gnmultidimensiones Gastón Medina

Tras una batalla en la ciudad flotante en Power Car hacia el año 2007, la recien llegada Melisa Sanchez o "Gitana" como seria conocida tras la caida de la ciudad, se enfrenta a dos enemigas llamadas Rut y Emily Pauls quienes pelean a bordo de jets de combate. El descenlace del violento enfrentamiento lleva a Rut a buscar a Melisa para cumplir su venganza utilizando su poder de leer mentes contra el de la Gitana, quien se trata de una vidente. Primera publicacion: 10-jul-2019 Orden Cronologico: 46 Extra correspondiente a Power Car - Histories, historia registrada en Safe Creative. Es recomendable leerlo luego del capítulo 25 de Power Car y luego del capítulo 25 de Pasaje Auralma.


Ciencia ficción No para niños menores de 13. © Safe Creative

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Gitana

_¡Atención a todos los ciudadanos de Power Car! -Suena en los radios de todos los vehículos Power Car- ¡Nos atacan! Varios aviones jet que vienen del este. ¡Necesitamos ayuda! ¡Todos los habitantes de la ciudad! ¡Vengan! ¡Por favor! -suena la sirena de alarma.
Los grandes edificios de la ciudad flotante de Power Car, se desmoronan debido a explosiones, provocadas por la lluvia de misiles de un grupo guerrillero de aviones Jet.
Gustavo sobrevuela en su vehículo, Genius Ballester y nota que cada avión se dirige a una zona estratégica de la ciudad. En su radio, la voz de Luciano le dice.
_¡Que hacemos gus!
_Tranquilo, dejame pensar...
_Llevamos un día sin parar... Si seguimos así.
_Si, si seguimos así, no voy a poder invitarla a Denise, la ciudad va a ser destruida -abre comunicación con todos y cada uno de los jóvenes.
_Amigos, no tenemos que perder la ciudad, por favor, ¡ataquen! ¡Defiendan todo!

Una de las jóvenes que escucha la voz de Gustavo en su radio, es nada más ni nada menos que Melisa Sánchez, una joven de cabello negro y atuendos morados como una camisa manga larga y abotonada, una cinta gris que envuelve su cuello, aros grandes en sus orejas y por último la característica pollera larga que termina el atuendo de la Gitana.
Sobrevuela las calles de la ciudad, mientras escucha los bombardeos a su alrededor, dos aviones enemigos la alcanzan y disparan sin pensarlo ni un segundo. En cada uno de estos, las pilotos mujeres se hablan.
_Vamos a terminar con estas personas de una vez por todas -dice una voz agresiva con acento alemán- ¿Estás conmigo Emily?
_Por supuesto Rut -sonríe la joven de cabello castaño.
_¡Fuego! -dice Rut.
Ambos aviones disparan, Melisa se toma tan solo segundos para predecir el futuro. Cada proyectil que se dirige a ella es esquivado. Voltea su nave hacia la izquierda, hacia la derecha, incluso se voltea en su eje y vuela al revés por un momento, y por ultimo frena para que uno de estos, impacte en la calle.
Los aviones pasan de largo hasta salir del campo de la ciudad por un momento.
_Sé por dónde me van a atacar, no insistan.

Afuera, los aviones ven a la vidente en su vehículo, esperándolas Rut se queda asombrada, al igual que Emily.
_¿Escuchaste ese pensamiento? -dice Emily.
_Lo escuche perfecto, dice que sabe de por dónde vamos a atacarla... es... es.
_Es una maldita vidente -dice con mirada de enojo.

Desde la perspectiva de Melisa, los aviones vuelan de forma muy lentas, ralentizadas por la diferencia de tiempos entre Power Car y Mar Del Plata. Ni bien cruzan el campo, vuelan a velocidad normal directamente hacia ella.
La joven la espera entre dos rascacielos, con sus armas listas, avanza hacia los aviones y tira un pequeño misil hacia su izquierda, un poco alejado de los aviones, en ese momento se propulsa con nitro, duplica la velocidad actual, enciende las luces y toca bocina.
Rut y Emily se espantan.
Rut vira hacia su derecha y se encuentra cara a cara con el misil que previamente había lanzado Melisa, la Gitana, sabiendo su reacción, sonríe levemente.
La joven alemana, intenta esquivarlo, pero el misil destroza una gran parte de su avión, comienza a gritar y respirar con agitación mientras ve desde su asiento, como gira y gira hacia el suelo nuboso.
Aprovecha el momento justo para accionar el mecanismo de expulsión, con asiento y todo es disparado a metros de un edificio, salvándose de quedar estampada en sus paredes. El avión estalla junto a demás aviones que caen a lo lejos e incluso vehículos Power Car, donde pilotos jóvenes mueren.

Emily sobrevuela la zona y clama por su hermana.
_¡Rut! ¡Rut!.
De pronto la voz de la joven se oye en su receptor en el casco que lleva puesto.
_Esto bien Emily, quiero que aterrices y vengas conmigo, vamos a matar a esa maldita vidente.
_No -dice Emily- Yo puedo contra ella... Ahora va a ver.
_¡Emily! -grita la joven, desde una de las destruidas calles.
Comienza a correr, mientras ve a su alrededor la ciudad siendo destruida por este grupo de guerrilleros.

Melisa observa desde el interior de su nave, como se aproxima el avión de Emily, esta comienza a disparar con todo su arsenal, pone en acción el volante, para volar lejos de ella, por tierra, a muy pocos metros del suelo. El avión intenta hacer lo mismo, sin dejar de disparar sus proyectiles. Estos destrozan el asfalto y parte de la superficie nubosa de la ciudad flotante.
Gitana vuela de costado por un momento y dispara a las bases de un edificio de más de doscientos metros de alto, el mismo se sostiene por un momento más, acelera y rodea a la estructura, esperando a que el avión de Emily la alcance.

Rut se saca el casco dejando a la vista su rostro de ojos marrones claros y cabello castaño teñido a rubio, de su uniforme mimetizado, saca el radio y se comunica con Emily.
_No la ataques más ¡Emily Pauls, vení acá en este instante!
La joven arranca el cable de comunicación y vuela hacia la Gitana, pero antes de que la alcance ve a su izquierda que el enorme edificio se derrumba, antes que la aplaste decide detenerse y ver el auto flotante del otro lado.
Ni bien cae el edificio, una gran pared de polvo, dificulta la vista de la piloto.
_¡¿Dónde estás maldita?!

Sin que la escuche Rut grita en el radio.
_¡¡Atrás tuyo!!
Melisa acciona sus mejores misiles, cuando Emily se da cuenta, intenta esquivarlo, pero uno de estos destroza la mitad del avión.
_¡¡No!! -grita Rut, con lágrimas en los ojos.
Antes de que el segundo misil la destruya al completo, se expulsa del jet, pero la explosión se da tan cerca de ella que los pedazos de la aeronave la golpean muy fuerte. En cinturón se quema y se separan en el aire, Emily cae por fuera de la ciudad, mientras que el asiento cae con todo el paracaídas roto. Rut corre hacia el borde de la ciudad y ve como el cuerpo cae muy lentamente, debido al areatempo.
Melisa la ve a lo lejos y lanza un último misil que impacta muy cerca de Rut y sale volando. Grita del dolor al caer en la otra calle, abre los ojos lentamente y ve un auto Power Car de color gris oscuro, con las puertas abiertas y los vidrios rotos, por causa de que un piloto salió despedido por el parabrisas y lo tiene muerto frente a ella.
Hace un gran esfuerzo para pararse, ni bien lo consigue, se sube al auto y cierra las puertas, encuentra una tarjeta de ciudadano en medio del tablero, cuando lo ve se asombra diciendo.
_¡Que suerte! -arranca el auto.

Melisa y varios powercars que la ayudan buscan en el área a Rut, pero la misma ya no se encuentra.
_¿Dónde está? -dice uno de los jóvenes.
_Ya está muy lejos -responde Melisa, por el intercomunicador.
La joven vuela en un vehículo que apenas se mantiene a flote, desaparece en el horizonte del océano atlántico, manteniendo un estado de invisibilidad ante cualquiera, incluyendo el portaaviones que los espera en los límites del mar argentino.

Tres meses después, siendo enero de 2008, es un día de verano en Mar Del Plata, el sol esta radiante y cientos de personas se reúnen en las playas. Otros deciden reunirse en una zona retirada de la ciudad para competir en carreras, en sus vehículos Power Car, sin ser vistos por nadie, ya que vuelan bajo invisibilidad.
Por otro lado un vehículo aterriza en medio del "Cementerio Parque" en las afueras de la zona urbana. Sin ser vista, baja usando su tarjeta robada en el cinturón. Se trata de la misma Rut, quien camina por el extenso lugar, hasta la tumba en donde descansan los restos de Emily Pauls.
_Hermana... -suelta lágrimas- te fuiste tan rápido, que no tuve tiempo de darte un último abrazo antes de salir de Alemania... Cuando nuestro líder nos tomó esa foto, con la cámara especial que le robo a ese powercar, supe en ese instante, que íbamos a hacer historia al atacar y derrumbarlos. Nunca pense que perderíamos y mucho menos pense que te iba a perder a vos -intenta dejar de llorar y continua hablando- tengo una última copia de esa foto, la recorte para vos...
Coloca la foto de ambas abrazadas de forma lateral, mirando a la cámara, con una piedra apoyada encima. Se agacha y apoya la cabeza en la lápida.
_Descansa en paz, porque yo, te voy a vengar hermanita.

Regresa al auto y se limpia las lágrimas, busca en el computador la ubicación de Melisa, pero no encuentra su rastro.
_¡¿Dónde te escondiste maldita?! -Piensa- Tarde tres meses en volver a esta ciudad, desde que peleamos aquella vez, no te fuiste muy lejos, estoy segura.

Pone de nuevo el nombre Melisa y aparece la foto de ella, entre dos o tres más con el mismo nombre. La mirada de odio de Rut se hace notar... enciende la nave y sabiéndola manejar con más experiencia, despega hacia la ciudad.
Ingresa a una casa de cambio y cambia todo el euro que trajo de Alemania, por Pesos. Ingresa a un supermercado y compra un montón de comidas frías y chatarras. Camina por la costa y con su vista especial, logra ver las naves Power Car, volar a lo lejos, ingresa en un local de sándwiches y sale con una de milanesa bien grande.
Come ese mismo sándwich como si no hubiese comido nada en días, sentada en la terraza de un edificio, bajo ese día soleado, con el vehículo atrás suyo con la puerta abierta y sonando la radio a todo volumen.

En la ciudad de Power Car, esta vez en el nuevo mundo, Melisa vuela en su nave hacia su departamento, ubicada en el piso cuarenta de un rascacielos, que se encuentra cerca del centro del epicentro. Estaciona, baja de su auto morado y abre la puerta corrediza, con su tarjeta de ciudadana. Una vez dentro, ve una espaciosa sala de estar con un ventanal extenso, la luz de la estrella Firewar ilumina perfectamente todas las paredes blancas, con toques rosados.
Aun con su vestimenta clásica de gitana, la joven sale al balcón y ve la enorme plaza central en forma de círculo gigante, con una fuente de agua en el centro. A lo lejos un gran edificio de baja altura pero ancho, es el ayuntamiento y más adelante en el horizonte camiones voladores con material, que llevan para la construcción de la nueva ciudad, Tuning Car.
_Es un día precioso, me encanta -respira relajada.
Al cerrar los ojos, ve una imagen del rostro de Rut, los abre nuevamente y retrocede un poco.
_No, no puede estar pasando -se preocupa e ingresa a la sala.
Se sienta alrededor de una pequeña mesa circular, cierra los ojos nuevamente y susurra.
_Veo... veo tu presencia... ¿dónde estás?
Por un momento, logra ver a la mujer de estatura media baja, acomodando su cabello teñido rubio por los hombros, quien se sube a ese mismo vehículo que robo en aquel entonces.
Abre los ojos y un cierto temor corre por su piel, siente un escalofríos y esto la obliga a levantarse.
_Ya viene -dice en voz baja.

Rut camina por una de las escolleras de piedra que se encuentran en una de las playas más concurridas de la ciudad, la playa Alicante, el viento mueve todo su cabello, su ligera campera de verano roja. Termina de beber una cerveza y al arrojar la botella al mar, mira al cielo buscando la ciudad flotante.
_¿Qué? ¿Dónde está?
Recorre la escollera y mira con ojos bien abiertos.
_¡¿Dónde está Power Car?!
Los pescadores que están a su alrededor se miran y se alejan tomando de loca a la joven.
_Tengo que averiguar a donde se fueron...
Regresa a la playa con enfado cuando de pronto ve a su izquierda, como esos vehículos terminan con sus carreras volando sobre la avenida Luro. Vuelan en conjunto hacia el mar, la rubia se detiene a ver y nota que la gente de la playa no ve absolutamente nada, solo disfrutan del arena y las olas. Presta mucha atencion a como el auto se sumerge sin agitar las aguas.

Cruza la avenida Patricio Peralta Ramos, la misma que rodea la costa, se sube a su auto visible y estacionado. Se cerciora de que nadie la esté mirando, arranca, activa el sistema de invisibilidad y despega hacia el mar.
Sigue cada paso, se sumerge lentamente en el mar en ese mismo sector, alcanza a ver en el fondo el resplandor celeste y redondo del portal, sobre el fondo marino. Ni bien lo atraviesa se encuentra con un mar completamente azul y limpio. Sale a la superficie y ve al frente con una mirada sonriente, que de a poco, cambia a una muy seria y enojada.

Melisa toma un té rápidamente, cuando otra visión se cruza en su cabeza. Mira hacia la ventana y ve el día soleado. Se pone de pie y sale en su vehículo rápidamente hacia la ciudad futurista, se pasea alrededor de los edificios y queda flotando un momento sobre una terraza, vira la nave buscando el rastro del auto gris oscuro. Cierra los ojos un momento para tratar de ver al futuro y no alcanza a ver el momento exacto en que es chocada por el auto de Rut por atrás.
Ambos autos caen en la terraza con sus sistemas de flotación destrozados, Melisa guarda un arma de rayos laser en su cintura y la tapa con su camisa morada.

Al bajar se encuentra cara a cara con la chica rubia, quien sonríe pero totalmente enojada.
_No puedo creer que sigas viva, maldita powercar -se ríe.
_Sabía que ibas a volver algún día... Rut Pauls.
_No te olvidaste de mi nombre... bravo Melisa.
_No tuve que hacerlo, ibas a presentarte en segundos.
_Lo sabía -comienzan a rodearse- sos una vidente, un tipo de magia muy particular.
_Entonces ¿conoces de eso? -dice Melisa- Nadie en esta ciudad sabe que la magia existe en la Tierra, magos, hechiceros, brujos e incluso los videntes... hasta ahora piensan que soy la única.
_Bueno, los videntes son pocos los que todavía siguen vivos.
Melisa piensa un momento y antes de que pregunte Rut le responde.
_Si, tanto Emily como yo, somos Adivinadoras... no puedo entender como es que pudiste matarla de forma tan cruel, encima su mundo resistió y encima se mudaron a este planeta... ¿qué es? ¿Dónde estamos?
_Planeta Oxitron 14, tuvimos que pelear contra ellos y contra su raza hermana para poder vivir.
La apunta con su pistola terrestre, una de grado militar. Melisa, retrocede un tanto asustada, Rut se acomoda el cabello y sonríe.
_Escuchame... no me interesan las estupideces que me estas contando, lo único que vine a hacer, es a matarte, voy a cumplir mi venganza y me voy a ir.
_Ahora escuchame por favor -dice Melisa, levantando ambas manos- ustedes vinieron a atacar nuestra ciudad, actué en defensa propia.
Rut se ríe y responde.
_Dije que no me interesa, te voy a matar y punto.
Un patrullero de policía sobrevuela la terraza y al ver a Rut le advierten.
_Somos la Policía de Power Car, levante las manos y suelte el arma.
La joven salta a su auto y lo usa de pared, se apoya en el capot y dispara a la nave. El mismo retrocede y luego regresa para disparar. Las municiones hacen saltar la losa pero o llega a atravesarla.
Rut ve como la nave de Melisa se aleja de ella y grita con enojo.
_¡Mierda! -se cubre de los disparos.
Sale por un momento para disparar al sistema de flotación y a uno de los policías que manejan. Echando humo el patrullero sale de la vista de la alemana, quien, sin perder de vista a Melisa, sube a su auto agujereado, despega en su persecución y en el camino se reconstruye.
_No te vas a escapar estúpida -dice furiosa.
Melisa ve por el espejo retrovisor, con cierta serenidad, como se acerca a toda velocidad, con las luces encendidas.
_Muy bien -sus ojos miran fijo al frente y sin parpadear- Veo agua... veo muerte -susurra.
Reacciona y acelera hacia el Mar Oxitron. Rut la persigue y en el trayecto le dispara con rabia.
_Morite, ¡morite!
Las explosiones de agua se dan muy cerca del auto de la Gitana, ella se detiene a metros de la superficie del mar, sabiendo donde van a caer los siguientes misiles se posiciona, abre la ventanilla y con su pistola tira exactamente a uno de estos misiles, el cual estalla tan cerca de Rut, que el auto se destroza junto con ella y caen al mar Oxitron.
Melisa hace un suspiro de alivio al sentir que ella murió, la policía llega a la zona en donde esta y la escoltan a las costas de Power Car.

El auto cae al fondo del lecho marino, el frente del auto se encuentra desecho por la explosión y en el interior, completamente sumergido en el agua, yace el cuerpo de Rut, con los ojos abiertos y sin vida, despidiendo sangre por todo el cuerpo.

Esa tarde, Melisa se encuentra en una sala de interrogatorio, uno de los policías concluye una serie de preguntas, con la siguiente.
_Entonces ¿que hizo exactamente cuando la mujer la ataco sobre el mar?
_¿A qué se refiere? -responde.
_¿La mato?
_Si, me defendí disparando a uno de sus misiles, ahora está sumergida en el mar.
_Muy bien, esas son todas las preguntas -se levanta el oficial y se va- tenga cuidado, cuando vuelva a su casa.
_Gracias -asiente con la cabeza.

Una vez en a casa ya es de noche, ve la ciudad iluminada y a lo lejos, un estadio donde compiten en carreras, se escucha a toda la gente gritar, ella se mantiene en la sala, sentada en el sofá un tanto preocupada.
_Es increíble, esa mujer vino desde tan lejos y casi me mata.
Se acuesta un momento, la brisa ligera entra por el gran ventanal de aquel balcón, cierra un momento los ojos y de pronto sucede.
Un recuerdo breve de sus días previos a ingresar a la ciudad, despierta en una pequeña habitación llena de mantas encima, al levantarse, un niño entra y ella le dice.
_Hey, no entres a mi pieza sin permiso.
_Melisa, vení rápido, tengo que mostrarte algo.

La joven mira asombrada y decide acompañarlo, el niño de cabello moreno, una remera roja y pantalón de jogging negro, la lleva afuera de la casa de la mano y ella no entiende a que se debe su euforia.

Se encuentra con otro niño, él se sorprende al verlo.

_Te dije que no le contaras a nadie, ¡Nahuel!

_No se lo conté Elias, pero quería traerla porque ella también tiene poderes.

_¿En serio?

_¡Sí! Mostrale Meli, mostrale.

_Nahuel, por favor, decime que pasa, ¿qué poderes decís?

Elias, el niño de cabello castaño y remera marron, se acerca a Melisa y nota algo en ella.

_Puedo sentir algo, parece que si tenés cierto poder mágico.

Melisa abre los ojos, sabiendo que el niño de cinco años habla en serio y que sin conocerla, descubrió su poder.

_Seguime por favor Melisa.

Viajan en un colectivo de numero 552, que los lleva al fondo de la ciudad, muy cerca de la ruta que sale a Buenos Aires, se bajan los tres y Elias entra a una iglesia de nombre "Los Pinares", una de las señoras lo ve a él y a los dos acompañantes.

_Elias, ¿dónde estabas? -dice preocupada.

Mágicamente en sus brazos aparece un cachorrito de algunos meses de vida y él contesta.

_Es que perseguía a este perrito -se ríe.

El mismo hace un ladrido y la señora se tranquiliza en un abrir y cerrar de ojos, se queda tranquila y sumisa.

_Quiero estar solo con mis amigos tía, ¿a dónde puedo ir?

La señora, estando en una especie de trance, señala uno de los cuartos de la casa, Melisa se queda sorprendida con la reacción de ella.

_Muchas gracias -dice el niño, con toda seriedad.

Una vez en la gran habitación de los niños huérfanos, Melisa se sienta en una de las camas y pregunta.

_¿Qué hiciste recién? Veo que tenés cierta habilidad.

_Algo así -sonríe el niño.

_Elias puede controlar a los perros -dice Nahuel con entusiasmo.

_Y me di cuenta -dice Elias- que vos podes ayudarme a encontrar a mis amigos, mi alma nació en este cuerpo hace un par de semanas, quiero encontrar las almas de Ángela, Elisa y León.

_Perdón, pero no puedo entenderte.

_Sos una vidente ¿no? tu poder mágico no lo podes esconder y menos con un canino.

_Está bien, pero no lo tengo bien dominado -dice un tanto nerviosa.

Se arrodilla frente al niño y toma sus manos.

_Mirame fijo a los ojos, por favor -dice Melisa.

Elias abre bien los ojos cafés claros, la vidente ve a través de su alma, ciertos acontecimientos de su vida pasada y dice con cierta dificultad.

_Veo, que naciste lejos, en España... a los dos años llegaste a esta ciudad -se concentra- tus amigos...
_Tranquila, respira un poco -dice el niño.
_Si... Bien, continúo... Te va a costar un poco encontrarlos, viven al norte de la provincia.
En ese momento ve con asombro la cantidad de gente que tiene poder mágico y que van a conocer a Elías. Entre estas la imagen de una persona muy particular... Emily Pauls, quien de pronto muestra un aspecto monstruoso.
Suelta las manos de Elías y hace un sobresalto de susto.
_¿Que viste?
_Sé que están en la capital o cerca.
_Mierda -patea la cama- va a costar mucho encontrarlos... Me va a llevar años, ¿por qué no pude acordar bien este conjuro de reencarnación?
_¿Qué? ¿Reencarnación? -dice Melisa.
_No te preocupes -dice Elias- muchas gracias fuiste de mucha ayuda.
Nahuel un tanto confundido mira a Elías y le dice.
_Te dije que ella tiene poderes -se ríe.

Una vez en el colectivo de regreso, Nahuel se apoya en Melisa y está cierra los ojos.
La imagen de Emily y Rut se hacen presentes, el momento en que ambas atacan la ciudad en aviones caza, con sumo enojo. Ella en medio de aquel enfrentamiento sangriento...
_Power Car -susurra al despertar.
Esa misma tarde camina por la avenida Independencia, acompañada por sus padres.
_Má, pá, puedo ir a aquella casa de fotos -señala el local.
_Si hija, te esperamos.
Una vez que ingresa mantiene una mirada seria, fija en su premonición y en cómo enfrentarlo.
_Hola, ¿qué buscabas? -dice la señora de la caja.
_Busco a Claudio -responde, sabiendo cómo acceder a la ciudad.

Abre los ojos y se dice así misma.
_Voy a visitar a papá y mamá, los abandone muy rápido cuando me registre.
Al rato está llamando con un teléfono especial, el mismo retransmite a la Tierra, donde su madre atiende y dice.
_¿Si?
_Mama, soy Melisa.
_¿¿Meli?? -dice con sorpresa- hace meses que no sé nada de vos, te estuvimos buscando con tu papa, todo este tiempo -llora.
_Perdón es que me fui a vivir a otro lado, soy muy feliz en esta ciudad, así que voy a pasar a saludarlos un ratito.

Vuela hacia Mar Del Plata y busca en el radar, la ubicación de la casa, calle Rivadavia a media cuadra de la Avenida Jara. Estaciona cerca de la casa y al bajar golpea la puerta. Una señora robusta, de cabello negro y largo, de blusa roja y pollera larga hasta los tobillos se emociona y la abraza.
_¡Melisa! ¡Estás viva y sana!
El padre canoso y también robusto, de camisa a cuadros y con jean azul, se lanza a abrazarla.
_¡Hija! ¡No lo puedo creer! -le besa la frente- ¡abrazame fuerte!
Esa noche cenan tranquilamente alrededor de una pequeña y precaria mesa, en el comedor.
_Hija, ¿a dónde fuiste? -dice el hombre- estuvimos buscándote por todos lados, participamos en cada marcha que hicieron en la ciudad.
_Perdón pero no les puedo decir, es muy peligroso que lo sepan.
Ambos comen en silencio, la madre intenta cortar la tensión.
_Meli, por favor.
_Veo que están enojados -dice Melisa, indiferente- pero en serio, es un secreto.
_Hija, no nos podes ocultar nada -dice el padre enojado- no podes abandonarnos así, dándole la espalda a toda nuestra cultura.
_Perdón...
_Ahora decinos, ¿a dónde te fuiste?
_Me fui... al mar.
_¿Al mar? -preguntan ambos.
_Si, con un grupo de amigos, decidimos irnos y no volver más, hace poco estuve a punto de morir, por eso tuve la idea de visitarlos.
Ambos se ríen y el padre concluye.
_Hija, extrañaba esas jodas, cuando eras chica, jugabas a que podías ver el futuro y eso. Ahora jugas a que sos una pirata o algo de eso.
La madre come en silencio y deja que el hombre hable.
_Mañana me vas a contar bien, ya es muy tarde, te preparo la cama.
_Si papi.

Una camioneta flotante de la policía científica saca con una grúa que funciona de súper imán, para levantar el auto destruido de Rut, para su sorpresa, ella no está en el auto. El piloto informa y dice.
_Amigos, no está acá, métanse al mar y busquen.
Los patrulleros encienden todas sus luces y se adentran en el oscuro mar extraterrestre.
En la costa sale, la joven con toda su ropa rasgada y con un cuerpo resplandeciente, con asombro mira como la piel, las venas y sus órganos, palpitan, como si estuviese debilitada.
A cada paso que hace, pequeños recuerdos atraviesan su mente, la vida que tuvo junto a su hermana, corriendo por un largo prado en Alemania, noches en las que se unían para intentar conectar sus mentes.
_Emily, ¿de dónde sacaste eso? -dice Rut, al entrar a la habitación de ambas.
_De la biblioteca de mamá, es un libro muy bonito y adornado con símbolos.
Rut siendo una niña de doce años y sumamente curiosa, se sube a la cama de su hermana, a ver el libro y leer cada página.
_Parece antiguo, mira esa página... -dice Rut con asombro.
_"Magia básica, adivinación" -dice Emily.
_Uy quiero aprender -dice Rut, con emoción.
Camina como puede en el arena y sube las escaleras a gatas, más recuerdos inundan su mente... Esta vez enlistándose en un grupo activista y guerrillero.
_¡¿Qué es lo que buscan acá?! -dice uno de los guardias, en alemán, mientras las apunta.
_Queremos formar parte, creemos en la existencia de los mundos paralelos, como usted -dice Rut.
_No nos dispare, el general a cargo podría matarlo -dice Emily, leyendo sus pensamientos- necesitan gente, y nosotras somos muy buenas en combate.
El hombre un tanto confundido, baja su arma lentamente.
Finalmente llega a ver la ciudad con ojos llenos de felicidad y también de impotencia, suelta un grito y una carcajada.
_¡Emily! ¡Voy a vengarte a como dé lugar!

Llega a Techcar, ve que no hay nadie en la recepción y continúa su camino. La cámaras logran filmarla y da un aviso rápido a las fuerzas de seguridad.

Los mismos llegan a la recepción, armados y corren hacia las escaleras en donde Rut se metió.
En un sótano, la joven observa con cierta emoción, la fábrica de los vehículos Power Car. Aprovecha para buscar uno a su gusto, estos son constantemente, atendidos por brazos mecánicos, donde instalan puertas, capot, propulsores, sistemas de flotación, turbinas de nivelación en cada extremo, e incluso el líquido amarillo en el que se baña el auto una vez terminado, el cual le da la cualidad de poder hacerse invisible.
Al ver esa enorme fuente, ve que uno de estos autos ya terminado, es sumergido por una máquina, lo libera y se queda por un momento ahí. Se acerca por uno de los balcones que rodea la fuente, siendo este el lugar en donde los jóvenes chequean el proceso.
_Este auto es igual al que tenía.
_¡Hey! -grita uno de los guardias.
La joven ve e intenta sacar su arma, pero recibe varios disparos que la hacen caer directamente a esa fuente, en el interior traga incontables cantidades y su cuerpo resplandeciente, toca el auto. Tanto el cuerpo como el auto brillan como una estrella. El guardia y aquellos que lo acompañan, se cubren los ojos, por un momento. Al ver de nuevo la fuente, solo se encuentra el líquido casi vacío, el auto y ella ya no están.
_¿Que es todo esto? -dice el guardia.
La mujer aparece lentamente frente a todos los guardias, totalmente recuperada, pero aun con su ropa rota. Respira profundo, abre los ojos y sonríe.
_Me siento... renacida.
Corre hacia uno de los guardias, este le dispara pero no la lastima en lo absoluto, la joven siendo mucho más pequeña que él, salta y de un golpe lo hace caer, hace la llave con las piernas y le quiebra el cuello. Mientras recibe disparos de cada uno de los guardias, ella se arma con la pistola laser del que acaba de asesinar, voltea hacia los hombres y dice.
_Sonrían -muestra sus dientes blancos y dispara sin piedad alguna.

Amanece en un día nublado en Mar Del Plata, Melisa deja una nota en la mesa de sus padres y decide irse nuevamente. El vehículo despega nuevamente hacia el portal Power Car, pero al sobrevolar el epicentro de Avenida Independencia y Luro, recibe un disparo que atraviesa el motor.
La gente escucha el estruendo y observa a su alrededor sin ver a nadie. La nave aterriza a la fuerza en la terraza de uno de los edificios, próximos al epicentro. Sale del auto y recibe un disparo en el brazo. Suelta un grito de intenso dolor y cae arrodillada, se toma la herida e intenta predecir los movimientos, pero no lo consigue.
Escucha a su alrededor el sonido ligero y casi imperceptible de una nave Power Car, pero no ve a nadie. De pronto oye los pasos acercarse a ella, insiste en predecir los golpes, esta vez lo consigue y se echa para atrás justo cuando la patada invisible de Rut le iba a dar en la cara. Sin embargo, no puede evitar el pisotón en una de sus piernas.
Rut se hace visible lentamente, vistiendo uno de los uniformes de seguridad de Techcar, suelta una carcajada disfrutando su momento de debilidad.
_Estabas pensando en darme una patada, es lo menos que podía hacer... Levantate, dale.
Melisa lo hace pero de forma forzada con una de sus piernas, con una mirada de impotencia la ve e intenta razonar.
_Rut, por favor, entiendo el enojo que tenés, pero tenés que entender una cosa...
_... Nosotros atacamos -continua Rut- es verdad, en tu mente esta todo lo que ibas a decirme, pero yo te digo esto...
_A mi familia nadie la toca...
Se hace invisible nuevamente y Melisa recibe la patada en la cara, cae nuevamente con una mano sosteniendo su mejilla hinchada, escupe sangre e intenta predecirla, pero Rut se hace más rápida usando el poder de hacerse invisible.
Aparece y desaparece, solo al darle un golpe, ya sea a los brazos, piernas, abdomen, la joven vidente cae tendida en el suelo, retorciéndose del dolor.
Una voz se escucha a lo lejos...
_Quedate en el piso, enseguida voy a terminar con vos.
Melisa hace un último esfuerzo por levantarse y lo consigue, con sangre en varias partes de su cuerpo, sin levantar los brazos se concentra.
_No tiene caso pensar eso Meli... no vas a poder contra mí.
_Ya se... sé que no puedo ganarte, ni siquiera pensando el mejor plan .
Respira con agitación, sonríe y piensa algo que Rut lo escucha en su estado invisible, esas palabras hace que su invisibilidad comience a desvanecerse, mostrando un rostro lleno de odio.
_¿Que dijiste perra?
_No dije nada -sonríe.
_¡Decilo!
_Las que se ocultan para atacar... son las más cobardes -sonríe.
Rut se lanza hacia ella con un grito y con su puño directo al rostro, Melisa la esquiva, toma el brazo y le da un rodillazo bien fuerte, la empuja y rápidamente usa su mejor arma laser, le dispara tantas veces como puede. Su cuero recibe tantos agujeros como las municiones del cargador le permite a Melisa.
Cae arrodillada, pero levanta su mirada de ojos cafés a Melisa y sonríe. Melisa baja el arma asombrada al ver que su cuerpo sana al completo, vuelve a levantarse y dice.
_No vas a poder conmigo Melisa... Atacame cuando quieras... no voy a morir.
Melisa serena su mente, Rut ve como baja los brazos y cierra los ojos, aprovecha ese momento para acercarse, lee un pensamiento y grita.
_Es inútil, puedo leer tus movimientos.
Melisa abre los ojos y dice.
_Y yo puedo predecir los tuyos.
Al momento de enfrentarse, buscan golpearse pero cada una podía ver los lanzamientos de la otra. Melisa comenzó a dominar aún más su habilidad y crea una buena estrategia, en cierto momento, Rut recibe un rodillazo y un golpe al rostro, retrocede y dice con rabia.
_¡Pensamientos falsos! buena -se recupera rápidamente y vuelve a hacerse invisible.
Melisa cierra los ojos y esquiva cada uno de los golpes de la alemana, así retrocede hasta tocar la baranda, Rut saca un cuchillo de su cinturón y se lo lanza, al mismo tiempo que ataca con un puñetazo. La vidente se deja clavar por el mismo, solo para aferrarse al brazo y aprovechar el impulso del cuerpo para hacer que caiga al precipicio.

La joven grita mientras cae, se hace visible nuevamente momentos antes de tocar el suelo. Melisa sin perder más tiempo corre renga, a su auto, se sube y presiona el botón de reconstrucción. Con sus mangas se limpia la sangre del rostro, mientras dice.
_Tengo que llevármela lejos.

Sin que la gente se dé cuenta debido a la invisibilidad de la misma tarjeta de ciudadana en su cinturón, Rut se pone de pie totalmente recuperada y llama a su vehículo, desde su control remoto.

Gitana sale de la ciudad y continúa volando sobre el mar agitado por las ráfagas a toda velocidad. El computador detecta la nave de Rut, con un sonido de alerta en pitidos. Observa en el espejo retrovisor y está vez no logra verla, se aproxima a tal punto que Melisa decide detenerse por completo.
Siente el sonido de la nave pasar por encima de ella y detenerse al frente para hacerse visible de nuevo.
_Melisa -dice por intercomunicador- acá estoy... Sin invisibilidad como te gusta.
_Así es Rut -dice Melisa- ahora hacele frente al destino.
Ambas pisan el acelerador y despegan, frente a frente hasta estar prácticamente a dos metros una de la otra. En esa fracción de segundo, Melisa sin pensar en lo absoluto, desplaza a su nave, lo suficiente para hacer un corte a todo el costado del conductor, del auto de Rut, sin preocuparse por los daños en el suyo.
Ella grita del dolor y observa que tanto su brazo como la pierna izquierda, sufren cortes profundos. Melisa se posa frente a ella, con la puerta del conductor abierta y su arma láser lista.
_No entiendo -dice por intercomunicador- ¿cómo pudiste lastimarme? -sufre las heridas.
_No sé, lo único que hice es mirar un minuto al futuro. Adiós Rut...

Dispara tantas veces al motor del auto y estos mismos también aparecen en el pecho de la joven, quien mira a Melisa por última vez. La nave se apaga, así como ella muere y la misma se hunde en alguna parte del mar en las afueras de Mar Del Plata.
Melisa queda sentada en el asiento de su auto respirando con alivio, en medio de los nubarrones, ve salir al sol en el horizonte, con una sonrisa y lágrimas.

Los padres de Melisa se despiertan y ven la carta de despedida en la pequeña mesa del comedor, y se sientan a leerla juntos.
Mientras que por otra parte, Nahuel despierta en su cama con otra carta similar, al abrirla lee.
_Querido hermano, me da mucha lastima no haberte podido saludar anoche, pero tenía que volver a la ciudad que amo, pero veo en mi futuro, que me vas a acompañar en cuerpo, alma y espíritu algún día de estos, te quiero mucho y pronto te voy a invitar a mi amado mundo... Power Car... Con mucho cariño Melisa Sánchez.

El niño con una sonrisa de oreja a oreja guarda la carta y sale afuera de la casa para decir en voz baja.
_Nos vemos hermanita.

Melisa, desde el balcón de su departamento en la futurística ciudad, siente la brisa y ve al cielo con un pensamiento...
_Vienen tiempos violentos, pero igual voy a estar acá, para ayudar a cada ciudadano... Porque así lo veo en mi futuro.

1 de Mayo de 2021 a las 05:31 0 Reporte Insertar Seguir historia
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Fin

Conoce al autor

Gastón Medina Hola a todos, mi gran pasión es la escritura narrativa, tengo en vista publicar un sin fin de aventuras. No empiezo una historia sin finalizar la otra. Tengo como costumbre escribir trilogías, extras, divido todo en 3 jajaja. Escribo Ciencia Ficción, pero tambien Fantasia, Romance, Misterio, Accion y mas! Aclaro que TODAS las historias, se relacionan en algún punto, ¡no te pierdas ninguna! y disfruta mientras permanezcan en la plataforma.

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Universo Multidimensional I
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