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Amanda


Los amores de verano. Alicia narra todos los amores de verano que ha tenido desde que tiene memoria. Los amores de verano tienen algo especial pero los primeros más. Todos dejan un recuerdo difícil de olvidar ¿ Encontrá el amor verdadero?


Romance Romance adulto joven No para niños menores de 13.
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verano del 2006

Aquel verano. Recuerdo mi cola de caballo bien tirante con mi diadema coronando el peinado. Tenía un montón de diademas de muchos colores que intentaba conjuntar con mi ropa. No podemos dejar de nombrar mis inolvidables gafas, bien pequeñitas y redonditas con un color azul brillante. Las patillas de las gafas estaban cubiertas de unos dibujos de corazones de color rojo. Quizás fuera una señal del destino o quizás no.

Todas las tardes observaba como el amigo especial como decía mi madre iba a buscar a mi vecina Ana. Álvaro que así se llamaba el amigo especial llamaba al timbre y se le iluminaba la mirada si era Ana la que abría la puerta. Era algo que me llamaba la atención.

Después se iban al parque, se sentaban en un banco y podían pasar horas de la mano allí sentados. Yo no entendía como no se aburrían ellos dos solos allí sin hacer nada sentados durante horas. Eso sí, los dos tenían esa sonrisa estúpida en la cara. Aunque no la terminaba de entender si es verdad, lo reconozco, me daba cierta envidia , porque aunque era una sonrisa estúpida, era una sonrisa feliz.

Fue aquel verano cuando empecé a desear ser querida, no sabía que se sentía pero parecía algo bueno.

De hecho pase por una fase en la que de repente no me veía tan bonita como me había visto hasta ahora. Sé que suena un poco estúpido pero fue así.

Pese a todo esto yo me sentía una chica muy feliz y la mayor parte del tiempo la pasaba preocupada en ganar las carreras que hacía con mis amigos y pensando en las estrategias de ataque que iba a utilizar en la próxima batalla de globos de agua .

Un día después de una dura batalla de globos de agua llegué a casa con mi cola de caballo despeinada y al entrar en casa mi madre me gritó diciéndome que fuera a saludar a la cocina que teníamos visita. Era mi querida tía Mónica. Me dio los besos y pellizcos de mejillas correspondientes y me dijo el estirón que había dado ese verano y todo eso que las tías siempre hacen y dicen.

Todo cursaba con la normalidad correspondiente hasta que me dijo:

-Alicia el otro día una compañera de trabajo me habló de ti

Yo me quedé pensativa porque no conocía a ninguna compañera de trabajo de tía Mónica.

-Es la mamá de Darío tu compañero de clase del año pasado.

-Aahh , sí tía, ya sé quién es. No se por qué te hablara de mí porque yo invité a Darío a mi cumpleaños y ni si quiera me avisó de que no vendría.

-Sí, precisamente por eso me habló de ti, Darío se puso enfermo con anginas y no podía salir de la cama y el pobre no puedo venir a tu cumpleaños y tenía un disgusto. Su mamá me ha dicho que está loquito por ti que todos los días cuando volvía del colegio hablaba de ti .

No recuerdo más sobre qué respondí a todo aquello que me dijo tía Mónica, sólo sé que me puse colorada como un tomate y que a la menor oportunidad que tuve de ir a mi cuarto me fui corriendo.

Pero... ¿sabéis una cosa? Llevaba esa sonrisa estúpida en la cara.

Era mi primera conversación sobre amor y relacionada conmigo, estaba súper emocionada, ni si quiera me gustaba Darío pero después de esas conversación con tía Mónica me empezó a gustar.

Durante ese verano todas las noches antes de dormir pensaba en él, alguien me deseaba.

De todas formas el destino después de ese verano quiso separarme de Darío y no volvimos a coincidir en clase , pero un día en el pasillo del instituto , años más tarde, tuve la oportunidad de poder hablar con él, ya no sentía esa sonrisa estúpida por él. Darío no lo sabe pero mi primer paseo en el mundo del amor fue con él. Mis primeros pensamientos de amor o lo que yo creía que era el amor , fueron hacia él. Las primeras pinceladas que di en la obra del amor fueron dibujando su rostro. La obra era inmensa y esto no había hecho nada más que empezar y yo me sentía muy emocionada e impaciente.

Por cierto, para que lo sepáis , semanas antes de que acabara el verano vi a Ana y Álvaro discutir, ya no se les iluminaba la cara ni tenían sonrisas estúpidas, de hecho la madre de Ana un día salió a la llamada al timbre de Álvaro y le dijo que no volviera más por allí y eso hizo, no le volví a ver y supongo que Ana tampoco .Mi madre me dijo que era un amor de verano con una sonrisilla y no lo terminé de entender.

Me quedaba mucho por aprender , incluso más que ahora.




19 de Julio de 2021 a las 13:43 0 Reporte Insertar Seguir historia
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