A
Arlet Gallego


Tempus Mortis,ㅡMomento de la muerte o tiempo de la muerte. ❝𝑻𝒐𝒅𝒐 𝒕𝒊𝒆𝒏𝒆 𝒖𝒏 𝒇𝒊𝒏❞ Pocas veces me hablaron de ti cuando era niño, cual pecado mortal o vil acto que pocos se atreven a hablar y prefieren ignorar en aquella edad, ¿Qué tanto podrían esconder en tu nombre?. Nadie me dijo lo inevitable que seria encontrarte. Pregunte por ti, no se cuantas veces, pero muchas de ellas se llenaron de silencios. Las que no, por el contrario exhalaron aires llenos de miedos, desprecios, angustias...con la seguridad de hallar lo peor en ti ¿Era así? No, no lo era. Sus palabras solo dejaron sobre mi las ansias por tu verdad, me incitaron a buscarte en tantos lados lejanos, aun cuando te tenia a mis espaldas. En un momento impreciso para mi, fui capaz de mirar atrás, pero nublaste mis ojos de lo que otros pretendían que viera, dolor. Era mi hora, algo fugaz que me atrapo en el pavor de lo que dejaría atrás.Yo...me doblegaba ante ti ¿Acaso Callas tu certeza través de los oscuros sentimientos?. Eras tu la que siempre posaba sobre mis labios el sabor ácido de las despedías, la que me hacia saber que en cualquier momento me podría esfumar de la vida de los demás y la mía. Fuiste tu la que me enseño apreciar cada segundo que respiraba. Porque se que hay muchos que desconocen tu tiempo, que andan detrás de lo que no existe...la eternidad.


Cuento No para niños menores de 13.
0
19 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Cada 30 días
tiempo de lectura
AA Compartir

"00"

¿Dónde está tu Dios?


Miras al cielo, hora tras hora, buscando desesperado un rostro conocido, un rayo de sol, una voz, algo o alguien, ¿la libertad?...Un grito se queda enterrado en tu garganta cuando sabes donde estás, evitas emitir ruido alguno para no escuchar el profundo y afilado eco ¿Cuánto daño? Sigues estando en casa imaginando que él está ahí.


Recuerda Steven...


El granizo golpea con fuerza los cristales de tu ventana tratando de atravesar aquella trasparencia que te divide de conocer más aquel cielo oscuro; el techo soporta los incesantes golpes casi rompiéndose queriendo protegerte, tal vez el cielo esta cayendo sobre ti—¿Qué hice mal?—, ahora tu voz calla sumisa al saber que él no te escucha llorar. Corres entre tropiezos para esconderte bajo la cama cuando algo estalla con fuerza en el cielo, tiemblas, no te puedes controlar. No es suficiente, él no ve que estas sufriendo.

Escucha Steven, los rayos caen cerca de tu pequeña casa, buscan convertirse en el monstruo de tus pesadillas, quieren que veas que tan solo estas.

Ellos lo saben.

Tu hogar es el lugar más seguro

Él, quizá esta al otro lado de tu puerta.

Estas bajo tu cama sollozando contra el piso frío y rogando que Él esté ahí. Rogando con la garganta adolorida que pare de llover. Miras asustado como la sombra de luz de los relámpagos buscan atraparte, olvidas respirar y su imagen. Lloras más fuerte y nadie lo sabe, la tormenta se vuelve más furiosa, tu corazón quiere dejar de latir y de creer—¿Dónde estas?— gritas por última vez.

Ya no dirás su nombre y nunca querrás salir.

No lo entiendes.

¿No lo entiendes?

6 años, Steven.

Sigues llorando sobre tu espesa sombra ¿Qué te espera allá afuera?

11 de Junio de 2021 a las 19:02 0 Reporte Insertar Seguir historia
0
Leer el siguiente capítulo 01

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 8 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión