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Antonio Quiros


Diez clones artificiales, especialmente creados para la ocasión son enviados a la Tierra para proceder a su conquista y colonización. La avería de dos de estos clones hace que el ingeniero que los había diseñado tenga que desplazarse al planeta. Y esto cambiará toda la historia


Ciencia ficción Futurista Todo público.

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Creacion

No era excesivamente complicad; pero, lo cierto es que había que tener una gran precisión. El punto previo a la apertura de los órganos visuales debería conseguir ser dado con una gran exactitud; necesitábamos que su actuación fuera la adecuada y que lograra los resultados previstos.

Los ojos se abrieron despacio, seguían con atención la mano del ingeniero que había estado realizando los últimos retoques. El prototipo parecía estar listo para llevar a cabo la misión para la que habían sido creado; se puso en pie y, tras tan solo unos segundos de duda, la energía parecía inundar todo su cuerpo al completo

Este era el décimo de los clones que tenían cómo destino el conquistar y colonizar el planeta. nuestra intención era él encerrar en unas grandes granjas los mil millones de seres que necesitábamos para que nos hicieran la labores de esforzados trabajadores que necesitábamos como esclavos. El resto de los habitantes del planeta, lamentablemente, deberán desaparecer. No son necesarios.

Es una pena; al fin y al cabo se trata de seres vivos. Es cierto que su nivel mental es ínfimo; no podría decir que ni siquiera se trataba de seres sensibles; pero, si que eran seres vivos, al fin y al cabo.

Mi raza, en los doce planetas en los que estaba presente, pasaba por una aguda y destructora crisis que estaba diezmando la vida de nuestra raza. La vida de un ser adulto de nuestra especie, que podría llegar hasta los dos mil años, se estaba reduciendo a menos de la mitad y, en algunos lugares, la población estaba desapareciendo de manera masiva.

En los últimos treinta años el hidrógeno del ambiente, el que necesitábamos para respirar se estaba deteriorando. El calentamiento de los planetas estaba haciendo que el hidrógeno se hubiera vuelto prácticamente irrespirable, el calor inusual le había vuelto tóxico. Ahora, necesitábamos conseguir grandes cantidades de hidrógeno respirables; y, la única solución parecía ser el conseguirlo de las grandes cantidades de agua que existen en este planeta al que nos dirigimos.

Mediante unas grandes y masivas operaciones de electrólisis, queríamos cargar en enormes tanques todo el hidrógeno que pudiéramos conseguir. Eso nos daría un periodo de margen, que ahora, en la situación actual, tan solo sería de unos diez o doce años de esperanza de vida. Con la cantidad de agua conseguida se pasaría a tener más de cien años de esperanza; mientras Con el aumento de tiempo se tendría más posibilidades de encontrar una solución a nuestros problemas vitales.

No suele ser nuestra forma de actuar; pero, estaba en juego nuestra supervivencia. Y sabíamos el daño que íbamos a hacer. En primer lugar, este planeta perdería todo su abundante caudal de agua que alberga en la actualidad; en segundo lugar, los mil millones de habitantes que realizarían los trabajos de electrólisis del agua, en los que se eliminaría el oxígeno de la composición del líquido, correrían el peligro de quedarse sin oxígeno y, consecuentemente, morir. Al fin y al cabo, estos seres necesitan del oxígeno para poder vivir

Ahora, ya están listos estos prototipos, que habíamos utilizado en otras ocasiones, y en los que habíamos logrado sintetizar muchas de nuestra cualidades. En breve, en apenas un par de días terrestres, generaríamos una tormenta con aparato eléctrico en cuatro o cinco lugares del planeta y, viajando en los rayos que acompañarán la tormenta, podrían llegar hasta el planeta. Una vez en la Tierra, estarán preparados para cumplir su misión.

Estos clones tenían nuestras características intelectuales y casi todas nuestra habilidades. Por medio de la Inteligencia Artificial que habíamos logrado implantar en su memoria, estos habían logrado desarrollar un estado emocional e intelectual bastante más completo que el que tenían los habitantes del planeta. Igualmente habíamos logrado conseguir una apariencia que era exactamente la de las personas que habitaban el planeta. Estábamos seguros de que nadie podría notar la diferencia.


*


Ya se ha llevado a cabo el traslado de los clones. Estoy encargado de realizar la labor de control de estos seres artificiales que deben llevar a cabo una labor tan trascendente para que continúe la vida en nuestros mundos, tal y cómo la conocemos.

Yo soy originario del planeta Treuss, el planeta de los seis satélites; mi casa se encontraba situada en el valle de las Mil Esmeraldas, en donde el agua, que una vez corrió por el valle, se había convertido en una especie de cristalera brillante, en la que la mezcla de colores nos hacía sentir el estar caminando por un un espacio colorido e infinito.

Mi casa se encontraba a las afueras de la ciudad del Astrágalo, la séptima ciudad en importancia del planeta. Allí crecí y me cubriendo con la sabiduría de todos sus rincones durante más de cien años. Durante esos cien años llevé a cabo mi proceso de formación. Ese proceso de formación empezaba con lo que se denominaba "fase de rechazo"; a los seres jóvenes se les encargaban una serie de tareas, seguramente no muy complicadas, que, una vez finalizadas, son rechazadas y criticadas por su profesores y compañeros.

El ser que se estaba educando debería sentir la presión y el rechazo de no haber sabido sacar adelante su tarea. Con ese sentimiento, y teniendo claro que eso le podría pasar muchas veces en su vida, comenzaba la siguientes fase de su educación. Esa fase es la que se denominaba "fase del descubrimiento". En el centro de enseñanza son puestos a su disposición cientos de temas y materias que deberán ser autodescubiertas por el alumno que está llevando a cabo este proceso de enseñanza. Nadie va influir, ni mediatizar, ese descubrimiento. El descubrimiento de esa posibles materias que te puedan interesar debe ser libre y a tu ritmo, sin ningún tipo de presión.

Una vez que has elegido materias, debes seguir trabajando en ellas. Tras los tres primeros años, pasas a "fase de la formación". Por ejemplo, en mi caso, comencé ensamblando estructuras rectangulares cada vez más complejas; luego continué con el montaje de otras estructuras más complicadas y destinadas al uso de nuestros congéneres. Finalizamos nuestra formación con la "fase de la creación"; tenemos que crear prototipos relacionados con la materia, o las materias, en las que nos estamos preparando.

Así, con el paso de los años, me he convertido en uno de los ingenieros más prestigiosos de la raza Kalibur, encargado de llevar a cabo este proyecto tan importante y vital para nuestra raza. de hecho, yo fui también el encargado de desarrollar estos clones que hemos enviado al planeta. Estos clones pueden copiar muchas de las características de la raza a la que se pretende clonar, un noventa y nueve por ciento. También pueden desarrollar aproximadamente el ochenta por ciento de nuestras características; mezclando e interactuando, de manera satisfactoria, las características de las dos razas.

Ahora, y de manera satisfactoria, se han ubicado los diez clones en diferentes lugares del planeta, de manera que, estratégicamente, pueden cubrir toda la superficie del mismo, para llevar a cabo la labor que han ido a realizar al mismo. Desde aquí, desde esta central de control, se esta monitorizando, dirigiendo y controlando todo lo que constituirá su labor en las próximas fechas

9 de Marzo de 2022 a las 14:45 0 Reporte Insertar Seguir historia
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