jorome Jojo Rome

Helena vive en una casa de campo llena de flores y con todas las comodidades que le da Isaac Lacaze sin embargo solo es una jaula de oro.


Drama Todo público.

#Drama #secretos #dramafamiliar
0
35 VISITAS
En progreso - Nuevo capítulo Todas las semanas
tiempo de lectura
AA Compartir

Helena

Algunas veces Helena despertaba con un odio profundo hacia Isaac cuando llegan esos dias caminaba por los limite de toda la propiedad con la mirada perdida e ignorando a los criados de la casa ya que solia prestar mas atención a cada detalle de los muebles o pinturas que había en aquella elegante casa de campo.

Luego le invadian los días llenos de melancolía, la cual la dejaban en cama y solo contemplaba la pintura que estaba en el techo tratando de encontrar un significado especial para ella en aquellos angeles.

Otros días cuando se despertaba sintiéndome llena de vida y junto con el arrepentimiento muy grande por odiar a Isaac así que se ponía su ropa más elegante, joyas y hacía algunos cambios en la casa o del jardín.


Y cuando llegaba el fin de semana los criados se apresura an para preparar todo para la visita del señor Lacaze.



A medio día se podía ver a los lejos en el camino aproximándose una carroza sencilla y el dueño de la casa dirigiendo esta, usualmente lo que llevaba este dentro de la carroza era despensa como azúcar , arroz, verduras que no habían cultivado en el jardin de la casa y sin falta los regalos lujosos para la señora Helena.

Lo usual cuando llegaba el señor Lacaze eran dias de fiestas siempre y cuando el humor de Helena lo permitiera, comían , bebían y bailaban la primera noche.


Algunos cambios de humor los llegaba a vivir en su visita, Isaac imaginaba que tal vez era la melancolía de extrañar el hogar, su familia y su libertad. Así que trataba de ser lo mas paciente posible con Helena, le gustaba bastante el humor tranquilo pero cuando estallaba de emoción ella subía y baja y él simplemente la seguia por toda la casa, veia el procedimiento de verse aun mas hermosa, algunas veces llegaban a la cocina para que ella le cocinara y ahi le contaba historias infantiles que solia contarle su abuela, algunas veces llegaba a cantarle o estar sentado junto a ella viendo catalogos de compras no importaba si eran caprichos él los conseguiría para ella.

Cuando le tocaban los dias pesados él solia llevar a caminar a Helena sin salir de la propiedad, llegaban a los limites y trataba de exponer el asunto de que ella todo lo que necesitara él lo conseguiría que ella no tenía la necesidad de salir de la aquella casa de campo, algunas veces si le funcionaba y otras veces simplemente ella lloraba aferrandose a él.



Helena vivió muchos años asi, esperando el fin de semana a que llegara Isaac hasta que un dia de primavera despertó enferma, los días pasaron y sentía bastante asco a sus perfumes favoritos, se sentía débil asi algunos días continuaron hasta que un doctor fue a visitarla. En el fondo tenia una mezcla de miedo e ira, deseaba solo estar enferma.


-Felicidades señora-dijo el doctor sonriéndole , lo cual hizo que Helena sintiera un frío que le invadía por todo el cuerpo, era inevitable - esta embarazada, ahora debe mantener el reposo por unos días más, también debe alimentarse sanamente, le dare una dieta especial a su criada para que pueda recuperar la fuerza-

Helena no pudo contestar nada, solo se quedó en la cama sin moverse, mirando a la nada, en los siguientes días no salió de la cama y era obligada a comer parecía que la noticia le estaba matando poco a poco.



🔹🔹🔹🔹🔹🔹🔹


El señor Lacaze estaba en su oficina leyendo las cartas que le había ordenado su asistente Lauren, todas las que eran importantes eran las de los proveedores asi que ahi gastaba bastante tiempo y las "menos importantes" eran las familiares y a veces Lauren las contestaba pero ese dia Lauren se veía confundido con un sobre verde oscuro en mano.

Isaac levantó la vista al ver a Lauren tímido de interrumpir.


-¿Sucede algo? - preguntó a su asistente confundido


-Han enviado esta carta pero solo viene su nombre y un sello extraño-dijo Lauren tranquilo y extendiendo la carta- Es la primera vez que veo el sobre y la carta, quizás debería abrirla…


-Lo haré yo- interrumpió Isaac quitándole la carta rápidamente e hizo un movimiento con la mano para que Lauren siguiera con lo suyo; le pareció familiar el sobre color verde oscuro y confirmó sus sospechas cuando vio el sello era el que le había dado a Jazmín la ama de llaves de la casa de campo por si Helena le quería enviar un mensaje pero nunca lo había hecho hasta ahora, porque segun Helena le avergonzaba dictar sus sentimientos, de pronto vio la mirada curiosa de Lauren, escondió la carta y siguió con su trabajo.


Cuando ya estaba solo en su oficina saco la carta y la empezo a leer, no eran los sentimientos de Helena sino que la ama de llaves estaba reportando que habían ido por un doctor y este confirmó que la Helena estaba embarazada.

Primero Isaac sintió un golpe en el estómago que poco a poco se volvió cosquillas de felicidad.Tenía que hacer un viaje perfecto ese fin de semana y debía comprar muchas cosas para el bebé,¡quizás tendría un heredero varón, al fin!.


Cuando llego el fin de semana salio más temprano de lo habitual, con el carruaje sencillo de siempre y fue hacia la casa de campo sin detenerse.


Todos estaban haciendo sus labores cuando de pronto llegó Andrés, el cual era el vigilante de dia a la cocina para decirles que el señor Lacaze estaba en el camino principal, todos hicieron un gran alboroto asustados de que el señor venía muy temprano, todavía no estaba lista la comida y faltaba por limpiar algunas cosas aun así todos salieron a recibir al señor y Andrés corrió lo más rápido que pudo para abrirle la reja de madera que daba acceso a la casa de campo.



-Bienvenido señor Lacaze, no sabíamos que llegaría tan temprano-dijo una mujer madura que estaba pasando los 40 años


-Yo tampoco, Jazmín-contestó Isaac bajando del carruaje y entregándole las riendas de los caballos a Andrés, tomó un ramo de rosas rojas que estaban en el asiento del cochero - Bajen todo lo del carruaje y las cajas blancas llevenlas adentro que son regalos de la señora-

Isaac estaba bastante ansioso que camino lo mas rapido que pudo y subio la escalera, cuando abrio la puerta de la habitación de Helena, la vio sentada en la cama con la mirada cansada pero él prefirió ignorar su estado y quizás podría animarla.


-He llegado - entro diciendo Isaac mostrando una sonrisa pero al ver la mirada fría de Helena se sintió decepcionado, tomo aire y continuó - Te he traído flores, muchas cosas bonitas para que uses en el futuro y algunas cosas deliciosas para celebrar… -


-¿Celebrar? - interrumpió Helena sin quitar la mirada fria


-Tendrás un bebé… - intento decir Isaac tratando de ocultar su verdadero sentimiento de fastidio ante tal actitud, le dio las flores y se paro en frente de la cama


-Tienes razón, debo festejar que tendré un compañero en esta ¡maldita jaula! - gritó Helena aventando el ramo de flores a la cara de Isaac pero este lo esquivo, este respiro hondo y recogió las flores.


-No lo digas así -mientras revisaba las flores - tendremos un hijo y… -


-¡Un hijo que no tendrá derecho a nada y solo tendra que estar encerrado conmigo! - grito Helena aventandole esta vez un reloj que estaba en el buro junto a la cama e igual lo esquivo Isaac.


-¡Maldita sea! ¡De nuevo lo mismo! - grito esta vez Isaac perdiendo la paciencia y tirando las flores al piso, debía controlarse pero algo no lo dejaba-Admito que es en parte mi culpa pero tu familia tambien formo parte de esto, así que deberías estar agradecida de que sigas viva, gracias a mi-


-¿Agradecida? - y de pronto se empezo a reir amargamente Helena


-Yo te salve de la miseria, Helena - dijo Isaac tratando de no perder más los estribos.


-¡Te odio! - gritó Helena mientras aventaba sus almohadas a Isaac, él cual se estaba acercando con una mirada de furia, cada vez que hablaba le parecía asqueroso


-¡Odio este bebé! ¡Odio esta maldita casa! Desearía haber muerto en el momento en el que te conocí… -


Isaac tomo de los brazos violentamente a Helena para ponerla en el mismo nivel para poder verla a los ojos…


-En vez de odiarme a mi, al bebé y a esta casa, deberías odiar a tu familia que fue la que te empujo a esta desgracia-


Los ojos de Helena estaban inyectados de sangre y la piel de sus brazos donde la estaba sujetando Isaac empezó a palpitar y a calentarse por la fuerza con la que la apretaba y de pronto la aventó a la cama sin medir su fuerza, vio a Helena la cual comenzó a llorar y su fino y largo cabello castaño enredado ¿cuántos días había pasado desde que la peinaron correctamente?


-No quiero seguir peleando y terminar haciendo algo desagradable para el bebé - dijo murmurando Isaac vencido, avergonzado salio sin decir nada mas.



Después de desahogarse Helena se levantó y se acercó a la ventana ya que escucho a los caballos y vio a Isaac partir cuando el sol se metía.


Al principio a Helena no le molesto la ausencia de Isaac, se habían peleado peor antes asi que sabia que él en algun punto regresaria, pasaron casi dos meses pero no habia rastro de él, asi que le pedia a los criados pusieran una pequeña carpa en el jardín delantero junto con una mesa para beber té, aunque en realidad era para ver llegar a Isaac pero no sucedió.


Aunque se sintiera arrepentida; ella no sabía leer y escribir y le avergonzaba la simple idea de dictar una carta de suplica y amor a Jazmín, la cual era quien le había dado la idea des una semana después que vio a Isaac por última vez y la opción de ir a buscarlo está descartada porque no sabia a donde iría incluso si lograra salir de esa casa de campo.

A Pesar de que no había visitas por parte de Isaac, Fernando el cual era el cochero de aquella casa siempre salia cada fin de semana y regresaba con provisiones, con dinero para pagarle a los trabajadores y también un regalo para el bebé.


Helena se había levantado temprano, se sentó en la cama y acaricio su vientre, el cual crecía pero se sentía cansada de saber que tenía una vida llevando a todos lados, se quedo analizando su situación y tratando de encontrar una solución. En ese momento entro una criada la cual la ayudaba todas las mañanas a arreglarse, esta se sorprendió a ver a la señora levantada.

-¿Se encuentra bien, señora? - pregunto la criada tratando de acercarse a ella

- Estoy cansada de esta situación - murmuró Helena y volteo a ver a la criada-Llama a Jazmin y que traiga lo necesario para escribir una carta-


La criada salio rapidamente de la habitación y despues de unos minutos entro Jazmin con una bandeja la cual era el desayuno y las cosas que pidió la señora;cuando entro vio a Helena sentada enfrente de su tocador peinando su largo cabello.



-Entonces… ¿crees que si escribo una carta Isaac vuelva a casa? - preguntó Helena mirando a Jazmin a través del espejo, se veía avergonzada.


-Estoy segura de eso-contesto Jazmin sonriendo tímidamente al ver la actitud de la señora, la cual le parecía dulce.


-¿me ayudarías a escribirla? Por favor - pidio con una suave voz que era imposible negarse.

Jazmin accedió y le dio el desayuno a Helena.


La carta inició con un saludo, una disculpa, después noticias del bebe y lo mucho que se arrepentía de sus actos. Al final le dijo que lo extrañaba y lo amaba. Tambien aclaro que Jazmin fue obligada a escribir la carta.

En la tarde Helena vio a Jazmin como le entregaba la carta de sobre verde oscuro a Andres. Se sentia bastante abrumada por sus sentimientos y tambien se sentia insegura porque despues de 5 años viviendo en esa casa junto con los criados no sabia si confiar en ellos, todos sabían que era analfabeta pero a veces pensaba que ellos se aprovecharían de eso; aunque realidad estaba equivocada ya que ellos le eran bastante fieles y estaban agradecidos por el trato tranquilo que les daba apesar de sus cambios de humor, querian a la señora de la casa de campo.


Pasaron dos semanas y Helena estaba abrumada en el jardin mientras recogía rosas en el jardín trasero mientras algunos criados ponian una mini carpa para que pudiera comer ahí, estaba perdida en su mundo.


-¡Helena! - escucho que alguien gritaba su nombre, esta volteo a ver quien era y pudo ver a Isaac el cual corría hacia ella, esta se sorprendió tanto que dejo caer la canasta de las rosas por la sopresa, Isaac la abrazo dulcemente - ¡Querida mía! ¡Luces tan hermosa! Disculpame por todo lo que ha… -



-Esta bien-interrumpio Helena tomando su mano mientras sonreía como una niña-olvidemos ese asunto, lo importante es que estas aquí -


Después de tanto tiempo se sentía tranquila porque Isaac había regresado y porque sabia que podía confiar en los criados de la casa. Al finalizar el fin de semana Isaac se despidio con un beso en la frente y ella se quedo mirando una vez mas como desaparecia.


-Creo que tendras una vida muy triste - dijo susurrando mientras tocaba su vientre - Espero que me perdones por darte una vida tan triste, querido bebé-.



Un dia de invierno la casa de campo tenia bastante movimiento, las tres criadas subian y bajaban para tratar de conseguir agua y sabanas limpias, mientras Andres habia ido al pueblo a buscar al doctor y Fernando estaba fumando tratando de calmar sus nervios, tenian todo preparado por si la señora se enfermaba y llevarla al pueblo por si el doctor no aparecia.

Jazmin sostenia la mano de Helena, la cual seguia gritando de dolor mientras la comadrona trataba de dar indicaciones, despues de un largo tiempo se escucho el llanto de un bebé, ese llanto hizo que todos los de la casa se sintieran aliviados al saber que estaba viva, habian tenido una mala experiencia con su antigua señora quizas por eso estaban todos nerviosos aunque nunca lograron decirlo en voz alta.


Después de un rato llego Andrés con el doctor y estuvo examinando a la nueva mamá y a la bebé, al saber las buenas noticias Jazmin bajo a ver a Fernando, con una sonrisa en los labios

-Ve a la casa principal y dile al señor Lacaze que acaba de nacer su hija y que la señora Helena y su bebe estan sanas y libres de peligro-

-¿Estará bien que vaya ahora? - pregunto un poco emocionado Fernando

-El señor me dio esa indicación, no importaba la hora debiamos avisarle. Y por favor, espera solo a él para darle la noticia-

-Claro que si, no soy tonto para decirle a alguien más de la casa principal-contesto Fernando subiendo al caballo.


Cuando Helena tuvo al fin privacidad con su hija, la abrazo ligeramente y comenzó a llorar silenciosamente, casi 6 años había soportado ser fuerte pero ahora no podía al ver esa criatura.


-Lamento mucho darte esta vida- susurro mientras lloraba amargamente, aun no sabria como explicarle porque vivian en esa casa de campo y sus futuras dudas, tenía bastante miedo por primera vez que alguien la odiara.


Helena solo se permitiría llorar esas noche.


7 de Mayo de 2021 a las 07:06 0 Reporte Insertar Seguir historia
0
Leer el siguiente capítulo Lacaze

Comenta algo

Publica!
No hay comentarios aún. ¡Conviértete en el primero en decir algo!
~

¿Estás disfrutando la lectura?

¡Hey! Todavía hay 3 otros capítulos en esta historia.
Para seguir leyendo, por favor regístrate o inicia sesión. ¡Gratis!

Ingresa con Facebook Ingresa con Twitter

o usa la forma tradicional de iniciar sesión

Historias relacionadas