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Natalia Zárate


Arriba, muchos vivían en armonía, la paz abundaba. Sin embargo, no era así para todos. Para Jeon Jungkook aquella paz no era más que una farsa, inculcada como un engaño para quienes lo tenían todo. En su lucha por crear una igualdad, sus ideales lo llevan al destierro y se le obliga a vivir en el mundo humano. En él, conocería a aquel pequeño artista de enorme y apasionado corazón que se encargaría de pintar en su alma aquella paz de la que tanto carecía. Pero todo caído está maldito... Su paz le será arrebatada. . . . . . . ♡ Historia Kookmin. Si no eres fan de este ship, favor de abstenerse a dejar malos comentarios. ♡ Capítulos largos. ♡ Contiene escenas explícitas +18, se recomienda leer con discreción. ♡ Esta historia es completamente mía, para copias y/o adaptaciones favor de consultarme. ♡ Amor homosexual. Igual que antes, si no es de tu agrado abstente de dejar comentarios inapropiados. ♡ Parejas secundarias: Namjin, Vhope. Fecha de inicio: 16/Julio/2021 Día fijo de actualización: Viernes. Kookmin Fiction.


Fanfiction Libros No para niños menores de 13.

#romance #fanfic #BTS #jikook # #Kookmin
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Prólogo.


–¡Traidor!


–¡Asesino!


Todos gritaban al unísono al joven que caminaba entre ellos con grilletes en sus manos.


Demasiado cansado y sintiéndose derrotado, sólo podía andar cabizbajo entre aquellos que había considerado su pueblo porque seguramente después de lo que había hecho, ya no lo sería nunca más.


–Camina, ya estamos por llegar– murmuró uno de los esbirros del líder del clan en su oído, golpeando con fuerza en su costado.


Fue entonces que Jungkook levantó la mirada.


La gran plaza se alzaba frente a él, un bello arco de cristal adornando la entrada a la misma, enormes columnas y estatuas de los mejores materiales de aspecto divino llenaban el sitio hasta el vestíbulo del palacio.


Incluso la vegetación, con inmensas rosas doradas y frutos brillantes, le parecía completamente absurda.


Ya sabía lo que se avecinaba, sin embargo, no tenía miedo. Lo que en verdad temía es que, después de haber empezado todo esto, las cosas siguieran de la misma manera.


Antes de darse cuenta, la plaza se encontraba repleta de ángeles —la mayoría de clase alta— y él ya estaba al pie de la escalera que le conduciría hacia su destino.


El líder del clan, Baekhyun, ya se encontraba ahí y no parecía muy contento. A su lado estaba HyeYun, su consejera, una mujer ya avanzada en años que poseía habilidades únicas entre todos más una sabiduría impresionante. Además, era una de las personas más importantes para Jungkook.


Ella le sonreía tristemente desde donde se encontraba, el pelinegro sólo pudo devolver la sonrisa.


–De rodillas– impuso Baekhyun.


Para no complicar la situación en mayor cantidad, Jungkook obedeció, más no bajó la cabeza.


–Baek, no seas muy duro con él– pide HyeYun–, escucha lo que tenga que decir.


Eso hizo enojar al líder–. Silencio, no tengo razón para escuchar las palabras de un traidor y un asesino.


–Yo no he hecho daño a nadie, sólo me he movilizado– interviene Jungkook.


–La sangre de mi pueblo tiñe tus alas, ¿aún así te atreves a negarlo?


–La sangre es suya Baek, por favor...– la mujer se ve interrumpida por un golpe en su mejilla.


–¡Bastardo!


Jungkook intenta lanzarse hacia donde se encuentran con la intención de defender a la mujer pero los guardias que lo sujetan se lo impiden con todas sus fuerzas.


–Jeon Jungkook– la rabia corre entre la sangre de ambos–, a partir de ahora estás desterrado. Que tus alas se tiñan con el dolor, la tristeza, el odio y desesperación que radica en el mundo humano y que has osado generar en mi pueblo.


–Allá donde no te atreves a mirar hay gente infeliz, gente en la que no se ha generado la paz que tanto intentas aparentar. ¡El único que nos ha llevado a todo eso eres tú, Baekhyun!


–Mi pueblo vive en paz.


–Tu ganado vive en paz, mejor dicho– el odio en las palabras del pelinegro es notable–, tu pueblo va más allá de esta zona refinada.


–La forma en la que me manejo no es de tu incumbencia, Jeon. Ahora, vete y cae como los demás traidores.


Con esto dicho, el líder dió media vuelta con el propósito de volver a sus aposentos y no perder más tiempo con el que ahora sería un caído. HyeYun le seguía lentamente, con la mirada en el pelinegro que los guardias arrastraban hacia el Valle del Juicio y al que nunca volvería a ver.


Una vez dentro del gran castillo, por alguna razón las paredes de cuarzo parecían ser más imponentes qué otras veces para la mujer, su pecho se oprimía en desdicha.


–¿Por qué, Baek? Sabes que Jungkook es un hombre de principios, era cuestión de tiempo para que inclinara la balanza por el bien de todo el pueblo.


–Menudos problemas me iba traer con lo que hizo, para erradicar un problema hay que hacerlo desde la raíz, él era esa raíz.


La anciana ya se estaba hartando de esa actitud–, un buen líder escucha las peticiones de su pueblo y hace lo posible por resolver los problemas que le atosigan.


–¿Y qué crees que hago?


–Nada, por eso ocurrió esto. Jungkook tiene razón, sólo miras por una cierta parte, la más conveniente para ti.


–Si tan de acuerdo estás con ese traidor, ¿por qué no te largas con él?– exclamó furioso Baekhyun.


–¡Porque es mi deber estar aquí y ayudarte, así ayudo al pueblo también!


–No te necesito, se lo dije a Jungkook también– se acerca a HyeYun con un semblante de ira y amenaza–, la forma en la que yo me maneje no es de la incumbencia de nadie.


–¿Ni siquiera cuando te estás equivocando?


–HyeYun, ya basta.


–¿Volverás a golpearme?– la mujer estaba ardiendo en ira al recordar cómo la había golpeado hacía unos instantes.


–No, HyeYun. Lamento eso, pero no lo que viene– dijo encogiéndose de hombros.


Inmediatamente, los guardias que habían cumplido la labor de haber desterrado a Jungkook estaban de vuelta y sostenían a la mujer con fuerza por los brazos.


–¿Qué estás haciendo, Baek?


Él no la miró a los ojos siquiera–. Ya te lo dije, no te necesito.


Por esas palabras, lo supo. Igual que con muchos otros, Baekhyun se encargaría de ella y a los oídos de todos, la vieja consejera del clan habría desaparecido.


HyeYun sólo pudo sonreírle con tristeza.


–¿En qué momento te convertiste en esto?– susurró para sí misma.


–Llévensela.


–No hace falta– eso hizo voltear al líder hacia la mujer–, sólo quiero decirte una última cosa.


Sin ningún problema se suelta de los brazos de los esbirros y se acerca al joven líder, frente a él, coloca su mano en una de sus mejillas.


–Aceptar los errores y usarlos para aprender es la mejor cualidad que alguien pueda poseer, adquiere carácter y le permite seguir avanzando. No te hace débil, no te hace incompetente, no te hace menos capaz; te convierte en guía y ejemplo, dignos conceptos de un líder.


Silencio.


El nudo en la garganta le impide hablar a Baekhyun y sólo puede ver a la mujer desvanecerse poco a poco.


Sin embargo, HyeYun aún tenía una cosa que hacer. Su cuerpo se desvanecería para siempre, dejaría de existir físicamente en el mundo, pero habría alguien entre los humanos que guardaría su alma hasta que llegara el momento de terminar su labor.


–Hasta nunca, HyeYun.


Ya abajo, en el mundo humano, yacía un pelinegro derrumbado por el dolor de su pérdida.

30 de Julio de 2021 a las 06:16 0 Reporte Insertar Seguir historia
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