juanmi329 Juan Miguel Fernández Candela

Saorah decide enfrentarse al clima sofocante del Desierto Cactus para encontrar agua y así librar de la sequia a su pueblo.


Fantasía No para niños menores de 13.

#fantasia #aventura
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Bajo la Arena

En el Desierto Cactus hacía un calor sofocante. Aun así, esto no suponía ningún impedimento para que un camello avanzara por las ardientes arenas.

Al camello no le importaba el calor que hacía, ni tampoco a la persona que llevaba encima de sus jorobas.

Saorah tenía un objetivo claro. Conseguiría agua para su pueblo.

Pueblo Piedra estaba pasando por una dura sequía. Los dos pozos que suministraban el agua se habían secado y el tercero iba por el mismo camino. La falta de agua provocó la muerte de una pequeña parte de la población. Y en un futuro, si este problema no se solucionaba acabaría arrasando cada vida del pueblo.

Harta de ver como su pueblo sufría. Saorah emprendió un viaje para solucionar el problema cuanto antes.

Hacía cinco horas que había abandonado su pueblo. Ni el paso de las horas era capaz de doblegar su voluntad y sus ganas de cumplir su objetivo.

¿Es eso lo que creo que es?

Saorah frotó con suavidad sus manos contra sus ojos para comprobar que lo que había visto era real.

Por favor, que no sea un espejismo

Lo que había visto no era ningún espejismo. El oasis que había encontrado era real.

Saorah detuvo el camello en una palmera del oasis. Se acercó a la concentración de agua. Se refrescó la cara y bebió agua. Su garganta se refrescó.

Saorah sacó una cantimplora que tenía grabada un sello mágico. Esto significaba que la cantimplora que ella llevaba se trataba de una cantimplora mágica.

Gracias al poder mágico que le ha sido dado a la cantimplora. Esta puede guardar en su interior una gran cantidad de agua.

Saorah apuntó hacia la concentración de agua y destapó la cantimplora. La cantimplora succionó el agua a una velocidad asombrosa. El oasis se quedó sin una sola gota de agua. Saorah volvió a tapar la cantimplora y la guardó.

Me da pena dejar un oasis tan hermoso sin agua. Lo siento, esto es por el bien de mi pueblo

De repente, el suelo empezó a temblar.

-¿¡Un terremoto en el desierto!?

El oasis se agrietó y las palmeras y la vegetación fueron destruidas. Saorah empezó a ascender. Ascendió hasta alcanzar más de quince metros de alto. Una tortuga gigante había salido de debajo de la arena del desierto.

Hace mucho tiempo. Tres bestias sembraron el caos en el mundo. Por suerte. Tres héroes aparecieron para enfrentarlas y derrotarlas. Un héroe enano, un héroe elfo, y un héroe humano.

Lo que nadie sabía es que había una cuarta bestia llamada: Terra. Esta bestia era diferente a las tres. Es verdad que era también una bestia malvada. Pero no estaba interesada en dominar el mundo. Solo quería vivir una vida tranquila.

Terra eligió el Desierto Cactus como su hogar. El nuevo hogar donde viviría una vida sin problemas ni complicaciones.

La cabeza de Terra se giró hasta mirar a Saorah. Su mirada estaba cargada de una sed de sangre por haberla despertado de su apacible sueño. Quería hacer pagar a la humana por perturbar su vida.

Saorah sabía que no tenía ninguna oportunidad contra la bestia. Fijó su mirada en su camello que se tambaleaba sobre el caparazón de la tortuga. Corrió hacia él y se montó. Puso a prueba una desesperada huida.

Con ayuda de su camello, se deslizó hacia abajo a toda velocidad por el caparazón de la tortuga hasta salir despedida hacia arriba por la cola que se había arqueado hacia arriba.

Saorah y su camello se estamparon de cara contra la arena del desierto.

A parte de notar el cuerpo dolorido debido a la caída, no tenían ningún rasguño. Ambos dieron un bote al notar lo ardiente que estaba la arena.

Terra centró su mirada en aquellos que la habían molestado. Emitió un rugido de ira que hizo vibrar la arena del desierto.

Saorah se montó en su camello y huyó lo más rápido que pudo.

Por mucho que corriera Terra jamás lograría alcanzar a sus dos objetivos. Sus pasos eran demasiado lentos. Por lo que al final acabó dándose por vencida y su ira acabó apaciguándose. Como si nada hubiese pasado, volvió a esconderse en la arena.

Cinco hora más pasaron. Saorah regresó a Pueblo Piedra. Se convirtió en la heroína del pueblo. La heroína quien había traído el agua para todos. Y también se convirtió en la primera persona que conoció la existencia de Terra. La bestia malvada que ama la tranquilidad y odia a aquellos que perturban su vida tranquila.

18 de Junio de 2021 a las 15:33 0 Reporte Insertar Seguir historia
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