en la sala de la casa presenciado un pequeño teatro que había sido montado y detrás de ella estaba un sillón de tela estampado en tela que estaba enfrente del pequeño escenario, a los lados había mesas de madera lustrada y unos focos dirigidos al teatro. Morgan cogió su radio y llamó a patrullas para que registraran la casa. Mirando por la ventana Tyrell se dio cuenta de que el portal y la cerca tapaban la vista al exterior y aún más con las plantas que se fusionaban con la cerca y el portal.

De vuelta en la comisaría, se volvió a convocar a los familiares de las víctimas anteriores en particular a hijos, vecinos cercanos y las víctimas de las víctimas. Unos días después se descubrió que las víctimas habían sido depredadores sexuales de menores. Tres de ellos habían violado a sus hijos, uno violó a una vecina que se le encargó cuidar, en el caso del señor Wyatt había violado continuamente a una estudiante que pasaba sola cerca su universidad y por ello su recurrente tardanza y la primera víctima que había violado a su hijastra. Consiguieron los testimonios de algunas víctimas y las otras eran menores de edad tuvieron que dar un testimonio con la supervisión de sus padres donde algunos no tenían idea de la situación. Pero a pesar de que tenían el lugar de los asesinatos, el perfil de las víctimas y testimonios de las víctimas de las víctimas, algo faltaba.

En lo que revisaba el caso y veían todo lo recolectado hasta ahora. Se sentían desmotivados, pero Morgan se fijó en un detalle que habían pasado por alto.

—Tyrell, ¿Qué pasó con el esmalte?

— Bueno, según lo que me dijeron es un blanco Chantili que se puede encontrar en cualquier salón —se para ver la imagen del esmalte— Había olvidado esta pista, todo pasó tan rápido que no la considere.

— Puede que esa sea nuestra clave. — dice Amber.

— Creo que hay cuatro o cinco salones especializados en uñas según recuerdo que me dijo. — dijo Morgan.

— Pues vamos a investigarlo. — dijo Tyrell cogiendo la foto del esmalte.

Había tres centros de uñas principales en Bahía Montego: Tasia's Nails Spa, Jay's signature Nails Spa y Renova Spa. Los tres se dividieron entre cada salón que estaban muy lejos entre sí. El detective le tocó el salón de Jay, de camino siguió pensando en los posibles sospechosos donde ninguno coincidía con el perfil, incluso los niños abusados que ahora eran adultos. Estos habían decidido seguir con su vida, aunque estaban felices de que los culpables hubiesen tenido su castigo. Tyrell recordó las palabras de la estudiante violada que había seguido el consejo de su psicóloga de que ese tipo de circunstancias definen una parte de ella que a través de esa experiencia se volvería más fuerte y que el castigo de los culpables llegará a su debido tiempo. Mientras seguía pensando en ello ya había llegado a su destino donde se encontró con unas mujeres hablando mientras otras dos les hacían pedicura. En eso una señora muy sonriente le da la bienvenida.

— Buenos días, señora, soy el detective Tyrell Prisban y quisiera preguntarle sobre sus esmaltes.

— Claro por supuesto.

— ¿Usted vende esmalte de este color? — dice mostrándole la foto impresa del esmalte.

— Oh claro. Dios mío, que Dios la tenga en su gloria. — dijo la señora viendo la foto.

— Disculpe, ¿de qué habla?

— Lo siento, es que me recuerda a una muy querida clienta que murió hace poco. Venga le mostraré el esmalte. — dijo la señora para guiarlo a través del salón hasta un área llena de esmaltes de diferentes tonalidades.

— ¿Me podría hablar sobre esa clienta? ¿Hace cuánto que murió?

— Creo que fue hace como cuatro o cinco meses en accidente. Es una pena, ella era muy dulce y ella nos pedía que le pusiéramos ese color blanco por más que insistiéramos en que se pusiera otro color. — la señora le pasa el esmalte.

— ¿Sabe cuál era su profesión?

— Psicóloga de niños si no me equivoco, no hablaba mucho sobre su profesión, aunque sí estaba dispuesta en dar consejos y su tarjeta a las madres que la necesitaran.

— Interesante, ¿sabe algo más sobre ella?

— ¿Qué no dijo que venía a ver los esmaltes? — dijo la señora molesta por las preguntas.

— Si, pero quiero saber más de su clienta. Puede que ella estuviese en algo grave. Entonces, ¿sabe algo más?

— Santo Dios. Bueno su esposo que era lo contrario a ella. Es frio y serio todo el tiempo, solo cuando estaba con ella parecía ser simpático. Pero se veía que se querían a su manera.

— Antes de irme, me podría decir el nombre de su clienta.

— Lakitia Ormsby, espero que le haya sido útil para su investigación.

— Lo fue. Muchas gracias, señora, pasen un buen día.

Salió de allí llamando a Morgan e informando lo descubierto con respecto al esmalte y este le contestó que el apellido le sonaba familiar. Cuando se encontraron los tres en la comisaría, Morgan llegó con una lista en la mano donde había señalado un nombre: Rashan Ormsby. Él era uno de los cirujanos plásticos que habían sido investigados anteriormente y era el esposo de Lakitia, pero en su momento no había evidencia en su contra por eso salió libre y sin sospecha. Además, según Morgan ese era el cirujano que estaba de vacaciones.

Con esto en mente se dirigieron a la casa de Rashan, donde les abrió la ama de llaves quien les informo que estaba en Kingston atendiendo a una cirugía. Esto se le fue comunicado a la policía de Kingston quienes fueron en su búsqueda. Después de una hora tuvieron la noticia de que Rashan no estaba en Kingston, quien hacía la cirugía que le correspondía a Rashan la estaba haciendo un cirujano fantasma que confesó haber sido contratado por Rashan para hacer la cirugía después de la entrada del paciente. Entonces se armó una búsqueda en busca de Rashan Ormsby por toda Bahía Montego. Se buscó en su casa, en su trabajo, en casa de sus amigos y conocidos. Pasaron varios días y no lo habían encontrado hasta que Tyrell tuvo la idea de buscar en la casa abandonada por más improbable que fuera la idea.

La noche había caído y las luces de la ciudad habían ascendido. La casa estaba a oscuras, pero podían ver un destello en la sala. No había policías, pero la cinta de no pasar de la policía seguía ahí. Esta vez la puerta estaba abierta, Tyrell y su equipo fueron guiados por la luz donde en el teatro de la sala encontraron a una mujer colgada como una marioneta degollada y su listón en el cuello, con las mallas de bailarina y la piel plastificada. Con los focos apuntando a ella en vista de su espectáculo.

El equipo descolgó el cadáver mientras Tyrell se fijaba en las ventanas y vio una ligera sombra provenir del patio. Con pistola fue hacia allá, donde se encontró una figura femenina sentada y con lo que parecía ser una linterna. Se fue acercando a la figura señalaba con la linterna era una lápida que decía Lakitia Ormsby.

— Rashan lo tenemos. — dijo Tyrell apuntándole con su arma.

— Lo sé, solo quería recordarla una vez más antes de que me encarcelen. Siento que el siete es un buen número, me hubiera gustado haber hecho más, pero lo peor hubiera sido no haber hecho nada.

— ¿Quién es ella, el cadáver que colgaste?

— Ella era Deisha Lee, abuso de su sobrino durante su infancia. Me entristece que no haya podido divertirme más con ella.

— Ponga las manos detrás de la cabeza.

Rashan se para y obedece sin dejar de mirar la lápida. Tyrell le puso las esposas y lo llevó a la patrulla y de ahí a la comisaría. Rashan confesó sin necesidad de ejercer presión. Su esposa era psicóloga infantil y ella siempre le contaba las desventuras y cosas buenas que pasaba en su trabajo, él hacía lo mismo con ella. En un momento le empezó a contar sobre una niña a quien le dio su número por si necesitaba ayuda y una noche, la niña la llamó en medio de la noche de que su padrastro la quería matar. Entonces, ella fue por la niña en su carro para traerla a casa. Él se había ofrecido a hacerlo, pero ella se negó. Después de ella lo llamó en pánico ya que el padrastro las estaba persiguiendo, le dijo su dirección y lo último que escuchó fueron gritos de la niña y el sonido del choque. Llamó a emergencias y ahí se enteró de la muerte de ella, de la niña y la de su hijo.

A partir de ese momento creó a Lady Ormsby, asesinando en nombre de su mujer al culpable de la muerte de su esposa y a todos aquellos que habían maltratado a los niños que su esposa tanto ayudó. Se vestía de mujer para sentirse como una madre que vengaba a todos aquellos niños, la casa había sido de su abuelo y al ser el único nieto se le fue heredada. El tema del escenario fue gracias al gusto de su esposa por las obras teatrales y la danza, y su crueldad iba aumentando conforme iba mejorando y a la vez su rabia iba aumentando. Después se descubrió que efectivamente todos los niños víctimas de las víctimas de Rashan habían tenido citas médicas con la doctora Ormsby. Y aunque solo pudo matar a siete personas, se le ve orgulloso por su trabajo y feliz de cómo murieron.

Ante esta declaración fue contundentemente hallado culpable y condenado a cadena perpetua. Para las familias de las víctimas fue un trago amargo, ya que muchos se enteraron de lo que hicieron y estaban de acuerdo con su castigo. Al menos el caso había terminado, semanas después de haber sido encarcelado se supo que Rashan se suicidó en su celda.

El caso "Ribbons" había sido cerrado y Tyrell tenía una visita que hacer antes de volver a Estados Unidos. Morgan y Amber le agradecieron por su ayuda y fue celebrado por todo el departamento. Después de la fiesta fue a dormir a su hotel, sabiendo el largo camino que debía de recorrer para llegar a Kingston.

Fin.

27 de Julio de 2021 a las 02:22 0 Reporte Insertar Seguir historia
0
Fin

Conoce al autor

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

Historias relacionadas