AMAZONA Seguir historia

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Una leyenda con un destino.


Aventura Sólo para mayores de 18. © propios

#lanzas #amazonas #guerreras #esclavos
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CAPITULO UNO

Según cuenta la leyenda somos guerreras. Una tribu de mujeres donde los hombres son exterminados cuando ya nos hemos cansado de ellos. Y nuestra ley es matarlos. Si nos quedamos en estado solo deseamos que nazcan niñas y si es un niño lo abandonamos a su suerte.Y quiero que conozcáis nuestro amor.


BUSCANDO A MI PADRE

Mi madre es la reina de esta tribu y se llama Aysha. Dicen que era muy guapa. Pero yo no he llegado a conocer esa belleza; ahora solo es una anciana a punto de morir. Cosa que me importa muy poco la verdad.

Solo sé que esa anciana mató a mí padre ¿Pero porque lo hizo? es algo que no entiendo. Ni entenderé.

Sé cosas de mí padre por mis hermanas, ellas me cuentan que era muy guapo y durante mucho tiempo fue el favorito de mi madre.

Y yo me preguntó si era el favorito ¿Por qué lo mató? 

Yo preguntó y preguntó y no obtengo respuesta. Solo me dicen eso; que era muy guapo y que era el favorito de la reina. Y yo no me conformo con esas respuestas, necesito saber la verdad, saber lo que paso y espero saberlo muy pronto.

Aquí solo somos mujeres y niñas. Y los pocos hombres que quedan están encarcelados o trabajan los campos hasta morir o son esclavos de otras guerreras.

Los miro y muchos de ellos son ancianos como mi madre apunto de morir o son jóvenes que luego desaparecen misteriosamente y al observarlos me preguntó ¿Le pasaría eso a mi padre? ¿He de saberlo? las dudas me están matando. Y necesito respuestas.

Paseando por esas laderas un anciano me llama por señas y yo me acerco a él. Le sonrió y al verme exclama.

—¡Eres igualita a tú padre!  ¿Quién eres? -me pregunta.

—Le conocías —quise saber.

—Si, niña le conocía. Lo conocí durante el tiempo que estuvo con nosotros trabajando en los campos, pues tú madre lo llamó muy pronto a su presencia.

—Y era tan guapo como dicen mis hermanas. Cuéntame ¡Quiero saberlo!

—Niña, no entiendo de eso que me hablas, soy un hombre o no lo ves. Yo solo se decirte que era alto, de pelo rubio creo recordar o era moreno eso da lo mismo ¡Niña! él desapareció como muchos otros, sus ojos eran verdes o grises, si eran verdes es un color muy poco visto por estas mujeres y quizá eso fue lo que atrajo a esa arpía de tú, y espero que muera muy pronto.

Desenvaine mi espada gritándole.

—¡¡¡NO HABLES ASÍ DE MÍ MADRE, ESCLAVO!!!

—Eres su hija, lástima tengo niña. Pero debes saber que tú madre es una arpía, aparte de puta.

—¿Cómo dices? —le pregunté con mi espada en su cuello. —Explícate o te mató.

—No me das miedo niña, mátame si es tu deseo. Pero no me arrepiento de mis palabras y te sigo diciendo que tú madre es una puta que ha follado con todos de nosotros.

—¡¡¡NO TE CREO!!! ¡¡¡MIENTES!!!

—No, miento ¿Por qué debería hacerlo? Contesta.

Yo no quería hacerlo. Yo, yo, yo... Su cabeza cayó a mis pies y segundos después su cuerpo hizo lo mismo. Comencé a gritar asustada. Aquellos esclavos levantaron la vista de sus trabajos y me miraron durante unos segundos y continuaron su trabajo como sino hubiera ocurrido nada. Uno de esos esclavos se acercó a mi por la espalda y con su mano tapó mi boca y... Su cuerpo se tambaleo junto al mío haciendome perder el equilibrio y fue cuando vi por primera vez sus ojos.

Su cuerpo presionaba el mió con fuerza. Y su voz resonó en mi cabeza.

—¿Por qué lo has hecho? —me preguntó. El no te había hecho nada o sí lo hizo.

Su mano presionaba mi boca y me preguntó otra vez.

—¿Por qué lo has hecho. Contesta.

—Yo, yo, yo... no, no que quería hacerlo de verdad; llamó puta a mi madre ¿Por qué la llamó así? Suéltame por favor. Me haces daño.

Su mano dejo de presionar mi boca y en ese momento cogí mi espada e intente defenderme de él pero no pude.

Y él... me arrebató la espada de las manos y me la colocó en el cuello diciéndome.

—¿¡Podría matarte!? Lo deseas.

—Hazlo si es tu deseo esclavo.

Mi cuerpo se paralizo por el  miedo,  ¿Iba a matarme? ¿Por qué? Yo no había hecho nada. Maté a ese anciano por error -pensé.

Yo quería gritar y no podía hacerlo porque su mano presiono de nuevo mi boca. Oía una extraña musica. Veía a mis hermanas en la lejanía venían hacia nosotros a gran velocidad;  y yo... estaba muerta de miedo, y no hacia nada por defenderme de ese esclavo. El miedo no dejaba pensar, me tenia paralizada y yo no dejaba de observar su cuerpo, que era tan perfecto. Que yo... Sus ojos...

El filo de la espada presionaba mi cuello con suavidad haciéndole una leve herida que comenzó a sangrar y mi cuerpo comenzó a balancearse de izquierda a derecha, e iba a desplomarme de un momento a otro. Mi vista comenzaba a nublarse, escuche unos gritos, y esos gritos eran de los esclavos que huían de los campos para refugiarse en los bosques cercanos.

Él me soltó dejándome caer al suelo y se dejo apresar por mis hermanas, se dejo golpear delante de esos esclavos. Se dejo humillar delante de todos ellos sin importarle lo que pensaran de él. Yo quería impedirlo y no podía porque mis hermanas me llevaban a la fuerza con ellas mientras yo gritaba: Que no le hicieran nada que él era inocente.  Forcejeaba con ellas sin conseguir nada; solo ser arrastrada hasta palacio.

Entre ellas hablaban y lo acusaban de haberme atacado cuando no lo hizo.

Todo lo que decían sobre él era mentira. Él no había intentado matarme. Él... Yo tenia que decirles la verdad.

Me llevaron a palacio y a él al calabozo.

Me encerraron en mi aposento bajo vigilancia, pero yo tenia salir de allí e impedir esa ejecución que era injusta. Él era inocente y tenia que salvarlo.

Me asome y las vi delante de la puerta y al verme me preguntaron que donde iba; y yo... las golpee sin saber como lo hice y cuando vi el camino libre corrí hacia los calabozos a toda prisa y al entrar; allí estaba él, atado a unas cadenas, desnudo y dejándose golpear por una de mis hermanas.

Yo las miraba y...

Y él no hacia nada por defenderse, se dejaba golpear una y otra vez por esa bestia  ¿Por qué lo hacia? ¡¿Qué esperaba para defenderse?! ¡Era tonto!  ¿Por qué no las atacaba de una vez? Se iba a dejar matar por mis hermanas. Era tan estúpido como para dejarse matar por ellas y sin hacer nada por salvar su vida, no lo entendía la verdad y los nervios me consumían por dentro.

Y  grité.

—¡¡¡VAIS A MATARLO SIN JUZGARLO, EXIJO ESE JUICIO!!! ¡¡¡ME HABÉIS OÍDO!!!

Una de mis hermanas me miro y soltó.

—¡Aylin! —Él quiso mataros ya no lo recuerdas. Y debe morir.

—¡Mentira! Él no me ataco lo habéis visto vosotras, contéstame.

—Nosotras... él tenía vuestra espada... y nosotras pensamos que... y tu tenias ese corté en tu cuello. Y nosotras pensamos que él os ataco y sino os ataco cómo os lo habéis hecho ese corte en el cuello princesa. Os ataco o no princesa hemos de saberlo y rápido su vida depende de un hilo  ¿Por qué lo defendéis? —me preguntó.

Lo miré. Y le conteste a mi hermana.

—Como soy tan torpe como ya debes saber, estaba jugando con mi espada y me corté con ella, él solo intentaba ayudarme y curar mis heridas  ¡¡¡SOLTADLO!!! -es una orden

—¡Mientes! —me dijo una de ellas. —Lleváoslo y... ejecutadlo.

Lo vi arrodillado en el suelo, y él miró a mi hermana de reojo, cerro los ojos diciéndole: Haz tu trabajo ¡Rápido! y no me hagas sufrir o... morirás antes de lo que imaginas querida. Esa mal nacida se sonrió así misma; levanto su espada en alto y... Y él los entreabrió de nuevo. Nuestras miradas se cruzaron durante unos segundos y cerro de nuevo sus ojos, sabía lo que le iba a ocurrir y no parecía importarle ¡No tenia miedo a la muerte! Su valentía me asustaba, y me daba miedo a la vez.

Y yo... Empujada por un extraño resorte me vi lanzada al aire y caí en sus brazos. Esa espada impacto en mi hombro haciéndome caer al suelo. Sus ojos se abrieron de par en par y yo en ese momento solo vi rodar las cabezas de mis hermanas sobre mi cara y algunas de ellas golpearon en mi espalda, escuchaba sus gritos y al mirar de nuevo mi espada reposaba en el suelo a mi lado ¿Qué había ocurrido?

Lo busque de nuevo  con la mirada y el había desaparecido ¿Dónde había ido?

Lo busque nuevo con la mirada y nada él no estaba, solo vi unos pies que me iban rodeando poco a poco, y escuche unas voces, esas voces cuchicheaban entre ellas.

Uno de esos pies me dio la vuelta y una de esas voces dijo.

—¿¡Qué hacemos con ella!? ¡¡¡LA MATAMOS!!!

—¿Qué iban hacer conmigo? —me pregunté muerta de miedo.

—Si, acabemos con ella y escapemos de aquí —dijo una de esas voces muy alterada.

—No podemos matarla es la hija de la reina y nos mataran —dijo otra voz y intentando tranquilizar a la otra.

—Y que aconsejas que hagamos ¡Listo!. Mató a uno de los nuestros, lo habeis olvidado, hagamos lo mismo con ella —les soltó esa voz empuñando mi espada.

Desde el suelo yo les escuchaba hablar y discutir entre ellos, que irían hacer conmigo ¡Matarme!. ¿Por qué? Miraba el bosque que no estaba muy lejos de donde yo me encontraba e intente moverme pero un pie maloliente se posó en mi cabeza y tuve que contener la respiración por el olor que desprendía.

Por culpa de ese bastardo iba a morir ¿Dónde estaba? ¿Por qué me abandonado? ¡Era una trampa, seguro! Y mis hermanas no iban ayudarme iban a dejarme morir a manos de esos esclavos.

Intenté moverme de nuevo, quería alcanzar mi espada, algo podría hacer con ella por muy torpe que fuera, ya la tenía, la rozaba con mis dedos y tuve evitar un grito de dolor. Porque mí mano la había pisoteado uno de esos esclavos.

Me levantaron bruscamente del suelo y uno de ellos me dio un puñetazo en la cara haciéndome caer al suelo.

—Os gusta ¡Princesa! ¿Quieres mas? -me decía.

Iba a propinarme otro... Cuando una mano se interpuso en su camino y le grito.

—¡Basta! la necesitamos viva y no muerta, si queremos salir de aquí.

—Yo la mataría, a que esperamos para hacerlo —dijo otro de esos esclavos intentándose a cercar a mi .

Yo los miraba asustada. Observe los campos, el palacio en la lejanía, y recordé mi corta infancia, observe esos cadáveres mutilados del suelo y cerré los ojos para no ver nada más y esperar mi muerte. Y al hacerlo solo veía una tormenta y unos relámpagos que se acercaban a mi a gran velocidad. Que significaba todo eso. Era un presagio.

Presagio o mal augurio esa tormenta se acercaba cada vez mas a nosotros  y yo siempre había tenido miedo a las tormentas. Me escondia en palacio para no escucharlas. Y ahora mismo necesitaba refugiarme en unos poderosos brazos y pensaba en mi padre ¿Dónde estaba? ¿Por qué me había abandonado? Lo llamé en silencio pero... Él no acudía en mi ayuda y esa tormenta estaba encima de nosotros y yo tenía miedo, mucho miedo... Y pensé "Las amazonas somos guerreras y no tememos a nada" y yo me decía en mi interior: Pues yo soy una amazona diferente, soy una cobarde, una amazona que tiene miedo a las tormentas y quiere a su papa.

E inconscientemente grité.

—¡¡¡PAPA, DÓNDE ESTAS!!!

Tras mi gritó recibí un fuerte golpe en la cara que me hizo sangrar por la nariz. Y una voz.

—Tú padre esta muerto, lo mató esa puta a la que llamas madre. Si ese era tú padre, porque esa zorra ha follado con todos nosotros. Y ahora arrodíllate.

No quería hacerlo, y no entendía porque llamaban así a mí madre ¿Qué había hecho? Me estiro del pelo para obligarme a levantarme del suelo. Y yo evite un grito de dolor. Esos truenos resonaban en mi cabeza con fuerza y extraños relámpagos azotaban mi cuerpo provocándome extrañas convulsiones. No quería abrir los ojos porque tenia miedo a esa tormenta o lo que pudiera ocurrir.

Y otro tirón de pelo mas fuerte que el anterior.

—He dicho que te arrodilles.

Me negaba hacerlo ¿Por qué tenia que hacerlo? Él es un esclavo y yo una princesa y no tengo porque obedecerle. Y el... no dejaba de estirarme el pelo y darme patadas por todo el cuerpo.

Cuando...

—¡¡¡AHORA!!! —grito uno de ellos.

—Ahora que... —me dije entre abriendo mis ojos.

Y al hacerlo vi esa espada que baja a gran velocidad hacía mi cuello. Y lance un gritó ahogado.

—Voy a morir... ¡¡¡Qué alguien me ayude, yo no quiero morir!!!

Cierro los ojos pensando este es mí final. Pero...

Algo me aparta de esa espada, que veo volar por los aires y ser recogida de nuevo.

Delante de mi hay unas piernas cubiertas de algo extraño y la rozo con mis dedos exclamando.

—¡Cuero , es cuero! ¿De dónde lo ha sacado?

Esa espada se clava en el suelo. Unos brazos me levantan y me colocan en su hombro con gran rapidez. Aparta a esos esclavos que intentan atacarme. Lo oigo gritar, y a esos esclavos también. Empieza a correr en dirección al bosque ¿Dónde va?

En el interior del bosque me suelta bruscamente dejándome caer al suelo, su mano rebusca por el suelo ¿Pero por qué? ¡Que busca! Me mete algo alargado y fino en mi boca que escupo y el vuelve a meter en mi boca otra vez.

—No seas estúpida y apriétalo con fuerza en tu boca esto te va ha doler.

Esa voz... es de...

Iba a decir de ese bastardo del calabozo. Sus manos se posan en mi hombro, y algo muy caliente se clava en mi hombro, mis dientes aprietan con fuerza ese palo para evitar ese grito de dolor, retiró aquella cosa ardiendo de mi hombro y un líquido hizo hervir mi piel ¿Qué me estaba haciendo? Algo pinchaba mi piel y mire de reojo ¿Estaba cosiendo? Cuando acabo corto ese hilo y me obligo a beber una extraña pócima que quemo mi garganta y segundos después me reía y todo me daba vueltas a mi alrededor, me dio un puñetazo en la cara y me reí como una tonta, me levanto del suelo y me obligo a caminar. Caminaba de un modo extraño mi cuerpo se balanceaba como un columpio y él... me puso la zancadilla y caí al suelo haciéndole reír. Así estuvo un buen rato hasta que me desvanecí.

Examino mi cuerpo lleno de arañazos y contusiones por las caídas. Rasgo la herida del hombro haciéndola sangrar de nuevo y me cargo en su hombro otra vez ¿Qué pretendía hacer ahora?

Creí volar y pocos segundos después pensé que era una serpiente.

Y gritó a las puertas de palacio.

—La princesa esta herida.

8 de Marzo de 2017 a las 00:00 5 Reporte Insertar 11
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Ariel Peralta Aliano Ariel Peralta Aliano
Hola! me gusta la historia! se nota que sabes escribir, voy a comenzar a leerla. ¿Te molestaría pasarte por mi perfil leer algún fragmento de la mía? Si lo haces, es importante que leas la sinopsis, ya que tiene un método particular de redacción que allí se explica. Gracias!! saludos!
20 de Enero de 2019 a las 10:17

  • sda love sda love
    Muchas gracias por leer y comentar Ariel. Te sigo y lo haré encantada. 20 de Enero de 2019 a las 17:46
  • Ariel Peralta Aliano Ariel Peralta Aliano
    Genial!! sigue escribiendo asi! 20 de Enero de 2019 a las 21:06
sda love sda love
gracias
27 de Abril de 2018 a las 09:15
Juany García Juany García
Me gusto mucho
27 de Abril de 2018 a las 02:22
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