dorian-roque1614888762 Dorian Roque

Un periodista tiene un sueño ,ser reconocido y admirado por el mundo, para eso tiene que descubrir quien es el asesino que atormenta la ciudad, un sueño loable si lo piensas


Cuento Todo público.

#crimen #asesino #detective #masacre
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PERIODISTA

Un cuerpo fue encontrado en el rio - informo el oficial- al parecer le rompieron las piernas y se ahogo


El periodista anotaba todo lo más rápido que podía, cuando termino hecho un vistazo al cuerpo (que no era más que un bulto debajo de una manta) y cerró su libreta. “uno más” pensó, mientras se dirigía a su viejo mustang que a veces hacía de hogar


En lo que iba del mes ya eran tres los cadáveres encontrados en la ciudad, todos estaban aterrados, menos el periodista, él tenía un propósito, uno loable si lo piensas, pero con un profundo deseo de fama por detrás, el tenia lo convicción de atraparlo, o al menos de saber quién era, para ir corriendo al periódico y gritar a los cuatro vientos que lo había hecho, y más importante aún, asegurarse de que pongan su nombre en cada edición, como dije, un sueño loable


Mientras oía la sirena de la ambulancia alejarse, se quedó meditando en el lugar, el nuevo cadáver tenía el cuello roto y fue encontrado de cabeza en un árbol, menuda forma de terminar


Pensaba a un lado de la escena, intentando imaginar al asesino colgando el cuerpo y dándose a la huida, vio algo. Un débil reflejo le llamo la atención, al principio no lo reconoció, hasta que se acercó, era una tarjeta que sobresalía de una billetera


-Ahora si lo tengo- dijo, intentando contener la emoción lo mejor que su corazón le permitía


Su emoción duro poco, al abrirla solo encontró unos cupones, viejas tarjetas y un carnet, al parecer era de un tal Roberto J. que según la foto, era un señor ya mayor


Al principio se deshizo de la idea, como era posible culpar a un viejo de todos los crímenes grotescos de la ciudad, sería descabellado, nadie le creería. Pero como pasa con los humanos con una convicción fuerte, probó. A fin de cuentas la duda y la falta de pruebas lo termino de convencer


El cielo estaba nublado, lleno de nubes grises y todas ellas compitiendo para ver quien cubría más al sol. El periodista se dirigía a la dirección del carnet, lleno de dudas en la cabeza y frivolidad en el corazón


Toco la puerta indeciso, la espera hacia que su duda creciera aun mas, volvió a tocar, empezaba a pensar que se equivocó de casa, no ayudaba que todas se parecieran. Cuando iba a tocar por tercera vez un joven abrió, era alto y delgado, lleno de tatuajes en los brazos y un collar con una extraña figura en el cuello, ambos se miraron expectantes, sin saber como reaccionar, el joven con escepticismo, el periodista con dubitación, siendo sinceros no se esperaba a un joven


-Hola, señor Roberto?- pregunto el periodista


-Quien pregunta?


-Soy periodista, encontré su billetera ayer y venía a devolvérselo


-Es mi abuelo, no se encuentra ahora mismo, pero se lo agradecerá mucho, venga démela, que yo se la doy, así nos ahorramos tanta palabrería - espeto el joven


El periodista se quedó consternado, como era posible que un mocoso le hablara así? “la adolescencia” pensó, no podía darse el lujo de ponerlo en su lugar, no tenía tiempo para eso, aunque eso si, no se iría sin antes obtener toda la información posible


-Claro, no hay problema, solo quería hacerle unas preguntas a su abuelo- dijo el periodista, lo más amable que su carácter le permitía


-No se encuentra en casa, vuelva otro día- dijo el joven que ya empezaba a irritarse


-Y tus padres? No están en casa, me gustaría hablar con ellos


-Tampoco están, bueno, ellos nunca han estado, vivo solo con mi abuelo, mis padres murieron en un accidente cuando era niño


-Lo siento- fue lo único que alcanzo a decir el periodista luego de unos segundos


Se marchó poco después, no consiguió mucho, un joven rebelde fue su único premio, mientras conducía por un desfile de farolas en la autopista pensó. Algo había en la mirada del joven que no le gustaba, atisbo a ver cierta malicia en sus ojos, cierta maldad que lo abrumaba, tal vez por causas de las hormonas , o por la carencia de una familia o por lo que fuera, no le gusto, se quedó pensando en ello toda la noche


-Una mujer fue encontrada muerta en un callejón, al parecer le reventaron un ojo y murió de shock- informaba el oficial al periodista


El anotaba todo como de costumbre, la rutina comenzaba a agobiarlo, habían pasado unas semanas y no se sabía nada del asesino, ni los periódicos ni la policía tenían idea, la gente empezaba a hacer protestas en las comandancias y la alcaldía, todos en busca de respuestas, resultados, reconforte, de tener la seguridad, (aunque ilusoria) de que la policía trabajaba para encontrarlo, y aunque así era no conseguían nada, aunque eso si, el pánico general iba en alza


Como en cada ocasión el periodista se quedó a inspeccionar la zona más a fondo, pensando, repasando el lugar del asesinato, buscando. No encontró nada, mientras se dirigía a su auto vio algo colgado en el parabrisas, era oscuro y no alcanzo a ver que era asi que lo saco, su mano temblaba mientras se metía en el auto para examinarlo, lo reconoció enseguida, era un collar con un extraño símbolo en el centro


Días después el periodista se encontraba festejando en la oficina, los vitoreos y los aplausos de sus compañeros no cesaron, La policía había arrestado a Anthony J. (el joven de los tatuajes) por los homicidios en la ciudad, gracias a las irrefutables pruebas lo condenaron a cadena perpetua, obviamente el quiso defenderse, su abuelo fue al juzgado con el joven y un par de abogados con el ideal de liberarlo, era un señor alto, de complexión robusta y encorvada, pesar suyo, no lo lograron


Los ciudadanos dejaron de hacer protestas en las calles, la ciudad volvía a su tan ansiada calma, al menos por unos meses


-Un periodista fue encontrado muerto en las vías del tren, al parecer le ataron las manos a los rieles y murió aplastado- informo un oficial al periodista


El periodista se iba de la zona del crimen, luego de haber anotado todo sobre el hecho. Estaba turbado, era el primer periodista muerto desde que encerraron al joven, tal vez por venganza, tal vez por diversión, Al principio no quiso creerlo, “otro asesino?- pensó- ilógico, acaso me equivoque?. Imposible, tiene que ser otro”


se dirigía a la casa del abuelo del joven, tenia que comprobar que no se había equivocado, o al menos saber que el joven tuviera compañeros, secuaces con los que cometía los crímenes, lo necesitaba, necesitaba saber que no se equivoco.


La calle estaba desierta, la noche había hecho su aparición, y unas nubes negras parecían el preámbulo de una tormenta, aun asi el periodista se dirigió a la puerta, estaba oscuro y se preocupo de que no hubiera nadie, toca la puerta como la primera vez, las dudas no se iban y esta vez no tenia nada que devolver. Toco un par de veces mas, no obtuvo resultados, se disponía a irse cuando una voz lo llamo


-Espere! – dijo un hombre con vos grave, era el abuelo


-Pensé que no había nadie


-Lo siento, no lo oi, estaba durmiendo, como vera a mi edad dormir no es algo opcional- dijo en todo afable


-No se preocupe, solo venia a ver como estaba, ahora que vive solo


-Le parece si seguimos la charla adentro, hace frio y parece que va a haber tormenta


Adentro el periodista siento algo, el clima entero cambio, y no me refiero al frio, el frio se había ido, pero había algo que tomo su lugar, no supo reconocerlo, cierto pavor envolvía el lugar


Ambos se sentaron en la sala, uno frente al otro, el periodista recorría con la mirada el lugar, era una típica casa, llena de cuadros en las paredes y recuerdos en los estantes


-Como hace para mantener todo tan bien- pregunto el periodista


-Es mas fácil cuando no hay nadie que ensucie


-Muy cierto, pero vine para hacerle unas preguntas si no le molesta


-No hay problema


-Sabe si su nieto tenia algún amigo?- dijo hiendo directo al grano


El periodista lo observaba atento, no noto nada, ni siquiera turbación, en su lugar el abuelo embozo una pequeña sonrisa, eso lo inquieto


-Soy yo- dijo el abuelo con tono tranquilo


-Usted es quien?


-Yo soy el responsable de todos los asesinatos


-Venga no diga tonterías


-Porque no me cree?- dijo esta vez en un tono burlón


-Pues en primera porque ya es mayor, y no lo veo arrastrando un cuerpo por toda la ciudad


-Los jóvenes siempre piensan saberlo todo, no estoy tan viejo como piensa sabe?


-Si es usted -dijo el periodista escéptico- como capturo a su ultima victima?


-Simple, le ofrecí una entrevista.- dijo mientras sacaba una pistola del bolsillo

13 de Marzo de 2021 a las 17:55 0 Reporte Insertar Seguir historia
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