saley Sabely Leyva

¿Alguna vez te has preguntado si encontrarás a la persona que te haga volar? Esa descripción tan perfecta e idílica que hacen los enamorados y no parece real sino sacada de algún cuento de hadas. O si ya tienes una relación romántica ¿si estás con la persona correcta? Esas preguntas que causan crisis existenciales nos trastornan la cabeza e incluso nos torturan de a poco, minan nuestro ser y en muchas ocasiones nos hacen sentir que nada vale la pena. Pero lo peor es la respuesta, es lo que más problemas causa porque nos damos cuenta de que el amor no nace de la nada, requiere pasión, paciencia, esfuerzo, dedicación, cultivarlo día a día; es como una planta que si quieres que de frutos debes esforzarte porque así sea y no rendirte a las primeras de cambio, nada que valga la pena será sencillo y dulce; pero tampoco tortuoso y amargo. A veces las luces del romanticismo ciegan a las personas y las desilusiones aparecen porque no se pueden enfrentar las expectativas con la realidad y tristemente la realidad aplasta los sueños y las ilusiones, llega como un golpe de martillo que rompe el suave, delicado y hermoso cristal formado por sueños y esperanzas vacíos. Sin embargo, el amor construido es fuerte como la roca, dulce como la miel y maravilloso como un cálido día de verano; con sus contratiempos, pero al final todo vale la pena no será sencillo. Esmeralda Swan una bellísima ingeniera civil ha descubierto el amor en quien menos se lo esperaba, en donde más miedo tenía; en Li Zeyan el esposo que su padre le eligió y no se equivocó en sus palabras. “Hija, el amor se construye, no se encuentra”. Los personajes de Mr. Love Queen´s Choice el juego y el anime no me pertenecen, son de Paper Games, Elex y Mappa; los demás personajes y escenarios me pertenecen junto con la historia. Prohibida la reproducción sin permiso.


Fanfiction Series/Doramas/Novelas Sólo para mayores de 18.

#Zeyan #MLQC
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Capítulo 1: El amanecer del amor

Hace cinco años ni siquiera me cruzaba por la cabeza casarme, mucho menos que sería un matrimonio arreglado, recuerdo perfectamente que mi máxima prioridad era llevar más lejos la empresa; pero ella lo ha cambiado todo. Como olvidar esa vez que llegué a casa de mi padre, me estaba esperando en su despacho, sentado mirando a la nada como si el mundo se fuera a caer en pedazos o algo así, en cuanto me vio se levantó y me invitó a sentarme a su lado en el sillón.

—Hola papá ¿Qué sucede, de qué quieres que platiquemos? —Me miró con ternura y eso me desconcertó un poco.

—Zeyan, Jorge Swan mi mejor amigo tiene una hija preciosa, es dos años menor que tú, cuando éramos jóvenes platicamos sobre casar a nuestros hijos cuando tuvieran edad, él tuvo una hija y un hijo gemelos, éramos tres amigos, pero Pedro infortunadamente falleció antes de casarse.

—No entiendo el punto. —Mi padre solía dar un discurso antes de soltar la bomba y empezaba a preocuparme por lo que iba a pasar.

—Pedro se iba a casar con una bella chica, los padres de ambos ya tenían el acuerdo y antes de notificarles él viajó a Londres, pero el avión se cayó y no hubo sobrevivientes, esa chica era Jazmín Chao, la esposa de Jorge Swan. Como Pedro murió —Se paseaba por la habitación caminando estresado y preocupado— ella fue prometida a Jorge, cuando se comprometieron no se llevaban bien, pero como sus familias eran muy estrictas no rechazaron el compromiso, con el pasar del tiempo se fueron conociendo y se empezaron a amar, de tal forma que causaban envidia a los demás y en su segundo aniversario de bodas anunciaron que ella estaba embarazada. Recuerdo perfectamente que el bebé era la ilusión más grande de los dos, a mitad del embarazo Jazmín descubrió que eran gemelos y que era un niño y una niña, la felicidad de los dos creció aún más. Pero el tiempo es cruel y le arrebata la felicidad a todos, el parto fue complicado y casi muere Jazmín, pero sobrevivió y Jorge la amaba tanto que le procuró todo para que la crianza de los bebés fuera lo mejor posible sin que ella se viera afectada, pero cuando esos niños cumplieron cinco años ella enfermó de gravedad y falleció, no se pudo hacer nada por salvarla. Y entonces la madre de Jamín culpó a Jorge por no cuidarla lo suficiente y hubo un problema terrible y una petición que a Jorge no le gustó del todo.

—¿Cual? —Esa historia me partió el corazón en pedazos, apenas podía creer que la desgracia les arrebatara todo.

—La madre de Jamín insistió que se vinieran a vivir aquí a Nueva York, ella vivía aquí desde su adolescencia y no quería volver a casa de sus padres por nada; sus padres eran de China, pero vivían en México por cuestiones de negocios, esa mujer amaba ese país, pero odiaba lo que sus padres le hicieron al comprometerla sin siquiera preguntarle, nunca los perdonó por eso. No estaba feliz con las relaciones políticas de las familias que la habían comprometido con un norteamericano, pues su familia solía ser muy tradicional, pero los negocios así funcionan.

—Sigo sin entender que está pasando. —Me sentía en medio de un discurso extraño que terminaría con algo que no me iba a gustar nada.

—Lucrecia la abuela de Esmeralda es como su madre, los crió como sus hijos y al igual que Jorge quiere que tú te cases con Esmeralda y yo también quiero eso, es una unión que favorecería a ambas familias y además haría crecer aún más a tu empresa, hijo —me abrazó con una calidez que pocas veces tenía— ella será una buena esposa para ti y espero que tú seas un buen esposo para ella.

—Padre, sabes de sobra que salgo con una chica y decirle algo así… no lo sé. Le di mi palabra para salir con ella, no puedo simplemente decirle que se ha terminado todo, así de la nada.

Me miró como si la carne se le cayera de la cara y me gritó. —¡Te casarás con Esmeralda Swan porque así conviene y se acabó! No necesitas más explicaciones. Me importa un carajo con quien salgas, esa mujer no es aprobada por mí te dije hace mucho que esa chica no te conviene, es una artistilla de medio pelo, igual de reprobable que las otras con las que has salido; en cambio Esmeralda Swan es una reconocida ingeniera, sin mencionar que el apellido de su familia es irreprochable. ¡Así que terminas con ella y no se hablará más del negocio! El viernes por la noche será tu compromiso y si le haces algún desdén a Esmeralda habrá problemas muy graves. ¡He dicho! Te quiero mucho, eres mi único hijo, pero así se harán las cosas.

—Está bien, se hará como tu digas.

Mi padre estaba muy enojado porque le dije que había otra chica de por medio, a veces parecía que odiaba a Chik, yo la creía una buena chica, pero si mi padre no la aprobaba no pasaría de unas cuantas citas.

Esa tarde solo me dio órdenes y me trató como mercancía, nunca me detuve a pensar que Esmeralda probablemente pasaba por lo mismo. Nunca me había hablado de su mejor amigo, mi padre es muy reservado con muchas cosas, pero sé que no haría nada para lastimarme y que seguro esta unión es más que solo un buen negocio, me dijo a grandes rasgos como era Esmeralda y por un momento vi la ilusión en su rostro, pero desapareció tan furtiva como apareció.

Ese viernes por la noche me arreglé como convenía y fui a esa fiesta, había una chica preciosa ahí con un vestido despampanante, esos ojos verdes esmeralda me cautivaron al instante, su belleza era extraordinaria, alta, esbelta de cintura marcada, hombros delicados, rostro angelical, esa piel blanca como el alabastro, labios rojos y unas manos muy femeninas, era mucho más bella que cualquier chica que hubiera conocido, ese hermoso cabello color chocolate que caía sobre su espalda hasta la cintura, delicada y exquisita. Realmente esperaba que fuera ella la mujer con quien me casaría.

Cuando nos llamaron para presentarnos ella me miró como si fuera objeto de experimento y me puse a la defensiva, recordé las palabras de mi padre y supuse que no nos llevaríamos bien, pero eso no fue del todo cierto. Su padre nos presentó con toda la formalidad acostumbrada.

—Ella es Esmeralda Swan, tu futura esposa. Esmeralda él es Zeyan Li, tu futuro esposo. —Su padre era un hombre mayor que hablaba con firmeza, la tomó del brazo y ella se acercó a mí y me dio la mano, un gesto muy extraño para alguien que me miraba raro.

—Buenas noches Zeyan, es un placer conocerte —esa voz tan dulce y tierna me cautivó, la primera impresión empezó a desvanecerse— como seremos esposos ¿qué te parece si platicamos un poco? —Se volvió hacia su padre quien me miraba como si le fuera a quitar a su tesoro—. Bien padre, me retiro. —Luego miró a mi padre—. Señor Li, un placer conocerlo, Zeyan estará en buenas manos. —Solo sonrió y mi padre le devolvió la sonrisa, esa noche me sentí mercancía, estaba muy enojado, pero no puse resistir a esa mujer tan decidida y firme como me contó papá que sería.

—¿Nos vamos? —La forma en que me miró me hizo caer rendido, era como si fuera lo más importante para ella—. Bien, ¿quieres un trago? —Me seguía mirando de la misma forma, traté de permanecer impasible.

—Claro, quiero un brandy.

Se fue hacia la barra y volvió con una botella de brandy y dos copas, las sirvió con delicadeza y me ofreció una, mirándome como si fuera un extraterrestre que había que examinar.

—No me digas que no bebes seguido. —Su mirada era firme y decidida—. Es solo una copa, mi hermano dice que tengo hígado de albañil.

—Henry, mi padre me habló de él. ¿También es ingeniero como tú?

—Sí y no. Yo soy ingeniera civil con especialidad en negocios, Henry es ingeniero civil con especialidad en ingeniería estructural, yo me dedico a optimizar procesos y a ver toda la parte administrativa y aburrida de la empresa, papá dice que esta carrera es de hombres. ¡Ash! Es un fastidio que siempre me diga eso, mi hermano tiene la parte más divertida de todo, él siempre lo acompaña a las nuevas adquisiciones y revisa las construcciones, yo solo me quedo en una lujosa y aburrida oficina a revisar planos, ver cosas de contabilidad y contratos. —Se veía fastidiada con lo que me contaba.

—No sabía que te gusta ensuciarte las manos. —Me dio risa y me miró molesta.

—No soy una princesa a la que los chicos deben rescatar, me gusta mi carrera, pero no tanto mi especialidad, mi padre me puso a prueba para disuadirme de estudiar ingeniería civil, pero ya ves, aquí estoy. —Se bebió la copa de un trago y se sirvió otra.

—Vaya, eres una chica ruda. ¿Sabes que estás tomando? —Le ganó la risa y tomó un trago más.

—Lo sé. Te dije que mi hermano dice que tengo hígado de albañil. —Sonreía como un ángel, me seguía mirando igual y me tomó de la mano, lo que me sorprendió mucho, era muy atrevida—. Sé todo lo que papá decidió contarme de ti, sé que eres CEO de tu propia empresa LFG, que tienes 28 años, o sea dos años mayor que yo y también sé que eres una estrella en el mundo de las finanzas, tu fecha de cumpleaños y todas esas cosas aburridas y formales, pero quiero saber algo de ti.

—¿Qué?

—Quiero que me digas quién eres realmente, te veo como alguien muy mamón y pretensioso, que solo le importan los negocios. —Tomó dos copas más al tiempo que yo me terminé apenas una, me seguía mirando con curiosidad y su mirada se relajó—. Pero espero que no seas así, te ves con muchas barreras. Dime algo ¿Tenías algún compromiso?

—Sí. Mi padre me obligó a cancelarlo. Bueno un compromiso como tal no, solo estaba saliendo con alguien a ver si se daba algo. —Dejó la botella de lado y me abrazó, me miraba examinándome y me ponía incómodo, me tenía acorralado con su mirada y sus brazos lo que me dejó sorprendido, supuse que era porque estaba borracha, pero no se veía que el alcohol le afectara en lo mínimo.

—Así son los padres. Siento mucho que hayas terminado con ella, bueno la verdad no. Me gustas y ahora serás mi esposo, así que ya no importa, supongo. ¿Por qué me miras así?

—¿Así como?

—Como si estuviera ebria, no lo estoy. Conozco mi límite si eso te llega a preocupar. —Me dio risa la forma en que lo dijo, como una niña justificándose.

—¿Tú tenías algún compromiso o salías con alguien? —Su respuesta fue terminante, firme y simple.

—No, no me ha interesado tener a nadie en mi vida. Mi trabajo es más importante que el amor, como odio que me molesten con esas tonterías del enamoramiento y que debo casarme totalmente enamorada, me tienen harta, en especial mi hermano. Si vuelvo a escuchar esas sandeces otra vez creo que abofetearé a quien sea.

—Vaya, eso es muy intenso. Yo también creo que el matrimonio es un buen negocio, hagamos que esto funcione para ambos.

Me miró con firmeza y sorprendida. —Solo no quiero que hagas estupideces. Estoy consciente de que fue difícil para ti terminar con ella, esas cosas son obvias.

—¿Disculpa?

—Se acostumbra en los matrimonios arreglados tener amantes, yo no tendré ninguno, no sé si con el tiempo te quiera o llegue a amarte, no lo sé. Pero no me entregaré a ningún otro hombre que no seas tú y espero lo mismo, no quiero que tengas amantes, si me quieres o no, no será relevante. Solo quiero que nos respetemos y ya. Un buen negocio no funciona si hay fuga de recursos.

—¿Por quién me tomas? No soy un promiscuo. —Me molestó bastante que me hablara de esa forma a la primera.

—No lo sé y tú no lo sabes de mí, por eso es importante que lo hablemos y que dejemos muy claras las cosas, sé que puedo ser muy directa al decir todo y que en ocasiones puedo ser hiriente, pero entiende algo, serás mi esposo y no quiero que sea solo un título así que pongamos las cartas sobre la mesa desde ahora, trabajaré duro para quererte y cuidarte, por eso no quiero que la boda sea rápido, démonos unos meses para conocernos, si en ese tiempo quieres cancelar el compromiso no haré ningún drama, solo será un buen negocio, no quiero joder tu vida y no quiero que jodas la mía. Ahora es tu turno de poner tus condiciones.

Era terminante como su abuela, mi padre me advirtió sobre el carácter que podría tener y lo directa que sería al poner las condiciones, además dijo “es como tú, de hecho, es igual a ti, sé que se llevarán bien porque son el uno para el otro, tienen demasiadas cosas en común”. Tenía razón, ella es muy parecida a mí, solo que mucho más directa y tajante.

—No tengo tantas condiciones, solo quiero que hagamos que esto funcione. Acepto lo que me has pedido, mi única condición es que… —dudé por un momento, ¿en qué estaba pensando?

—¿Cuál es?

—Solo démonos ese tiempo para conocernos, esto es complicado. —Aún me dolía el hecho de que papá no confiara en mis decisiones al tener una novia y no quería lastimarla y tampoco que ella me lastimara.

—¿Quieres que demos por finalizado aquí el acuerdo? No tengo el menor problema, si quieres ir con esa chica con la que salías, adelante, ve. No tengo nada que ofrecerte si estás enamorado de ella. —Tenía la sutileza de una pedrada para decir las cosas—. Mira trato de ser franca contigo, aun no me has respondido sobre quién eres realmente, pero está bien soy una completa extraña con quién te han dicho que debes casarte, pero siempre hay opciones, a veces limitadas, otras cero agradables, pero hasta los esclavos tienen opciones, servir o morir; la decisión es tuya.

—Lo siento, es complicado, solo démonos tiempo para conocernos bien y tomar una buena decisión, ya lo dijiste “un buen negocio no funciona si hay fuga de recursos”.

—Muy bien Zeyan, lo haremos a tu modo. —Me sonrió con dulzura y la plática se prolongó hasta muy entrada la noche, lo extraño fue que nada más me importaba que conocerla, verla y estar con ella, fue hipnotizante esa noche, esa mujer me atraía y no podía explicarme por qué.

22 de Julio de 2021 a las 05:01 0 Reporte Insertar Seguir historia
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