torrejonnehuen2 Nehuen Torrejon

Dentro del fatídico año dos mil treinta y dos, el mortal mas poderoso de todos se reveló ante los dioses, causando una gran guerra que acabó con todo el panteon. Quinientos años después, toda tradición humana desapareció, dándole espacio a los habitantes extraterrestres de Kangi prime a vivir en la Tierra, quienes además criaron a Salazar; uno de los pocos sobrevivientes humanos, convirtiéndolo en "El perfecto cazador". A pesar de la buena vida que los seres entregaron, una cantidad de preguntas invadirán su cabeza, llevándolo a querer saber la verdad sobre que sucedió con su especie, arrastrándolo a vivir la gran travesía de la verdad. Advertencia:esta historia contiene violencia grafica lenguaje malsonante escenas de sexo explicitas y humor negro Conforme avancen las temporadas las portadas irán cambiando #1 en ciencia ficción 15/10/20 #1 en noche 15/10/20 #1 en Fantasía épica 15/10/20 #1 en Vaticano 15/10/20 #1 en Duelos 15/10/20 Nota: soy una persona que acostumbra a leer rapido y escribir rapido por lo que seguramente encontrarán alguna que otra falta ortografica, espero me entiendas y esperes la versión definitiva


Acción Sólo para mayores de 18.

#234 #381 #332 #341 #326 #230 #229 #288 #310 #378 #295 #32816 #217 #caballero
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Alba

Cap 1

7:57 A.M

El sol se elevaba en el cielo alumbrando un pueblo Kangi, los estanques de agua, los grandes arboles y la hermosa flora era lo que mas resaltaba sin embargo, al pie de la Iglesia algo inusual yacía, el cuerpo de un niño completamente golpeado en un charco de su propia sangre. Entonces, los pueblerinos, se acercaron a observar pero ninguno se atrevía a tocarlo o ayudarlo, ya que, los Kangi guardaban cierto resentimiento a los humanos.

Los Kangis son una raza perteneciente a un sistema solar; ubicados al borde de la galaxia en su planeta Kangi prime, suelen ser altos, de piel pálida—en los individuos machos—, delgados pero bastante rápidos; también por lo general en los especímenes machos se los suele calificar por su apariencia como "feos" mientras la belleza en sus especímenes femeninos resplandece. Quienes además, poseen una piel con colores aleatorios desde verdes claros hasta rosas o incluso un color mas parecido a la piel humana.

Tienen una organización según el poder de estos mismos, aunque la raza no es una guerrera, al menos el 12% de esta lo es, la organización de estos guerreros es la siguiente:

En el eslabón más bajo: son aquellos pertenecientes a los Kangi guerreros pero no sirven para las peleas, eran demasiado cobardes y solo son usados como sirvientes de guerreros, Kq'iaTA

No campeones: aquí se encuentran jóvenes que están bajo la tutela de los guerreros superiores, pues todavía no han llegado a pelear en un duelo real.

Jóvenes campeones: estos ya son Kangi que tuvieron la oportunidad de pelear por la paz de su planeta o representarlo en un duelo y salir victoriosos. A pesar que disponen de un trofeo tenían acceso limitado a Armamento y equipamiento debido a la poca experiencia que tienen.

Los campeones: conformado por experimentados Kangi adultos. Su acceso a equipamiento y armas es muy amplio, gracias a su experiencia. Además, se especializaban en una sola arma.

Los distinguidos: son Kangi con mucha experiencia. Tenían muchas cicatrices y marcas de guerra. Para llegar a este puesto deben de matar a una gran amenaza, uno de los mayores honores sería vencer a un Ravager—enemigos naturales de los Kangi.—

Los ancianos: aquí se encuentran los de mayor edad. Son ancianos con una gran cantidad de trofeos, y por lo general guían a los guerreros. También, jueces ante otros, y, líderes de naves.

Clan Leader: líder Supremo de Kangi Prime, también conocido como «el Gran Viejo líder del clan», ha gobernado durante siglos y ha demostrado ser el líder más sabio y más fuerte entre todos los ancianos. Su récord de victorias supera el récord de todos los Kangi, su capacidad de lucha y gran astucia son legendarios, lo que le valió la posición más alta en la sociedad. Intentos de asesinato y levantamientos tribales son comunes para el líder, pero, ha demostrado ser una fuerza invulnerable, ganándose el respeto de su pueblo, y el miedo perceptible en los que se le oponen.

Rara vez de había visto, es mas conocido por sus leyendas y las historias sobre el sus cacerías por lo que se conoce muy poco de él.

Ventajas: suelen ser, por lo general, expertos en la agricultura, forja de armas, escrituras, traducción de idiomas y varias tareas triviales pero necesarias.

Uno de los Kangi a pesar de sus siglos de vida y de haber participado en "la gran guerra" decidió ayudar al pequeño, pero, al momento de acercarse el joven humano despertó repentinamente haciendo al guerrero dar un paso atrás.

—¿Donde estoy?— se preguntaba el chico con la mirada borrosa pero al instante, en ese momento, volvió a caer.

Nadie estaba dispuesto a ayudarlo excepto uno cuyo nombre era Kashí. Los demás solo observaban con desdén al hombre. Este Kangi guerrero, cargó el niño en sus brazos llevándolo a un pequeño Hospital.

Kashí se colocaba en el rango entre los distinguidos y Ancianos lo que no era normal para uno de su rango ayudar a un simple humano. Pasaron horas desde que el joven humano fue ayudado, pero, nuevamente despertó algo ido.

—Niño, ¿me escuchas?—indagó el doctor.

El joven estaba confundido y veía un poco borroso pero lo entendió bien y le respondió:

—Si, lo escucho, ¿Dónde estoy?

—Estás en un hospital, tienes muchos golpes muy fuertes por todo el cuerpo y necesitas tratamiento— habló el doctor con seriedad y rapidez.

—¿Quién me trajo aquí?— interrogó con los ojos a medio cerrar. Estaba cansado y no sabía el por qué de esto.

—Su nombre es Kashí, es el Kangi protector de la aldea— dijo ya sabiendo que el chico estaba cansado y los golpes no ayudaban a qué quedara despierto.

—¿Protector?—preguntó nuevamente para luego caer desmayado.

Luego de semanas, finalmente salió del pequeño hospital.

Al momento salir del hospital se dispuso a recorrer todo el lugar, paseó durante una hora observando estructuras de los cuales pudo reconocer en ese entonces. Una escuela, una iglesia, prisión, biblioteca, hospital y cuatro torres los cuales se encontraban Kangi vigilando; el resto eran los hogares de los recientes del actual planeta.

Se dirigió a la plaza principal, ahí le dijeron que encontraría al guerrero que lo ayudo, a la distancia pudo reconocer a el susodicho, era el único con armas.

—Hola—saludó temeroso.

—Hola, joven humano. Soy Kashí el guardián de aquí— respondió el guardián.

—Un gusto conocerlo— el chico le hablo con respeto y cordialmente ya que fue su salvador y el único que no lo trato como un ser despreciable.

—El gusto es mío ¿Tienes nombre?— el hombre le habla con amabilidad y como si fuese un igual

—Te llamaré... — se detuvo a pensar un buen nombre para aquel escuálido y demacrado chico. Lo primero que le vino a la mente fueron dos nombres, de los cuales uno pertenecía a su padre "Baltimore", y el otro a un antiguo aprendiz, que lamentablemente murió, se culpa de aquello lo que no lo deja con la conciencia tranquila— Baltimore— al fin de decidió— Adán Salazar Baltimore ¿Que te parece?
El nombre «Adán» le pareció algo irónico ya que es el único humano encontrado en esa tierra. Pero el ojiazul no respondió al instante, pues, de no le convenció del todo más sin embargo no objetó nada.

Tras unos minutos hablando —más Kashí que Adán—, el sol comenzó a ocultarse.

—Las noches son muy peligrosas aquí. Te daré un lugar donde puedas alojarte, pero antes debo aclarar que hacía tiempo que no veía un humano y tú tan solo siendo un niño tienes golpes en tu cuerpo que habrían acabado con la vida de cualquiera de tu especie, pero los resististe, eso quiere decir que eres útil para cualquier enfrentamiento— le cuenta con algo de diversión—¿Sabes? He estado buscando un aprendiz.

—No tengo conocimiento alguno en combate o entrenamientos o algo similar.

—Para todo hay una primer vez— trató de convencer a el castaño, este dudó por un momento pero al haber visto su seguridad, aceptó.

En esos momentos, no era consciente de lo que implicaba ser un guerrero. Tras esto el sol finalmente se ocultó.

La noche era únicamente alumbrada por la luz de la luna, Kashí paseaba por los alrededores del pueblo. El niño estaba en la casa de su nuevo y único maestro junto a su esposa.

Sin embargo, algo llamó la atención del guerrero, un grupo de guerreros conocidos como Legionarios no muertos merodeaban por las calles de su pueblo.
Los «Legionarios no muertos» son los últimos vestigios de la humanidad tras su desaparición. Son seres con grandes armaduras, por lo general de aspecto samurai o grecorromano.

Suelen andar en pequeños batallones de entre 12-50 Hombres no muertos, poseen varios estilos de pelea y suelen usar una o más armas.

A pesar de haber sido humanos en su pasado, ahora se encargan de eliminarlos. A diferencia de los anteriormente nombrados, ellos son originarios d la Tierra y su "líder" no lleva el sobrenombre "Clan Leader" si no, que esta era «La dama Muerte.»

Sus ventajas eran: sentían dolor, sin embargo anteponían su deber por aniquilar a los humanos o a sus rivales, siempre estaban listos para los duelos por lo que si toman desprevenido a cualquiera en el combate morirían; hacían lo necesario para cumplir su misión; solían ser seres bastantes implacables y en algunos casos son invulnerables al fuego.

Las debilidades: eran demasiado arrogantes al ir en grupos; un golpe certero podía acabar con ellos fácilmente y aunque parecían máquinas de matar sin sentimientos aun poseían uno muy importante... el miedo; a diferencia de otras razas, no se mejoraban con magia o hechizos; sus cuerpos al estar en un estado de putrefacción en ocasiones era fácil de destruir.

Kashí se colocó frente a ellos sin miedo por la diferencia numérica, entonces, la casería comenzó.

—Señores— habló Kangi.

—A un lado estorbo, y tal vez te deje vivir— respondió el putrefacto líder.

—Inténtalo si gustas— Kashí lo desafío de vuelta.

—Nos han estado llegando noticias que hay una sombra asesinando a nuestros hombres. Nosotros somos una legión, somos conocidos también como una sombra ¿Quien eres tu?— lo encaró el líder con orgullo y superioridad.

—Soy aquel que no debe ser nombrado—Mencionó el Kangi preparado para un duelo

El legionario lo notó y se puso en pose con la punta de su arma al suelo, una pose abierta de pelea— Que la mejor sombra gane.

Tras esto, el horrendo ser cuya piel que solo se veía en sus brazos podrida como cualquier carne hechas a perder, una armadura desgastada, el hedor que abundaban debido a el y sus secuaces y sus rechinantes dientes chocaban al hablar causando un chillido insoportable. Ambos se colocaron en pose de pelea, y de los al menos 20 guerreros no muertos, solo uno quedó listo para el duelo. Su líder.

Kashí tomó en sus manos su espada la cual comenzó a resplandecer en un bello color zafiro, pero el enemigo no se quedó atrás empuñando la suya que irradiaba un bello rojo carmesí. Finalmente se adentraron en una danza de chispas y luces que rebotaban y chocaban entre si como una danza mortal, el Kangi tenía mucha experiencia por lo que la pelea de a poco se fue inclinado a su favor.

Sin embargo, todo cambió cuando escucharon como tres enemigos entraban violentamente a una de las casas, gritos de dolor y desesperación de un niño llegaron a sus oídos; y es que una casa estaba siendo atacada.

Dispuesto a detener a eso monstruos Kashí se quitó de encima al líder y corrió a toda velocidad para ayudar, pero, al llegar una escena algo horrible llegó a ver...

La familia que ahí habitaba había sido asesinada y los cadáveres de los niños se divisaban mordidas en sus rostros, brazos y piernas.

Kashí gritó de ira. El líder al ver que no podría derrotarlo en un combate solo se comunicó telepáticamente con sus guerreros —«Rodeenlo»— a lo que todos acataron su orden.

Pero no contaban con que Adán no obedeció la orden de quedarse en casa, el quería asegurarse de que su maestro no estuviera en peligro. Parecía que Kashí no lo necesitaba al inicio, pero, justo en ese momento era hora salir de su escondite.

Desde las sombras un miembro de la legión atacó al chico con múltiples golpes sin embargo con facilidad el escuálido niño logro esquivar todos los ataques. El solo contaba con nueve años de edad.
No era capaz de ser el vencedor por lo que se hechó a correr, Kashí se vió rodeado por sus enemigos, pero mostrando su maestría con las armas, con un movimiento limpio, barrio con todos ellos.

Mostrandose calmo pero esa calma se interrumpió cuando escuchó que el humano gritó por ayuda, nadie podía ayudarlo. Todos son "no campeones" aunque quisieran perderían con un solo golpe.

—Tantos días sin comer...—saboreo las palabras el putrefacto ser.

Kashí sabía que no podría lanzar su espada, de ser así mataría al niño también. Estaba acorralado.

—¡Niño!— gritó desesperado.

Algo extraño ocurrió, el no muerto simplemente se desplomó en el suelo. Y, con el camino libre iba a rescatar a el chico pero, se sorprende al darse cuenta que el Infante lleva un cuchillo ensangrentado.

—Niño ¿estás bien?— Inquirió preocupado Kashí
Él estaba en Shock. No podía creer lo que había hecho.

El Kangi lo levantó del suelo y se arrodillo frente a él para quedar frente a frente. Este bajó la cabeza mientras por sus mejillas caían lágrimas de culpa, no podía ni mirarlo al rostro, no podía hacer nada más que quedarse pensando en lo que hizo mientras rompía en llanto.
Kashí vio lo que él había sido alguna vez, recordando la primera vez que asesinó a alguien, su reacción, entonces colocó sus manos sobre los hombros del niño y seguidamente los subió hasta su rostro limpiando las lágrimas.

—Escucha, cierra tu corazón por qué se viene un camino largo y ellos no tendrán piedad. O eres tú o son ellos— culmino con frialdad.

Kashí subió al niño a su espalda y prosiguió a llevarlo a su hogar.

Pero, en ese momento un guerrero los ataca por la espalda con un cuchillo, Kashí antela el movimiento y lo esquiva con gran velocidad, pero el enemigo persiste nuevamente con más cortes. El Kangi sin desconcentrarse sujeta con una mano al niño a sus espaldas y con la otra tomó lo primero que encuentra aleatoriamente que casualmente es una pequeña tapa de un pote de cartón, el cuchillo atraviesa el cartón pero, dejándolo sin poder hacer algo más.
Kashí, lanza la tapa hacia arriba y toma al cuchillo por el mango, aun con el cartón e incluso con el niño en sus espaldas, lo clava violentamente en la cabeza de su rival matándolo en el acto.

En eso otro legionario más ataca, esta vez por la espalda, estrangulando a Kashí con una cadena unida a una oz.

El pequeño niño muerde fuertemente a su atacante y soltándose de la espalda del Kangi, quien usa su fuerza para tomar a su rival estando aun de espalda y lo lanza hacia adelante para seguidamente aplastar su cráneo con el pié.

Un nuevo enemigo se hizo presente portando una espada listo para acabar eso, pero Kashí sosteniendo detrás de él al niño respondió con tenacidad al ataque, usaba solo el cuchillo el cual repelió estocadas y acometidas, contraatacaba insertándolo en la boca del rival, destruyendo su mascara en el proceso.

Un portador de una Katana atacó y Kashí lanzó verticalmente el cuchillo y en un preciso momento lo pateó lanzándolo como si de una flecha se tratara. El enemigo recibe en su pecho el daño y cae lejos.

Un batallón entero se hace presente, y los protagonistas se ven obligados a huir.

Kashí atrajo a todos los guerreros enemigos hacia el bosque, pero, para sorpresa de ellos, lo pierden de vista por su velocidad y destreza. Rápidamente descubren por que lo conocían como una sombra.

Sin mucho esfuerzo y con sigilo Kashí acabó con la vida de la mayoría de todos ellos. Los demás no pudieron ni siquiera seguir su rastro; es una masacre con solo tres enemigos en pie, Kashí se muestra frente a los guerreros no muertos.

—¿Quién eres?—preguntó el líder con un notorio temor.

—Soy la muerte— respondió.

Tras esto, los tres guerreros, lanzaron todas sus armas como: lanzas, flechas, espadas y hachas pero Kashí desapareció en la oscuridad y tomo por la espalda a uno de ellos arrastrándolo hasta la base de una colina que había a unos metros. Nuevamente, su velocidad destacó, corría tan rápido que solo se veía las hojas que levantaba al hacerlo.

Los legionarios restantes, corrieron a ayudar a su colega pero como hace unos momentos, pierden de vista al corredor, para que luego sus gritos de dolor solo se escuchen, entonces llegan a la base de la colina y no ven nada sin embargo, como si el cielo cayera a sus pies, un cadáver aterrizaba e impacta justo frente a ellos el cuerpo; fue masacrado, al intentarlo levantar sus compañeros notan que al alzarlo el cuerpo literalmente se desarma, todos sus huesos parecían haber sido triturados.

Entonces escuchan algo a sus espaldas.

—Váyanse...de mi...¡hogar!— y en la oscuridad absoluta del bosque un bello color zafiro irradia de una hoja.

Los legionarios fueron en diferentes direcciones para comenzar a lanzar el resto de sus armas y todo lo que tienen a mano, piedras, ramas, todo. Kashí con su destreza y su espada desvía absolutamente todos los ataques.

Finalmente, teniéndolos en frente despedaza a uno y cuando el segundo intenta golpearlo Kashí detiene el golpe con su mano y usando su fuerza bruta arranca el brazo entero. La sangre podrida de su rival salpica su cuerpo y el enemigo grita de dolor.

—¡A la próxima dile a tu líder que si va a enviar a alguien que envíe a alguien que sea capaz de darme pelea!—gritó el guerrero Kangi.

El legionario corrió despavorido a quien sabe dónde.

—Salazar, ya puedes salir— Mencionó Kashí.

El dúo volvió al pueblo. El humano durmió toda la noche mientras Kashi se quedó vigilando, por suerte ninguna otra amenaza volvió a aparecer en toda la noche, por la mañana habrían muchas cosas por hacer

19 de Julio de 2021 a las 18:29 0 Reporte Insertar Seguir historia
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