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"NO ESPERABA ESO DE TI"

Espero no ser la única persona que cada día se convence más y más de que uno nunca llega a conocer a las personas por completo. No importa si es una relación de 2 o 20 años.

Algunos dicen que solo cuando decidís alejarte de ellos es cuando ves su verdadero ser, pero no sé qué tan cierto es eso. La gente cambia, eso es una verdad empírica, y por esa razón hay relaciones, ya sean de amistad, pareja o incluso familia, que se deterioran con el correr de los años, y eso no está mal. Hay personas que llegan a nuestras vidas solo para acompañarnos una parte del camino y no por eso es un error haberlas tenido. Cada persona que llega a nosotros nos hace ver la vida de manera diferente y muchas veces nos hace crecer y mejorar, y nosotros a ella.

Sin embargo, nada de esto quita que haya peleas en el medio, y muchas veces esas peleas surgen porque todos, si… digo todos porque no hay quien sea excepción a la regla, esperamos al menos una vez en la vida que los demás reaccionen como nosotros reaccionaríamos. Esperamos cierta reacción de esa persona o decimos conocerla tanto que confiamos ciegamente en que tendrá cierta actitud, que la sorpresa no pasa desapercibida cuando vemos que tuvieron una accionar completamente diferente al que suponíamos.

La gente jamás deja de sorprender a uno, para bien y para mal, pero muchas veces cuando es para mal nos genera la duda de qué tanto conocemos al otro en realidad. Hay quienes dicen que el decepcionarse de otro es culpa de uno mismo porque esperamos cosas de la otra persona, pero vengo a poner esto en duda. Aunque es difícil, no niego que no esperar cosas de los demás me ha ahorrado mucho malestar emocional, pero ninguna de las veces, al menos que yo recuerde, ha hecho que la mala acción del otro no me afecte en lo absoluto. Y es que una mala acción es una mala acción así la esperemos o no, la diferencia es que al no esperar nada de nadie, o el hacerse a la idea de que puede tener una mala actitud frente a determinada situación, nos hace reaccionar de otra manera. Nos molesta, sí, pero tal vez en lugar de enojarnos y gritar simplemente entablamos un dialogo… en el mejor de los casos. Poniendo un ejemplo burdo, si vamos a rendir un examen con la idea asumida de que existe la posibilidad de desaprobar, eso no hará que nos moleste menos si desaprobamos, pero tal vez en lugar de deprimirnos o llorar de la bronca, tomamos las riendas del asunto pensando “bueno, yo sabía que esto podía pasar” e intentamos buscar una solución para levantar la nota.

Pero creo que esta filosofía de “no esperar nada de nadie” es un arma de doble filo, porque también genera que dejemos pasar cosas que no están bien y que, por más que nos convenzamos de que no nos afecta, en el fondo sabemos que sí lo hace. Creo que estamos todos de acuerdo en que duele más cuantos más años de relación tengamos con esa persona, porque creemos conocerla al 100% y de repente ¡BOOM! hace algo inesperado y no sabemos cómo manejarlo. La línea es algo difícil de dibujar en ciertos casos, porque muchas veces justificamos una acción porque sabemos que la persona “es así”, pero hay que saber que eso no hace que todas sus acciones sean válidas. La reacción base del ser humano ante una mala acción, la esperemos o no, es enojarse. Todos hemos escuchado o dicho la frase “esperaba más de ti” o “esperaba esto de cualquiera menos de ti”, y no me parece mal tener cierta expectativa en las personas, porque hay ciertas cosas que tienen que ver con algo que creo que la gente está perdiendo y es el “sentido común”, por llamarlo de alguna forma.

Pero con la experiencia que tuve en este último año, empiezo a creer que ciertas personas, por más ridículo que parezca, no tienen sentido común. Y con esto hablo de acciones que me parecen automáticas como decir “por favor”, “gracias” y “perdón”, por mencionar las principales. Es decir, si cada vez que le hacemos un favor a una amiga no nos dice “gracias” porque ella “es así” y se olvida o no le sale decirlo, no hace que nos moleste menos su falta de gratitud. Sé que esto tiene que ver con la educación de cada uno, pero muchas veces sabemos que las personas que nos rodean, nuestro círculo cercano, fueron criados con excelentes valores y aun así no agradecen, no dicen por favor o no piden perdón y eso puede molestar mucho, por más tonto que parezca.

Sé que esa última puede ser difícil para los que son muy orgullosos, lo sé de primera mano, pero es, creo yo, la más importante y la base de toda relación. Reconocer un error y esconderse sin decir nada es casi tan malo como negar el error desde un principio. No todo el mundo puede pedir perdón mirando a los ojos al otro, y lo entiendo perfectamente, porque el pedir perdón significa admitir una equivocación frente al otro y eso nos hace sentir vulnerables. Tranquilos, es normal, pero con la tecnología que tenemos hoy, hasta una llamada o un mensaje con las simples palabras “perdón, estuve mal” o “perdón, me equivoqué” significan muchísimo. Y no, no se están escondiendo detrás de una pantalla, pues cada quien se disculpa como puede, porque al final del día un mensaje es mejor que no decir nada en absoluto.

Ahora bien, si hay alguien que debe pedir perdón es porque también hay alguien que está enojado, y acá me quiero detener un segundo. Sentirse enojado por algo JAMÁS está mal, y tampoco sentir ninguna otra emoción; somos seres humanos y las emociones son algo que nadie puede controlar, lo importante es lo que hacemos con esa emoción. Lo que nos define son nuestras acciones, no lo que pensamos o sentimos. Si algo te hace enojar o entristecer, nunca hay que menospreciarlo. Pensar que tal vez “no es para tanto” o que “estamos exagerando” es no darle valor a lo que sentimos y eso es una de las peores cosas que nos podemos hacer a nosotros mismos. Lo único que hay que controlar es la acción que tomamos a raíz de ese sentimiento, ahí es donde se dibuja la línea, pero también hay que entender que cada persona reacciona como puede y mientras esa reacción no afecte negativamente a otros, todo es válido. Si querés llorar hacelo, si querés gritar hacelo, si querés contarle tus problemas a un amigo o amiga hacelo, si querés hablar con esa persona que te hizo mal hacelo, pero nunca creas que tus sentimientos son menos que los de los demás.

Las personas siempre nos van a decepcionar en algún punto porque nunca nadie conoce al otro por completo, nisiquiera nos conocemos por completo a nosotros mismos, y el mundo está plagado de personas venenosas y cambiantes, por eso piensen más en el otro, en si lo que hacen afecta negativamente a los demás, sean más empáticos, pidan perdón si corresponde que lo hagan o al menos demuestren interés por el enojo del otro, hablen para solucionar las cosas, pero, sobre todo, si alguien tiene una actitud inesperadamente mala, nunca jamás sientan que enojarse por eso no tiene sentido o valor.

21 de Junio de 2021 a las 06:49 0 Reporte Insertar Seguir historia
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