patypixie Patricia Pixie

Sam y Frank comparten un inesperado momento íntimo. ¿Cómo afectará esto su amistad de tantos años?


Cuento No para niños menores de 13.

#gay #vida #yaoi #colegio #lgbt #chicos #adolescentes
Cuento corto
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Juntos

1.-

Frank sintió que un sacudón le recorrió el cuerpo de punta a punta. Esaban en plena calle, donde medio mundo podía verlos. Y si eso no era suficiente, por esa calle habitualmente pasaban rumbo a sus casas muchos de sus compañeros de escuela. Pero francamente, en ese momento ya no le importaba si el planeta entero lo veía. Cada milímetro de su cuerpo llevaba días enteros soñando con ese momento. Sus labios ansiaban beber la miel de los del apuesto joven que estaba frente a él. Así que sin dudarlo, y con toda la fuerza de su alma, besó a Sam, el sorprendido rubio que estaba entre sus brazos. No le dió un simple piquito, como generalmente sucede en las más insulsas películas para adolescentes. Le dió un beso profundo, en el que las lenguas de ambos lucharon por dominar en una ardiente batalla. Sam no se aguantó las ganas, y comenzó a amasar con ternura el redondo y bien formado trasero de Frank, causando que este dejara escapar un leve gemido. La temperatura de los dos chicos comenzó a subir de forma rápida, tanto así, que mejor, decidieron separarse. Sonrojados, ambos, se miraron fijamente sin saber qué decir.

— B-Bueno, tartamudéo Frank — sin despegar sus grandes ojos azules del piso — Supongo que eso te responde tu pregunta sobre lo que me pareció el beso que nos dimos el otro día en la fiesta. ¿No crees?

— No pues ya me quedó clarísimo. Pero creo que es obvio que ya no podemos ser simplemente amigos, ¿verdad?

— Pues obviamente no, querido. ¿Pero entonces, qué somos?

— Yo tampoco sé. ¿Y si mejor nos lo tomamos con calma, y dejamos que la vida nos guíe?

El otro chico asintió de buena gana con una dulce sonrisa. Los dos se tomaron de la mano, y enfilaron rumbo a la puesta de sol. Fué un instante dulce, y viendo hacia atrás, parecía un sueño extraño la forma en que los dos habían llegado a ese punto.


2.-

Las nubes grises se aproximaban al patio del Colegio San Buenaventura, las niñas, ajenas a la posibilidad de resultar empapadas por un enorme aguacero, continuaban jugando y correteándose entre ellas. Los muchachos, por su parte, mataban el tiempo, pateando una vieja pelota o contando algunas anécdotas familiares.

Y en medio de todos ellos, se encontraba Sam, garabateando en su cuaderno. Usaba cada trazo para distraerse un poco de aquello que le consumía la mente.

Pero bastaba algo tan simple como mirar de reojo a un muchacho de cabello rubio pasar por el patio, para recordarle inmediatamente la causa de su desasosiego.

— ¿Por qué demonios tenía que hacer eso? ¿Qué se me metió en la mente? — murmuraba Sam entre dientes, dejando que en su pálido rostro se dibujara una mueca de tristeza salipcada con un poco de temor. Lo único que lo consolaba un poco era que el causante de sus angustias no había ido ese día a clases. Aunque pensándolo bien, eso sólo podía significar algo peor. ¿Qué tal si él se había encojado tanto por lo sucedido que lo había acusado con sus papás? O peor aún, ¿qué tal si los papás de Frank tenían planeado llevarlo a la policía para acusarlo por haber "corrompido a su niño"?

Todos esos pensamientos daban mil y una vueltas en la cabeza de Frank, cuando de pronto, el insistente repiqueteo de su teléfono lo sacó de su ensoñación. Se trataba de su amigo Frank, mandándole un mensaje que decía simplemente: "Tenemos que hablar".

Sobra decir que el chico de cabello oscuro y piel pálida, apagó sin dudar su teléfono, y casi arroja el mismo por encima de la reja del colegio. Sabía que no podía pasarse la viida entera de esa forma, pero francamente, no sabía qué más podía hacer. No tenía ni ieda de qué le iba a decir a su amigo cuando los dos se volvieran a topar en la escuela.

La campana sonó, aununciando el final del receso, justo antes de que un brutal aguacero comenzara a caer sobre la ciudad. Todos los estudiantes se dirigieron de vuelta hacia las aulas. Sam hizo lo propio de mala gana, no sin antes suspirar melancólicamente. Había mucho en qué pensar.


3.-

Mientras tanto, en otra parte de la ciudad, Frank se encontraba de igual manera preocupado, pero por algo ligeramente distinto. No podía imaginarse el porqué su amigo de momento le había dejado de contestar los mensajes, si, después de todo, a él era el que le había ido por después de la fiesta. Dejando de lado la regañiza de papá y mamá, con esa resaca tan grande, que lo mandó al doctor, no podía haber peor castigo para él. Y sin embargo, Sam no dejaba de hacerse el escurridizo desde el día de la fiesta. ¿Tanto así le había molestado el beso? Si ultimadamente, era él el que lo había iniciado. Tratando de no pensar tanto en lo que había sucedido, el rubio daba de ocupar su mente viendo algunos videos en la red o compartiendo memes con otros de sus amigos y familiares. Pero su mente siempre regresaba a el chico que lo traía inquieto. Aunque intentara evitarlo, cada cinco minutos checaba sus mensajes o sus llamadas. Absolutamente nada. Frank se preguntaba mil y una veces si tal vez ese beso solamente había sido una prueba que él había fallado miserablemente. ¿Qué tal si su amigo sintió asco porque él no se atrevió a romper el beso? En la pantalla de su teléfono flasheaba el último mensaje que le había enviado, mismo que decía: "Tenemos que hablar" Media hora había pasado, y Sam, aparentemente, lo había leído pero no se había dignado a contestar. Sam no tenía excusa; se encontraba en receso, y como ya habían pasado los exámenes, la carga de trabajo en la escuela era mínima. Seguramente él se había molestado, pero Frank se encontraba cxonfundido respecto al motivo. Cansado de tanto pensar, el joven se dió la vuelta en su cama y se dispuso a intentar dormir un poco. Ya habría tiempo de aclarar las cosas.


4.-

Frank y Sam se conocían desde que ambos entraron al jardín de niños. Desde el primer instante en que el rubio puso sus pequeños ojos azules sobre el pálido chico de cabello oscuro que se encontraba jugando despreocupadamente con unos bloqueas de madera. Desde ese primer día de clases los dos se volvieron inseparables. Buscaban jugar en el mismo equipo a la hora del aprtido de futbol del receso, les gustaban los mismos videojuegos e incluso en vacaciones, les rogaban a sus familiares que les permitieran estar en contacto por medio de mensajes o video llamadas. "Parecen hermanos", les decían casi todos aquellos que los conocían. Pero con el paso de los años, y en completo silencio, en los corazones de ambos, comenzó a crecer una clase de amor distinto. Los dos lo sintieron, pero los dos optaron por guardarse sus sentimientos. Ambos temían lo que sus compañeros y familiares podrían llegar a pensar si se atrevían a confesar sus verdaderos sentimientos.

Pero en la fiesta del cumpleaños 16 de Cindy, una amiga en común de ambos, los sentimientos terminaron por brotar. Los dos ya tenían algunas cervezas encima. No les importó lo que los demás pudieran sentir, y se besaron apasionadamente. Un par de los presentes se dieron cuenta de lo sucedido, pero no dijeron nada., Estando igualmente alcoholizados, sólo estallaron en carcajadas.

— Lo que hace el alcohol, ¿verdad? — exclamó Frank, divertido.

Por su parte Frank, ligeramente sonrojado, se limitó a tocarse los labios, extasiado y confundido al mismo tiempo.

Se conocían desde hacía mucho tiempo, pero esa era la primera vez en que uno tenía un gesto romántico con el otro. ¡Claro! Era obvio que en ese momento ninguno de los dos sabía lo que estaban haciendo. Pero era obvio que fuera lo que fuera, les había removido sentimientos intensos a ambos.


5.-

A veces basta algo tan simple como un beso, para que una relación cambie para siempre. Al día siguiente, cuando los dos coincidieron de nueva cuenta en la escuela, no sabían que hacer. Utilizando mil pretextos, evitaron quedarse a solas el uno con el otro, y en las clases que tomaban juntos, se sentaron separados y fingieron estar ocupados con otras cosas. Sin que ninguno de los dos lo esperara, recibieron al mismo tiempo un mensaje de Cindy. "No sé muy bien qué pasó entre ustedes en mi fiesta, pero¿se van a hablar o se van a seguir evitando como un par de niñitos?", les escribió. Los dos intercambiaron miradas, pero ninguno tuvo el valor de acercarse al otro. En completo silencio, Sam se la pasó garrapateando en su cuaderno de dibujo algunos bocetos de su atlético amigo, quien distraídamente, se dedicaba a jugar futbol con otros de sus compañeros de clase. Como siempre, cada uno estba sacando sus ansiedades de la mejor forma que sabían: Sam, utilizando su enorme creatividad, y Frank, ejercitándose hasta sudar. El chico de cabello oscuro dió un gran suspiro juntos cuando la campana anunció el fin del receso. No tenía caso postergarlo más.

— Oye Frank... ¿Cómo has estado?

— Bien, bien. Casi me mata la resaca..jaja. Pero fuera de eso, todo normal. ¿Tú?

— Oh, bien. Pero es que quería preguntarte algo después de clases.

— ¿Sobre qué?

— Sobre lo que pasó entre nosotros en la fiesta de Cindy... Y sabes... El beso que nos dimos.

— Sobre eso... tengo algo que decirte. ¿Pero qué te parece si mejor lo hablamos saliendo de clases?

— Si así lo quieres, me parece bien.

Los dos intercambiaron sonrisas educadas. Uno imaginaba que el otro se había sentido molesto por ese pequeño arrebato en la fiesta. Pronto los dos descubrirían que sus corazones y cuerpos anciaban lo mismo.



23 de Julio de 2021 a las 03:13 2 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

Conoce al autor

Patricia Pixie Poesía y microrrelatos son mis pequeños grandes placeres a la hora de escribir.

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Francisco Rivera Francisco Rivera
La revelación del desborde pasional para encontrar la media manzana; el medio corazón o la media naranja, deja seguir un curso de vida en pareja. Una revisión al texto para enmendar errores de escritura y hacer más disfrutable la lectura del mismo, se agradecería. La historia nos anticipa el final y el final, el inicio de esa historia. Buen recurso creativo y personjes en blanco y negro son parte de esta narración que da para crecer aún más, pues la autora cuenta con buen ritmo, creación de contextos y un esbozo de la psicología de los personjes centrales, que hacen pensar en su amplitud narrativa...
August 07, 2021, 15:23

  • Patricia Pixie Patricia Pixie
    Mil gracias por tomarte el tiempo de escribir una reseña tan detallada sobre mi obra. August 08, 2021, 00:12
~