luisleal Luis Leal

Leonel Quijas ultimo habitante de la Casona Nevado 112 escribe en una libreta sus ultimas horas de vida, en su relato muestra que algo salió del closet y perturbo su vida al extremo de cometer atroces actos y descubrir una cripta.


Suspenso/Misterio Sólo para mayores de 18.

#horror #relato #sangre #cripta #misterio #terror #cuento #suspenso
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EL CLOSET

A quien lea esto le suplico que antes de fruncir el ceño y pensar que soy un loco que abuso de pastillas o un deprimido bastardo que decidió consumar sus más retorcidos sueños en realidad, ponga atención a lo que estoy a punto de narrarle, sé que al momento de leer esta especie de carta o sentencia yo Leonel Quijas estaré muerto y sin oportunidad a replicar cuanto ocurrió en la Casona 112 de la calle Nevado; También sé que inevitablemente y con mucha tristeza y vergüenza ahora mi apellido o mi nombre iran acompañados de la palabra “Asesino”....por esa razón le suplicó que se ponga en mi lugar mientras imagina que a usted le sucede, ¿Que hubiera hecho?, ¿Aún tendría cordura, esperanza?....debo apresurarme la luz se agota, y él se acerca.


Salí de la cama...era medianoche el reloj marcaba las 12:30, un ruido procedente del closet me despertó ¿Algo se habia caido? fue lo primero que paso por mi somnolienta mente, de pronto otro ruido seco tras la puerta, más tarde mis sentidos me mostraban la causa del sonido, no era “algo” sino “alguien” y tampoco era un ruido hueco sino un susurro... ¿Intentaba salir? o ¿Entrar?, no es la primera noche que lo escucho pero esta será la última y las líneas que escribo son testimonio de ello, aquí narraré los sucesos que me llevaron a tomar esta única salida que se formula en una situación así con una criatura así.


Como decía era medianoche y el ya conocido sonido regresaba para atormentar mi sueño por tercera vez, las dos anteriores ocasiones el ruido tras las puertas del closet hacía pensar que se trataba de un animal rascando la pared al fondo de la última repisa a nivel del piso donde guardaba unas maletas viejas de mi abuelo que nunca había abierto, lamento con mi alma y su memoria no haberlo hecho a tiempo.


Cuando ocurrió las dos primeras veces me desperté pero no me acerque a las puertas, ni siquiera baje de la cama...el miedo que sentía hizo que me cubriera con las cobijas hasta la cabeza y cerrara los ojos con fuerza, juro que ese sonido duro hasta que amaneció, era como si una rata estuviera escarbando la pared o el piso y mientras lo hacía sonaba un asqueroso y extraño ronroneo casi gutural que no hacía pensar ni remotamente que una rata o gato podría hacer tan repugnante sonido, para agregar más desconcierto y evidencia a la escena cuando el sol iluminó mi habitación, en el piso vi marcas apenas perceptibles como de pezuñas que se dirigían hacia mi cama saliendo del closet, con la seguridad y confianza que da la luz, fui por un palo a la cocina dispuesto a sacar a lo que sea que se había metido ahí y por fin tener una noche tranquila. Abrí la puerta de un golpe, grite y pise con fuerza el piso con mis botas para hacer salir al animal. Nada ocurrió ni un solo movimiento o sonido dentro del closet. Me incline y comencé a sacar las maletas de la ultima repisa a nivel de piso.


Eran dos recostadas horizontalmente hasta el fondo topando con pared y otras tres enfrente puestas en vertical, llenas de polvo del trío inicial tome la primera, era pesada y vieja la abrí con dificultad y me encontré con un montón de ropa de mi abuelo, camisas, pantalones, corbatas y sus típicas boinas...nada mas de intereses peculiar, saque la siguiente igual de pesada en esta había toda una colección de libros que nunca había visto en su librero, uno a uno los fui sacando y con cada titulo que leía una sensación de miedo instintivo crecía en mi, se lo atribuí a la noche anterior y no le tome mayor importancia a lo que me hacían sentir los libros con su extraña temática, no se que editorial en el mundo publique títulos como: ¡Diseccione usted mismo!, “La Taxidermia Esotérica”, “El arte de la Palingenesia” y uno de los mas perturbadores.. ¿Arte o Barbarie? Necromancia.

Si tan solo le hubiera echado un vistazo a alguno de esos títulos que acabo de mencionar, me encontraría mejor informado para describir y justificar en estas líneas y en las próximas los atroces episodios que estarían por desencadenarse tan solo una noche después de haber hecho mi investigación. En este preciso instante soy victima de mi curiosidad pero sobre todo de lo que me ha perseguido durante toda la noche. ¿Cómo describirlo? si no tiene forma, solo puedo decir que salió de ese maldito agujero, pensé que eran historias estúpidas del abuelo para espantarnos de pequeños, pero ahora que vivo aquí y duermo en una de las habitaciones de su casona parece que hablaba cínicamente en serio, detrás de este closet hay una cripta, el sonido vino de ahí y alguien o algo salió para atormentarme.


Juro por mi madre que no estoy mintiendo ni tratando de excusar el horripilante acto que mis manos perpetuaron hace algunos minutos, aún siento la adrenalina recorrer mi cuerpo y la sangre caliente en manos y cuello; el pulso con el que escribo estas palabras, las gotas de sudor que han pegado mi ropa como si fuera una segunda piel, son reflejo de mi desquiciado estado mental y físico, el calor aquí abajo es sofocante, aumenta mi jadeo es como si el aire estuviera cargado de pesadez y putrefacción, solo una pequeña luz ilumina la hoja y deseo que siga siendo así pues lo que vi y escuche merece permanecer en la oscuridad y en la total ignorancia de quien pretenda bajar aquí. No quisiera adelantarme al por qué ni cómo es que llegue a morir aquí, solo quiero dejar por escrito una advertencia a quien lea esto y pretenda seguir bajando por las escaleras de la cripta, retroceda, de media vuelta y corra lo más rápido posible...hacia la luz.


Continúe abriendo las maletas del abuelo y al ver el contenido de la tercera me lleve una gran sorpresa acompañada con una sensación de indescriptible miedo y agitación cómo si algo en mi interior me alertara lo que estaría por suceder si continuaba avanzando hacia el interior del closet e investigando las cosas secretas de aquel misterioso anciano; lo que encontré en su interior fueron instrumentos para diseccionar había escalpelos que sirven para cortar músculos y articulaciones fuertes, Un limpia cráneos, limas, alambres, tijeras, pinzas, agujas y un limpia pieles, gracias a que tenían etiqueta puedo mencionar sus nombres, lejos de calmar mi ansiedad y curiosidad, continúe con la otras dos maletas al fondo, mucho más grandes y pesadas una a una las fui arrastrando fuera del closet. La primera a diferencia de las otras estaba tapizada con piel de toro o vaca, el simple hecho de tocarla me dio escalofrió, tenia en la parte superior un símbolo que nunca antes había visto contenía dentro unas letras parecidas a las runas, tres veces intente abrirla pero no cedió, tuve que ir por un cuchillo afilado que luego me serviría como única protección ante esa cosa.


Al jalar hacia mi la cuarta maleta me reveló el inicio de lo que sería un hoyo en la pared del closet. Decidí ignorar por ese momento tal descubrimiento y abrí la maleta en su interior había un centenar o tal vez más de folders con diferentes colores y etiquetas, no importaba cual folder abriera estos traían los mismos papeles se trataban de varios estudios o certificados médicos de anatomía y fisiología tras la ultima hoja de cada folder venían dos fotos. La primera reflejaba el rostro del paciente con una fecha, su rostro era como el de cualquier persona que posa ante la cámara de un desconocido, pero la segunda foto con una fecha posterior para ser exactos 6 meses capturaba una imagen perturbadora acompañada de un halo diabólico, el rostro del sujeto ya no parecía humano, sus carcomidas facciones hacían pensar que se trataban de esqueleto con piel muy delgada, eso quedó en plano secundario cuando observe los ojos de aquel pobre sujeto, era un espejo de su propio sufrimiento e infierno, era como si la cámara le hubiera succionado toda la vitalidad de su cuerpo y alma, mas tarde con mucha tristeza y miedo descubría que todos los folders tenían el mismo destino, documentar la posesión diabólica de hombres, mujeres, ancianos, niños y animales. ¿Pero para qué fin?, una de las respuestas más concretas y escalofriantemente detalladas la encontraría en la quinta y última maleta.


El olor que salía de esa abertura en la pared causaba náuseas era muy penetrante cómo si de agua estancada se tratara o mejor dicho como si un nido de ratas hubiera muerto ahí, era turno de la ultima maleta, cuando tome el cuchillo para abrirla note que la noche ya había hecho acto de aparición tras la ventana, aún con la poca luz que da la creciente luna decidí jalar la quinta maleta, cuando la toque sentí que era de piel, pero a diferencia de la pasada esta tenia una textura mas suave y lisa, acerque una pequeña vela para extender mi visión y fue cuando comenzó el horror a materializarse, la tenue luz mostraba un color rosado y estaba cosida por las esquinas, juro que aquella maleta estaba decorada con piel humana, cuando termine de sacar la ultima maleta, ante mis ojos se formaba un hoyo de 1 metro y algunos centímetros mas, la poca iluminación de la vela mostraba en el piso unas marcas profundas de uñas mucho más grandes que las que vi afuera del closet. ¿Qué clase de criatura se escondía ahí dentro?, preferiría nunca haberlo sabido.


Cogí el cuchillo y comencé a forzar la cerradura para abrirla, después de varios intentos pude hacerlo, agitado y con una adrenalina descomunal sumado al pestilente olor me hizo vomitar sobre el piso, obligándome a salir de la habitación, tome un poco de agua y un trapo para limpiar el penoso suceso. Justo iba saliendo de la cocina cuando escuche unas fuertes pisadas seguidas de una risa chillante parecida a la de una hiena, después otro sonido hizo que identificara de donde provenía, era de mi cuarto y seguramente del maldito hoyo. armado de valor y con otro cuchillo esta vez más grande y afilado camine con paso firme hacia la puerta cuando de pronto una sombra pasó por la pared del pasillo acompañada de pasos y sonidos grotescos similares a los que había escuchado la noche anterior. ¿ Por qué no saliste corriendo? se preguntará y ganas no me faltaron, de hecho esa era mi siguiente acción solo tendría que ir por las llaves a mi habitación, abrir las cerraduras de la puerta principal y después del zaguán, pero nada de eso fue posible. Gritando y haciendo movimientos con manos y pies pensaba ahuyentar al animal que había salido del hoyo. Que equivocado e ingenuo suena eso ahora que lo escribo, dígame usted ¿Qué animal puede abrir una puerta cerrada?, ¿tomar las maletas y aventarlas por el cuarto? cuando me acerque al pasillo vi un rastro de singular y asquerosa sustancia viscosa roja de aroma fétido similar al que olía tras el descubrimiento del hoyo.


Parecía como si un demonio o monstruo hubiera roto su bolsa de liquido amniótico, era un espectáculo altamente repugnante digno de una investigación científica o mejor dicho una de carácter esotérico y de magia negra, porque precisamente y para mi gran desventaja y lamento, a eso me enfrento ahora mismo a una criatura engendrada tal vez como humana en algún tiempo pero que con alguna clase de hechizo o posesión ha transmutado a una criatura horripilante, agradezco aún no haber visto completamente su horrible rostro y figura, solo tengo alojado en la memoria aquella espeluznante forma que vi en la pared; antes de suponer que estoy loco y exagero las visiones que dan las sombras, le aseguro que no es así, yo se lo que vi, lo que escuche, lo que sentí, eso que salió de la cripta y anda merodeando mi casa en busca de algo no es humano ni animal, con mucha seguridad puedo decir que es uno de los experimentos de mi abuelo.


Le suplico poner atención, me tengo que apresurar a detallar aquí cuanto vi y ocurrió en la casona 112; escucho sus pisadas cada vez más cerca de donde estoy y la luz comienza a morir, el contenido de la quinta maleta no lo alcance a ver completamente, cuando entre al cuarto agitado y tembloroso vi todas mis posesiones hechas pedazos, ¿Cómo una criatura podría hacerlo en tan poco tiempo?, ¿A que me enfrentaba?, debajo de mis pies estaba una carpeta decorada con piel negra, a estas alturas dudo mucho que haya sido de algún animal, mas bien de un esclavo o paciente. Note que había varias carpetas salían de la quinta maleta, seguramente en el torbellino que azoto la habitación esta salió disparada al igual que su contenido. ¡Bang! ¡Bang! dos estruendosos golpes sonaron fuera del cuarto seguido de una cascada de vidrios rompiéndose. ¿Rompió una ventana?, ¿Había escapado?.


Tomé bajo mi brazo la carpeta y con una valentía extraña en mi, agarre del mango el cuchillo, lo apreté con fuerza al mismo tiempo que tensaba todo mi cuerpo incluida la mandíbula, salí decidido a enfrentarme a lo que había ahí dentro, corrí hacia donde había escuchado los vidrios caer y en una completa oscuridad me acerque rompiendo algunos pedazos de vidrio al pisar, cuando me acerque lo suficiente, no lo podía creer...las cenizas de mi abuelo habían sido robadas, escuche unas risas agudas y una puerta azotar, los pasos se acercaban a donde me encontraba, recuerdo haberme inclinado bajo el sillón y esperar sigilosamente a mi presa con el cuchillo en ángulo de ataque, resoplaba con fuerza y los sonidos eran cada vez mas cercanos; conté 1...2...3...me levante de un solo golpe y comencé a gritar y a mover de arriba a abajo mi única arma, sentía que la punta del cuchillo penetraba y salía con facilidad, gritos y lamentos de infantes llegaron por un momento a mi oído, pero era tal mi adrenalina, miedo y ansiedad que no hice caso a lo que mis sentidos me decían, continúe clavando el cuchillo hasta que los ruidos cesaron, solo se escuchaba el intenso jadeo de mi respiración.


Un poco mas calmado y con cierto grado de alivio me levante, sentía los brazos muy cansados, una sustancia caliente y líquida escurría por mis manos y cuello, no podía ver nada, palpe una pequeña vela que tenia en la sala, encendí la mecha y mi corazón simplemente se quebró en mil pedazos, no puedo describir la sensación que se apodero de mí al ver los dos cuerpos bañados en sangre con numerosas puñaladas en pecho, piernas, brazos, cara y espalda, al escribir estas líneas me sacude una gran tristeza e impotencia. ¿Cómo demonios iba a saber que eran ellos?, en la situación frenética que me encontraba no fui capaz de razonar y simplemente el instinto por sobrevivir acuchillo a diestra y siniestra lo que me había estado atormentado, si hubiera llevado mi lampara de aceite no hubiera asesinado a esos dos pobres niños hijos del capataz que siempre acostumbraban escabullirse por las noches hacia la cocina y robar un poco de pan y leche. ¡Maldita sea! ellos los niños tan jóvenes, tan inocentes ahora yacen en el suelo de la sala sin vida y con una horrible muerte a manos del que escribe esto, vuelvo a preguntar ¿Qué hubiera hecho usted?.


Con el corazón casi por salirse de mi pecho continúe caminando dejando atrás la escena del crimen, la vela iluminaba una pequeña circunferencia a mi alrededor, decidí casi en modo hipnótico dirigirme a mi habitación y entrar en el maldito hoyo del closet, me puse el cuchillo en mi boca, coloque la libreta de piel entre mi espalda y cinturón, en la mano derecha mi lámpara de aceite con una tenue luz, en mi bolsillo izquierdo puse el pequeño pedazo de vela, unos cerillos para prenderla en caso de emergencia y una pluma en mi saco. Estas fueron las únicas posesiones con las que me aventure a esta horrorosa cripta bajo la casa de mi abuelo. ¿Qué busco?, hace unas horas aniquilar a lo que salió del closet ,desenredar la telaraña de misterios y dudas que han generado esta cadena de sucesos, pero ahora simplemente busco pagar mis penosas acciones e intentar encontrar a un responsable y así aligerar la pena que traigo después de haber cometido tan atroz crimen. ¡Si existe un Dios benévolo, deme consuelo!


Mi cuerpo se deslizo perfectamente por el hoyo, cai al suelo duro y frio de la cripta, algunas telarañas se enredaron en mi cabello y ropa, mientras las iba sacudiendo alumbre a mi alrededor, no pude observar a detalle pero sin duda era una cripta amplia y de geometría curva, calculo que como mínimo sus dimensiones llegaban a los 4 metros de longitud, el olor había cambiado pero no para bien, al contrario era mas putrefacto y penetrante que antes, comencé a marearme, al recargar mi mano en una de las paredes descubrí que se trataba de una cabeza casi momificada, el grito que salió de mi boca ahuyento a las ratas que comenzaban a curiosear a mi alrededor. Avancé algunos pasos con la luz sirviendo de guía y fue cuando tropecé con lo que se me figuro a un pozo, acerque mi lampara y vi que no se trataba de un pozo sino de una escalera que conducía hacia las profundidades de la oscuridad y la tierra, en el borde pude sentir con mis manos la sustancia viscosa que había dejado la criatura en mi cuarto, fue ahí cuando confirme de donde venia ese nauseabundo aroma.


Decidí explorar un poco mas el lugar, la casi completa oscuridad en la que me encontraba no me facilitó ser testigo de más cosas y detallar otras importantes; lo que puedo decir es que aquella cripta no era un lugar donde descansan los cuerpos sin vida de las personas, parecía mas un laboratorio y bodega de cuerpos afectados con diferentes experimentos o rituales, sobre las paredes y pisos había símbolos con frases antiguas grabadas en piedra y diferentes instrumentos metálicos en una mesa, estoy seguro que eran similares a los que vi en la tercer maleta del abuelo solo que a diferencia de aquellos, los que sentía bajo la oscuridad de la cripta estaban impregnados de la misma sustancia viscosa que mencione antes, comenzaba a ser un patrón bastante inquietante, hasta ese momento los sonidos habían desaparecido por completo, cuando de pronto al querer regresar a la abertura por donde entré a la cripta y subir a mi cuarto comencé a escuchar pasos arriba que se acercaban junto con ese demoniaco chillido parecido al de una hiena, cada vez eran mas fuertes las pisadas en un momento de tensión, petrificación e indecisión en lugar de salir por el hoyo y enfrentar a lo que sea que había del otro lado, mi instinto me hizo esconderme y huir de aquella criatura.


El abismo que había visto fue mi única salida, tome con mis dos manos la escalera y fui descendiendo con los ojos cerrados y aferrándome a los barrotes de madera podrida, un poco antes de tocar tierra con mis pies, escuche un sonido gutural abajo de mi, cuando desesperado quise redirigir mi trayectoria y ahora subir en vez de bajar, con mucho coraje debo decir que mi mala coordinación y evidente escalofrío hizo que tirara mi lámpara de luz y se rompiera en mil pedazos estrellándose sobre el piso de piedra en la parte de abajo. El estrepitoso ruido que causo el rompimiento de la lampara y el de mi cuerpo al caer sobre el concreto hizo sonar como efecto domino varias pezuñas arrastrándose por la roca solida de paredes y piso, la luz del fuego sobre la mecha se extinguía poco a poco de reojo alcance a ver lo que parecía un pie humano pero con dimensiones deformes y larguísimas pezuñas que rascaban el piso al desaparecer en la densa oscuridad.


Conseguí sacar de mi bolsillo la vela y aproveche el fuego que moría sobre el suelo para prenderla, los cerillos se mojaron con mi caída, el suelo es húmedo parece que hay una gotera pero aun no encuentro su fuente y definitivamente no solo es agua viene acompañada de esa sustancia viscosa que no alcanzo a entender que es, ni siquiera esta libreta que me acompaña como único testimonio, declaración, sentencia….no se como llamar al escrito que ahora lee usted, prefiero que le ponga nombre al final de su lectura, tal vez se convierta en un relato de terror y misterio...Creo con mucha desesperanza e impotencia que esos serán los últimos sentimientos o sensaciones que impacten mi mente y corazón.


El terror de saber que aunque camine no se cuanto tiempo bajo la completa oscuridad, simplemente no le encontré fin a este laberinto, y el misterio de si moriré aquí una vez que la luz de la luna se extinga, estoy hambriento y sediento no se cuantas horas han transcurrido ya, tampoco sé si aquella criatura que camina tras de mí alguna vez lleve a cabo su ataque o solo este esperando a que muera deshidratado, decidí sentarme aquí porque hay un pequeño atisbo de luz y escribir estas líneas, encontré lo que parece un tubo del drenaje aquí arrojare la libreta, que además de contener esta historia en sus primeras hojas como ya vio encontrará la serie de conjuros, rituales e invocaciones de Magia Negra extraída de la antigua Sumeria que practicaban mi abuelo junto con otros Nigromantes de la Orden “Ramayana”, en ella resumen la práctica de la Nigromancia y Palingenesia que por medio de una serie de invocaciones fórmulas, códigos, sustancias y sacrificios humanos intentan todavía sin éxito devolverle el alma a un cuerpo ya muerto de alguien que se hace llamara Barok, esta serie de fracasos e intentos sólo ha causado que una cantidad todavía no conocida de criaturas deformes poseídas por entes diabólicos anden deambulando por lo que parece ser una serie de túneles o catacumbas que se conectan unas con otras.


Dedicado a ti Juanjo por la dolorosa pérdida de tus hijos Miguelito y Rosa, juro que nunca hubiera cometido tal crimen de no haber sido por los sucesos acaecidos en aquella noche del 11 de Noviembre de 1811, si tengo que purgar por mi crimen, ten por seguro que las criaturas de aquí serán los jueces, castigadores y aniquiladores de mi penoso y carcomido cuerpo, alma y espíritu.


Leonel Quijas

¡FIN!

14 de Junio de 2021 a las 17:35 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Luis Leal Escribo líneas que dan vida a las historias de mi alma. ¡Bienvenido a mi Librero!

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