serene_rain Serene Rain

Un recuerdo algo exagerado que tuve con mis amigos, recordarlo me da algo de risa y tristeza, espero que lo disfruten tanto como yo.


Cuento Todo público.

#adolescentes #escuela #recuerdosdelavida #comedia #amistadsinfronteras
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Juego de locos.

Sin tener pensión del tiempo mi mejor amigo y yo disputábamos un partido de básquetbol, yo era remalo en eso, tenía buena puntería, pero de que servía si te incomodaban al lanzar, teníamos una hora libre de clases, las áreas de futbol estaban ocupadas, por eso decidimos pedir un balón de baloncesto, mi amigo Luis era bueno en todo los deportes y yo malo en todos ellos. Empezamos con una pequeña competición de lanzamientos, como era de esperarse yo estaba ganando, pero se sentía aburrido.

—Volvamos al aula. -Luis dijo de mala gana.

—Eso es porque no me puedes ganar.

—Calla…, vamos uno a uno a ver si me ganas.

Era obvio que yo tenía las de perder, después de todo yo no tenía nada deportista.

Comenzamos con el individual, Luis atacaba y yo defendía, las entradas de Luis eran muy fuertes, mi marcaje también era sólido así que había cierto desafío en el juego. Luego de que el encestara cambiamos de roles, ahora yo atacaba y el defendía, mis entradas eran un desastre y el marcaje de Luis impecable.

—Ya me cansé. -Dije.

—Te cansas solo por la paliza que te di.

—No es divertido jugar solo los dos.

—Pidámosle a alguien que nos acompañe.

—Yo juego.

Justo en ese momento un compañero de clases llegó.

—Bien Don Monka. -Monka y yo nos saludamos con un juego de manos.

Nuestro amigo tenía el apodo de Don Monka, una mezcla de un insulto y su apellido, a pesar de eso a él no le importaba.

—Bueno Don Monka, ya somos tres falta uno para jugar en parejas.

—Espera, ya traigo a otro.

Esperamos un rato a Don Monka, que iba a traer a otra persona para jugar.

—¡Ya volví!

Don Monka había regresado con otro compañero de clases, era Bryan o mejor conocido como…

—¡Cuñado!

—Yo no soy tu cuñado.

—Tiene razón él es mi cuñado, pregúntale a su hermana. -Le metí más gasolina al fuego.

—Ya no digan tonterías. -Don Monka había puesto una cara muy seria. —El único que tiene derecho a llamarlo cuñado soy yo.

—Tú también jodes. -Bryan reprochó a Don Monka.

Ni siquiera jugábamos y ya estábamos en pleito.

—Tranquilo Cuñado, solo era una broma. -Dijo Luis.

—Si Cuñado, juguemos.

—No te molestes Cuña… -Don Monka fue interrumpido.

—Vuélveme a decir cuñado y te parto la cara. -Bryan se había molestado.

—¡Cuñado!, ¡cuñadito!, ¡ñaño!, ¡tío de mis hijos!

—¡JA!-¡JA!-¡JA!..., Explotamos de risa, la cara seria de Bryan cambio drásticamente a carcajadas también.

—Si que les gusta molestar, ¿van a jugar? si no para irme.

A pesar de las bromas todos nos llevábamos bien, éramos buenos amigos.

—Juguemos, ¿Quién con quién?

Luis era el que más podía jugar, así que, hicimos piedra papel o tijera para reclamarlo, al final quedamos así…, Luis y Cuñado, por otro lado, Monka y yo.

—¿Canastas o puntos?

Como éramos pocas personas, solo ocupábamos la mitad de la cancha, con algunas reglas, pero podíamos decir de qué manera íbamos considerar la puntuación, normal; puntos de dos y de tres, o por la cantidad de canastas que hagamos, para los buenos jugadores la forma normal era la más apropiada, pero para mi equipo por cantidad de canastas era la mejor opción.

—Canastas.

—Listo, juguemos.

Comenzamos realizando el saque inicial, Don Monka lo ganó, me dio el balón y yo encesté.

—Bien hecho Alex. -Don Monka chocaba los cinco.

—Esto esta serio. -Luis sonreía.

—Solo era el calentamiento. -Me jacté de mi tiro con suerte.

—Vamos a darle paliza Cuñado.

—Y sigues molestando. -Bryan reprochaba, pero no estaba molesto.

Después, el juego se volvió muy reñido, yo tenía buena defensa y tiro, pero no podía realizar entradas, Don Monka era bueno en los rebotes y pases, en cambio, Luis era bueno en defensa y ataque, Cuñado, no lo parecía, pero era muy bueno dribleando y protegiendo el balón, nuestra lucha se volvió pareja en unos instantes nosotros teníamos siete canastas, Luis y cuñado veintiuno.

—Toma, veintidós.

—Ya vámonos Alex, aun podemos irnos con algo de dignidad.

—¿De verdad?, ¿crees que nos queda algo?

Luego de esa canasta el balón salió de la cancha hacia unos estudiantes de grado mayor.

—¿Podemos jugar un rato? -Preguntaron con algo de malicia.

No sabía que decirles para que se larguen y no molesten.

—Estamos teniendo un juego de apuesta, tal vez después. -Luis pensó rápido en una excusa creíble.

—Entonces apostemos.

Los mayores no tenían intención de dejarnos tranquilos.

—Somos cuatro y ustedes cinco estamos en desventaja.

—Adiós flaco…, ahora somos cuatro.

El que parecía líder del grupo votó a uno de sus amigos.

—¿Qué hacemos? -Susurré.

—Démosles juego. -Luis estaba algo molesto.

—¿Seguro?.

—Bien juguemos.

—La apuesta de cuánto. Dijeron los mayores.

—¿Cuánto tienen muchachos?

—Un dólar.

—Nada.

—Solo para el bus urbano.

—¡Idiotas!...-Luis se enojó. —¿Cuánto quieren apostar? -Preguntó Luis a eso chicos.

—Diez dólares.

—Esta mucho.

—Si no tienen les damos plazo.

—Luis esto parece estafa mejor vámonos. -Don Monka se estaba asustando.

—Si ganamos, hagamos estrategia.

—Si perdemos tú pagas todo.

—Ya, yo pago.

—¿De dónde sacas confianza?, Luis.

—¡Reúnanse enfermos! -Luis nos llamó para agruparnos.

—¿Qué hacemos?

—Solo denme el balón a mí.

—Esa es tu estrategia, mejor juega solo.

—No, Don Monka ira debajo de la canasta, ganarás los rebotes, Alex intenta desmarcarte para que tengas tiempo de tirar, Cuñado tu pásame el balón.

—¿No hago nada más?

—Sí, no pierdas el balón.

—¡Ha ganar!

Después de la reunión estratégica, nos dirigimos a la cancha.

—¿Canastas o puntos?

—A los veinte puntos, flaco cuéntalos. -Cuando dijeron eso sentí que el juego estaba condenado.

Hacía demasiado calor, el sol nos golpeaba de lleno y me quité la camisa para no sudarla mucho.

—Vacílate ese cuerpo, suerte que no esta tu novia si no se moja.

—¡Cállate!

Dejando a un lado las tonterías de Luis, eso chicos eran enormes, que injusto era esto.

—Les daremos el saque, para que no se sientan mal. -La cara de confiado que tenía el idiota uno me irritaba mucho.

Cierto como no sabía los nombres de esos chico les puse, Idiota uno, Idiota dos, Idiota tres y Muecas, es que solo pasaba sonriendo.

Al igual que antes yo hice la primera canasta, y era de tres puntos, luego de eso se volvió una masacre, lejos de jugar bien eso idiotas eran muy toscos, el marcaje del Idiota dos era un clara falta, envolvía sus brazos al contrincante como serpientes.

—Juega bien. -Reclamé.

—Nadie dijo íbamos a jugar con reglas.

—<Estos idiotas, si no va a respetar la reglas entonces>

Tomando las palabras de los idiotas, agarré el balón y salí con cuatro pasos y encesté.

—Buena Alex.

Íbamos ganado con cinco puntos, solo nos faltaban seis puntos para ganar.

Luego el Idiota uno, hizo una entrada floja y le quité el balón, el intentó recupéralo, me tiró al piso, y encestó.

Luego de eso todos se volvieron agresivos, lo único bueno es que no metían todas las canastas, tenían pésimo tiro, lo malo es que ya estábamos al límite y nos habían alcanzado.

—Me quiero ir, además tú vas a pagar.

—Vamos, que si ganamos tendrás dinero para comprarte esa película de Brazz3rs.

—Eso no me importa.

—Acaso no querías tenerla desde que la viste en ese estante.

—Es que ya la descargué la tengo en mi pendrive.

—¿Por qué no me la pasaste?, eres un maldito traidor.

—¿Qué dices?, cuando me acusaste con la profesora guapetona, de que yo le había sacado las fotos y fuiste tú, eso sí fue traición.

—Ya no me restriegues eso, que dices si ganamos vamos por unos tacos.

—¿Pones el refresco?

—Hecho.

—Pacto de saliva.

—¿Dudas de mí?

—Sí y mucho.

—Está bien, pero va ser un refresco pequeño.

—Listo.

La motivación del refresco me dio fuerzas, sin embargo, el Idiota tres, me estaba marcando, salí rápido y cuando tuve el balón me dio un codazo en la cabeza.

—¿Alex estás bien?

—Si, eso creo.

—¿Cuántos dedos ves?

—¡Déjate de tonterías!, te dije que era mala idea.

—Perdón por ser muy fuerte. -Dijo el idiota tres.

—Paguen si ya no quieres jugar. -Habló el Muecas.

Esos idiotas me estaban haciendo enoja, decidí ganarles y restregarles en la cara.

—Esta bien Alex, vámonos ya pago los diez dólares.

—No, esto merece venganza…¡Reunión! -Nos agrupamos otra vez.

—¿Qué hacemos ahora?

—Hagámosles lo mismo.

—Pero, son mayores.

—¿Y eso qué?, aplastémoslos.

—Solo para esto haces reunión.

Fuimos a por todas, el juego se volvió una guerra recuperábamos el balón como si nuestra vida dependiera de ello.

Solo nos quedaba hacer una canasta, el único que podía hacerlo era Luis, el Muecas lanzó el balón, pero no encestó, el Idiota dos recuperó el rebote, se los volvió a dar al Muecas, este lanzó y falló otra vez.

—Cornudo has sido, no metes ni una. -Le reprochó el Idiota uno.

Esta vez Don Monka obtuvo el rebote y me pasó el balón, ahora era el momento de ganar y humillar a esos idiotas, lancé el balón que hizo un recorrido de parábola, y al final falló.

—Tú también has sido cornudo. -Cuñado se burló de mí.

—A la salida voy a tu casa, a preguntarle a tu hermana si me está siendo infiel.

—¡Maldito!

El Muecas recuperó el balón y se lo dio al idiota tres, este trato de pasarme metí el cuerpo y lo tiré al piso, el balón rodó, Cuñado lo recogió y se lo dio a Don Monka, quien estaba a punto de tirar, el Idiota uno salto a dar un manotazo, pero Don Monka lo engañó paso el balón hacia un lado donde llegaba Luis, él lo tomó y salió con todo, dejó atrás al Idiota dos, saltó a encestar, en ese momento sentí tanto alivio, que después no podía creer, Luis había fallado la canasta.

—¿Ahora todos son cornudos?

—Alex me avisas para ir también a preguntarle a la hermana de Cuñado.

—Imbécil, ¿Cómo pudiste fallar?

El idiota uno recuperó el balón, mientras se reía saltó para encestar y ponerle fin al juego, y también falló.

—¿También puedo ir a preguntarle a la hermana de Cuñado? -Dijo el Idiota uno.

Al escucharnos hablar mucho de Cuñado también se burló de él.

Cuñado estaba muy molesto, le quitó el balón al Muecas y se lo pasó a Don Monka que saltó como si estuviera pisando el aire encestó y cayó de pie como un gato.

—¡QUÉ! -Gritamos todos, incluso los otros Idiotas.

—Ya ganamos. -Dijo Don Monka con una cara seria.

—¡Sí! -Cuñado y yo celebrábamos.

—Desde ahora serás Don Jordán. -Luis le puso otro apodo a Don Monka

Estábamos felices, pero el idiota uno empezó a decir tonterías.

—Flaco, ¿Cuántos puntos vamos?

—No sé, no estaba contando.

—Así no hay manera de decir quien ganó.

—Oye ya ganamos, pasa el dinero. -Reclamó Luis.

—Solo ustedes estaban contando los puntos y lo más seguro es que se pusieron más.

—Te dije que era mala idea, pero aún me debes los tacos y el refresco.

Era clara las intenciones de esos idiotas, no querían reconocer que perdieron.

—Ultima canasta gana. -Propuso el Idiota uno.

—Bien. -Dijo Luis.

Nosotros ya estamos cansados no queríamos más juego.

—Solo una canasta muchachos.

—Está bien.

Ahora los idiotas si querían hacer el saque inicial, Don Monka lo ganó, me pasó el balón y encesté.

—Ya ganamos otra vez. -Dijo Don Monka.

—Eso es trampa. -Dijo el Idiota tres.

—¿Trampa?, mis pelotas, paguen perdedores.

Cuñado estalló y con ellos los idiotas no cayeron encima, peleamos como pudimos y nos magullaron, los profesores se molestaron por pelearnos y estar fuera de clases.

Mis amigos y yo pasamos el resto del día en la dirección, llamaron a nuestros padres y ellos no reventaron más en casa.

Siempre que recuerdo algunas de esas anécdotas, me pone algo nostálgico ahora cada uno ha ido por un camino diferente, pero siempre nos reunimos cada vez que podemos y estallamos de risas al recordar nuestras tonterías, podría decirse que tenemos una lealtad inquebrantable.

19 de Julio de 2021 a las 06:31 1 Reporte Insertar Seguir historia
4
Fin

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Serene Rain Solo sueños rotos.

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Charlie 07 Charlie 07
Muy bueno que al final, yo también empecé a recordar mis pendejadas de la adolescencia. xD
July 23, 2021, 02:13
~

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